viernes, 31 de diciembre de 2010

Aniversario. Post pospuesto (me gusta jugar con palabras! )


Y bien, parece mentira que ya tengamos más de un año juntos blog. Ha pasado rapidísimo. Todavía me parece estar publicando mi primer post. Tengo que decir, ahora que el tiempo ha pasado, que ese post es algo (bastante) bizarro. Decir que uno escucha fantasmas, y así, es raro aquí y en China. A partir de ese día yo supe que tenía con quien desahogarme, has sido mi escape desde entonces. Has estado conmigo en buenas y malas, como cuando anduve medio apachurrada por el guayabo o cuando anduve feliz porque tenía a mis personas favoritas en el mundo. Me encanta que pueda decirte mil cosas, y aunque en la mayoría de las veces digo cosas que tú y yo sabemos que no cumpliré, nunca te has hecho el loco ante mis pensamientos-sentimientos.

Ahora no ando muy diferente de como empecé, pero estoy trabajando en dejar de lado todo aquello que hace daño. Estoy internada en la soledad que es mi mejor amiga desde siempre, y probablemente ella y yo comenzaremos a hablar esta noche acerca de lo que esperamos a partir de este momento. Mientras tanto quiero pensar que el año que viene, en el próximo aniversario diré que soy feliz y me reiré cuando lea esto. Ojalá así sea. Por lo pronto sólo puedo desear que Conatel no te haga desaparecer, después de todo, todavía no me he metido con Chávez desde aquí...

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Aniversario!

(Así sin torta, porque no me gusta!)

Por lo pronto sólo puedo decir: Feliz cumpleaños a ti blog!
Hablamos después de la celebración

viernes, 26 de noviembre de 2010

Confesión Nº 51: Me gusta demasiado contar cuentos...

Yo tenía tiempo queriendo crear un espacio donde pudiera plasmar cuentos que se me vinieran a la cabeza. Hoy no aguanté más y tuve que hacerlo, creé mi caja de cuentos, donde expondré todas esas historias que en momentos de ocio o de ocupación, llegan a mi cabeza. Por lo pronto aquí dejo el link para que quien quiera lo visite y dejé su opinión con respecto a ellos, aunque, como aquí, es probable que no haya nadie:

http://unacajadecuentos.blogspot.com

Ya me voy a dormir porque es tan tarde ¡qué ya es temprano!

Confesión Nº50: Me extraño...


Me extraño. Corrección. Extraño demasiado a la persona que era hace muchísimo tiempo. Ahora busco y busco en el espejo y siempre me encuentro con alguien que no conozco. Me encuentro cada vez más lejos de la niñita dulce de ojos brillantes con ganas de comerse el mundo. Hoy sólo está conmigo la muchacha que está cansada de llorar porque se han encargado de mancillar lo que era poco a poco, unas veces por culpa de otros y otras tantas por culpa de ella. Me veo en el espejo hurgando dentro de mi mirada triste a ver si encuentro lo que era, pero nada que ver, el dolor está encima de todo como si fuese una pesada capa de cemento encima de una tumba.

A veces creo que he sido muy débil de cáracter. Otras estoy segura de ello. El espejo, mi compañero en la búsqueda de lo que era, sólo reproduce imágenes distorcionadas de mí. La mayoría del tiempo siento que las odio mientras el espejo me sonríe, como si me invitara a que continúe buscando. En algunas ocasiones siento suficiente valentía como para dejar de buscarla a ella, a la que extraño, y construir una nueva yo con un carácter suficientemente fuerte como para que nadie pueda lastimarle. Esa valentía desaparece cuando pienso en el reto que representaría hacer un cambio tan grande.

Con todo esto estoy empezando a pensar que el único error en toda esta situación es el miedo. Debería dejarlo de lado y seguir caminando, como si fuese una niña que se cayó mientras corría, y que se levanta porque tiene ganas y porque debe seguir corriendo. A lo mejor por eso es que vivo buscándola a ella, a la que dejé que mataran por miedo a alzar la voz, por miedo a dejar de gustarle a los demás. Ahora me aqueja un mal mayor, dejé de gustarme a mí misma...

viernes, 12 de noviembre de 2010

Confesión Nº49: Esto es para ti, nuevo...

Tengo que advertirte que ya una vez me partieron el corazón y espero que tú sólo te encargues de reparar las fisuras y de hacerlo cada día más fuerte. Lo único que quiero de ti, y deseo que quede bien claro, es que puedas cumplir con lo que dices; si puedes hacer eso, puedo prometerte que serás mi principal objeto de admiración y eso en mí no lo consigue cualquiera.

Quiero decirte a ti, desconocido, que te tardes un poco en llegar. Si nos topamos ahora te llevarás una mala imagen de mí y eso es lo último que quiero que pase entre tú y yo. Te juro que estoy trabajando duro para cambiar eso, pero no es un proceso fácil, requiere de mucho trabajo, de esfuerzo, pero sobre todo, de tiempo...

Hablando de tiempo, deberías saber que tengo una pequeña obsesión con él y normalmente estoy en una lucha contracorriente: cuando él quiere ir muy rápido, yo espero que vaya lento y cuando él quiere ir muy lento, yo necesito que vaya rápido. Sí, sé que a ti también te ha pasado. Deberías saber que apenas estoy aprendiendo a ser paciente, mi mamá jamás quizo enseñarme, y a los golpes, he tenido que ir aprendiendo. Ahora me está dando miedo comenzar a ser responsable de mí, pero no quiero que otro haga el trabajo.

Tengo una imagen distorsionada de mí y no importa lo que digan los demás, siempre me encuentro algún defecto, supongo que tiene que ver con el hecho de que mi autoestima es un poco baja, pero estoy trabajando en ello. Sólo para que sepas, yo nunca voy a parecer a las modelos de las revistas. Yo soy pequeña, de talla mediana y tengo dos senos enormes que muchos dicen que son lindos, pero que yo odio. Probablemente a causa de ellos nunca me he gustado.

Tú: chino, australiano, húngaro o portugués, quiero que sepas que lo que menos me importa de ti es como luces. A mí sólo me importa lo que tienes en la cabeza y cómo eres como persona. Quiero que sepas que más allá de enamorarme de tu físico, yo busco enamorarme de tu alma. Por eso me lastimaron ya una vez, así que si no buscas lo mismo que yo, por favor avísame, y nos ahorramos problemas. Continuaré con mi búsqueda y haré que nada pasó. Si quieres, tú y yo sí podríamos ser amigos.

Ya para despedirme espero que nos encontremos, he escuchado que hay veces en las que te pierdes o te distraes. Yo estaré esperando aquí, no creo que sentada porque me cansé de la actitud pasiva, pero en cambio tendré muchas ganas de conocerte y todos los cuentos que deja la experiencia. ¿Te dije que soy buena contando cuentos?

martes, 2 de noviembre de 2010

Confesión Nº48: Yo quiero ser "la Maryorie" de alguien...


Sé que quien lea el enunciado de esa confesión pensará que soy una balurda. Esto, lejos de estar relacionado con algo como esto, tiene más que ver con convertirte en la pesadilla de alguien. El tema salió cuando hablaba con una de mis mejores amigas, cuando por primera vez le expresé a alguien más la molestia de tener que aguantar de mi novio (en estos momentos ex-novio) quejas o comentarios acerca de ex novias siempre presentes.

Yo les tengo un apodo cariñoso, dependiendo del contexto. En una ocasión en la que no tiene mucha relevancia las menciono con el artículo indeterminado femenino seguido del nombre de la susodicha. En caso de estar molesta utilizo el artículo determinado femenino más el nombre de la tipa en cuestión, quedaría entonces algo así:

-Claro, como tú no tuviste que soportar UNA MARISOL ó
-Sí, por supuesto, como LA MARISOL era perfecta...

En mi caso, tuve una Iris y una Luisa, cada una peor que la otra. De mi ex tuve que aguantar todas sus archi aventuras (y desventuras) con ellas, desde que una sólo lo utilizaba, hasta que la otra tenía las manos demasiado grandes, como las de un hombre. El caso es que a mí no me importaba lo que hacía o dejaba de hacer con ellas, la verdad es que a las mujeres, es más, a cualquier persona le molesta que hablen del ex cuando están con uno. Es como si a pesar de que están contigo, siguieran pensando en ellos, son el constante recordatorio de un pasado que te gustaría que no existiera.

Yo, después de ver todo esto y ver que esta situación no cambiará, sólo espero que el karma joda a alguien y yo me convierta en "la Maryorie". Esa que le mortifica la paciencia a la novia de dos meses o de un año. Esa que rompe momentos para recordar por comentarios del novio como: Maryorie hacía esto, a Maryorie le gustaba comer gomitas de ositos mientras veía películas agarrándome las manos o la clásica, Maryorie era más inteligente, más graciosa, más alta, más flaca, tenía el trasero o los senos más grandes. Las Maryories siempre son más que uno, en sentido positivo o negativo... Nunca son iguales, a pesar de que son mujeres como uno.

De esta forma podemos darnos cuenta que todas alguna vez pasamos por cualquiera de los dos papeles. Yo que sólo he pasado por el de la novia estúpida, espero ser "la Maryorie" de alguien. Ya basta de que yo sea la única a la que le jodan la paciencia...

domingo, 31 de octubre de 2010

Confesión Nº 47: Hay días en los que sólo quieres decir cosas para desahogarte...


A veces, cuando ya no hay más nada que hacer, sólo quieres decir cosas para desahogarte. Hoy es uno de esos días para mí. Hoy quiero decir que me siento triste, y cada vez que me siento así hago dulces para darme ánimos. Ayer hice una marquesa que quedó divina, pero como que no sirvió de mucho. Soy demasiado floja, extremadamente floja, increíblemente floja, al punto de que no quiero hacer absolutamente nada aparte de dormir, leer y comer. Creo que eso tiene que ver con el hecho de que realmente estoy deprimida. Febrero, necesito que llegues ¡YA!

Quiero un año sabático fuera de mi vida, de verdad lo necesito. Quiero escribir cuentos en los que yo no me vea reflejada. Mi internet está estúpida y hace que me aburra porque yo paso mi tiempo con ella leyendo. Quiero saber cómo se hace para dejar de extrañar y querer a quienes extrañas y quieres. Necesito creer en algo o en alguien. A veces ser racional cansa y llego al punto de preferir ser loca, ciega y sordomuda como Shakira. Tengo el cabello más largo y en este preciso momento me gusta así, véamos qué arranque me da de aquí a diciembre.

