jueves, 2 de febrero de 2012

Confesión N°147: No sé cómo ponerle a esto.

Mañana tengo una presentación importante. Es la misma de la semana pasada, pero esta vez sí me preocupé por ella. Tengo cualquier cantidad de textos a traducir y me están dando miedo todos, así que mañana en la tarde debería dedicarme a sacarlos todos y a practicar un ratito interpretación. Esto me recuerda que decidí entrar de oyente a todas las clases de interpretación que veré el año que viene, lo que complicara un poco mi horario, pero no importa. La universidad comienza a asustarme de verdad, me estoy dando cuenta de que esto es lo que voy a hacer para el resto de mi vida y de que se supone que comeré de esto, así que no puedo seguir yendo a la universidad por ir. Tendré que sacar fuerzas de donde no las tengo para comenzar a ser una estudi-ANTE si quiero ser buena en lo que hago, por este motivo este fin de semana sólo seré libre a partir del sábado en la noche, es hora de que mueva mi pequeño trasero y comience a hacer cosas buenas por mí, que no basta sólo con ir al psicólogo para que los problemas desaparezcan.

Hablando de eso, hablé con mi mamá en vivo y directo el martes y la verdad es que me siento bastante mejor, es como si tuviera un peso menos encima. Yo espero que ya entre esta semana y la otra estar bien con eso para que entonces pasemos a los problemas serios como la comida, mi ex, la distorsión de mi imagen física, mi onicofagia, mi incapacidad para relacionarme normalmente con la gente, mi incapacidad para mantener relaciones afectivas duraderas (no hablo del tipo amoroso), mi duda vocacional y lo que se vaya presentando en el camino. Son muchísimas cosas y aunque quisiera resolverlas todas de un tirón sé que me tomarán tiempo.

También tengo problemas con el sueño. Ahora siempre tengo sueño, es como si nunca descansara a pesar de que duermo un montón. Este fin necesito regalarme tiempo de calidad para mí porque lo estoy necesitando, mi cabello dice que quiere mascarillas e ir a la peluquería, mi cara que quiere hidratarse y mis pies quieren masajitos y que pinte las uñas de fucsia. Me regalé una pulsera hermosa y un brillo de labios. Sé que esto es banal, pero para mí no lo es, tenía siglos que no me regalaba nada aparte de cosas que engordaran, así que viva por mí. Mi mamá me mandó a conseguirme un novio y luego me dijo que mejor no, porque así no le tenía que dar explicaciones a nadie. Apoyo su opinión pero en serio, de verdad, necesito por lo menos chancear. Para aquellos que no saben qué es el chanceo es la acción de coquetear con alguien con opción a que pase algo sin llegar al encuentro cercano del tercer tipo  (a menos de que quieras llegar allá). Lo que digo es: en serio, necesito sentir todas las hormonas y sustancias raras que andan por mi cuerpo de vez en cuando, no se vale que estén apagadas porque al hombre de mi vida le dio la gana entretenerse con otra o porque simplemente anda errando por la vida. Ok, creo que terminé por hoy. Como vieron, esto fue sólo verbórrea acerca de mí.

P.D. Esta vez ninguna canción sonaba en mi cabeza mientras escribía esto, así que tuve que pensar mucho para decidir qué canción quería poner y me decidí por Some of us de Starsailor. Me gusta, aunque no sé bien por qué.


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