viernes, 1 de marzo de 2013

Confesión Nº265: Últimamente todo está gris

Y no, no es porque esté triste o algo por el estilo, es porque en los últimos días todo es una mezcla de blanco y negro que termina en un gris que me tiene harta. Primero, les explicaré las diferencias entre las interpretaciones y sus respectivos exámenes para pasar a explicar todo lo demás. Interpretación Consecutiva consiste en la toma de notas del intérprete, durante la intervención de un orador, para que luego este discurso sea llevado a otra lengua. Obvio, estas notas no son (o no deberían ser) tipo dictado porque no da chance de copiarlo todo, de hecho, nos dan muchas listas de símbolos y nosotros decidimos qué hacer con eso. Luego de que el orador habla durante apróximadamente entre 5 y 10 minutos, el intérprete interviene pasando a otra lengua lo que el orador acaba de decir, tomando como apoyo sus notas, que muchas veces pueden ser causantes que se dañe el discurso. Los exámenes en esta materia (que se divide en francés y portugués y luego en versión y tema en cada uno) se presentan luego de sacar por sorteo quién va primero y quién después. Uno entra a un salón luego de una larga espera y de ver a los otros con cara de felicidad o tristeza, de acuerdo a cómo les haya ido. Una vez allí, hay 2 profesores que actuarán de jurado, una lee en tu lengua materna y otra en la lengua extranjera. Ellas leen, tú intervienes mientras te regañas por estar metiendo la pata y luego ellas te dicen tus errores y cómo puedes mejorarlos. 

En simultánea, la cosa es un poco diferente. Tiene la misma división de consecutiva, pero tiene la complejidad de que escuchas, piensas, interpretas y hablas en milésimas de segundos porque vas justo detrás de lo que dice el orador, no puedes atrasarte porque pierdes el discurso. Fino hasta aquí, pero como todos sabemos, siempre hay problemas. Los equipos de interpretación de la universidad son bastante obsoletos, de hecho muy obsoletos: todavía trabajan con cassettes. Para los que no saben qué es un cassette (sí, en mi clase había gente así) es esto: 


Bien, en este dispositivo grabamos los discursos y se los entregamos a los profes para que los corrijan. Ok, ahora puedo pasar a explicar la situación: mi examen de simultánea de portu ya me lo entregaron, en versión, de portu a español, saqué 20. Fui la única. En tema, de español a portu, saqué 15 o 16, mañana la profe me entrega el examen, pero ya nos enseñó qué errores habíamos cometido. Bien, hoy fue el examen de simultánea de francés, ya yo sabía que no saldría muy bien, pero todo se complicó. Se me olvidó llevar un cassette nuevo y utilicé el que había usado para el examen de portu, lo grabé por el lado B. Todo iba chévere (bueno, no tanto, perdí el discurso 1 vez y me comí un nombre importante) hasta que llegué al examen de tema, en el que estaba haciéndolo pésimo y el condenado cassette se paró sin que me diera cuenta en la mitad del discurso porque andaba viendo a la profe. 

Ahí entré en pánico, porque ya había dicho que no repetiría examen por eso, porque los profes siempre piensan que hacemos trampa apagando las máquinas cuando no entendemos. Casi comienzo a llorar por tonta, por agarrada, nadie me había mandado a no gastar 20 bolívares en un cassette. Afortunadamente, la profe se compadeció de mí y como vio que en serio no había tocado la máquina porque estaba viéndola a ella, decidió hacerme la prueba de tema nuevamente, dentro de 2 semanas y sobre 18, no 20 puntos. Yo no sabía si alegrarme o tirarme al Guaire, quería llorar. A esa altura del día (2 y 30 de la tarde) sólo había comido una mandarina porque estaba nerviosa. Luego fui a mi clase de Seminario (donde hago la tesis) y todo fue chévere, se me olvidaron los rollos, pero me dio fiebre. Almorcé tipo 4 y 20 y luego me vine. Me sentía medio mal: me dolía la cabeza, tenía fiebre y me dolía la garganta. Me monté en el primer bus que llegó, pero estuve a nada de bajarme porque los asientos eran demasiado incómodos, no lo hice porque quería llegar rápido. Justo cuando el bus iba arrancando, vi al Gordito. Y me formé un lío 3 mil veces por no bajarme cuando sentí el asiento incómodo. Me disculpe diciéndome que hoy parecía una loca y que me sentía mal, igual pasé el camino arrepintiéndome. 