Estoy empezando a pensar qué quiero de la vida. También que las cosas pasan por algo aunque siempre lo vi como excusa de mediocres. Aún quiero que me diga que me ama y que me extraña a pesar de que estoy tratando de convencerme que si él decidió que 3000 km eran suficientes para acabar con todo, en una situación mucho más fea me hubiese dejado completamente sola porque él tiene tendencia a huir cuando las cosas se ponen mal. Sí, definitivamente los hombres son mucho más cobardes que las mujeres, no me importa lo que digan...

jueves, 28 de octubre de 2010

Confesión Nº 46: Como cuando entiendes que es mejor estar sola que mal acompañada...


No hay nada más feo que la sensación de haber perdido algo. Es un sentimiento que te acompaña día y noche y si bien algunas veces hace llorar, hay otras en las que infunde resignaciónporque algunas cosas es mejor darlas por perdidas que continuar luchando por ellas.

Hoy siento un inmenso vacío, pero la experiencia me ha hecho confirmar que es mejor esta sensación que la que sientes cuando luchas por una causa perdida. En medio de todo el vacío no hay nada a que aferrarse, no hay nada que impida el cambio y es en medio de todo esto cuando comienza la conversión.

La decisión fue el primer paso, ahora deben acompañarla la determinación y la constancia, son todas ellas necesarias para obtener éxito en cualquier ámbito, sobre todo en este nuevo objetivo que acabo de plantearme. Ayer, mientras estaba leyendo encontré una frase de Borges que entra como anillo al dedo a todo lo que siento: "Antes las distancias eran menores porque los espacios se miden por el tiempo" y esa es precisamente la enfermedad y el remedio del vacío que ahora es mi amigo, el tiempo. Ahora sé que ya tengo suficiente como para que llegue el día en que no lo sienta y no me vea con ganas de llenarlo.

martes, 26 de octubre de 2010

Confesión Nº45: Me cansé de usarlo.


Hoy, igual que todos los días desde que se fue y dejó de ser quien amaba, lo extraño. Sí, lo extraño y a mí no me importa decirlo así con todas sus letras. Es horrible tener que acostumbrarte al hueco a tu lado que nunca estaba vacío, pero es peor saber que esa persona que siempre estaba contigo físicamente o no, dejó de existir.

Es como si hubiese muerto. De él, del que era mi novio, no el de ahora, extraño los te amos y los besos que siempre los acompañaban. Las sonrisas espontáneas y las miradas de borrego a medio morir. Los abrazos reconfortantes y la compañía cuando era necesaria. Las conversaciones interminables y las risas que provocaban. De él extraño la sensación de que estaría ahí pasara lo que pasara y la seguridad que sentía entre sus brazos aunque la mayoría del tiempo el tuviese más miedo que yo.

Ya nada de eso existe, quedó todo en el pasado, enterrado y tratando de fingir que nada de eso pasó. A cambio de todo eso hay discusiones y llanto, una persona fría incapaz de mostrar sentimientos que no sean hipocrecía y falsedad. Hay también diferencia de intereses y de puntos de vista sin que haya respeto por ellos, una continua agresividad y la sensación de estar siempre en combate. Hay falta de tiempo y falta de ganas. Reina la distancia que se genera no sólo con la lejanía, sino con las palabras, y esa, lamentablemente, duele más que cualquier otra.

Después de tanto tiempo quedan más cosas malas que buenas, y ni siquiera hay ganas de acomodarlo. Es entonces cuando comienzo a hacer el balance de todo y me doy cuenta que me cansé de utilizar el amor como excusa, me cansé de usarlo.

domingo, 17 de octubre de 2010

Confesión Nº 44: Hoy es el día en el que el amor propio y el orgullo le tienen que ganar a cualquier otra cosa que me pase por la cabeza...

lunes, 11 de octubre de 2010

Confesión Nº43: Hoy comienza el cierre del círculo vicioso


En este momento, a pocos minutos de volver a otro feliz NO cumpleaños empieza el cierre de círculos viciosos en los que me he encontrado a lo largo de casi 3 años. Hoy al fin conseguí la fuerza de voluntad para que deje de importarme, y lamentablemente, conseguí razones de sobra para hacerlo. Hoy ya no es tan duro como en otros intentos porque esta vez, a diferencia de las otras, tengo ganas del futuro y en él no veo a otra persona que no sea yo.

Hoy comencé a quererme como mi persona favorita en el mundo, y sinceramente se siente muy bien, lo suficiente como para no querer abandonar la sensación de seguridad que siento ahora. Y sí, el tiempo lo cura (curará) todo.

sábado, 2 de octubre de 2010

Confesión Nº 42: Yo era feliz y no lo sabía...

jueves, 30 de septiembre de 2010

Confesión Nº 41: La verdad es que las cosas no han cambiado mucho...

He estado practicamente un mes ausente de aquí, y lo cierto es que las cosas siguen practicamente iguales. Lo único que hay diferente son 2 kg... Sigo sin suficiente fuerza de voluntad para hacer lo que debo hacer. Sigo siento tan irresponsable como siempre. Ya comencé a escaparme y ya ando caminando sola buscando refugio en cualquier sitio. Hoy comí sola sentada en una plaza. Se me estaba olvidando lo placentero que es comer en medio de desconocidos que tienen historias como uno. Hubo uno que hasta intentó hacerme conversación, pero yo sólo andaba de paso y sin ganas de relacionarme con nadie. Lo que me hace recordar que mi próxima meta es bajarle 2 a mi intensidad con el mundo. Creo que eso es todo, por ahora...

jueves, 9 de septiembre de 2010

Confesión Nº 40: Bienvenidos al 2do encuentro anual para renovar vidas...


Este es el segundo año consecutivo en el que lo único que deseo durante todo un mes, (agosto, para ser más específicos) es que se termine. Este agosto, como el pasado, ha dejado huellas en mí. Ahora mismo me encuentro preguntándome qué hubiese sucedido si yo durante un febrero no hubiese actuado como tonta sino con la cabeza. ¿saben? Ahora que lo pienso, agosto y febrero han sido decisivos en mi vida de un tiempo para acá. Y es que durante esos meses me suceden cosas, las cuales podría evitar si tuviese un poco de sentido común. Bueno ok, vamos a ser menos dura conmigo, si hubiese tenido algo de sentido común en la segunda vez ó la tercera.

El asunto es que yo, tonta desde siempre y despistada por decisión propia, me he buscado los problemas en los que me encuentro metida por ser tan transparente. He descubierto que no puedes esperar que la gente te dé lo mismo que tú le ofreces porque ellos siempre van a pensar en su situación si estuviesen en tus zapatos. Esta reflexión, por muy contradictorio que parezca, me la ha hecho ver la persona causante de mis problemas. Supongo que al menos debo agradecer la sinceridad... Debo agradecerle entonces también por dejarme claro cuáles eran sus prioridades en la vida, y decirme sin ningún tipo de tapujos que entre ellas no estaba yo. Debió ser así desde el principio para mí, pero supongo que el hecho de leer tanta literatura rosa hizo añicos la parte de mi cerebro que debía tomar esa decisión.

Por eso, tal como el año pasado, he decidido una vez más, volver a cambiar mi vida, con el firme propósito de esta vez lograr de verdad concentrarme sólo en mí. Esta vez, debo pensar primero en mí y después en todos los demás, debo quererme como mi persona favorita en el mundo que soy, pero que en este momento no me siento. Debo volver a construir mi autoestima y aprender a quererme con todo y fallas, como estaba aprendiendo hasta febrero pasado. Yo creo que en esta ocasión lo único que necesito para recuperarme es tiempo, porque cuando has tocado fondo, cuando has comprobado que el sí hubiese pasado tal cosa... no funcionó, lo único que queda esperar es que el condenado tiempo sane las heridas y haga como si nada hubiese pasado.

Una vez puesto en el tapete todo el asunto, lo único que me queda es pedir que no regrese el febrero próximo como regresó el pasado para después volverme a dejar. Parece que después de todo es cierto eso de que siempre hay alguien que ama más en una relación. En este caso, y para mi desgracia, la única enamorada resulté ser yo. Espéremos que el tiempo cure eso, también el hecho de ser una idiota y el complejo de loca en el muelle de San Blas.

jueves, 26 de agosto de 2010

Confesión Nº 39: Soy masoquista y no lo sabía...

miércoles, 11 de agosto de 2010

Confesión Nº 38: Son las 5 de la mañana y yo todavía ando pensando...


Mi segunda persona favorita en el mundo me dejó un libro que podría pasar a ser mi libro favorito, y es que últimamente no me he podido sacar de la cabeza todo lo que allí dice y eso me había pasado sólo una vez anteriormente. La combinación de ese libro, junto con la película que vi por no tener sueño y las ideas que me rondan la cabeza hace dos semanas han hecho que empiece a cambiar de parecer en cuanto a lo que es verdaderamente prioritario.

Yo, la loca dueña del mundo vasto que es mi imaginación, he empezado a diseñar un plan a futuro que está bastante lejos del happy ever after, y es que comencé a preguntarme si eso realmente me llenaría y si me sentiría completamente feliz. No digo que no lo quiera, pero es que definitivamente necesito hacer demasiadas cosas antes de tener el conector "de" pegado a mi nombre, ya que eso no sólo denota unión, también lleva consigo compromisos y soy y seguiré siendo muy joven para eso por mucho mucho tiempo.

He empezado a pensar en que es lo que pasa cuando dejas de ver el mundo como un niño que se sorprende ante todo lo que ve y conseguí la respuesta rápidamente: te pasa lo que ahora me pasa a mí. Tu vida gira en torno a una sola cosa, dejas de tener tiempo para ti y para las cosas que quieres porque te de flojera dedicarte algo de tiempo de calidad, pierdes las ganas de hacer las cosas que debes y quieres hacer y comienzas a sentirte decepcionado de lo que eres.

