lunes, 31 de octubre de 2011

Confesión Nº75: Octubre me enseñó...

-Que los hombres siempre siempre siempre van a ser muy distintos de lo que tú esperas. Si tú quieres un carajo con el cabello negro, los ojos azules, que sea atento, sensible y súper detallista te van a mandar un castaño de ojos cafés preocupado por sí mismo. Si tú no quieres un carrizo de la vida, probablemente ella te envíe varios para que escojas.

-Que las cosas en mi familia no van a cambiar y tengo que lidiar con ello. El problema viene desde abajo y desde hace muchos años. No se va a solucionar. Tengo que aprender a lidiar con ello y volverme fuerte en el proceso si no quiero terminar lastimada.

-Que cuando te estás ahogando en el vaso de agua todo parece negro, oscuro y sin fin, pero cuando te apoyas en las paredes del vaso comienzas a ver la luz. Sí, en medio del problema nada parece tener solución y no crees que dejará de importarte algún día. Ahora me provoca golpearme porque sé que en 10 años me arrepentiré de la estúpidez que hice. De hecho ya comienzo a hacerlo. Ya sé que sí hay qué hacer más adelante, que hay otros millones de millones de hombres en el mundo (entre ellos el hombre de mi vida *_*), que seré sólo aquello que quiero ser y que puedo tener mis propios planes.

-Que lo más importante para todos los hombres (incluídos los gays) es el sexo. Sí señores, no lo nieguen. Todos a mi alrededor lo repiten una y otra vez como si necesitara escucharlo cada día de mi vida. ¿Quieren saber qué es lo peor? La mayoría de ustedes no es tan bueno en ello como creen.

-Que no importa qué tan feas estén las cosas, todo pasa. A principios de mes yo me sentía como si me hubiesen dado patadas y me hubiesen fracturado cada huesito de mi cuerpo. Por lo menos así me sentía de ánimos. Hoy, a último de octubre, me siento muchísimo mejor. No lloro (yo creí que mis ojos nunca se cansarían de llorar), puedo estar tranquila sólo conmigo metida en un cuarto sin sentirme mal, salgo y me relaciono con la gente, en pocas palabras, estoy en camino a la felicidad.

-Que soy más dramática que Lupita Ferrer y eso es decir mucho. Todo lo aumento al mil por ciento (excepto cuando las cosas en serio son graves y la gente quiere hacerme pasar por loca, el caso es que la experiencia ha demostrado que siempre tengo la razón). Por ello debo hacerme una nota mental recordándome que tengo que bajarle 2 a mi histrionismo y que las cosas siempre son mejores de lo que parecen, después de todo las cosas pasan por algo.

-Que no importa que pase, nadie, ni siquiera él, me hará que deje de creer que existe el hombre de mi vida. Sí, los hombres son de lo peor. Eso no significa que por ahí no haya uno que esté hecho a mi medida. Y con esto no quiero decir que sea perfecto, pero sí que no importa lo que hagamos, estaremos ahí el uno para el otro porque eso será lo más importante para ambos. Juro que es lo más importante para mí y esa fue la mejor enseñanza que me dejó octubre.

Por eso, luego de esta lista, quiero darte las gracias octubre por enseñarme, aunque fuese a las patadas, todo esto y por hacerme ver que los golpes en la vida son necesarios para ver todo aquello que necesitamos ver. Resulta que al final no fuiste tan horrible como pensé que serías.

domingo, 30 de octubre de 2011

Confesión Nº74: No debí leer a Cecelia Ahern.