También hice algo de lo que estoy avergonzada conmigo misma porque no tengo necesidad de hacerlo. Es algo que sólo sabemos La comunicadora que estudió Sociología y yo y probablemente permanecerá así porque me pasé, en serio. Sólo diré que involucra de forma lejana al Gordito. El caso es que estoy cansada de que el gordo aparezca, pero que no pueda hablarle, estoy cansada de salir muy bien en portu, pero mal en francés y estoy cansada de que últimamente todo gire en torno a exámenes y universidad. No hay cuentos divertidos, sólo de frustración. La Reina Mora y La que no tenía Twitter ya empezaron a reclamar porque no las veo desde noviembre. Creo que mañana intentaré pasar un rato en casa de La que no tenía Twitter porque la extraño, me hace mucha falta. También me hacen falta La futura médico potteriana y La comunicadora que estudió Sociología. Necesito vacaciones, lo bueno es que no habrá acumulación de exámenes en las próximas 5 semanas, o al menos eso espero. Tengo que trabajar mucho para mejorar mi francés porque eso es lo que me está jodiendo la existencia. Mientras tanto, los dejo con La espera, de Cultura Profética. Nunca lo había escuchado, pero esta canción me la pasó La comunicadora que estudió Sociología y es justo mi estado de ánimo en este momento. Nos estamos leyendo, gente. 



sábado, 23 de febrero de 2013

Confesión Nº264: Hay buenas y malas noticias

Bueno, hasta hace 5 minutos seguía con mi felicidad de ayer, producto de mi excelente nota y consecuente felicitación por parte de mis profes en mi examen de interpretación consecutiva de portugués. La sonrisa se me borró de los labios por un motivo bastante ilógico, pero sirve para demostrarme que las cosas a los golpes jamás salen lo suficientemente bien para que uno quede contento. El martes pasado, a una hora de la fecha tope para entregar un examen en línea, yo estaba corriendo para terminarlo. El examen tenía 3 partes y obvio no le estaba prestando atención a lo que hacía porque, de paso, andaba hablando con La Karateca y andaba estresada por el montón de cosas pendientes (lo que me recuerda lo muy mal día que fue el martes), en realidad, no le andaba prestando mucha atención a nada. El caso es que por primera vez en la historia casi raspo un examen de portugués y se siente muy feo luego de haber salido bien en interpretación y haber recibido siempre elogios de la profe que hizo mi examen por mi manera de escribir en portu.  

Me siento como bicho aplastado porque cuando parece que todo va a ir mejor y que puedo lidiar con lo que tengo que enfrentar, ¡zaz! Siempre hay algún elemento que me regresa a la realidad. Espero que esto me sirva de lección para estudiar para los exámenes de lunes y martes porque necesito subir las notas, lo bueno es que voy bien en esa materia, así que todo es recuperable, pero igual no dejo de sentirme descontenta conmigo. No es posible que cada vez que ande estresada todo me dé igual y termine saliendo de todo a los golpes, sin importarme cómo terminará todo. 

Otra cosa que me tiene molesta es que mi irresponsabilidad a la hora de cuidar mis cosas ocasionó que perdiera el teléfono y que por consecuencia, ande incomunicada. Esta casi semana sin teléfono ha habido un montón de gente diciéndome que estaba tratando de comunicarse conmigo, pero que no pudieron. Tampoco me enteré que mi profe de consecutiva de francés no iba a dar clases el viernes (aunque no fui de todas maneras) y no he podido consultar cosas de emergencia. Ahora que pienso que perdí el teléfono, agradezco el hecho de nunca haberme sacado fotos comprometedoras, la preocupación hubiese sido terrible. Igual perdí varias fotos que me gustaban como las de Negro, Fita, Chocolate y Pelusa, los gatos de mi ex y la mía, las fotos de mi mano recién salida de la operación, las fotos con las uñas largas (me las muerdo), las fotos con varios vestidos en mi prueba para ver cuál elegía, la foto de la lombriz gigantesca que me salió justo después del viaje a Margarita y las fotos del atardecer en el ferry y en el hotel hermoso de Puerto La Cruz.

