Yo me juré que no escribía más de ti, pero descubrí que no puedo, porque, aunque odie la idea, soy una malpegada más de la vida. Últimamente me he descubierto bastante diferente de cuando te fuiste, y yo que pensaba que si un día te veía de nuevo podía decirte que seguía siendo la misma niña súper inocente, crédula y soñadora de la que tú, a lo mejor, en algún momento, te enamoraste...
Pero resulta que no, no soy la misma. En estos meses he cambiado tanto que como dice Alejandro Sanz: "Sigo teniendo la intención, de quererte hasta que se apague mi sol, eso es lo único que no ha cambiado". (A veces esta aseveración puede asustarme, me da miedo quedarme sola esperando por ti). Yo misma me he sorprendida cambiando. Son tantos mis cambios que puedo enumerarlos:
1. Bajé de peso, mucho más de lo que viste antes de irte.
2. ¿Te acuerdas de mi manía de comerme las uñas? Ya no lo hago más. Ahora quiero pintarlas de rosa chicle.
3. Ya puedo salir mega mamarracha a la calle, me da igual lo que piensen de mi atuendo.
4. Me he vuelto una completa asocial, odio tener que hablar con la gente. ¿Quieres saber lo peor parte? Pareciera que todos quieren hablar conmigo.
5. Estoy empezando a odiar el reguetón en todas sus formas, me tiene harta la música sin sentido. También aplica para la salsa de los autobuses.
6. Ya no gasto mi dinero en ropa.
7. Voy al gimnasio, pero sigo comiendo como vaca.
8. No almuerzo en Mc Donald´s, ahora yo preparo mi almuerzo.
9. Amo con locura el portugués. El francés aussi.
10. Me he vuelto menos temperamental.
11. Estoy consciente de lo que pueden hacer las palabras cuando no piensas antes de decirlas.
12. ¿Te acuerdas de lo de morir por una causa? Ahora entiendo perfectamente lo que querías decir y concuerdo en todo contigo, menos en la inútil forma en que pretendías hacerlo.
13. Me preocupo más por la política y me inquieta el futuro del país, cada vez se ve más negro.
14. Cada vez que huelo tu perfume puedo recordar sensaciones e imágenes. Ok, eso no es nuevo, pero pasa a cada rato.
15. Te veo en todos lados, a veces siento que estoy paranoica.
16. Pienso tanto en ti, que he dejado de pensar en otras cosas.
17. En algunas ocasiones, me he regocijado en el mal ajeno (Sí, monté mi pequeña fiesta cuando supe que habías terminado con la fulana. Tranquilo, lo pagué llorando por ti esa noche. Sorprendentemente, ha sido la única vez que lo he hecho y se lo debo a Elienny).
18. Ya no paso los despechos escuchando canciones tristes mientras lloro comiendo helado.
19. Por algún motivo, ya no como helado.
20. Ya no quiero estudiar psicología.
21. Además de idiomas, quiero estudiar letras y trabajar en una editorial como correctora de textos y traductora.
22. Ahora te extraño muchísimo más.
23. Pero a veces también te odio un poquito por hacerme caso cuando te dije que te fueras.
24. Solo me parecen lindos los chamos parecidos a ti en carácter y eso es grave.
25. Jamás me fijé en la forma en que me mirabas, hasta ahora. No tienes idea de cuanto daría para que me vieras así de nuevo.
26. Ya no camino hasta Zona Rental, ni me acuesto en Tierra de nadie sola, eso es demasiado triste cuando uno no tiene pareja.
27. Perdí mi carácter siempre alegre, siempre risas. No me preguntes porqué, yo también busco motivos.
28. Ahora si podríamos establecer conversaciones como nos gustan, lo juro.
29. A veces me desconozco. Espero que no te pase lo mismo.
30. He descubierto cierto placer escondido en cocinar.
31. Algún día quiero sentarme en una mecedora junto a ti, en una posada que tenga vista al mar y de la cual seamos dueños. (esto puede ser el sueño más irreal, estúpido, imposible, y rastrero de la historia, pero se vale soñar)
He cambiado tanto, que me da miedo que también tú lo hayas hecho. Me da miedo haber quedado enamorada de una imagen y no de quien en verdad seas. Ahora que recuerdo, hay otra cosa que no ha cambiado: aún sigo esperando que el tiempo pase más rápido.