jueves, 30 de septiembre de 2010

Confesión Nº 41: La verdad es que las cosas no han cambiado mucho...

He estado practicamente un mes ausente de aquí, y lo cierto es que las cosas siguen practicamente iguales. Lo único que hay diferente son 2 kg... Sigo sin suficiente fuerza de voluntad para hacer lo que debo hacer. Sigo siento tan irresponsable como siempre. Ya comencé a escaparme y ya ando caminando sola buscando refugio en cualquier sitio. Hoy comí sola sentada en una plaza. Se me estaba olvidando lo placentero que es comer en medio de desconocidos que tienen historias como uno. Hubo uno que hasta intentó hacerme conversación, pero yo sólo andaba de paso y sin ganas de relacionarme con nadie. Lo que me hace recordar que mi próxima meta es bajarle 2 a mi intensidad con el mundo. Creo que eso es todo, por ahora...

jueves, 9 de septiembre de 2010

Confesión Nº 40: Bienvenidos al 2do encuentro anual para renovar vidas...


Este es el segundo año consecutivo en el que lo único que deseo durante todo un mes, (agosto, para ser más específicos) es que se termine. Este agosto, como el pasado, ha dejado huellas en mí. Ahora mismo me encuentro preguntándome qué hubiese sucedido si yo durante un febrero no hubiese actuado como tonta sino con la cabeza. ¿saben? Ahora que lo pienso, agosto y febrero han sido decisivos en mi vida de un tiempo para acá. Y es que durante esos meses me suceden cosas, las cuales podría evitar si tuviese un poco de sentido común. Bueno ok, vamos a ser menos dura conmigo, si hubiese tenido algo de sentido común en la segunda vez ó la tercera.

El asunto es que yo, tonta desde siempre y despistada por decisión propia, me he buscado los problemas en los que me encuentro metida por ser tan transparente. He descubierto que no puedes esperar que la gente te dé lo mismo que tú le ofreces porque ellos siempre van a pensar en su situación si estuviesen en tus zapatos. Esta reflexión, por muy contradictorio que parezca, me la ha hecho ver la persona causante de mis problemas. Supongo que al menos debo agradecer la sinceridad... Debo agradecerle entonces también por dejarme claro cuáles eran sus prioridades en la vida, y decirme sin ningún tipo de tapujos que entre ellas no estaba yo. Debió ser así desde el principio para mí, pero supongo que el hecho de leer tanta literatura rosa hizo añicos la parte de mi cerebro que debía tomar esa decisión.

Por eso, tal como el año pasado, he decidido una vez más, volver a cambiar mi vida, con el firme propósito de esta vez lograr de verdad concentrarme sólo en mí. Esta vez, debo pensar primero en mí y después en todos los demás, debo quererme como mi persona favorita en el mundo que soy, pero que en este momento no me siento. Debo volver a construir mi autoestima y aprender a quererme con todo y fallas, como estaba aprendiendo hasta febrero pasado. Yo creo que en esta ocasión lo único que necesito para recuperarme es tiempo, porque cuando has tocado fondo, cuando has comprobado que el sí hubiese pasado tal cosa... no funcionó, lo único que queda esperar es que el condenado tiempo sane las heridas y haga como si nada hubiese pasado.

Una vez puesto en el tapete todo el asunto, lo único que me queda es pedir que no regrese el febrero próximo como regresó el pasado para después volverme a dejar. Parece que después de todo es cierto eso de que siempre hay alguien que ama más en una relación. En este caso, y para mi desgracia, la única enamorada resulté ser yo. Espéremos que el tiempo cure eso, también el hecho de ser una idiota y el complejo de loca en el muelle de San Blas.