Yo no soy el tipo de persona que vive sacando fotos, supongo que tiene que ver con mi autoestima, pero me gustaban varias de mis fotos, había una con La que no tenía Twitter y otra con Mafalda y La comunicadora que estudió Sociología que me gustaban mucho. El próximo teléfono será Android y tendrá una mejor cámara, creo que también por eso no me gustaba sacar fotos, la cámara del teléfono era pésima. El caso es que extraño mi teléfono, me siento desprotegida cuando ando por la calle porque siento que en cualquier momento me pasa algo y no voy a poder llamar a nadie para pedir auxilio. También puede pasar que necesite contarle a alguien mi felicidad y no pueda, como el viernes después del examen, que quería hablar con mi mamá para decirle cómo me había ido (a las 2 de la tarde) y tuve que esperarme a llegar a la casa para contarle (a las 9 de la noche). 

Ahora voy a cambiar radicalmente de tema. Todos a mi alrededor como que se cansaron de andar gordos y me tienen harta. Ok, hacer ejercicio es lo máximo y todos sabemos que han perdido como 20 kilos, en serio, los felicito porque sé lo difícil que es, pero bájenle cinco mil porque me tienen harta. Tengo suficiente presión encima, como para tener que ocuparme también de tener que ir al gimnasio para que los demás me vean bien. Sé que estoy gorda, aunque no tanto como hace un año, pero no tengo tiempo para ceder ante presione sociales. Llego a mi casa entre 7 y 8 de la noche y cuando lo hago, sólo quiero bañarme y ver mi cama, no tener 2 horas arduas de ejercicio. Quiero hacerlo, pero no encuentro suficiente motivación como para hacerlo, porque ni el gordito ha hecho que consiga tiempo. Lo que sí urge que mejore es mi alimentación, que durante el último mes ha sido un asco. Ayer desayuné una arepa, almorcé media bolsita de Sparkies ácidos porque todos a mi alrededor se antojaron y cené una latita de papas de cebolla. Antier no fue mejor, pasé todo el día sin comer porque no tenía hambre y cuando llegué a casa, a las 7 de la noche, comí pasta. Más o menos así he comido durante todo el mes y si bien no he subido de peso, creo que esto está provocando gastritis porque me arde el estómago. 

Tengo que encontrar tiempo para cuidarme, porque me estoy jodiendo y saboteando. Tengo 2 meses queriendo ir al odontólogo y no he tenido tiempo, tengo 3 meses queriendo ir al ginecólogo y no he podido y desde que comencé el año académico me dije que comería más sano, pero parezco político, porque sólo prometo y no cumplo. Otra cosa importante de mi semana fue que me encontré al que era mi maestro de yoga mientras agarraba una cita para el médico de mi mamá. Estuvimos hablando un rato largo y estoy pensando en volver a ser vegetariana, de hecho, actualmente hay días en los que no como nada de carnes de animal, pero tengo que hacerlo mejor. Ya veremos en que termina todo esto, mientras tanto, me voy a dormir porque mañana tengo que madrugar para traducir, estudiar para simultánea de francés y leer unos textos, quiero terminar todo temprano para ver los Oscars, aunque no haya visto ninguna de las películas gracias a mis exámenes. 

P.D. La canción de hoy es You and I de Arctic Monkeys, no hay ninguna razón en especial, aparte de ser parte del repertorio de los Monkeys. Debo admitir que me gustan mucho. 


jueves, 21 de febrero de 2013

Confesión Nº263: Hoy recibí muy buenas noticias

Bien, afortunadamente últimamente no he tenido sólo malas noticias, de hecho, hoy recibí unas muy buenas (exceptuando el que mi examen de simultánea de francés es el miércoles). Primero, fui una de las mejores notas de mi examen de versión de traducción de francés. No sé exactamente mi posición, pero luego de ver la nota, andaba en el cielo y descansé en paz. Ahora sólo falta esperar cómo me irá en tema. También me entregaron dos de Portugués en los que también me fue bastante bien y 2 más de estilística de portu en los que me fue excelente. Se siente bastante bien que el esfuerzo, la trasnochadera, el ponerme uno que otro viernes a repasar y el sentirse como bicho aplastado esté valiendo la pena.

