Bien, los últimos 15 días han sido una especie de sube y baja. Primero que nada, tengo que pedirles disculpas, el blog permaneció en privado casi todo este tiempo por un descuido mío, sin querer apreté la opción de la privacidad en configuración y si no fuese por La comunicadora que estudió Sociología, continuaría así, de modo que ¡Gracias! Ya andaba imaginando cuentos extraños acerca de a dónde habían ido todos. Segundo, el día de mi cumpleaños alguien muy cercano me llamó y confirmé una sospecha que tenía hace algún tiempo. Al momento entendí a esa persona, pero ahora estoy un poco molesta por los engaños y por la falta de confianza. Tercero, a pesar de que odio cumplir años por experiencias desagradables del pasado, este cumpleaños la pasé bastante bien, fue la primera vez en 6 años.
Ya me inscribí en la uni, así que ése es un peso más que me quito de encima, no obstante, sé que este año querré lanzarme al Guaire justo a mitad de camino, el horario que me tocó no es del Señor y la cantidad de materias es enorme. No es posible que uno pase 37 horas a la semana nada más en la universidad, sin contar trayecto a la uni o a mi casa o cualquier otra cosa. También me encontré de nuevo con varias amigas de la uni que me hacían falta, como La bailarina de Pole Dance, la Karateca y Mi compañera de retardos, con quien, por cierto, viví otra aventura: por andar de salidas y brejeteras, terminamos botadas en El Trébol a las 7 de la noche (es una zona medio peligrosa y ya estaba súper oscuro), todo por no preguntar a dónde iba el autobús de PDVSA en el que nos montamos.
Otra cosa es que el tiempo que he estado alejada del blog me ha servido también para darme cuenta de que tal vez él y yo necesitamos darnos algo de tiempo y espacio (por si acaso, hablo del blog y de mí), creo que necesito buscar otra forma de terapia por el momento. Me he dado cuenta (y sí, sé que deben pensar que descubrí el agua tibia) de que no hago más que prometerme cosas que nunca cumplo y ya hasta yo me cansé de los mismos cuentos, con las mismas personas, de modo que creo que seguiré publicando como en los últimos meses, máximo una vez a la semana, una especie de resumen para que sepan que está sucediendo, pero no para dejar para mañana lo que puedo hacer hoy. Es necesario que a partir de ahora me centre más en hacer que en decir. Creo que es todo por ahora, la verdad han pasado muchas más cosas, pero me he dado cuenta de que prefiero mantenerlas en privado, en algún momento hablaré de eso. Nos estamos leyendo, ¡cuídense!
P.D. Hoy hay 2 canciones porque no pude decidirme por una sola. No tienen nada qué ver con la entrada, pero me encantan las 2. La primera es Horrible Person de Rooney, esta canción aparece en un comercial de Carolina Herrera que amo y la conseguí gracias a La comunicadora que estudió Sociología. La segunda es La de la mala suerte, de Jesse y Joy. Hace días escuché un pedacito y he estado tarareando el estribillo durante días. Hoy me senté a escucharla y la repetí como 10 veces porque es hermosa (no exagero). Listo, eso es todo. ¡Sean felices!
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