Para ser felices es necesario estar conectado con ese niño interior que está siempre cargado de curiosidad, y yo he decidido volver a llenarme de curiosidad y de ganas de hacer las cosas, aunque normalmente todas las cosas llevan un sacrificio, ésta, desgraciadamente, no está excenta, pero espero que se tarde en llegar. También espero que mi yo del futuro lea esto, por si se le olvida algún día ver el mundo con ojos de niña... Por lo pronto nos queda seguir soñando que podremos lograr todo lo que queremos.

domingo, 8 de agosto de 2010

Confesiones Nº37: Estoy autodestruyéndome




Yo tengo algo de tiempo haciéndome una campaña de autodestrucción. Esta campaña tiene por características principales el silencio, ya que en ningún momento he hecho alarde de ello con nadie (ni conmigo misma) y el constante ensañamiento con mi persona. He podido percibir esto gracias a pequeñas señales, pues nadie es capaz de hacerse lo que yo me hago ahora porque sí.

En muy poco tiempo (cuatro meses para ser más específicos) he destruido lo que me ha llevado toda una vida construir y al fin había alcanzado. Estoy enfermando por negligencia, estoy encerrándome cada vez más en mí misma, ando perdiendo mi amor propio, cada día tengo menos ganas de hacer lo que debo, sé que las cosas no deberían ser como son, pero aún así continúo haciéndolas porque es el único modo en que pueden ser posibles en este momento. También ando engordando porque el encierro me da ansiedad y la gordura me quita las ganas de salir y estoy atrapada en ese círculo vicioso. Además ando perdiendo amistades por diferencia de intereses.

Me he vuelto un ser conformista, asociable y extraño. Pienso que soy una bomba a punto de explotar porque no es normal que alguien sea como soy yo. Aunque con las sorpresas que me estoy dando últimamente es probable que empiece a disfrutar este estado extraño en el que me encuentro.

sábado, 7 de agosto de 2010

Confesión Nº 36: Hoy también quiero hablar de mí


¿Recuerdan el ataque de egocentrismo de unas cuantas entradas atrás? Bueno, ésta es la continuación. Para aquellos con una réplica para el tema (dudo que los haya, no hay lectores) sólo puedo decir en mi defensa que estoy libre y sin ningún tipo de oficio.

Lo primero que diré es un dato curioso bastante extraño: Me gusta fregar platos. Quizás tenga que ver con el hecho de que puedo mojarme. Sigo odiando y temiendo a las inyecciones como el primer día, la única diferencia es que ya no lo demuestro, dejé de llorar. Hace poco me inyectaron sorpresivamente y pasé todo el día con dolor en el brazo, las enfermeras son cada día más rústicas. Puedo ser personas distintas, todo depende de mi estado de ánimo y de mis necesidades. Tengo tantos amigos que siento que no tengo ni uno.

La mayoría del tiempo es difícil para mí creer en los demás. Quiero ser flaca, comer sano y no ser diabética cuando tenga 30. Lo único que me separa de eso es mi gusto por las donas, el refresco, los chocolates, las hamburguesas, los doritos y la chatarra en general. No tengo comida ni artista favoritos. Me gusta hacer ejercicio. Odio los dolores de garganta y la picazón en el oído. Hago más gestos con mi cara de los que me gustaría, lamentablemente, por culpa de ellos no puedo esconder mis emociones. Me gusta leer, pero no todo lo que consigo. Ahora leo un excelente libro que me prestó mi segunda persona favorita en el mundo. A él no le gustó.

Paso horas interminables en internet haciendo nada, adoro el olor de la canela y de la sopa de pollo recién hecha. Amo bañarme con agua helada, quiero una remodelación para mi cuarto y a veces también quiero que Donald Trump sea mi papá. Mi lugar de relajación favorito está en la parcela de mis padres, abajo de los árboles de limón y aguacate. Mi imagen favorita en el mundo es la mirada de mi segunda persona favorita en el mundo mirándome como sólo él sabe.

jueves, 5 de agosto de 2010

Confesión Nº 35: Quiero decir tantas cosas al mismo tiempo, que termino no diciendo nada. Definitivamente necesito meditar...

jueves, 8 de julio de 2010

Confesión Nº34: Ni idea de como llamar esto...


¿Alguien conoce la sensación de que su vida no es lo que debería ser? Bueno, yo últimamente siento que el escritor de esta última temporada de mi reality show llamado vida, debería ser despedido porque esta historia terminará siendo una completa basura por el camino al que se dirige.

En los últimos días he tenido la impresión de que mi historia vista, vivida y escuchada desde afuera no debe ser nada agradable. De hecho estoy segura de que si yo fuera la espectadora en lugar de la protagonista, seguramente estaría insultándome y calificándome de idiota por todas y cada una de las estupideces que hago todo el tiempo.

A veces me paso de inocente, y eso hace que la gente encuentre la oportunidad para aprovecharse de mí. Ahora sé que sienten las protagonistas de las novelas mexicanas cada vez que les ven la cara de tontas... El caso es que ya yo me cansé de esto. En este momento veo que aunque yo no lo creía, la temporada pasada fue mucho mejor que ésta: era libre, era flaca, salía, estudiaba, andaba con mis amigas y todavía me quedaba tiempo para pensar (y bastante falta que me hace ahora, por cierto).

En esta temporada que comienza me espera trabajo duro, nada de descanso, soledad, lágrimas, silencio, refugio en lugares y cosas inimaginadas, la sensación de vacío, las ganas de salir corriendo y de que el tiempo pase rápido y la sonrisa de quinta finalista en el Miss Venezuela cuando pierda todo lo que consideraba mío en un solo instante.

viernes, 25 de junio de 2010

Confesión Nº 33: Tengo una nueva persona favorita en el mundo...

Este escrito va especialmente para esa persona, que está cansada de que su vida sea un torbellino, que está aprendiendo que debe quererse un poquito más para poder querer a todos los demás, que sabe que la mayoría de las veces tiene opiniones muy distorsionadas de lo que en verdad es, que quiere tantas cosas al mismo tiempo, que termina siempre no queriendo nada.

Mi nueva persona favorita en el mundo está aprendiendo que aunque hay sentimientos que desea reprimir, no puede. También se decepciona una y otra vez de todo y muy a menudo se pregunta si algún día verá a Dios, si existe en serio más allá de todas las cosas que todos dicen que creó. Su mayor temor es quedar algún día completamente sola. Ella, que es mujer y todavía no entiende porque todos dicen que es tan fabuloso, si siente que se desangra unos días al mes y el resto de éste es solo un manojo de emociones. Ella a veces desea ser hombre, pero normalmente se arrepiente de ese deseo estúpido, como muchísimos otros.

A ella, a mi nueva persona favorita en el mundo, se le acercan grandes cambios, y todavía está pensando qué hacer con ellos, pero lo cierto es que a pesar de que ha pensado miles de veces sobre esto, aún no encuentra la manera de enfrentarlos. Ella todavía sigue creyendo que el tiempo lo soluciona todo, pero yo creo que todavía no sabe que hay heridas que ni el tiempo puede curar...

martes, 22 de junio de 2010

Confesión Nº 32: Las novelas son otra mentira más de la vida...




Las telenovelas son una cosa bastante extraña. Me pregunto en qué pensaba la persona que las creo. Seguramente era una ama de casa que se la pasaba todo el día leyendo libros y queriendo hacerlos reales se le ocurrió la brillante idea de crear una telenovela. Eso, o le pidió el favor a su esposo, después de todo no creo que una mujer haya sido la primera en hacer una, sobre todo considerando que en la parte técnica es una industria bastante machista (irónicamente).

El caso es que algo deben tener para atrapar a tanta gente. A mi lo que más me da risa de todas esas historias es que las protagonistas siempre son vírgenes y jamás han tenido un novio en toda su vida. Eso podía ser verdad en 1960 (cuando empezaron las telenovelas), sin embargo, en estos tiempos, en los que la mayoría de las mujeres tienen su primer novio antes de los 15 años (las que no, manifiestense) resulta bastante fantástico ver una historia como ésta, donde la protagonista, a parte de tener las características anteriormente señaladas es siempre una víctima, consigue siempre alguien que la odie con todas sus fuerzas con extrema facilidad y un novio millonario que la hará feliz por siempre.

Además de estos rasgos característicos, a la protagonista siempre le pasa algo sumamente horrible, pero gracias a Dios (yo de verdad no entiendo porque al pobre siempre lo meten en este tipo de enrredos) ella siempre sale bien librada. Otro rasgo es que el protagonista siempre tiene complejo de florero, por aquello de que parece utilería, él sólo sirve de adorno. Tampoco entiendo porque normalmente las protagonistas son huérfanas que tienen por profesión muchacha de limpieza. Si ellas fuesen así en la via real, no serían sirvientas. Sin embargo, todas estas cosas no son las que más me molestan, dan risa o me asombran.

Lo que realmente despierta todo mi interés es que gran parte de la población de los países latinoamericanos sigue este tipo de historias, y gracias a este seguimiento hay un mercado increíble con las telenovelas, al punto de que si llegan a ser exitosas sacan un CD con todos los actores cantando, aunque en realidad no lo hagan. Venden camisitas, hacen entrevistas y se hacen ricos a costa de las mentiras que la gente quiere seguir creyendo.

Yo opino que este tipo de historias debería evolucionar, ser realista, presentar un escenario situado en nuestro contexto temporal e inventar nuevas temáticas. Aunque creo que el problema con todo esto es que eso no funcionaría porque la gente se niega a creer que ya ninguna mujer llega virgen al matrimonio...

lunes, 21 de junio de 2010

Confesión Nº 31: Mi cuento tipo reality show será como yo quiera...


Sí, así será. Mi realidad, que es sólo mía y de nadie más porque sólo yo la veo como la veo, será justo como la imagino. Hasta ahora tiene los elementos esenciales que la hacen ser lo que siempre imaginé sería mi vida. Lo irónico, o más bien triste del asunto es que siempre fue mi plan B, ése que está ahí porque debemos tener algo, pero no es lo que siempre soñamos.

Yo siempre imaginé que en la historia de mi cuento en modalidad reality show, que en realidad no es más que mi vida, estaría presente el caballero andante con el que todas soñamos (aunque normalmente el espécimen varía dependiendo de ciertas variantes, prometo hablar de ellas en otra ocasión) con el que podría planear el resto de mi vida, porque después de todo, para eso quieren todos el supuesto amor verdadero. A pesar de esto yo siempre supe, ni idea de por qué o cómo, que estaba destinada a ser una loca inentendida con la que ningún hombre querría pasar el resto de su vida (aunque ese resto de la vida implique solo 5 años). Si acaso el milagro ocurriera sé que ese hombre no encajaría para nada en lo que sería mi estándar, todo esto debido, obviamente, al autosaboteo (otro punto del cual debemos hablar en otra ocasión).