Como habrán visto en algunos posts anteriores andaba leyendo a Cecelia Ahern. Me leí casi todo "Donde termina el arcoiris" hoy domingo (he de decir que ha sido uno de los domingos más entretenidos en mucho tiempo, ni siquiera leí los períodicos) y ya lo terminé. Es un libro extremadamente bonito pero no lo debí leer en estos momentos. Es uno de esos libros que te hacen pensar que no importa qué tan mal estén las cosas, no sabes por qué están pasando y deberías sólo seguir la corriente y no despegarte de esa persona que quieres, no importa lo que pase. Este libro me dio esperanzas y eso es lo que menos quiero en este momento. En serio, no quiero conseguírmelo dentro de 4, 6 ó 10 años y volver a sentir las maripositas. Tampoco quiero conseguírmelo y ser un completo fracaso. Yo no sé qué va a pasar con mi vida y la verdad es que el libro me dejó peor. Pero ya vi que en serio no importa cuánto planifique algo, siempre van a pasar cosas, por mínimas que sean, que cambiarán todo aquello que espero que pase. Espéremos que no sea una niña como a Rosie Dunne. Mientras tanto, me tocará hacer lo que recomiendo esta frase.

Confesión Nº73: Acabo de terminar mi primer trabajo como traductora.

El martes estando sentada hablando con varios amigos en la universidad llegó uno de mis amigos diciéndome que si quería realizar una traducción de francés. Yo estaba que no cabía dentro de mi felicidad y obviamente dije que sí. La verdad es que era bastante simple y yo ando mega feliz porque aunque sea una tontería lo que van a pagarme, son mis primeras dos hojitas de trabajo relacionado con lo que estudio. Así que no me importa nada porque pareciera que al fin tanto sufrimiento está rindiendo frutos. Espero que esto siga pasando.

sábado, 29 de octubre de 2011

Confesión Nº72: Ando leyendo a Cecelia Ahern.

Cecelia Ahern es la creadora del libro que vio vida en una de mis películas románticas favoritas, Posdata, te amo. En otro de sus libros, Donde termina el arcoiris tiene un montón de frases que justo ahora me calzan como anillo al dedo. Aquí algunas de ellas:

"Lo que quiero decir es que no me apetece convertirme en una de esas personas a las que se olvidan fácilmente después de haber sido tan importantes,tan especiales, tan influyentes y tan valoradas y que años después no son más que un rostro desdibujado y un recuerdo distante".

"Fue una tontería por mi parte depender tanto de una sola persona. Ahora todo recae sobre mí".

"Qué rara es la vida, ¿verdad? Justo cuando piensas que lo tienes todo resuelto, justo cuando comienzas a planear algo en serio, te entusiasmas con la idea y crees saber hacia donde vas, las caminos cambian, las señales cambian, el viento sopla del otro lado, de repente el norte es el sur y el este es el oeste y estás perdida. Es muy fácil perder el rumbo, perder la dirección".

"Debo enfrentarme a lo que pudo haber sido de mí para aprender y aceptar lo que soy".

"Encontrar un amigo y encontrar pareja son dos cosas muy diferentes".

"A la vida le gusta hacer eso de vez en cuando: te va apretando y cuando crees que no vas a poder más te vuelve a soltar".

"Tu problema es que eres demasiado sincera".

"Es muy complicado que cure mis heridas el mismo hombre que me las infligió".

"Necesito saber que seré capaz, sino de olvidar, al menos de perdonar".

"Los hombres de mi vida me han fallado, pero la niña de mi vida me recompensa con creces a diario".

"Tengo el corazón como si me lo hubiesen arrancado del pecho y alguien hubiese bailado un zapateado encima".

"Le di mucho amor y suficientes oportunidades, pero me lo tiró a la cara. Sería una tonta si siguiera abrigando esperanzas. No es saludable".

"La mejor manera de dejar atrás a un hombre es ponerse delante de otro."

"No quiero que un hombre llegue corriendo a mi vida porque, para empezar, los hombres son quienes me han metido en este puñetero lío".

Hay muchísimas más, pero creo que ya puse muchas. Por los momentos continuaré leyendo el libro y luego les digo qué tal.  


viernes, 28 de octubre de 2011

Confesión Nº71: Tengo demasiada rabia acumulada y necesito hablar.