Mañana son los 4 exámenes de interpretación de portu y ando bastante nerviosa porque uno de los discursos con los que nos mandaron a estudiar está horriblemente redactado, cada 3 segundos se pierde la idea de lo que se quería decir y se presta a confusiones. Eso sin mencionar el hecho de que todavía me falta terminar algunas cosas en los glosarios. La verdad estoy bastante asustada porque va a estar una profe que es muy dura corrigiendo y no siente simpatía por nadie, así que voy a necesitar que alguien se compadezca de mí y me regale el mejor dulce de profiterol que pueda encontrar. Ahora iré a cenar, veré un rato The Following y dormiré un ratito para despertarme a estudiar. Esto de andar así de estresada me tiene la cara como si fuese una adolescente de 13 años. Mañana espero salir contenta del examen y venirme a mi casa a comer dulce y a ver Django Unchained y Argo. Deséenme éxito, que lo necesitaré. 

P.D. Hoy dejaré Me gustas, de San Alejo. No es la mejor canción del mundo, pero me gusta.


martes, 19 de febrero de 2013

Confesión Nº262: Hoy fue un día de mierda

Bien, hoy fue uno de esos días que uno sólo quiere que terminen. Mi día comenzó genial, me desperté a la hora, estudié para la expo, preparé almuerzo, me acomodé y salí. Se me hizo casi imposible de creer, pero logré salir a tiempo. En la parada, como siempre, no había bus y cuando llegaron había tanta gente que me tocó ir parada. Maravilloso, no hay rollo, yo sólo quería salir del pueblo. Yo iba hiper mega despistada cuando el bus pasó la primera parada de Caracas y ahí estaba, sentado en un asiento del bus, estaba El gordito. Es increíble que pude reconocerlo a lo lejos, yo no me iba a bajar ahí, pero cuando lo vi, no pude evitarlo. 

Apenas me monté en el bus su cara de sorpresa no fue normal, igual que sus mejillas súper rojas. Para ese momento yo sólo pensaba que estaba pasada de stalker y que esto podría terminar en una enfermedad psiquiátrica. Empezamos con el juego de miradas de siempre y yo decidí escribirle a Mi compañera de retardos porque ella es mi cómplice en toda esta historia. Estaba muerta de risa porque ella me decía que le hablara y me animaba mientras yo me justificaba. Luego continué estudiando para mi expo y él me veía raro mientras yo hablaba sola en francés. Estuvimos todo el camino con el jueguito de miradas y hubo un momento en el que me sentí intimidada porque me vio muy fijamente con sus grandes ojos azules. Además, hoy estaba muy lindo, andaba con una camisa a cuadros de manga corta que combinaba con sus ojos y le quedaba muy bien, pantalón largo (primera vez que lo veo con pantalón largo) y unos zapatos muy lindos.

Yo le dije a Mi compañera de retardos que cuando nos bajáramos del bus y estuviésemos en el metro, le hablaría. Me bajé primero del bus y demoré un siglo en comprar los tickets mientras hacía tiempo para que él me alcanzara. Cuando me alcanzó, comencé a sudar frío y a temblar mientras encontraba la manera de saludarlo sin parecer una loca. Nos perseguíamos con las miradas, yo bajé primero y decidí colocarme en un lugar donde no había mucha gente. En menos de dos minutos el venía siguiéndome desde las escaleras, pasó a mi lado, y se fue justo en el vagón de al lado. Entonces me dije o no le gustas al pana o es demasiado tímido. Decidí pensar que no le gusto, aunque el jueguito siguió hasta después de bajarnos de ese tren, montarnos en otro y llegar a la uni. 