El caso es que presiento que antes de fin de año volveré a estar en el mercado de los usados, justo como mi personaje de tv favorito y como yo el año pasado. Aún no sé si será por motivos obligatorios o por voluntad propia, o por los 2 al mismo tiempo (preocupante que esté repitiendo todo esto en mi cabeza con la voz de Cristina, juro que me estoy asustando...). El punto es que sé que cualquiera de las posibilidades no es totalmente mala, pero tampoco totalmente buena. Eso fue algo que aprendí la última vez, cuando me di cuenta que todo en la vida no puede ser blanco o negro, debe siempre existir la escala del gris para que todos podamos ser un poquito más felices; así que me siento lo suficientemente preparada para asumir cualquiera de los cambios.

Lo bueno es que todo va según lo pensado (que quede claro que hay una enorme diferencia entre lo soñado y lo pensado) y si todo continúa así, no creo que se presenten grandes sorpresas, y en caso de que las haya, serán justo las necesarias para que mi vida no sea monótona y fastidiosa. Esto me gusta bastante, pero preferiría definitivamente poder vivir mi vida según lo soñado, de este modo podría conservar a mi persona favorita en el mundo, y aunque sé que en ocasiones me aburriría, siempre he pensado que es mejor conservar los sueños y no los pensamientos.


martes, 15 de junio de 2010

Confesión Nº 30: Últimamente he pensado mucho...


El interminable libre y mi estado de ánimo estacionario me han hecho pensar acerca de los comentarios que he escuchado en estos últimos días acerca de lo que es correcto y lo que no, esto por lo menos en cuanto a relaciones, sobre todo cuando hablamos de mujeres.

Mi persona favorita en el mundo se va lo suficientemente lejos como para que nuestra relación dependa de Messenger, Skype, Facebook, Twitter y un teléfono que nos comunique a través de los miles de kilómetros que van a separarnos físicamente. Respecto a esto he pensado miles de cosas, empezando por la posibilidad de que aparezcan nuevas personas en la vida de ambos, seguido muy de cerca por continuar la relación como podamos hasta el momento en el que podamos estar juntos (aunque seamos realistas, ésta no es forma de llevar una relación, de ningún tipo debo aclarar).

Ambas posturas han generado opiniones bastante extrañas y creo que sin base alguna. El hecho de que quiera esperar me hace ver ante los demás (según lo que me han dicho) como una tonta a la cual seguramente van a ponerle el cuerno (yo como soy realista no descarto esta posibilidad). Sin embargo, el que piense en la aparición de alguien más me hace parecer como una mujer fácil que puede irse con cualquiera.

Ambas posturas me molestan. El hecho de que sean tan parcializadas me hace pensar en lo estrecha que puede llegar a ser en algunos casos la mente (esto por no decir en la mayoría), sobre todo considerando que estas opiniones fueron expresadas por mujeres que dicen ser liberales, pero que en realidad son más cerradas que los mismos hombres. Para poder emitir una opinión acerca de un tema tan delicado como éste deben tomarse en cuenta todas las variantes sin pensar antes de evaluar en lo que sería convencionalmente correcto, de esta forma podría emitirse una opinión adecuada al contexto y no a lo que la sociedad opina como bien visto.

Lo cierto es que no debería preocuparme mucho. Yo jamás he hecho lo que los demás me han dicho que haga, y la verdad me siento muy feliz y conforme con esa decisión. Mi vida a pesar de ser un completo caos no podría ser más perfecta. Amo lo que hago, amo a mi persona favorita en el mundo y amo la manera estupenda en la que veo la vida, a pesar de que a la mayoría le parezca imperfecta. La verdad es que en este preciso instante no sé lo que haré y tampoco me preocupa tanto como debería. Lo único que sé es que pienso disfrutar al máximo a mi persona favorita en el mundo, después de todo, ésta podría ser la última vez que estemos juntos.

domingo, 23 de mayo de 2010

Confesión Nº 29: Hoy tengo ganas de muchas cosas...

Sí, así mismo. Hoy tengo ganas de hacer, de que me pasen, de ser muchas cosas. Pensando en lo que es mi vida y en lo que me gustaría que fuese, se me han ido ocurriendo un montón de ideas y he visto como durante el transcurso de mi vida otras tantas han ido siendo desechadas. Esto de estar creciendo no ha sido y sigue sin ser fácil, pero eso de darme por vencida no está en mis planes, por lo menos no por ahora. Aquí una lista del montón de cosas que tengo ganas de hacer, de que me pasen y de ser:

-De verdad amo mi carrera pero: me quiero graduar ¡YA!
-Necesito conseguir un trabajo con carácter de urgencia
-Si me ganara el Kino mi vida sería casi perfecta
-No quiero que mi persona favorita en el mundo se vaya, pero si se va, quiero que regrese y que podamos ser felices
-Quiero ser una intérprete importante
-Si eso no funciona y como yo siempre debo tener un plan B, quiero ser aeromoza o piloto de avión. (jajajaja ¡eso sí que sería raro!)
-Si mi plan con mi persona favorita en el mundo no funciona, la verdad no tengo idea de que haré, y ya debería haberlo pensado
-Quiero viajar y conocer lugares diferentes
-Algún día quiero vivir en Portugal (llaménme rara)
-Me gustaría haber terminado de aprender a coser
-Necesito, en serio, comer sanamente

Yo creo que eso es todo, al menos por los momentos. Ver todo eso me hace recordar mi etapa extraña a los 6 años cuando quería ser cajera de supermercado. =S

jueves, 20 de mayo de 2010

Confesión Nº 28: Resulta que árbol que nace torcido, nunca su tronco endereza...


Yo no tengo acomodo. Ahorita debería estar redactando un resumen sobre una novela angolana que detesté por el vocabulario tan horrible que el escritor decidió usar. Debería escribir también una especie de diálogo en portugués hablando tonterías de mis compañeros de clase, y aquí estoy, quejándome. Estoy harta. Creo que mi sugerencia de posts anteriores sobre el grupo de irresponsables anónimos debería volverse realidad. Ojalá un psicólogo lea esto y decida hacer algo, estoy segura que no soy la única queriendo encontrar un grupo como ése.

Este trimestre me está yendo de la patada en la universidad, ahora tengo miedo de que por razones tristes del destino deba repetir francés II. No voy aplazada, pero mi resultado en los exámenes orales y escritos pueden cambiar mi destino. Ojalá la ley de Murphy decida que ya me ha dado suficiente y que hay más personas en el mundo que no desean su presencia en sus vidas, dejándome así salir del hoyo en el que me encuentro metida.

¿Se acuerdan de mi promesa de ser responsable? Se fue al traste como todo lo que me he propuesto en los últimos 3 meses. Necesito un cambio de vida, si alguien tiene el número de un terapeuta, mándelo por favor.

domingo, 9 de mayo de 2010

Confesión Nº26: Seré responsable a partir de hoy



Sí, señores (quizás debería decir sí solamente... ). El caso es que he decidido comenzar a ser responsable, empezar a tomar las riendas de mi vida y llevarla por el buen camino. Estoy en un punto en el que la responsabilidad es un factor crucial entre hacer las cosas bien o no hacerlas. Hace 3 días, por irresponsable, por descuidada, por confiada, pero también por nervios, reprobé un examen en mi materia preferida. Creo que ese era el acto decisivo que necesitaba para empezar a ser consciente de lo que me hago al dejar todo para después.

También por descuidada e irresponsable estoy comenzando a romper la promesa que me hice: No recobrar los 10 kilos perdidos. Hace casi un año tomé consciencia de lo que me hacía al comer como cerda y tirarme en el mueble, por eso comencé un régimen de ejercicios y comida saludable que me ayudó a bajar los kilos demás. En estos momentos, gracias al estrés, a la falta de tiempo, de motivación y a las inmensas ganas de comer donas y tomar nuevamente refrescos, estoy recobrándolos. Hoy viéndome al espejo, me asusté... Hace 2 meses mi vientre era casi plano, hoy tengo una extraña ruedita que no me gusta nada. Éste hecho ha sido también una causa para comenzar a ser responsable.

Así que, tomada ya la decisión y habiéndola hecho pública, mi primer acto de responsabilidad será armar una lista de cosas por hacer, y ¡hacerlas! Aunque me estrese y me quede sin tiempo para nada más en el camino.

1. Recoger mi cuarto antes de que amanezca.
2. Estudiar para mi examen de literatura francesa del martes.
3. Empezar la dieta, una vez más, el lunes.
4. Realizar todas las tareas y trabajos por lo menos 2 días antes de la entrega.
5. Estudiar para todos los éxamenes, esta vez en serio.
6. Levantarme temprano a prepararme comida antes de ir a la universidad.
7. Acostarme temprano para despertar sin sueño.
8. Conseguir un trabajo decente.
9. Cumplir las promesas que hago.
10. Devolver las revistas a la Alianza Francesa a tiempo, para que no vuelvan a clavarme otros 5o, POR IRRESPONSABLE!

domingo, 25 de abril de 2010

Confesión Nº25: Las madrugadas sin sueño no son buenas para mí...


Yo cuando tengo tiempo ociosa (en el buen sentido de lo que eso puede significar para cualquiera que lea estos disparates), tiendo a pensar mucho; a veces barbaridades, a veces cosas tontas, otras cosas serias y otras tantas cosas que debería hacer, como recoger mi cuarto. El caso es que hace unos minutos, mientras trataba de poner en orden el caos que tengo por closet (aunque debería decir armario de Barbie, por aquello del tamaño), pasaron muchas cosas por mi cabeza, la primera fue que extraño el período en que mi cabeza podía estar vacía por 5 minutos, la segunda que guardo mucha ropa basura y tercero que algún día me burlaría de mí cuando viera fotos con las prendas que guindan en mi closet.

Volviendo al primer punto de lo que estaba pensando: Sí, extraño andar sin pensar. Cuando mi persona favorita en el mundo y yo estuvimos lejos, yo podía pasar ratos sin pensar. También había ratos en los que pensaba demasiado, más de lo que me gusta normalmente. La mayoría del tiempo me importaba poco lo que pensara la gente de mí, y me importaba mucho menos lo que pensaran del resto del mundo. En ese punto de mi vida yo solo me preocupaba por empujarme hacia adelante, y por hacerlo bien. Yo no iba arrastrando los pies, yo me hacía perseguir premios, y como ellos siempre andaban adelante de mí, debía avanzar. Casi siempre corriendo porque yo siempre he sido impaciente.

