viernes, 2 de diciembre de 2011

Confesión Nº109: Hoy entierro todo mi pasado con él.


Ya no hay nada qué hacer. Anoche hablé. Y hablé muchísimo y me lastimaron muchísimo más. Hoy meto todo lo que tenga que ver con él dentro de una cajita en alguna parte de mi cerebro. Y lo que tengo en el corazón lo apachurro como cuando intentas meter la ropa de toda una semana en un bolso de playa. Es increíble lo poco que he avanzado en 2 años. Este blog lo creé para desahogarme, porque yo en serio pensaba que escribiendo aquí me iba a curar. Y hubo un tiempo, al principio, que lo estaba consiguiendo. Pero luego él regresó, a pesar de que supo siempre que me haría esto, y pasó lo inevitable. Entonces parece ahora que todo lo tuviese metido debajo de la piel. Es duro querer a alguien así.

¿Cómo se hace  para olvidar a alguien cuando más de la mitad de los recuerdos de uno tienen que ver con esa persona? Supongo que tendré que descubrirlo. Es verdad que estoy deprimida. Y probablemente sí, tengo una relación de dependencia con él, la vez anterior fue mucho más fácil que se fuera y que se acabara todo. Supongo que esta vez cuesta tanto porque estoy acostumbrada a que siempre siempre regrese, pero resulta que esta vez no es así. Y ¿cómo le dices a tu cabeza, a tu corazón que el tipo que considerabas el amor de tu vida ya no te quiere más, que quiere estar sin ti? ¿Cómo haces si tú no quieres lo mismo? Por los momentos, la única respuesta que tengo es obligarme, obligarme a querer, obligarme a entender que debo entenderlo y superarlo, por eso hoy se acaba.

Yo espero en serio que el tiempo me haga olvidar. En serio espero encontrar a alguien mucho mejor que me haga creer de nuevo que sí puedo ser feliz y lo que más quiero es no cometer los mismos errores, así que espero encontrarme con alguien que no me haga hacerlo de nuevo. Sí, hoy todo se va a la cajita, ya no verán más ni un solo post acerca de él aquí. Hasta siempre.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Confesión N°108: Uno sólo tiene que preguntar.

Cuando uno tiene dudas sólo tiene que preguntar. Hablar de frente es siempre lo mejor para evitar malos entendidos y cosas que no son. Si tus preguntas son para mí, tú tienes las respuestas. Si no estás convencido, siempre puedes preguntar.

Esto es la mierda.

¿Saben qué? Olviden el post anterior, acabo de leer todo nuevamente y me entro la rabia de nuevo. No, él no me va a responder como yo quiero porque en serio la quiere a ella, después de todo, para él no hay mejor mujer. En serio, soy una tonta y alguien debería hacer algo conmigo por ello. Me quiero ir de esta mierda para no tener tiempo para él. Me quiero dar coñazos contra una pared porque lo de "simplemente ya no te quiere" es cierto. Porque acuérdate que todas las demás siempre serán mejores que tú. Esto es la mierda. Sí, estoy molesta.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Confesión N°107: Se siente como la mierda pero al mismo tiempo es un alivio.

A él le gusta alguien más. Yo lo descubrí por accidente, o por curiosa, como quieran verlo. Me dolió, coño, no saben cómo duele esa vaina. Tú sientes un bajón intenso en el estómago, te llenas de rabia, te hablas a ti mismo diciéndote que eres una idiota por andar diciéndole que lo amas por aquí y por andar comprando regalos pendejos, te preguntas en qué te equivocaste, qué pudiste haber hecho diferente, que es un patán y que merece estar solo el resto de la vida por lastimar tu corazón. Tú te preguntas si le debes hablar o no a pesar de las promesas que te hiciste de no buscarlo más. Y lees de nuevo todo y quieres ser ella pero ya no hay chance, la ella te desplazó y no puedes hacer nada, lo perdiste.