Otra cosa es que me di cuenta de que me daba muchas excusas para no hablarle y percibí que era por miedo. Aunque la excusa de hoy era bastante válida (debía estudiar para la expo en el camino y no podía gastar el tiempo hablando con un desconocido), no era el verdadero motivo por el que no quería hablar. El motivo por el que estaba aterrada es porque si le hablaba y resultaba que yo no le gustaba entonces ya ni siquiera iba a tener al gordito para alegrarme el día. Y en el caso de que le gustara, iba a complicarme la vida atendiendo un aspecto más en mi vida para el que no tengo tiempo. Fue entonces cuando me di cuenta que todo me da miedo. 

Cambiando de tema, me fue bien en la expo, afortunadamente, pero he pasado el día con un dolor de muelas que me tiene la vida triste. Mañana faltaré a la uni para ir al odontólogo porque esto ya me tiene harta. Además boté mi teléfono celular en el transporte de la uni mientras dormía. Se me cayó de la cartera y obvio, como estamos en Venezuela, no me lo van a regresar. Esto me dio mucha rabia porque fue la manera más estúpida de perder el celular. Osea, estoy en Venezuela, nunca he sido atracada y yo pierdo el teléfono por galla. Ahora tendré que esperar unas 3 semanas para poder comprarme un perol chino que ya vi que está medio decente por despistada. Cuando le dije a mi mamá ella me dijo lo que que ya había mencionado: "te dije que el próximo te lo comprabas tú". Perder mi celular me afectó, yo tenía una relación con él, lo que se me hace extraño, porque normalmente no sufro de apegos a la tecnología, excepto a mi compu. Antes de ése (que en marzo cumplía 2 años) había estado 7 meses sin teléfono por decisión propia. Era la persona más feliz de la vida, salía y llegaba cuando me daba la gana y nadie me decía nada, no sufría de ataduras y no debía rendirle explicaciones a nadie. El único problema era que no tenía dónde ver la hora y tenía que andar con una agendita tipo anciana con los números de la gente a la que siempre necesitaba llamar. Justo ahora fue un mal momento para perder el teléfono porque lo necesito para que me avisen cuando hay clases y cuando no y para comunicarme con los muchachos. Siento que éste será un mes muy largo. Les aviso cómo me va. 

P.D. La canción hoy es de Arctic Monkeys porque son una de las cosas que más extrañaré ahora que ando sin teléfono. Los dejo con When The Sun Goes Down...


lunes, 18 de febrero de 2013

Confesión Nº261: Estos días han sido duros

Bien, ya lo sé. Que el Señor me reprenda por ausentarme de aquí durante tanto tiempo, pero es que esta semana y media no ha sido fácil. Lo primero es que me fui a Narnia durante Carnavales y aparte de estar incomunicada por falta de señal y de saldo, la pasé mal porque algunos miembros de mi familia me hicieron molestarme. Igual los quiero, pero a veces se pasan. Lo bueno fue que pude ver a mi mami, relajarme y olvidar la catarata de problemas que me esperaban en mi casa. Cuando llegué, me tocó enfrentarme a la dura realidad: tenía cerros de papeles y discursos para estudiar y me quedaba menos de un día para hacerlo. Eso y que me tocó entender a la mala que Mi ex no quiere una relación de amistad conmigo, él sólo quiere sexo y ése es un aspecto de nuestra antigua relación en el que no estoy interesada, así que borrón y cuenta nueva, no es como si fuese el fin del mundo.

El resto de la semana estuve ocupada con el montón de exámenes y evaluaciones que he tenido, hasta el viernes, que salí a comer con Mi compañera de retardos, Mi compañero de aventuras y una compañera de clases. La pasamos chévere, pero la salida fue corta porque debíamos estudiar (sí, estoy estudiando los viernes, buuuuu). Esta semana también compartí bastante con La karateca. Debo admitir que la extrañaba un montón, pero últimamente nuestros horarios no nos dejan coincidir. Yo siempre ando en clases y ella llega tarde a la uni, así que se hace difícil que nos veamos. 