Otra cosa que extraño son los detalles. Todavía recuerdo a mi amiga, la marikita dálmata que una vez me acompañó en mi viaje, las hojas amarillas de los árboles cerca de la escuela en diciembre, y el día que después de salir de Lengua española, luego de decidir caminar, pasé bajo un árbol mientras leía poesía y un montón de hojas salieron volando a mi alrededor. ¡Eso fue de película! Además de eso, dejé de hablar conmigo y estoy empezando a extrañarlo. Creo que se estaba volviendo parte de mí establecer conversaciones filosóficas conmigo, eso, o me estaba volviendo demasiado egocentra, quizás por eso la presencia de la mayoría de las personas me resultaba molesta y evitaba cualquier contacto con cualquiera.

El caso es que me di cuenta, que las cosas no son ni tan malas, ni tan buenas como parecen. Después de todo, parece que vivimos en un mundo gris, donde hay cierto equilibrio en todas las cosas...

miércoles, 21 de abril de 2010

Confesión Nº24: Yo debería pensar mejor antes de hacer las cosas.


Desde que me conozco (y eso es desde siempre) he sido una persona impulsiva. La última vez que pensé antes de hacer algo, fue hace mucho mucho tiempo, quizás es por eso que no la recuerdo. A lo mejor esto de mi falta de raciocinio antes de hacer las cosas se deba al hecho de que me enseñaron a ser sincera, tanto que soy incapaz de esconder las cosas por no afectar a los demás o a mí.

He de decir que este pequeño asunto me ha traído muchísimos problemas, más de los que puedo enumerar. Yo quisiera poder pensar, aunque sea por 5 nanosegundos las consecuencias que acarrean mis actos y todo lo que conlleva cargar con ellas después de hacer las cosas. Ser adulta cuesta muchísimo, y nadie te da advertencias sobre lo que debes o no hacer.

Ahorita, sentada tratando de encontrar el soundtrack de lo que estoy experimentando (sin conseguirlo aún, por supuesto) me siento en un estado indefinido. Debí pensar mucho más las cosas, para después tomar una decisión. Aunque no me arrepiento, me siento bastante extraña. Jamás en mi vida había tenido esta sensación. Supongo que todas estas cosas nuevas son parte de montarse en el tren de los adultos. El rollo viene cuando ese tren tiene tan poco espacio y es tan agobiante que te quieres bajar. ¿Cómo hace uno para parar un tren que no tiene frenos?

miércoles, 14 de abril de 2010

Confesión Nº23: Hoy tengo ganas de ser egocentra



Estoy aquí, tirada en la silla de la computadora echándome una mascarilla de vainilla mientras escucho The killers y me provocó hablar de mí. Si, sé que suena como la cosa más pedante del mundo, pero a todos nos llega un día en que sentimos que somos tan importantes como el actor de Jesucristo superestrella. Hoy es uno de esos días y la verdad estoy esperando que el efecto dure al menos 24 horas, hace mucho que no me siento así. La última vez terminé hablando sola en medio de la calle mientras un desconocido sumamente atractivo me miraba de manera cómplice con una sonrisa extremadamente encantadora. Si yo además de sentirme importante, me hubiese sentido encantadora y atrevida ese día probablemente en estos momentos tuviese un amigo con el cual hablar.

Ya cambiando de tema, porque yo no quiero hablar de él, sino de mí empezaré diciendo que yo debí medir al menos 20 cm más. Al diablo mi frase de defensa en contra de los que me llaman enana, si tienen razón, lo soy y no me siento cómoda con eso. La única cosa que quisiera realmente cambiar en mi vida sería no haber leído tanta basura acerca de relaciones románticas desde que tenía 4 o 5 años; empezando por los cuentos de Disney. Ese ha sido el único motivo porque mis relaciones con los demás han sido malas desde que recuerdo.

Yo no sé que esperar de mi vida. Yo no sé si quiero 3 muchachitos, una casa, un perro, dos gatos y un esposo feliz o una vida de bohemia viajando por el mundo haciendo lo que me gusta. Yo vivo con miedo, sobre todo desde que pisé los 18 años y comprendí que muy pronto yo voy a ser la única responnsable de mí. Me aterra el hecho de que cada día que pasa es un día menos de vida, que hace que envejezca a la velocidad de la luz. Yo no puedo sentarme derecha jamás, normalmente me siento en la posición que en yoga llaman medio loto.

Soy una completa adicta a los dulces, amo ver televisión aunque ahora lo haga muy poco y odio con todas mis fuerzas tener que estudiar. Afortunadamente tengo excelente retentiva y hasta ahora la universidad ha funcionado sin tener que hacerlo; espero que eso no cambie. Odio la apariencia que tiene mi cabello pero me da demasiada flojera acomodarlo. Soy una persona sumamente influenciable y por eso es fácil manejarme. Normalmente tengo la capacidad de encajar en cualquier parte, el tiempo y la sensación de no formar parte de nada me han ayudado a perfeccionar la técnica.

No tengo gustos musicales específicos, puedo escuchar casi cualquier cosa. Me parece ridícula la pasión que siente la mayoría de las personas por cantantes, actores o similares. Eso de idolatrar gente es estúpido, son de carne y hueso como cualquiera de nosotros, solo que tienen trabajos más divertidos y también más dinero. Quiero ser algún día una joya de la literatura latinoamericana, no importa si después de muerta. Con el tiempo, he descubierto que la única cosa que he amado con constancia desde que recuerdo es escribir.

Creo que eso es todo lo que por el momento quiero decir, probablemente este ataque de egocentrismo tenga una segunda y hasta tercera parte, así que nos vemos (¿o debería decir leemos?) en una próxima entrega...

Confesión Nº 22: Es horrible comenzar a ser mayor...

He descubierto que toda mi vida se ha tratado de complacer a los demás. Jamás me molestó, hasta ahora, que trato de hacer algo con mi vida y soy incapaz de tomar una decisión sin consultar a los demás y sin tener miedo de los resultados de mis decisiones. Probablemente ese miedo se deba a que antes, cuando solo seguía instrucciones, siempre tenía a quien echarle la culpa, ahora soy yo la que debe cargar con ella en cualquier caso.

Creo que extraño el hecho de no ser responsable de mí. El hecho de tener que tomar decisiones que tienen consecuencias me pone nerviosa y me aterroriza. A mí me criaron de una manera bastante rara, la verdad, hubiese preferido no ser como soy, lástima que es bastante tarde para escoger. Esto de seguir instrucciones me hace sentir como si mi vida hubiese sido un constante juego de sigan al líder que se acabó porque el líder se cansó y ahora soy libre.

Alguien debió avisarme que en algún momento obtendría independencia y debía saber como manejarla, pero con eso de que la vida se vive a medida que pasa el tiempo nadie da advertencias. Por eso prometo que algún momento haré un manual sobre como lidiar con la independencia o sobre como vivir después de atravesar la adolescencia. Probablemente el libro no sirva para nada, pero podré apagar a mi conciencia cuando piense que alguien más aparte de mí puede estar atravesando por esto y no hice nada.

domingo, 4 de abril de 2010

Confesión Nº21: Para mi persona favorita nro 2, aunque no lo parezca...


El viernes, en medio de familiares y amigos, mi mamá celebró su cumpleaños número 40. Ella los celebró, como siempre, de una forma bastante peculiar: cocinándonos a todos mientras estábamos hablando y nadando en el río. ¿Quieren saber algo? Intentámos sacarla de la cocina y no se dejó. Yo de antemano sabía que no lo lograríamos porque he descubierto que su felicidad está en servir a los demás, especialmente cocinando. Mi mamá es de las personas que adora ver a su familia reunida, y ella, con el tiempo y la experiencia que éste le ha dado, descubrió que una buena forma de lograrlo es a través de la comida. Creo que de allí viene su pasión por ella.

Mi mamá creció en medio del campo junto con su abuelita, por ello puedo imaginarla como una especie de Heidi venezolana. Solo que no había casita en la pradera sino del otro lado del río. De adolescente puedo imaginarla muy parecida a mí, solo que con menos sentido común. Todas sus primas fueron sus compañeras de juego y de experiencias nuevas, lo que más que primas, las hizo hermanas. Mi mamá fue quien me enseñó gran parte de lo que sé y quien ha formado mi carácter. Ella es la responsable de lo que soy.

Algunas veces quiero que me deje en paz, y otras me parece alguien bastante inocente para su edad, por lo que solo quiero explicarle como funcionan las cosas. Mi mamá muchas veces parece fastidiosa, pero lo cierto es que solo trata de brindarnos a mis hermanos y a mí atención y cariño. Por ello, quiero dedicarle esto que probablemente no lea, por estar allí siempre aunque no la tome en cuenta. Para eso y para desearle un feliz cumpleaños atrasado por ser la mejor mamá del mundo, a pesar de que nunca se lo digo...

sábado, 20 de marzo de 2010

Confesión Nº 20: Necesitamos desintoxicación...



Sí, señores. Eso es lo que yo y todas mis yos necesitamos. DESINTOXICACIÓN. De todo, todo lo que nos rodea. Quiero ser capaz, como mi nuevo amigo, de agarrar una maleta y decir: ¡ME VOY! Así, gritado. Así, tan cansada de todo que lo único que me importe sea alejarme. Estoy segura que estoy muy cerca del tope para esa situación, todo es cuestión de seguir como hasta ahora y quitarme el miedo. Después de todo, la vida allá afuera puede ser fea en ciertos términos, pero estoy segura que psicológicamente no puede ser peor... Sí, yo y todas mis yos necesitamos desintoxicación. Eso, o alguien que nos tire al metro porque estamos cansadas.

P.D. A la primera persona egocentrica que lea esto: No te creas causante de todas mis desgracias. La gerencia. =)

martes, 16 de marzo de 2010

Confesión Nº 19: probablemente me arrepienta de esto...