La ella no lo quiere como tú lo quieres, pero eso a él no le importa, él sólo quiere saber de ella porque tiene la necesidad de que tú no pases más por su mente. Al final no puedes aguantar y lo llamas y pasas una hora (que eran sólo 10 minutos) llamando al exterior y piensas que tu mamá te va a matar por la cuenta del teléfono pero no te importa porque tú quieres que él te diga todo lo que no te dijo. No te lo dijo todo, pero sacó gran parte. Y tú te diste cuenta de que los dos tenían la culpa, él por jamás hablar y tú por siempre recriminar. Y te da rabia, te da rabia pensar en qué tan fácil puede irse todo al traste. Y te da rabia que no puedas odiarlo en serio a pesar de leer que no sufre por ti. Y te da rabia extrañarlo tanto cuando no hay posibilidades de nada. Y te sigue dando rabia que a pesar de todo, tú sigas buscando un futuro en el que puedan estar juntos, no importa donde sea y que él se haya resignado a vivir sin ti, entonces te preguntas qué tanto te quiere/quiso.

Estoy descubriendo que la rabia es conmigo, no contigo. Me da rabia haber dejado que mis ilusiones de antes de que siquiera supieras que existiera se fueran al carrizo por no ser lo suficientemente inteligente para manejar el asunto y que todo sea tan feo ahora y que a mí no me importe. El amor propio te lo di a ti para que hicieras lo que quisieras con él y lo necesito ahora pero él no quiere venir de vuelta. Y duele un montón, si yo hubiese visto lo que nos pasó a nosotros hace un rato con otras personas hubiese cacheteado a la caraja para que se quisiera un poquito. Porque c´est fini est c´est fini y uno no tiene por qué tratar de cambiarlo, sobre todo después de esa conversación. ¿Sabes cuál es el colmo de todo? Que al final nos terminamos riendo y hablando como personas normales, como si nada pasara. Ojalá las cosas fuesen diferentes, a pesar de que yo sé que todo es mentira.



P.D. Ésta es la única canción que tengo dans la tête y no debería, porque ya no hay un "Somewhere only we know" aunque tiene más que ver con que no podemos. En serio te amo, pero ya no te busco más, la próxima te toca a ti, así me tenga rebanar los dedos para no llamar o escribir. Amáme de vuelta o prefiero que en serio acabe, porque ya vi que no soy la del rollo.

martes, 29 de noviembre de 2011

En serio, te extraño un montón. ¿Sería mucho pedir que volvieras conmigo? =(

Confesión N°105: Esto es extraño para mí

Todo este proceso es extraño para mí. Me siento rara, es como si me faltara una partecita. A veces pienso que en algún momento todo se va a acabar, pero hay otras en que todo parece eterno. Yo sé por qué siento todo esto: no quiero dejar de lado los recuerdos. Me niego olvidar a qué saben sus besos, o lo que sentía cada vez que me abrazaba o cuando me hablaba de todo lo que le interesaba. Me niego a olvidar su cumpleaños, sus mejillas rosadas o que detesta el plátano tanto como yo. Me niego a olvidar que no le gustan los dulces ni las películas románticas. También me niego a olvidar el olor de su perfume en el extremo derecho de su cuello o cómo siempre me utilizaba para apoyarse por la diferencia de estatura. Coño, lo extraño. Y no me importa que hayan niños interesados en mí, yo no me lo puedo sacar de la cabeza porque no me da la gana. Yo soy demasiado intensa y no me importa si dejó de pensar en mí, si ya no me ama, si ya no le intereso o si sale con alguien más; lo quiero seguir recordando.