Todas mis yos sabemos que nos lees, así como tú sabes que te leemos. Nosotras te leemos porque todavía no te superamos, y vamos a ser sinceras, pasará algo de tiempo antes de que podamos hacerlo y está bien, podemos vivir con ello sin estar envueltas en una sabana sin ganas de ver al mundo, ya lo comprobamos. Pero no sabemos por qué nos sigues leyendo. Nosotras nos preguntamos si ya andas con alguien, aunque estamos casi seguras de que es así. En este punto de la historia todas tenemos la firme convicción de que nos engañaste una y otra vez y no nos dimos cuenta o capaz sí, pero no quisimos verlo porque preferíamos creerte a ti.

Todavía no entendemos cómo fue que el amor que te teníamos/tenemos (todavía, pero eso cambiará) nunca fue suficiente. Ultimamente nos hemos sentido mal por todos nuestros problemas, incluyéndote, pero todos nuestros amigos se han ocupado de hacernos olvidarlos a punta de risas y cuentos raros. Ellas y yo tenemos los mejores amigos del mundo y no sabemos apreciarlos, pero estamos trabajando en eso. Te extrañamos porque eras parte de nuestra rutina y porque te amamos, aunque de vez en cuando nos damos cuenta de que la mayoría del tiempo estamos mejor sin ti. Eso es bastante ilógico, ¿verdad? Que uno pueda estar mejor sin la persona que ama. Probablemente tú sientas lo mismo, pero es que juntos nos encargamos de hacernos tóxicos uno al otro: tú con tus misterios y tus ganas de algo más y yo con la eterna persecución (como si sirviera de algo).

Esta vez es diferente, sabemos que no volverás. Y eso nos duele. Pero lo entendemos y pensamos que a esta altura de la historia es lo mejor. Porque queríamos que fueras el hombre de nuestra vida, pero no nos dimos cuenta de que buscamos en ti todo lo que no eras. Nosotras siempre quisimos a alguien que siempre estuviera con nosotras, que nos consolara cuando nos sintiéramos mal y que compartiera las alegrías, pero a ti nadie te enseñó a quedarte cuando las cosas se ponen difíciles. Ahora nos toca imaginar cómo se verá el "de" pegado a nuestro nombre junto con el apellido de alguien más, si sentiremos lo mismo estando entre sus brazos y si sentiremos una vez más las mariposas en el estómago junto con las naúseas. Lo único que queríamos era ser la única, la escogida; queríamos que no necesitaras a nadie más, sin embargo, nunca fuimos suficiente.

Tenemos miedo. Miedo de que te enamores de alguien, miedo de que seas para alguien más todo lo que no fuiste con nosotras. Ya hay gente pendiente de lo que hacemos y que nos recuerda que le importamos, pero no nos sentimos listas. No queremos lastimar. Estamos cambiando. Esta es la última vez que hablamos de ti porque necesitamos olvidarte, por lo menos de esa forma. No sabes cuánto nos hubiese gustado que las cosas hubiesen sido diferentes. Todavía te queremos y nos veremos en la vida cuando las cosas que no son importantes dejen de importar. Hasta ese día.

Yo y todas mis yos.

P.D. Sabemos que no responderás, nunca respondes. Esto es un paréntesis informativo.



Confesión Nº70: Nuevo cambio de planes.

Yo en realidad nunca tuve un plan, sólo ideas sueltas y dispersas que combinaban con mi juego de sigan al líder. En mi último intento de mantener la burbujita en la que yo vivía con él, conseguí una idea que me gustó tanto, que de ahora en más será mi plan de vida: Argentina. Yo sé que ir a vivir a un país extranjero es un acto suicida hacia el estado de ánimo, pero yo ya no soy feliz aquí. Por eso busqué compañero de aventuras (mi mejor amigo) y juntos decidimos irnos apenas terminemos la carrera. Decidimos irnos juntos para darnos apoyo moral cuando nos sintamos solos y lejos de todos y para compartir gastos porque la travesía no es barata. Yo sé que esto es una locura, pero ya estoy cansada de hacer las cosas a la manera de aquí, tengo ganas de explorar. Por eso, muchas gracias a mi compañero de aventuras por nunca dejarme sola y estar siempre que lo necesito.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Confesión Nº69: Esto es para ti, desconocido.