Estoy llorando y estoy cansada de hacerlo. También quiero salir corriendo, las 2 semanas de vacaciones las quiero tomar fuera de mi vida. Ojalá tuviese plata para perderme... Estoy pensando que soy un fraude, que me decepciono a mí misma y me estoy preguntando cuando voy a dejar de hacerlo. Estoy aquí, escribiendo esto, preguntándome cuando voy a cansarme de que me lastimen y voy a decidir tomar las riendas de mi vida. Estoy preguntándome también que tan rápido puede el tiempo quitar el dolor. Estoy aquí pensando y tratando de averiguar que tan egoísta puede ser la persona que dice que te ama. También que tan orgullosa, resentida y mala. Estoy molesta porque soy una estúpida y jamás aprenderé de mis errores, porque sé todo lo que me molestaba de él, que es lo mismo que lo hace ahora (en versión mucho muy muy mejorada) y sigo aquí. Con mi experiencia ya yo debería haber huido a Japón tratando de alejarme. Además me da rabia que sea tan diferente al carajo de mis sueños y aún así pueda amarlo tanto, y que además de todo, sea mi persona favorita en el mundo. Eso si que no se lo perdono. El espacio de la persona favorita de uno en el mundo debería ser ocupado por una persona que nos haga reír mucho y que esté siempre siempre siempre cuando la necesites y sin necesidad de que la llames. Ahora que recuerdo, él jamás ha hecho eso... Estoy empezando a odiar a todas las sustancias que andan flotando por mi cuerpo. Ellas son las que me hacen esto. No se vale que uno mismo se traicione. Es frustrante saber que todo este rollo es psicológico. La vida sería definitivamente mucho más fácil sin este tipo de emociones.

ok, ya terminé este nido de frases sueltas. Ahora cuando las lea a las dos de la tarde desde la biblioteca de la universidad me voy a querer morir, lo sé... Sin embargo, sé que a pesar de todo seguirán ahí las ganas inmensas de volverlo a ver, y eso me da rabia ahorita y me dará rabia a las 2 de la tarde.

sábado, 13 de marzo de 2010

Confesión Nº 18: ...


Quiero una foto así, pero sin la intervención de photoshop...


Confesión Nº17: A veces solo quiero salir corriendo...


Se puede decir, en este preciso momento, que mi vida sentimental está estable. Sin embargo, la universidad va a volverme loca. Esta semana solo he dormido la mitad de lo recomendado y no la mitad de lo que normalmente duermo. Eso quiere decir que he dormido muy poco. Toda la semana he tenido ojeras del tamaño de Brasil y el tiempo no me alcanza para nada. Aún así, tengo tantas cosas por hacer...

Ahorita quiero una doble, solo que al contrario de las películas de acción, yo quiero que haga las cosas fastidiosas y tediosas que detesto hacer, después de todo, mi vida no está cargada de emocionantes escenas donde puedo poner en riesgo mi vida. Jamás había deseado unas vacaciones con tanto fervor, aunque ahorita podría conformarme con solo una hora de relajación para descubrir por qué escribo, cosa que ya debería haber hecho.

A pesar de todo esto, esta semana ha tenido cosas muy buenas, como cuando mi profesor de Lengua Española me entregó sus motivos para escribir escritos en un papel y, después de leerlos, sentí que en el algún momento, dentro de cualquier agujero negro o galaxia paralela, él pudo ser el hombre de mi vida (jajaja, ¡qué exagerada!). Ok, ya en serio, si las cosas no se dan como espero con todo mi corazoncito de melcocha (¡qué cursi!), espero que Dios se apiade de mí y en algún momento de toda mi existencia me mande uno igualito a él con 20 años menos.

También fue muy bueno mi momento Elle Woods en clases de Francés (se supone que ese tipo de cosas quedaban solo entre Elie y yo, ahora lo saben todos mis compañeros...), mi tarde completita viendo el mar en compañía de mi persona favorita en todo el mundo, la sensación única de entregar el trabajo que me sacó canas verdes durante toda la semana, pero lo mejor, lo mejor de toda la semana, fue cuando ayer, a las 4 y 30 de la tarde, después de salir de una clase de portugués de 3 horas y media, supe que al fin podría dormir, aunque solo fuesen 8 horas...

lunes, 8 de marzo de 2010

Confesión Nº16: Tengo miedo

A veces las cosas no son ni como quieres, ni como esperas. Yo, cansada de que la embarremos tantas veces seguidas solo puedo pensar en una forma de no hacerlo una vez más. Sé que si pasa nuevamente ya nada podrá pararme. Resulta que tengo más miedo que nunca en mi vida. Más miedo que el primer día que salí sola, más miedo que el primer día en la universidad e incluso más miedo que el día que pensé que mis papás habían muerto.

Lo único, lo único que yo no puedo hacer, aparte de volar y leer mentes, es vivir bien cuando no está y estoy tratando de hacerselo entender. Lo que de verdad a mí me paraba todas las mañanas era la capacidad de mi imaginación para crear realidades alternas en donde siempre siempre aparecía él.

Él no entiende que si me dice te amo yo puedo creerle con los ojos cerrados. Él no entiende que después de creerle yo puedo hacer lo que sea porque creerle es lo único que necesito. Por eso, a partir de hoy, lo que necesito es que me haga creerle. Prometo que de todo lo demás me encargo yo...

miércoles, 3 de marzo de 2010

Confesión Nº15: A mi no me gusta esperar

Ahora, mientras escribo este post, estoy tirada en Tierra de nadie, el lugar que más me gusta en el mundo después de mi cuarto, aunque esté siempre regado y en ocasiones me provoque salir corriendo. Quienes me conocen (dudo que quien no lo haga lea esto, si es así: ¡MANIFIESTESE!) se preguntaran qué hago aquí. Estoy esperando que sean las 5 de la tarde para entrar a mi clase de literatura por la que pagué, de mi bolsillo debo acotar.

Cualquiera diría: ay ¿pero cuánto tienes que esperar que andas tan estresada? Pues voy a contestarles cuánto debo esperar. Yo, la estúpida que jamás ha sabido cuadrar horarios y que jamás aprenderá, debe esperar la cantidad nada desprediable de 4 horas y media. Todavía faltan 2 horas y 20 minutos. Además de todo, hoy no es un buen día para tener tanto tiempo libre. ¿Saben qué es irónico? Que dentro de mi espera he debido esperar. Tuve que esperar que al video beam le diera la gana de funcionar. Tuve que esperar que mi amiga, la que no es normal, llamara por teléfono. Tuve que esperar que la cola del banco avanzara. Que la señora de las donas me atendiera. Que pasara rápido el dolor de cabeza después de comer la primera dona, para poder comer la segunda. Y por último, en lo que va de estas 2 horas y 17 minutos, que se me ocurriera una forma que me gustara para plantear mi situación.

Al final de toda esta espera solo he conseguido frustración, dolor de cabeza, fastidio, ganas de llorar, envidia y probablemente 1Kg de más por ser gorda de mente y comerme 2 donas. Rellenas de full arequipe. Dulces. Esponjosas. Suaves. Sabrosas. Ok pues, gorda, ¡pero sin arrepentimientos! Ellas han sido lo único bueno de mi día de exposición fatal, en la que solo me queda esperar, nuevamente, haber salido bien. Gracias a esto he descubierto por qué siempre he odiado los relojes y por qué tengo una obsesión con que el tiempo pase rápido.

P.D. 1: Mientras sigo esperando, voy a limpiar mi cartera y limpiarme las cejas, en otro post explico que otra cosa se me ocurrió para matar el tiempo.
P.D.2: ¡esto fue escrito ayer!

martes, 2 de marzo de 2010

Confesión Nro 14: No sé que hacer y estoy asustada... ¡Quiero a mi mamá! =S

sábado, 27 de febrero de 2010

Confesión Nº13: Odio las despedidas...

Después de hablar ayer con la que no tiene twitter me siento mucho mejor. Ella tiene la capacidad de lograr eso todo el tiempo, no me pregunten cómo.Yo he tomado una resolución que, por el momento, va por buen camino, sin embargo, yo necesitaba saber por qué era necesaria. Ella me hizo saber los motivos.

Las causas son que yo no puedo pasar la vida deprimida, que el pasado pasó por muy bueno que haya sido, y que todavía me queda mucha vida y golpes por vivir. Gracias por recordármelo, prometo que no se me olvida más nunca y hacer lo mismo en caso de que llegue a necesitarlo, espero que no sea así. Ella también me dio soluciones, las cuales ya había buscado, solo me faltaba una y es asumir todo y aprender que siempre formaría parte de mi vida, hiciera lo que hiciera.

Por ello quiero decirte Raphael Quintero, así, con tu nombre y apellido, porque eres más tangible que cualquier otra cosa en mi mundo aunque no estés, que eres parte de la vaina más arrecha que me ha pasado hasta ahora, y esa vaina fue enamorarme. Quiero decirte que a pesar de todo, me alegro que hayas sido tú. Contigo experimenté muchísimas cosas nuevas, a pesar de ello, faltaron muchísimas más que he ido descubriendo sola poco a poco. Sigo pensando que me debes un viaje a la playa, uno al Ávila y una foto juntos (la única que hay la busqué, pero no la encontré!) y que eres una persona maravillosa. Eso lo seguiré pensando hasta el último día porque eres de esas personas díficiles de olvidar y yo tengo excelente memoria. Quiero que sepas Raphael Quintero que te amé, te amé como a nadie y como no creo volverlo a hacer jamás porque quedé practicamente destrozada.

También necesito que sepas que me arrepiento de todas y cada una de las veces que la embarré, no sabes cuanto lo lamento. Desde mi reacción ante la primera vez que me dijiste te amo, hasta la vez que traicioné tu confianza y tuve que decírtelo. Realmente lo siento muchísimo.

Sin embargo, sé que tan mal no lo hice. Sé que te di muchos momentos hermosos, como San Valentín I en el parque y nuestro primer aniversario corriendo bajo la lluvia. El día que vimos Los Coristas en francés y las tardes en tierra de nadie hablando tonterías. El día que fui a visitarte cuando te enfermaste de hepatitis y mi primer día de clases en la uni. El día que nos encontramos en el City market después de la pelea y mi corte de cabello y el día de la caminata desde mi uni hasta Zona Rental. Yo todavía no he podido borrar el último día que nos vimos. Ese día me viste de una manera con la cual quisiera que volvieras a mirarme. Ese día yo supe que en realidad me amabas porque me veías como tratando de memorizar todo, como si cada detalle fuese importante. Cuando te fuiste alejando me dio miedo, probablemente porque sospechaba lo que pasaría.

