sábado, 20 de marzo de 2010

Confesión Nº 20: Necesitamos desintoxicación...



Sí, señores. Eso es lo que yo y todas mis yos necesitamos. DESINTOXICACIÓN. De todo, todo lo que nos rodea. Quiero ser capaz, como mi nuevo amigo, de agarrar una maleta y decir: ¡ME VOY! Así, gritado. Así, tan cansada de todo que lo único que me importe sea alejarme. Estoy segura que estoy muy cerca del tope para esa situación, todo es cuestión de seguir como hasta ahora y quitarme el miedo. Después de todo, la vida allá afuera puede ser fea en ciertos términos, pero estoy segura que psicológicamente no puede ser peor... Sí, yo y todas mis yos necesitamos desintoxicación. Eso, o alguien que nos tire al metro porque estamos cansadas.

P.D. A la primera persona egocentrica que lea esto: No te creas causante de todas mis desgracias. La gerencia. =)

martes, 16 de marzo de 2010

Confesión Nº 19: probablemente me arrepienta de esto...

Estoy llorando y estoy cansada de hacerlo. También quiero salir corriendo, las 2 semanas de vacaciones las quiero tomar fuera de mi vida. Ojalá tuviese plata para perderme... Estoy pensando que soy un fraude, que me decepciono a mí misma y me estoy preguntando cuando voy a dejar de hacerlo. Estoy aquí, escribiendo esto, preguntándome cuando voy a cansarme de que me lastimen y voy a decidir tomar las riendas de mi vida. Estoy preguntándome también que tan rápido puede el tiempo quitar el dolor. Estoy aquí pensando y tratando de averiguar que tan egoísta puede ser la persona que dice que te ama. También que tan orgullosa, resentida y mala. Estoy molesta porque soy una estúpida y jamás aprenderé de mis errores, porque sé todo lo que me molestaba de él, que es lo mismo que lo hace ahora (en versión mucho muy muy mejorada) y sigo aquí. Con mi experiencia ya yo debería haber huido a Japón tratando de alejarme. Además me da rabia que sea tan diferente al carajo de mis sueños y aún así pueda amarlo tanto, y que además de todo, sea mi persona favorita en el mundo. Eso si que no se lo perdono. El espacio de la persona favorita de uno en el mundo debería ser ocupado por una persona que nos haga reír mucho y que esté siempre siempre siempre cuando la necesites y sin necesidad de que la llames. Ahora que recuerdo, él jamás ha hecho eso... Estoy empezando a odiar a todas las sustancias que andan flotando por mi cuerpo. Ellas son las que me hacen esto. No se vale que uno mismo se traicione. Es frustrante saber que todo este rollo es psicológico. La vida sería definitivamente mucho más fácil sin este tipo de emociones.

ok, ya terminé este nido de frases sueltas. Ahora cuando las lea a las dos de la tarde desde la biblioteca de la universidad me voy a querer morir, lo sé... Sin embargo, sé que a pesar de todo seguirán ahí las ganas inmensas de volverlo a ver, y eso me da rabia ahorita y me dará rabia a las 2 de la tarde.

sábado, 13 de marzo de 2010

Confesión Nº 18: ...


Quiero una foto así, pero sin la intervención de photoshop...


Confesión Nº17: A veces solo quiero salir corriendo...


Se puede decir, en este preciso momento, que mi vida sentimental está estable. Sin embargo, la universidad va a volverme loca. Esta semana solo he dormido la mitad de lo recomendado y no la mitad de lo que normalmente duermo. Eso quiere decir que he dormido muy poco. Toda la semana he tenido ojeras del tamaño de Brasil y el tiempo no me alcanza para nada. Aún así, tengo tantas cosas por hacer...

Ahorita quiero una doble, solo que al contrario de las películas de acción, yo quiero que haga las cosas fastidiosas y tediosas que detesto hacer, después de todo, mi vida no está cargada de emocionantes escenas donde puedo poner en riesgo mi vida. Jamás había deseado unas vacaciones con tanto fervor, aunque ahorita podría conformarme con solo una hora de relajación para descubrir por qué escribo, cosa que ya debería haber hecho.

A pesar de todo esto, esta semana ha tenido cosas muy buenas, como cuando mi profesor de Lengua Española me entregó sus motivos para escribir escritos en un papel y, después de leerlos, sentí que en el algún momento, dentro de cualquier agujero negro o galaxia paralela, él pudo ser el hombre de mi vida (jajaja, ¡qué exagerada!). Ok, ya en serio, si las cosas no se dan como espero con todo mi corazoncito de melcocha (¡qué cursi!), espero que Dios se apiade de mí y en algún momento de toda mi existencia me mande uno igualito a él con 20 años menos.