Cuando nos encontremos algún día, desconocido, esto será lo único que quiera hacer contigo y ésta sera nuestra canción favorita. Algún día...

martes, 25 de octubre de 2011

Confesión Nº68: Hoy estoy feliz.

Hoy, después de muchísimo tiempo sintiéndome mal, me siento muy bien, me siento FELIZ. Así, en mayúscula y con todas sus letras. Porque hoy sé que estoy saliendo del pozo. Ya sé cuáles son los errores y estoy trabajando muy duro para acomodarlos porque me cansé de verme al espejo y no reconocerme y odiar todo lo que veía ante él. Y no hablo de la figura, hablo de todo aquello que puedes expresar con los ojos y con el resto del cuerpo. Estaba tan cansada de ver tristeza, amargura y desilusión que comencé a trabajar en ello. Hoy tengo muy presente (juro que jamás lo olvidaré de nuevo) que no necesito la aprobación de nadie para quererme. Sí, estoy feliz.

lunes, 17 de octubre de 2011

Confesión Nº67:Nunca me avisaron que me iba a doler cuando...

-Las cosas no salieran cómo las había planeado. He pasado toda mi condenada vida haciendo planes y ninguno ha salido como esperaba. No estoy estudiando psicología, no trabajo, mi relación con mi familia va de mal en peor, perdí a mis amigos por estúpida, pasé casi 4 años con una persona a la que no le intereso y lo más importante: todavía no escribo nada serio. Y ésa en definitiva es la que más duele. 


- Comenzara a llevarme mal con gente que quiero. Mi mamá y yo nos llevábamos excelente, hasta que yo conseguí novio y ella un lugar donde refugiarse. Ahora estoy sola, sin mamá y sin novio. Es imposible que deje de pensar que el hecho de que haya perdido a mi mamá esté directamente relacionado con el hecho de que estuviese con alguien que no le agradaba. La extraño, y lo peor del caso es que tenía razón en cuanto a él y ella no se imagina cuánto me hubiese gustado que lo que decía no fuese cierto.

-Se me olvidara el amor propio. He de admitir que mi autoestima nunca ha estado en niveles adecuados, pero en los últimos 4 años la situación empeoró. A mí se me olvidó lo que era quererme por querer a alguien más. Y descubrí a las patadas que me estaba equivocando. Que la única persona que debe estar en el primer puesto de mi ranking de personas favoritas en el mundo soy yo. Que nadie en el mundo me va a querer como debería quererme yo porque soy la persona a la que más le importo. Si yo no estoy bien no tendré la capacidad para tomar decisiones correctas acerca de las personas que pueden o no entrar en mi vida. Eso incluye a aquellas que pueden hacerme daño voluntaria o involuntariamente.

-Empezara a tener problemas con la comida. Yo siempre he tenido problemas con mi imagen corporal y eso ha desencadenado cualquier tipo de desordenes alimenticios. Yo fui anoréxica a los 8 años de edad inconscientemente. En la adolescencia me volví bulímica porque quería ser como las demás. No obtuve resultados, sólo una dependencia emocional con la comida que me ha traído problemas de salud y un daño psicológico enorme, al punto de que dependiendo de mi imagen en el espejo, decido relacionarme o no con los demás.


-Dejara de ser como los demás. A los 16 mis amigas y familia eran el centro de mi vida. Cuando eso cambió, dejé de ser como ellos. Ahora estoy atrapada en una sociedad que no entiendo y de la que no quiero formar parte. Comportarme como el resto y comenzar a formar parte de algo se ha convertido en algo realmente duro, al punto de que decido no salir porque me da miedo siquiera hacer el intento.