Esta semana me han dado muchas ganas de escribir, pero no aquí. En serio quiero empezar la novela, pero las horas del día no me dan. Siempre ando cansada, no he practicado interpretación simultánea de francés y el examen es la próxima semana. Mañana tengo 2 evaluaciones, una exposición (odio las exposiciones) y un examen en el que espero sacar muy buena nota. Tengo que buscar la manera de administrar mejor mi tiempo porque no me está alcanzando el que tengo. Cuando iba al gimnasio y andaba con la uni fue el mejor trimestre que he tenido, saqué muy buenas notas en todas las materias y tenía energías para despertarme temprano, cocinarme sano, ir al gimnasio y estudiar, así que creo que buscaré la forma de volver a hacer ejercicio, no es posible que una mujer de 21 ande tan cansada. 

Otra cosa es que he estado decaída porque no he visto más al gordito del bus. Tengo la firme creencia de que el hecho de haberle dicho a todos sobre su existencia hizo que desapareciera, eso o el hecho de que todas las escuelas semestrales de la uni andan de vacaciones. El caso es que quiero verlo para subirme el ánimo. Casi lo olvido, creo que pronto conoceré al Portu amigo de La karateca. Tengo más de 3 años escuchando de su existencia y su historia me emociona demasiado, de hecho me siento identificada con él. Una vez hablé de él aquí y sigo esperando que lo que quiere se cumpla. Mientras tanto, espero ganar otro amigo porque aunque no lo conozco, sé que es muy chévere. ¿Saben qué es lo mejor? Parece que a él le pasa lo mismo conmigo. Jajaja Me gusta eso de no conocer a la gente y aún así saber de su vida. Bueno, creo que es todo por hoy, prometo reportarme más seguido. 

P.D. La canción del día es Mr. Brightside de The Killers porque el otro día fui a casa de La comunicadora que estudió Sociología y me pareció genial que su mamá estuviese escuchándola. ¿No quisieran todos una mamá así? 


P.D. 2 Antes de escribir este post, había hecho 4 borradores. Sí, esta semana he estado dispersa y ocupada.

jueves, 7 de febrero de 2013

Confesión Nº260: Quiero escribir, pero hay algo que no me deja, no sé qué

Mientras recobro las ganas de escribir, los dejo con una canción que he escuchado toda la tarde. Me encanta porque es demasiado sexosa. Jjajaja Los dejo con El profe de Miranda!





domingo, 3 de febrero de 2013

Confesión Nº259: Últimamente tengo la sensación de estar metiendo la pata todo el tiempo

Hay un dicho que dice que equivocarse es divino. Pues no. Es cierto que uno (normalmente) aprende de los errores, es cierto que a veces las derrotas hacen que te levantes más fuerte que antes y que les des en la cara a todos los que un día dijeron que no podías, pero equivocarse no se siente nada bien, sobre todo cuando lo sientes mientras haces algo de lo que sabes que luego te arrepentirás. Esta semana han pasado demasiadas cosas que me hacen pensar ¡La estás cagando! Así que empezaré a enumerarlas y veamos qué piensan todos. 

Bueno, el primer gran ¡La estás cagando! de esta semana fue cuando me desperté el martes y conseguí en mi cel un mensaje. Lo respondí, seguí con la conversación toda la tarde de ese día y aunque en el momento se sentía bien, algo me decía que estaba a punto de dañar algo. Las sospechas las confirmé ayer a mediodía cuando me levanté, luego de hablar toda la madrugada con esa persona mientras estaba borracha, así que tengo cosas que acomodar, aunque no sé, algo me dice que deje las cosas así, me haga la loca, aplauda y olvide esa conversación. 

El segundo ¡La estás cagando! de esta semana fue cuando me volví a encontrar con el muchacho de los buses, luego de un awful day (lo digo en inglés porque suena más feo y me gusta). Yo estaba en el bus comiéndome el mejor pie de limón que me he comido en esta vida y él estaba en una cola que llevaba a un lugar diferente de donde yo iba. Ambos pensamos, por un momento, en ir a donde estaba él otro (parecía que iba a venir a donde yo estaba), pero ambos nos arrepentimos. Justo mientras pensaba que quería hacerlo, había una vocecita en mi cabeza preguntándome qué haría luego de llegar hasta donde estaba, y como no supe que contestarle, mejor me quedé sentada sin hacer nada. Debo admitir que mi cara de decepción debió ser un poema, igual que la de él, pero no importa, porque sé que iba a ser un error. 