También fue muy bueno mi momento Elle Woods en clases de Francés (se supone que ese tipo de cosas quedaban solo entre Elie y yo, ahora lo saben todos mis compañeros...), mi tarde completita viendo el mar en compañía de mi persona favorita en todo el mundo, la sensación única de entregar el trabajo que me sacó canas verdes durante toda la semana, pero lo mejor, lo mejor de toda la semana, fue cuando ayer, a las 4 y 30 de la tarde, después de salir de una clase de portugués de 3 horas y media, supe que al fin podría dormir, aunque solo fuesen 8 horas...

lunes, 8 de marzo de 2010

Confesión Nº16: Tengo miedo

A veces las cosas no son ni como quieres, ni como esperas. Yo, cansada de que la embarremos tantas veces seguidas solo puedo pensar en una forma de no hacerlo una vez más. Sé que si pasa nuevamente ya nada podrá pararme. Resulta que tengo más miedo que nunca en mi vida. Más miedo que el primer día que salí sola, más miedo que el primer día en la universidad e incluso más miedo que el día que pensé que mis papás habían muerto.

Lo único, lo único que yo no puedo hacer, aparte de volar y leer mentes, es vivir bien cuando no está y estoy tratando de hacerselo entender. Lo que de verdad a mí me paraba todas las mañanas era la capacidad de mi imaginación para crear realidades alternas en donde siempre siempre aparecía él.

Él no entiende que si me dice te amo yo puedo creerle con los ojos cerrados. Él no entiende que después de creerle yo puedo hacer lo que sea porque creerle es lo único que necesito. Por eso, a partir de hoy, lo que necesito es que me haga creerle. Prometo que de todo lo demás me encargo yo...

miércoles, 3 de marzo de 2010

Confesión Nº15: A mi no me gusta esperar

Ahora, mientras escribo este post, estoy tirada en Tierra de nadie, el lugar que más me gusta en el mundo después de mi cuarto, aunque esté siempre regado y en ocasiones me provoque salir corriendo. Quienes me conocen (dudo que quien no lo haga lea esto, si es así: ¡MANIFIESTESE!) se preguntaran qué hago aquí. Estoy esperando que sean las 5 de la tarde para entrar a mi clase de literatura por la que pagué, de mi bolsillo debo acotar.

Cualquiera diría: ay ¿pero cuánto tienes que esperar que andas tan estresada? Pues voy a contestarles cuánto debo esperar. Yo, la estúpida que jamás ha sabido cuadrar horarios y que jamás aprenderá, debe esperar la cantidad nada desprediable de 4 horas y media. Todavía faltan 2 horas y 20 minutos. Además de todo, hoy no es un buen día para tener tanto tiempo libre. ¿Saben qué es irónico? Que dentro de mi espera he debido esperar. Tuve que esperar que al video beam le diera la gana de funcionar. Tuve que esperar que mi amiga, la que no es normal, llamara por teléfono. Tuve que esperar que la cola del banco avanzara. Que la señora de las donas me atendiera. Que pasara rápido el dolor de cabeza después de comer la primera dona, para poder comer la segunda. Y por último, en lo que va de estas 2 horas y 17 minutos, que se me ocurriera una forma que me gustara para plantear mi situación.

Al final de toda esta espera solo he conseguido frustración, dolor de cabeza, fastidio, ganas de llorar, envidia y probablemente 1Kg de más por ser gorda de mente y comerme 2 donas. Rellenas de full arequipe. Dulces. Esponjosas. Suaves. Sabrosas. Ok pues, gorda, ¡pero sin arrepentimientos! Ellas han sido lo único bueno de mi día de exposición fatal, en la que solo me queda esperar, nuevamente, haber salido bien. Gracias a esto he descubierto por qué siempre he odiado los relojes y por qué tengo una obsesión con que el tiempo pase rápido.

P.D. 1: Mientras sigo esperando, voy a limpiar mi cartera y limpiarme las cejas, en otro post explico que otra cosa se me ocurrió para matar el tiempo.
P.D.2: ¡esto fue escrito ayer!

martes, 2 de marzo de 2010

Confesión Nro 14: No sé que hacer y estoy asustada... ¡Quiero a mi mamá! =S