-Que los hombres siempre siempre siempre van a ser muy distintos de lo que tú esperas. Si tú quieres un carajo con el cabello negro, los ojos azules, que sea atento, sensible y súper detallista te van a mandar un castaño de ojos cafés preocupado por sí mismo. Si tú no quieres un carrizo de la vida, probablemente ella te envíe varios para que escojas.
-Que las cosas en mi familia no van a cambiar y tengo que lidiar con ello. El problema viene desde abajo y desde hace muchos años. No se va a solucionar. Tengo que aprender a lidiar con ello y volverme fuerte en el proceso si no quiero terminar lastimada.
-Que cuando te estás ahogando en el vaso de agua todo parece negro, oscuro y sin fin, pero cuando te apoyas en las paredes del vaso comienzas a ver la luz. Sí, en medio del problema nada parece tener solución y no crees que dejará de importarte algún día. Ahora me provoca golpearme porque sé que en 10 años me arrepentiré de la estúpidez que hice. De hecho ya comienzo a hacerlo. Ya sé que sí hay qué hacer más adelante, que hay otros millones de millones de hombres en el mundo (entre ellos el hombre de mi vida *_*), que seré sólo aquello que quiero ser y que puedo tener mis propios planes.
-Que lo más importante para todos los hombres (incluídos los gays) es el sexo. Sí señores, no lo nieguen. Todos a mi alrededor lo repiten una y otra vez como si necesitara escucharlo cada día de mi vida. ¿Quieren saber qué es lo peor? La mayoría de ustedes no es tan bueno en ello como creen.
-Que no importa qué tan feas estén las cosas, todo pasa. A principios de mes yo me sentía como si me hubiesen dado patadas y me hubiesen fracturado cada huesito de mi cuerpo. Por lo menos así me sentía de ánimos. Hoy, a último de octubre, me siento muchísimo mejor. No lloro (yo creí que mis ojos nunca se cansarían de llorar), puedo estar tranquila sólo conmigo metida en un cuarto sin sentirme mal, salgo y me relaciono con la gente, en pocas palabras, estoy en camino a la felicidad.
-Que soy más dramática que Lupita Ferrer y eso es decir mucho. Todo lo aumento al mil por ciento (excepto cuando las cosas en serio son graves y la gente quiere hacerme pasar por loca, el caso es que la experiencia ha demostrado que siempre tengo la razón). Por ello debo hacerme una nota mental recordándome que tengo que bajarle 2 a mi histrionismo y que las cosas siempre son mejores de lo que parecen, después de todo las cosas pasan por algo.
-Que no importa que pase, nadie, ni siquiera él, me hará que deje de creer que existe el hombre de mi vida. Sí, los hombres son de lo peor. Eso no significa que por ahí no haya uno que esté hecho a mi medida. Y con esto no quiero decir que sea perfecto, pero sí que no importa lo que hagamos, estaremos ahí el uno para el otro porque eso será lo más importante para ambos. Juro que es lo más importante para mí y esa fue la mejor enseñanza que me dejó octubre.
Por eso, luego de esta lista, quiero darte las gracias octubre por enseñarme, aunque fuese a las patadas, todo esto y por hacerme ver que los golpes en la vida son necesarios para ver todo aquello que necesitamos ver. Resulta que al final no fuiste tan horrible como pensé que serías.


