martes, 4 de octubre de 2011

Confesión Nº66: Es increíble cuán hipócrita puede llegar a ser la gente.

Yo quiero que alguien me explique cómo la gente tiene la cara tan lavada para lastimar. No importa qué dijiste en el pasado, no importan las promesas, de nada valen. Es que hasta parece que la gente se desprogramó para sólo decir mentiras. Ahora, lastiman una y otra vez ahondan en el dolor sin importar el daño que causan. Y después terminan con una bonita sonrisa y repiten el proceso una y otra vez, hasta que te cansas, y dices que basta. Para la gente que jura amor, vayánse al infierno todos, son una cuerda mundial de mentirosos e hipócritas.

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