Quiero agradecerte por el montón de recuerdos, la mayoría felices, que me dejaste. Por presentarme y hacerme sentir, en ocasiones, parte de tu familia, por confiar en mí aunque a veces no lo mereciera, por enseñarme que el mundo no está lleno de ponys y arcoiris, por hacerme madurar y darme ideales e ideas, por culturizarme (jajaja), por expandir mis gustos en todos los aspectos, por hacer que mis días fuesen perfectos cuando estaban grises, por mostrarme, más allá de las palabras, lo que toda la vida había imaginado que era el amor.

Hoy, Raphael Quintero, yo solo quería decirte que todavía te amo más que a nada, pero que estoy superándote, que no te voy a olvidar, pero que va a disminuir muchísimo lo que siento por ti porque todas mis yos lo necesitamos. Quería decirte también que estoy aprendiendo a vivir sin ti, que he llorado solo en 3 ocasiones porque tú me dijiste una vez que no lo hiciera y que me dolió la Cordillera de los Andes entera y un poquito más lo de tu novia nueva, pero yo sé que ella no es yo.

Espero que leas esto, pero también verte algún día y tener la oportunidad de decírtelo en la cara, solo que sin los nervios, sin las mariposas en la panza y ya tranquila y feliz porque te superé. Si esa vez sucede, ojalá sea en Francia, solo que si pasa, por favor no lleves a tu esposa o novia de turno para la ocasión, sería bastante incómodo.

Espero también que seas feliz y que encuentres el amor, pero que no me olvides. Que recuerdes que lo que es de uno siempre regresa. Hoy sé que el tiempo es la mejor medicina para todo, porque ya voy mejorando, aún cuando no creía poder vivir sin ti. Sé que tú ya lo hiciste, al menos uno de los dos pudo. Ahora sí, hasta dentro de mucho tiempo, Raphael Quintero.

Te quiero.
Maryorie Pimenta.

domingo, 21 de febrero de 2010

Confesión Nº12: ¿Qué se debe hacer cuando la irresponsabilidad es la reina de tu vida?



Yo, todavía adolescente con 18 años practicamente recién cumplidos, tengo el horrible hábito de ser irresponsable en cuanto a todos los aspectos de mi vida, desde acomodarme las uñas de los pies periodicamente hasta hacer mis tareas con tiempo y llegar temprano a la universidad.

Este terrible hábito comenzó a apoderarse de mí cuando se me ocurrió tener novio. Si bien él tuvo algo de culpa al inducirme a la flojera, yo soy la verdadera culpable de mi mal al permitir que se apoderara de mí. Ahora sufro de constante estrés que probablemente terminará algún día en una mala situación. Lo cierto es que no volveré a ser responsable hasta que no me lleve el susto de mi vida. ¿Quieren saber lo peor del caso? La técnica aplicada para salir de los embrollos desde la adquisición del mal ha funcionado a la perfección, es por eso que no lo dejo.

Esto me ha llevado a pensar que alguien debería inventar una terapia grupal similar a la de alcohólicos anónimos, en donde todos, cansados y agobiados por aquello que los aqueja, contaran sus problemas y pidieran ayuda desesperadamente. De esta manera, si no puedo solucionar mi casi enfermedad, al menos podría reírme de aquellos con el mal más desarrallado que el mío. Después de todo, las cosas suceden por una razón y ¿qué mejor razón para que pasen las cosas que la risa?

Confesión Nº11: Los hombres están locos, pero las mujeres también


Hace unos días iba en el metro pensando en la inmortalidad del cangrejo, cuando se montaron la amiga de una amiga de la universidad y el novio. Ellos, como la típica parejita universitaria, andaban en una nota de miel sobre hojuelas. Bueno eso le hubiese parecido a cualquier persona. Yo, después de un análisis exhaustivo llegué a la conclusión de que cada uno andaba en su propio mundo, solo que el otro no lo sabía. También observé que:

1. Los hombres jamás le prestan atención a las mujeres cuando hablan porque están pendientes de verles los senos o de agarrarles el trasero. En determinadas ocasiones se aplican las dos.
2. Las mujeres jamás van a querer dejar de hablar, no importa que estén haciendo.
3. A los hombres, en algún momento, vas a parecerles fastidiosa. Eso si no te callas y los besas cuando los veas aburridos o entretenidos con alguna otra cosa.
4. Las mujeres pueden llegar a pensar que los hombres son unos desconsiderados con un único pensamiento. (Creo que no necesitan que aclare cuál es...)
5. Mientras las mujeres quieren un hombre para ser felices, los hombres quieren una mujer porque se cansaron de tener que memorizar nombres diferentes sin confundirlos y de no recordar con quien gastaron la quincena.

De esta forma podemos decir que las mujeres quieren un hombre para no trabajar más nunca después de conseguirlo, y los hombres quieren una mujer para tener sexo garantizado. La relación puede funcionar mientras que las partes involucradas no se enteren de las intenciones del otro. Para todos y todo lo demás, siempre existirán los resuelves.

*Este caso no aplica para todas las parejas. Si te sientes aludido al leer esto, es pura casualidad.

sábado, 20 de febrero de 2010

Confesión Nº 10: mi vida jamás será perfecta a este paso...


Escuchando a Guaco verdaderamente por primera vez en mi vida, me llevé una decepción muy grande, muy parecida a cuando Chávez me dijo que iba a devaluar el Bolívar y las inevitables consecuencias que eso me traería.

Una profesora me entusiasmó a inscribirme en un concurso de la Embajada Francesa que tenía como premio un viaje a Francia con la correspondiente estadía por un mes completito. Yo, en medio no sé si de mi inexperiencia, falta de mundo, inocencia o falta de información, (como quieran llamarlo) iba derechita a inscribirme después de pensarlo como 150 veces. ¡vamos! Que si Chávez me dañó mi viaje perfecto a mi país soñado, era hora de que el karma se apiadara de mí y me dajara soñar con Francia aunque fuese por 2 semanas... Pues resulta que últimamente el karma es cruel y realista y decidió joderme.

El caso es que para participar, necesito pasaporte, y ¿adivinen qué? Yo, la loca dueña de esta taguara, a mis 18 años de edad, no tengo pasaporte. Elemental, amiga mía, elemental, me diría Sherlock si estuviese aquí. Esto me hace sentir impotente, irresponsable, y fracasada porque en diciembre, cuando fui a sacar la cédula después de perderla en un acto de irresponsabilidad, dije que sacaría la cita para el pasaporte. Esto me hace recordar lo horrible, tedioso y fastidioso que puede resultar hacer trámites en este país. También me recuerda lo mucho que he deseado estos días que Donald Trump sea mi papá. Si ese fuese el caso, sobornaría a un empleado del ahora SAIME, (NPI de que significan las siglas) antes ONIDEX (¡éstas si me las sé! jajaja) y conseguiría mi pasaporte a la velocidad de la luz porque lamentablemente en este país ntodo funciona de esa manera.

Sé que algunos pensarán que por gente como yo este país está como está, solo quiero aclararles que pienso igual que ustedes, pero éste es un grave caso de desesperación. Esto no ocurriera si los entes gubernamentales funcionaran correctamente. Bueno, volviendo al otro punto, el caso es que el pana Donald no es mi papá, así que el tipo del SAIME tendría que conformarse con un falso coqueteo. Así que soy otra perdedora más y mi viaje a Francia sigue en stand by.

Ahorita, ahorita, lo único que me hace feliz es el recuerdo de la escena de ayer con mi mamá, que, contradictoriamente, es sobre infelicidad:

La loca: quiero ser hija de Donald Trump...
Mamá: ¡qué malagradecida! Se crean hijos, pero no condiciones.
La loca: ay mamá, ¡es solo por el dinero!
Mamá: ¿Cuánta gente con tanta plata hay que no es feliz?
La loca (¿pensamiento o chiste? interno) : si bueno, yo no tengo plata... ¿a dónde se fue mi felicidad?

Todavía no sé si mi mamá es más ingenua que yo. A lo mejor el dinero no hace la felicidad, pero resuelve problemas y créanme: sin el problema del pasaporte, sería mucho más feliz... Así que lo siento por mi madre y su teoría rota.

jueves, 18 de febrero de 2010

Confesión Nº9: Hay cada gente tonta en este mundo...

Nada mejor que empezar mi resolución carnavalesca de esta forma. Hoy llegando de la universidad me llevé la sorpresa de la vida al ver que la novia o ex novia (quien sabe...) del susodicho me agregó por Facebook. Eso definitivamente hizo mi día. Hoy, a exactamente 3 meses de no saber nada de él viene esa caraja a meter la pata de esa manera. ¿Por qué? Porque todos sabemos que la regla nro 1 cuando comienzas una relación con alguien es no agregar al ex a cualquier medio de comunicación posible. Esto me hace pensar en varias cosas:

1. La caraja no tiene amigos tan buenos como los míos que la halen por los cabellos ante soberanos errores.
2. Sigo siendo importante en la vida del susodicho y probablemente a ella la llama por mi nombre y eso la revienta, por eso quiere averiguar quién carrizos soy yo.
3. Ella rompió con él y quiere ver si él volvió conmigo (tranquila querida, yo no soy tú! ;)
4. Es una maniática que no soporta que el novio haya tenido otra antes de ella y por ello quiere deshacerse de mí.

Cualquiera que sea el caso, ella es una estúpida e inmadura que además de todo no sabe nada de la vida. Primero que nada, cuando se hace algo, se hace con decisión, así que a la próxima que quiera agregarme por FB, que no se arrepienta después de hacerlo porque mete la pata el doble. Segundo, si me quería agregar para mostrarme las fotos con él y decirme lo feliz que es a su lado, ¡lo hubiese hecho! Así nos hacía un favor a ambas: ella podía andar tranquila con su novio (después de todo el ladrón juzga por su condición) y yo tendría muchísima más motivación con mi resolución carnavalesca que parece ir por muy buen camino.

De cualquier modo, yo siempre dije que ella no era yo, y parece que se están dando cuenta, ¡lástima que sea tan tarde!