Yo sé que todo esto es medio enfermizo, pero es que yo todavía espero que un día regrese y que me diga que olvide todo lo que ha pasado porque lo único que quiere es estar conmigo. Yo en serio quiero ver el atardecer en mi posada en la playa tomando su mano estando los dos viejitos, porque de verdad no me imagino llegando a vieja tomada de la mano de nadie más. Y no, no es que estoy acostumbrada a él, porque estoy acostumbrada a vivir con mis papás y he vivido sin ellos, estoy acostumbrada a tomar refrescos y he dejado de hacerlo y estaba acostumbrada a estar con mis viejos amigos y por algún motivo, se acabó, sin embargo, no quiero que con él acabe de la misma forma. Yo no puedo creer que se pueda extrañar tanto a alguien y que los demás importen tan poco. 

Mi madrina empezó con una búsqueda extraña de novio, le dije que ni se molestara en perder su tiempo. Mis amigas de la uni andan igual; los niños que siempre parecieron indiferentes, hoy andan lanzando indirectas y tratando de acercarse. Yo no quiero herir los sentimientos de nadie, pero quiero que me dejen sola con los recuerdos. Quiero recordar las noches en sus brazos, las conversaciones y los juegos tontos. Nuestro viaje, las discusiones, el día bajo la lluvia con el peluche y todo todo lo demás. Yo prometo salir, conocer gente, perder peso, superar lo de la alimentación compulsiva, arreglarme más, darme un baño con cariaquito morado para la mala suerte a ver si dejo de enfermarme y resolver cada problema que tenga, pero les ruego a todos que me dejen en paz a mí y a mis recuerdos de él. Si fue un desgraciado o lo que sea, es muy problema mío si decido recordarlo, perdonarlo o no, después de todo, yo no vivo juzgando lo que han hecho con sus vidas.


Hoy tengo ganas de una canción rastrera y para este objetivo no hay nadie más perfecta que Adele. La he escuchado varias veces hoy mientras el dolor muscular, la tos y los mocos me consumen.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Confesión N°104: Ando en crisis existencial.


Sí, ando en uno de esos días en los que ando extremadamente sensible. Y yo sé que todo lo estoy haciendo muy grande, pero son las condenadas hormonas. Hoy es uno de esos días en los que necesitas que tu personita favorita te abrace mientras ven tv acostados en la cama. O que apague la tv y haga que el resto del mundo se te olvide. Hoy necesito a mi persona favorita y estoy segura de que esto no lo provocan mis hormonas. Sé que él está tratando de olvidarme o de ignorarme o lo que sea, pero duele. Cuando todo terminó yo sabía que este proceso me tomaría muchísimo tiempo, más del que debería gastar, pero supongo que es necesario para quitar todo aquello que quedó dañado.

Después de haberme atrevido a hacer la confesión anterior, me queda claro que debo buscar  ayuda profesional y que esta vez no debo refugiarme en excusas estúpidas como "no tengo tiempo". Si sigo así meteré la pata de por vida y apenas estoy comenzando a vivirla y la verdad no parece valer la pena. Yo no fui quién lo corrió, él decidió que ya no debíamos estar juntos. Supongo que debería dejar de justificarlo conmigo y con los demás. Ya basta de sentirme triste por algo que no está en mis manos, yo hice todo lo que pude y no funcionó, no bastó para que se quedara conmigo y está bien, sólo que no le perdono la falta de honestidad.

Y ya debería dejar de esperar cosas que no pasarán, si él en serio me extrañara ya hubiese descolgado el teléfono para al menos escucharme la voz o al menos hubiese escrito un hola en alguna de las redes sociales, después de todo hay varias. El caso es: sí, todavía lo quiero un montón, pero estoy molesta y cansada. Y yo sé, en verdad sé, que él ya tomó una decisión y que nada que yo pueda decir o hacer cambiará algo al respecto. Los recuerdos pesan y también la falta de sinceridad y de valentía para decir las cosas a la cara, pero supongo que podré decir lo que quiera cuando entregue los libros, porque sí, los libros son para él aunque me dé rabia saber qué le puede gustar y qué no y que yo todavía piense en darle detalles que lo hagan sentirse bien. Supongo que en algún momento de los años venideros me acomodaré, mientras tanto, me revolcaré en mi dolor y trataré de repararme lo suficientemente bien cómo para saber qué puedo hacer la próxima vez. Yo estoy clarísima de que no olvidaré, la gente jamás olvida, pero sé que vendrán muchísimas otras experiencias y estoy esperando ansiosa.