-Me lastimaran el corazón. Desde pequeñas, a las niñas nos hablan de príncipes azules, de castillos, matrimonios y el vivieron felices para siempre. Lo que nadie nos explica es que podemos encontrarnos con muchísima gente que nos lastimará, que nos hará llorar, que nos hará perder la fe en el amor y que nos hará considerar seriamente si el matrimonio es lo que realmente queremos/necesitamos. Nadie nos habla del "ya no siento lo mismo", del "ya nada es igual", de "el problema no eres tú, soy yo" y mucho menos del "hay otra en mi vida". Tampoco nos hablan del maltrato físico, psicológico y verbal; de la distancia y de la diferencia entre amor y sólo sexo. Nadie nos explica que los hombres son egoístas y que sólo piensan en su bienestar sin pensar en el daño que puedan causar. Tampoco de cuando eres el obstáculo entre ellos y sus intereses.

-Me hiciera falta voluntad para trabajar por todo aquello que quiero y no la consiguiera ni debajo de las piedras. Necesito bajar de peso, necesito empezar a llegar temprano a las citas y deberes que tengo, necesito cumplir con mis responsabilidades dentro de la casa, necesito subir mis notas (mitad porque quiero pedir simultánea con psicología, mitad para demostrarle a él que no importa lo que diga, yo puedo conseguir lo que quiera), necesito querer realmente salir del agujero.

Nadie te prepara para todo eso. Lamentablemente te toca tropezarte con la piedra una y otra vez hasta que decidas que es suficiente.Yo creo que ya llegué al límite. Veremos cómo me va intentando que todo deje de doler y tratando de solucionar problemas, porque ya basta de sentirse rota...

martes, 4 de octubre de 2011

Confesión Nº66: Es increíble cuán hipócrita puede llegar a ser la gente.

Yo quiero que alguien me explique cómo la gente tiene la cara tan lavada para lastimar. No importa qué dijiste en el pasado, no importan las promesas, de nada valen. Es que hasta parece que la gente se desprogramó para sólo decir mentiras. Ahora, lastiman una y otra vez ahondan en el dolor sin importar el daño que causan. Y después terminan con una bonita sonrisa y repiten el proceso una y otra vez, hasta que te cansas, y dices que basta. Para la gente que jura amor, vayánse al infierno todos, son una cuerda mundial de mentirosos e hipócritas.

domingo, 2 de octubre de 2011

Confesión Nº65: Ele não está apaixonado por mim mas o meu coração não quer entendê-lo.

Eu estive numa relação quase 4 anos. Foram os melhores e os piores anos da minha vida. Era muito feliz mas, às vezes, era também muito desgraçada. Era uma mistura agridoce de todas as coisas que tem a vida. Foram muitas as vezes que quis deixar todo e tratar de ser feliz de alguma maneira na qual ele não estivesse envolvido, mas não podia. Tentei, Deus sabe quantas vezes tentei deixá-lo de lado, mas não pude. Agora, está muito longe donde estou. Tem uma outra vida e imagino que me esqueceu e que está na procura da felicidade com alguma outra mulher. Isto me doi muito, pois ainda estou apaixonada por ele, mas o meu coração não quer entendê-lo. Todos os dias digo-me que hoje sim vou esquecê-lo, mas deixo sempre o meu amor próprio em algum lugar que ainda tento encontrar e voy trás ele para que faz a mesma coisa que faz sempre: jogar com os meus sentimentos, pisá-los como si fossem pó, cuspi-los como si não fossem nada. Choro quase todos os dias, estou deprimida e não quero saber nada de ninguém. Sei que todas as coisas passam, no entanto, neste momento, sinto que não poderei sair desta. O pior de tudo é que sei que ele não merece uma só das minhas lágrimas. Sou um caso perdido.