Sé que llegará el momento en el que nos conoceremos apropiadamente, además, ése no había sido un buen día, lo que me lleva al ¡La estás cagando! número tres. Mi clase de interpretación simultánea de francés de esta semana fue un desastre. Mi profesora me dejó en ridículo al frente de toda la clase por un pequeño pelón histórico que ni ella, ni mis compañeros conocían y me hizo sentir mal, lo que provocó que mi relación amor-odio con ella empeorara. Para ponerlos en contexto, yo dije Viernes Negro cuando quería hablar de Jueves Negro, pero no tiene importancia. El miércoles salí hecha un desastre emocional de esa clase porque me quedé pegada en la parte final de un discurso que entendía, pero que mi cerebro no le daba la gana de reexpresar. El jueves, cuando al fin conseguí seguirle el hilo, la profesora no me escuchó interpretando y no contenta con eso, me dio a entender que iba por mal camino luego de decirle a toda la clase que lo estaba haciendo bien. Todo eso fue el mayor ¡La estás cagando! de esta semana. Ese miércoles provocó que me quedara hasta la madrugada estudiando, que pasara toda la mañana y parte de la tarde estudiando con Mafalda y que el viernes llegara mucho antes de mi clase a la uni para hacer lo mismo. Quiero probarle a mi profe que se equivocó al dar ese juicio tan duro, quiero que me acepte porque ella es excelente y cuando sea grande quiero ser como ella (profesionalmente hablando). Yo quiero mostrarle que no importa que tan desalentador pueda ser el camino, yo voy a lograrlo y lo voy a hacer bien. Estas equivocaciones con ella están provocando que trabaje más duro, así que espero que funcione. 

Sé que esta semana lloraré. Ya sea por presión, porque salga mal en el montón de exámenes que tengo, porque volveré a tener otro rollo en la uni o por cualquier cosa. La verdad es que cargo demasiada presión y no creo aguantar otra semana más sin llorar. Ya les estaré contando qué pasa. Mientras tanto, debo mantenerme calmada, comer chocolate y comprarme una agenda porque la necesito. Nos estamos leyendo, gente. 

P.D. Los dejo con una canción de Bob Marley que me tendré que repetir toda la semana para estar tranquila. Sólo debo recordar que todo pasa y que todo estará bien. Nunca he sido fan de él, pero esta canción la escuché un día en un bus y me relajó un montón. ¡Disfruten!




domingo, 27 de enero de 2013

Confesión Nº258: No sé si lo estoy haciendo bien, pero me gusta cómo lo hago

Bien, creo que hoy me extenderé porque es justo y necesario. Tengo más de una semana que dejé de escribir y han pasado demasiadas cosas. Empecé la semana sintiéndome miserable a causa de la universidad, tuve un breve episodio con una de mis profes favoritas y al salir de clases quería lanzarme a los rieles del metro y que éste fuese en retroceso y luego acelerara una y otra vez. Simultánea de portugués me está costando porque siempre ando distraída, pero en consecutiva la misma profe me felicitó porque dice que lo hago muy bien. Francés es un tema sensible, así que, por los momentos, simplemente no quiero hablar de eso hasta que salga de los exámenes. 

Ahora quiero cambiar un poco de tema. Últimamente lo he extrañado un montón, creo que es porque se acerca la fecha en la que todo comenzó. Yo quiero aclarar algo: yo lo extraño porque adoraba hablar con él, no por otra cosa. La verdad es que ambos fuimos pésimos novios, pero él era excelente conversador. Nunca, jamás me aburría mientras hablábamos, siempre tenía temas de qué hablar y despedirme siempre me costaba un montón porque quedaba picada. Claro, en los últimos tiempos no fue así, de hecho muchas veces me privé de escribirle porque siempre terminábamos peleando y eso desgasta, pero me hace muchísima falta el muchacho que me hablaba de todo lo que le parecía interesante.