Es increíble como todo esto me está volviendo una niña grande, jamás imaginé a los 13 (fue la edad en la que planeé toda mi vida) que a los 20 estaría con el corazón partido en pedacitos y enamorada de alguien que vive tan lejos. A mis 20 puedo decir que he aprendido que si no hay chispitas en el primer encuentro, no sirve (jamás creeré en las segundas veces); que los ciclos tormentosos tarde o temprano terminan y cuando lo hacen te sientes a la deriva y quieres volver a la balsita en la que te sentías a salvo, pero las cosas pasan por algo y debes aprender a vivir con ello aunque duela y por último, pero la más importante: cuando alguien te quiere y lo hace de verdad, te busca y te dice cuánto te quiere, no importa qué tan grande sea la cantidad de orgullo que se tenga que tragar al hacerlo o las cosas que deba dejar. Ésta última la aprendí de mí y se quedó en mi cabeza y de ahí no saldrá. Fueron muchísimas las veces que lo hice, algunas dieron resultado, otras no. Con él, lo intenté todas las veces que pude, pero uno se cansa de no recibir nada a cambio. Igual, le daré los libros y le desearé una buena vida y ahí se acabará esta historia, ya no tiene caso buscarle 5 patas al gato.

P.D. Este es el resultado de dejar a una persona con depresión severa sola un sábado en la noche.

Confesión N°103: Todos se van

Es oficial, nadie quiere estar conmigo, nadie se queda conmigo. Mis papás se mudaron, mis hermanos sólo vienen a dormir, mi novio me dejó, mis viejos amigos perdieron interés de estar conmigo. Y me siento sola, muy muy sola. Cada vez que me siento así busco compañía en la comida, y por eso es que en los últimos 3 meses he ganado algo así como 10 kilos. Me siento horrible porque es como un círculo vicioso: la gente se va yendo y yo voy comiendo, y cada vez hay menos gente y cada vez yo como más. No es bulimia, no es anorexia, es alimentación compulsiva. Lo descubrí hace poco y no hay nada que pueda hacer al respecto. Siempre me digo que voy a bajar de peso y que cuando lo haga haré el montón de cosas que tengo pendientes o que quiero hacer, pero la realidad es que todos los días como y lo hago como una cerda. Esto hace que me encierre y que no tenga ganas de afrontar mis problemas, lo que a su vez produce que siga comiendo.

Me siento mal, me siento muy mal. Yo sé que me estoy haciendo daño y sé que eventualmente me voy a arrepentir de todo lo que me estoy haciendo, pero juro que no puedo parar. Todos los días lo intento, todos los días me digo que empezaré a cuidarme y a comer sano. Puedo hacerlo en la mañana, puedo hacerlo hasta mediodía pero en la tarde me entran los sentimientos de culpa, los recuerdos, la soledad y como, pero como sola porque no me gusta que me vean haciéndolo. Yo siempre he tenido problemas con mi cuerpo, pero ahora los problemas con mi cuerpo están ocasionando problemas psicológicos que al mismo tiempo producen más problemas con mi peso.