Confesión Nº 8: Quiero que pases lento


He decidido ser menos tonta. Me niego a continuar siendo tan soñadora e inocente como siempre porque resulta que la vida no está diseñada para vivirla de esa manera. Con esto quiero decir que si bien no podré olvidarte por completo, al menos haré lo posible por borrar posibilidades tontas de mi cabeza. Presiento que esto de hablar como si me estuvieras escuchando tampoco es una buena idea, por ello es probable que este sea el último post escrito así. Mi viaje sirvió para darme cuenta que si sigo con este modus operandi voy a acabar con lo poco que dejaste de mí cuando decidiste hacerme caso, es por ello que también he decidido dejar de encerrarme tanto en mí e interactuar con los demás. Me prometo a mí (la única habitante y responsable de este cuerpo en reconstrucción) haberme reparado completa para el próximo cumpleaños, el cual mientras más se tarde, más feliz me hará porque no quiero continuar poniéndome vieja.

domingo, 31 de enero de 2010

Confesión Nº 7: Todos van más rápido que yo


En esta época donde más es sinónimo de mejor: más calidad, más cantidad, más rápido, más flaca, más alta, más fuerte; siento que voy, pero mucho más atrás que los demás. Yo prefiero llevar mi propio ritmo, aunque ello a veces valga que no encaje en ningún lado. En ocasiones me pregunto si a este paso al mundo no le llegará un momento en que decida que está aburrido, que está cansado de escuchar las mismas historias con diferentes protagonistas y decida al fin que lo más interesante que puede hacer, es morir poco a poco e ir disfrutando lentamente de su sufrimiento. De hecho, creo que es exactamente lo que está pasando. En este momento el mundo está cansado del hambre, de las guerras, del montón de homicidios diarios, de los desastres naturales, de las reconstrucciones, de los viajes, las comidas, los chismes emocionantes que dejan de serlo en algún momento, del sexo con la misma persona, el sexo con diferentes personas, la falta de sexo, del trabajo, las fiestas, del alcohol, la playa y de Roma y París. Sin embargo, nadie hace nada por frenar la situación. Ya todos olvidaron vivir de otra forma.

Pienso que el mundo se está hartando de todo porque ahora puede con todo al mismo tiempo, porque eventos que antes eran magníficos porque ocurrían durante determinado tiempo, dejaron de serlo porque ahora forman parte de la cotidianidad. Yo, mientras tanto, sigo en mi mundo paralelo observando como pasa todo, llevando mi propio ritmo y pensando qué hacer cuando sea solo yo.

sábado, 30 de enero de 2010

Confesión Nº 6: Voy cambiando

Yo me juré que no escribía más de ti, pero descubrí que no puedo, porque, aunque odie la idea, soy una malpegada más de la vida. Últimamente me he descubierto bastante diferente de cuando te fuiste, y yo que pensaba que si un día te veía de nuevo podía decirte que seguía siendo la misma niña súper inocente, crédula y soñadora de la que tú, a lo mejor, en algún momento, te enamoraste...

Pero resulta que no, no soy la misma. En estos meses he cambiado tanto que como dice Alejandro Sanz: "Sigo teniendo la intención, de quererte hasta que se apague mi sol, eso es lo único que no ha cambiado". (A veces esta aseveración puede asustarme, me da miedo quedarme sola esperando por ti). Yo misma me he sorprendida cambiando. Son tantos mis cambios que puedo enumerarlos:

1. Bajé de peso, mucho más de lo que viste antes de irte.
2. ¿Te acuerdas de mi manía de comerme las uñas? Ya no lo hago más. Ahora quiero pintarlas de rosa chicle.
3. Ya puedo salir mega mamarracha a la calle, me da igual lo que piensen de mi atuendo.
4. Me he vuelto una completa asocial, odio tener que hablar con la gente. ¿Quieres saber lo peor parte? Pareciera que todos quieren hablar conmigo.
5. Estoy empezando a odiar el reguetón en todas sus formas, me tiene harta la música sin sentido. También aplica para la salsa de los autobuses.
6. Ya no gasto mi dinero en ropa.
7. Voy al gimnasio, pero sigo comiendo como vaca.
8. No almuerzo en Mc Donald´s, ahora yo preparo mi almuerzo.
9. Amo con locura el portugués. El francés aussi.
10. Me he vuelto menos temperamental.
11. Estoy consciente de lo que pueden hacer las palabras cuando no piensas antes de decirlas.
12. ¿Te acuerdas de lo de morir por una causa? Ahora entiendo perfectamente lo que querías decir y concuerdo en todo contigo, menos en la inútil forma en que pretendías hacerlo.
13. Me preocupo más por la política y me inquieta el futuro del país, cada vez se ve más negro.
14. Cada vez que huelo tu perfume puedo recordar sensaciones e imágenes. Ok, eso no es nuevo, pero pasa a cada rato.
15. Te veo en todos lados, a veces siento que estoy paranoica.
16. Pienso tanto en ti, que he dejado de pensar en otras cosas.
17. En algunas ocasiones, me he regocijado en el mal ajeno (Sí, monté mi pequeña fiesta cuando supe que habías terminado con la fulana. Tranquilo, lo pagué llorando por ti esa noche. Sorprendentemente, ha sido la única vez que lo he hecho y se lo debo a Elienny).
18. Ya no paso los despechos escuchando canciones tristes mientras lloro comiendo helado.
19. Por algún motivo, ya no como helado.
20. Ya no quiero estudiar psicología.
21. Además de idiomas, quiero estudiar letras y trabajar en una editorial como correctora de textos y traductora.
22. Ahora te extraño muchísimo más.
23. Pero a veces también te odio un poquito por hacerme caso cuando te dije que te fueras.
24. Solo me parecen lindos los chamos parecidos a ti en carácter y eso es grave.
25. Jamás me fijé en la forma en que me mirabas, hasta ahora. No tienes idea de cuanto daría para que me vieras así de nuevo.
26. Ya no camino hasta Zona Rental, ni me acuesto en Tierra de nadie sola, eso es demasiado triste cuando uno no tiene pareja.
27. Perdí mi carácter siempre alegre, siempre risas. No me preguntes porqué, yo también busco motivos.
28. Ahora si podríamos establecer conversaciones como nos gustan, lo juro.
29. A veces me desconozco. Espero que no te pase lo mismo.
30. He descubierto cierto placer escondido en cocinar.
31. Algún día quiero sentarme en una mecedora junto a ti, en una posada que tenga vista al mar y de la cual seamos dueños. (esto puede ser el sueño más irreal, estúpido, imposible, y rastrero de la historia, pero se vale soñar)

He cambiado tanto, que me da miedo que también tú lo hayas hecho. Me da miedo haber quedado enamorada de una imagen y no de quien en verdad seas. Ahora que recuerdo, hay otra cosa que no ha cambiado: aún sigo esperando que el tiempo pase más rápido.

Confesión Nº 5: Hoy pudo haber sido un día muy diferente

Pudimos haber estado juntos todo el día haciendo nada en el jardín del edificio donde vives. pudimos haber ido al cine a ver la peli que tengo mes y medio queriendo ver y después ir a comer a cualquier sitio. Pudimos haber ido al Ávila, todavía no la conozco, pero por lo que he leído y visto, no está en sus mejores momentos.

Pudimos haber ido a la reunión en casa de mi prima, así todas habrían podido conocerte al fin. Les hubieses caído bien. Pudimos haber ido a Galipán a satisfacer mi antojo de fresas con crema y me hubiese divertido llenándote la cara con ella, para después limpiarte con pequeños besitos. Pudimos haber ido a la playa, nunca fuimos y siempre quise hacerlo; ¡es algo que todavía me debes!

Pudimos haber pasado todo el día tirados en tu cama viendo cerros de películas y comiendo como cerdos. Pudimos haber salido con tus papás, aunque siempre me ponían nerviosa. Pudimos haber pasado el día en el Parque del Este viendo animalitos feos mientras les dabámos de comer entre beso y beso. Pudimos habernos escapado a cualquier sitio donde solo fuésemos tú y yo y las ganas de que fuese así eternamente.

Justo ahora, tú debes estar encerrado en tu cuarto mientras comes y yo estoy aquí, tirada en un mueble deseando cambiar un solo momento de mi vida.

domingo, 17 de enero de 2010

Confesión Nº 4: SOY UNA GALLA MÁS DE LA VIDA...

miércoles, 6 de enero de 2010

Confesión Nº 3: Hoy es una de esas noches...

Esta es una de esas noches en las que me quiero golpear por andar sin sueño. Normalmente, cuando eso pasa tiendo a hacer tonterías, por lo menos desde que lo conocí a él. La última vez terminé al frente de una cámara web con él en Estados Unidos y yo en este pueblo. Los detalles en este momento no son importantes. Antes, cuando él ni se asomaba en el horizonte solía escribir. Yo soñaba, desde que tenía doce, con ser una de las piezas brillantes de la literatura americana. Cuando él apareció pasó a ser el único sueño de mi vida.

Ahora que no está, que entendí que fui una galla más de la vida (como dice Elie) cuando le creí, porque hombre no es gente y yo debía tener eso guardado en el disco duro, retomo formalmente mi sueño y me comprometo a escribir, a escribir lo que sueño, lo que veo, lo que siento... Me comprometo también a dar lo mejor de mí al hacerlo, pero sobre todo, a no dejar que cualquiera haga desaparecer mis sueños, a hacer que el siguiente pueda lidiar con mis metas y se sienta complacido y orgulloso al ver que las logro.

Hoy es el mejor día para empezar el pacto con la ficción del que hablaba mi profesor de Lengua española. Empezaré a crear mundos en donde las cosas puedan ser como deben, aunque todo a mi alrededor sea lo contrario. Quiero comerme al mundo como si fuese el plato más bueno que haya probado. Hoy esoy segura de que lo haré.

Confesión Nº 2: Extraño sus abrazos

Hoy, sentada aquí, viendo tanto verde a mi alrededor y lo grande que es todo, me siento sola aunque hay mucha gente a mi alrededor. Hoy, después de muchísimo tiempo entiendo lo que él quería decir cuando hablaba de existencias vacías sin una causa para vivir. Hoy empecé a entender tantas cosas que decía... Hoy también decidí que voy a hacer de mi vida algo bello, sublime, inigualable. Hoy tengo ganas de tantas cosas... Subí un cerro enorme, y estando allá arriba me sentí tan chiquitita que decidí empezar a ser grande. Quiero cosas reales, ya no quiero príncipes azules montados en caballos dispuestos a rescatarme. Hoy quiero viajar, conocer, estudiar, sentirme feliz y vivir un amor único, sin importar su duración o su forma. Sin embargo, el querer todo eso no hace que deje de extrañar la sensación única que sentía cuando estaba entre sus brazos.