Bien, ya sé que arderé en el fuego eterno de la literatura, pero no me importa. Comencé el viernes en la tarde porque tenía curiosidad y, la verdad, el primero me atrapó, a pesar de sólo ser un montón de escenas de sexo, que incluyen golpes entre una loca idiota y un carajo demasiado trastornado. El libro no tiene grandes frases para recordar y no te hace querer más, pero hay algo que te mantiene leyendo, probablemente sean las constantes escenas de sexo y lo bueno que está Grey.
No obstante, más allá del sexo, creo que este libro ha tenido un pegue tan tremendo porque todas queremos un carajo que parezca duro, pero que en realidad sea más suave que un pan recién horneado, todas queremos salvar a un carajo demasiado jodido y que luego nos jure amor aterno. Imagínense entonces si este hombre parece un dios griego, es millonario y practica sexo como nadie, pues sí, todo un idilio. Si hicieran Greys en fábricas, yo querría 5.
Aunque el primer libro me tuvo leyendo muy rápido, el segundo libro no produce ni cosquillas. Las escenas de sexo, que siguen siendo demasiadas a mi parecer, son mucho más de lo mismo, eso sin mencionar que el libro se fue entre los "no me dejes" de Grey y los "no lo haré" de Anastasia. Hubo muchas repeticiones de frases. Sinceramente, el segundo me gustó menos que el primero, todo lo resolvían con sexo y si en la vida real las cosas fuesen así, hubiese muchísimos menos divorcios.
Ahora ando casi por la mitad del tercero y lo único que puedo pensar es: Ok, eres millonario, pero uno no tiene tantos enemigos sólo por eso. A este hombre le pasan demasiadas cosas y me molesta que pinten a Anastadia como mujer independiente e inteligente cuando no es capaz de hacer lo que de verdad quiere y de conseguir verdaderas explicaciones de su esposo. Continuaré leyendo el tercero sólo porque quiero saber el final, nada más. Al final resulta que 50 sombras de Grey es justo lo que yo esperaba: un montón de escenas de sexo entre una mujer que no es capaz de tomar decisiones y un hombre que está tan dañado que la única manera de encontrar placer en el sexo es inflingiendo dolor.
P.D. La canción de esta confesión es Toxic, de Britney Spears, aparece en el libro y es adecuada.
P.D.2: El libro me ha hecho extrañarte.
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