Yo quiero volver a ser sana como hace 2 años, quiero volver a estar feliz conmigo y que no me importe si él está o no porque no lo necesito para sentirme bien. Tampoco quiero que la falta de mis papás me afecte. Yo quiero volver a sentirme bien entre mis viejos amigos y que los nuevos en serio me quieran. Me siento sumamente patética al saber que me pasa esto y no poder hacer nada al respecto. Extraño mi vieja vida, extraño a la vieja yo. La vieja yo se lo hubiese contado a una de sus mejores amigas y alguna la hubiese ayudado, la nueva yo lo publica en un blog y cuando alguien le pregunta qué le pasa ella dice que nada, que está medio depre pero ya. Mi compañero de aventuras y mejor amigo siempre trata de ayudarme a bajar de peso sin saber todo lo que hay detrás. No me atrevo a decirle porque me da vergüenza que vea todo lo que escondo. Nunca puedo hablar con mi mamá porque siempre termina  diciéndome que estoy grande ya o me regaña por cualquier cosa. En este momento no hay alguien con quien pueda o quiera hablar de esto. Ya veré qué hago con mi vida.


P.D. Ésta es la única canción que suena en mi cabeza en este momento:


Esto lo dice todoooo.


Aunque sé que me quedaré esperando...

Confesión N°102: Estoy cansada.

Tanto física como emocionalmente. Mi horario de la universidad no ayuda en nada a mi estado de ánimo. Despertarme a las cinco de la mañana de lunes a jueves para emprender un viaje de 2 horas y media/3 horas está acabando con mi paz física y mental. Las colas y las peleas de la gente en el metro me tienen harta. Quiero un carro, creo que sería capaz de soportar la cola si fuese en mi burbuja escuchando a Maroon 5, a Adele, a The Killers, a Jesse y Joy y todos los grupos de música que adoro. Sorprendentemente me encuentro más cansada emocionalmente que físicamente, osea, sí, estoy durmiendo máximo 6 horas por día, pero mi cuerpo todavía aguanta, sin embargo, estoy cansada de pensar tonterías todo el día y que me duela la cabeza por ello. Creo que mi cerebro anda  recalentado. 

Mi amiga la karateca no ayuda en nada con este estado. Saca las historias de gente que conoce y parecen sacadas de los libritos de bolsillo cursi que me la paso leyendo. Y me da rabia que la gente si tenga su cuento como quiere y yo no. Justo en este momento estoy además de cansada, asustada. Tengo miedo de no olvidarlo nunca y de no querer a nadie más con la suficiente intensidad como para querer hacer con esa persona todo lo que quería hacer con él. Todos estos días ha  habido graduaciones en la uni, incluyendo las de mi carrera. En una escuela de mil trescientas personas que sólo 6 reciban el título anualmente es bastante desalentador. Espero que en el 2014 esté dentro de las 6 personas que se gradúen. 

El caso es que ayer estaba esperando el transporte para venir a casa y vi a todos los que se graduaban felices con sus parejas, todos andaban celebrando juntos y se veían realmente felices. Y de la nada me dio una tristeza horrorosa al pensar que él no estaría ahí esperándome con los brazos abiertos para  abrazarme el día que me dieran mi medalla, o que no estaría para ir a celebrar que al fin me gradué. Todo esto es tan duro. A mi amiga karateca le pasó lo mismo que a mí, sólo que ella fue quién decidió terminar porque no estaba conforme con lo que obtenía. Eso fue hace 3 años y aunque ella dice que ya no le duele como antes, dice estar dispuesta a volver con él si un día regresa. ¿Qué pasa si paso por lo mismo que ella? ¿Qué si considero que los siguientes no son lo suficientemente buenos a pesar de que sé que él no es perfecto? Para él todo es más fácil porque no tiene nada que le recuerde a mí excepto los recuerdos, y estoy segura de que ya decidió meterlos en una cajita y no dejarlos salir de ahí mientras intenta olvidarme con cualquier otra. Ojalá yo pudiera hacer lo mismo, ya estoy cansada de esperar un mensaje que nunca llega. Sí, tengo miedo, sigo queriendo que el tiempo pase rápido, estoy cansada y quiero llorar en el hombro de alguien de confianza que me diga que todo estará bien. En serio quiero que me deje de doler. 

Aquí les dejo otra canción de Maroon 5, ésta me hizo llorar y yo odio las canciones que me hacen llorar... =(