A veces pienso en lo emocionante que debe ser su vida ahora que volvió a mudarse, que está conociendo gente nueva y que se adapta a un ambiente desconocido. También en el montón de cosas interesantes que debe aprender en la universidad, porque él estudia lo que yo quería estudiar. Esto no pasa todos los días, pero a veces, cuando espero el transporte de la uni o cuando estudio sola en Tierra de nadie me provoca escribirle: Hola, ¿Cómo ha estado tu día? ¿Te has sentido bien? Y así seguir hablando hasta que a él se le acomode el día o me lo acomode a mí. Últimamente todo es un caos, ando muy ocupada y las horas del día no son suficientes para todo lo que debo hacer, pero a veces necesito los 10 minutos en los que lo actualizo acerca de lo que pasa y él hace lo mismo conmigo. Yo sólo espero que algún día podamos volver a ser como los muchachos de 16 que un día se conocieron y decidieron hablar un montón, sólo eso. Por lo pronto, no sé si eso sea posible, me parece que deben cambiar muchas cosas, pero ya saben, no hace daño imaginar de vez en cuando cómo nos gustaría que fuesen las cosas. 

Otro cambio de tema es que me está pasando algo con alguien. Verán, yo tengo años encontrándome con un muchacho en los buses. Todo empezó cuando yo iba al gimnasio a entrenar. Cuando salía, era muy tarde y siempre me encontraba a un muchacho en el bus, no pasaba desapercibido (de hecho me parecía simpático), pero no estaba pendiente de nada. Desde diciembre me lo encuentro bastante seguido y está llamando mi atención. Sé que yo también despierto su curiosidad, pero hasta ahora ninguno de los dos se ha atrevido a hablar. En estos días tuvimos un pequeño episodio. Veníamos en buses diferentes y nos encontramos al bajar de ellos en la estación de metro. Ambos nos quedamos mirándonos, pero seguimos nuestros caminos. Él me veía, yo lo veía y por poco nos montamos en el mismo vagón. Yo no esperaba que fuésemos al mismo sitio, pero resulta que sí. Íbamos a la UCV y eso fue una gran sorpresa para los dos. Para mí porque pensaba que él estudiaba en la USB, para él porque imagino que ni se le pasaba por la cabeza que yo también estudiaba allá. El caso es que cuando llegamos a la uni, cada quien siguió su camino, él iba hacia Ingeniería, volteando a los lados a ver si yo volvía a aparecer y yo viendo desde lejos como él volteaba, caminando justo en dirección opuesta. Sólo espero que nos volvamos a encontrar, prometo hablarle la próxima vez porque ya me cansé de andar pasiva por la vida. No seré demasiado lanzada, pero al menos daré el primer paso y por algo se comienza. 

En otras informaciones, volvieron los viernes de salidas ¡Y repotenciados! Lo habíamos planeado desde la semana pasada porque estábamos cansados de sólo estar pendientes de la uni y andar frustrados, sólo que los planes (como siempre) no funcionaron como debían. Nosotros habíamos planeado ir al cine a ver Argo, pero resulta que se nos hacía muy tarde para ir porque salimos tarde los viernes, así que a última hora decidimos quedarnos en Tierra de nadie. Íbamos La comunicadora que estudió Sociología, que además terminaba semestre con notas casi perfectas, Mi compañero de aventuras, Mi compañera de retrasos y yo. A última hora se antojaron de ir La futura médico potteriana y mi hermano. No obstante, ese plan tampoco nos convenció mucho y terminamos, luego de un paseo por toda la universidad, en un restaurante bastante conocido de Altamira. La pasamos genial, bebimos, hablamos de un montón de cosas divertidas, fuimos preguntando por precios de hoteles por toda una calle (esto fue muy divertido), comimos perro calientes en medio de la calle, nos encontramos a un casi ex de Mi compañera de retrasos, fuimos testigos de una injusticia hacia una persona por su género y estuvimos hablando todo el camino mientras la gente nos escuchaba atenta, como siempre. He de decir que extrañaba este tipo de viernes, la pasamos genial, no gastamos tanto y me distraje del montón de cosas de la uni. Planeamos volver a salir este viernes, sólo que esta vez amaneceremos porque iremos a un club nocturno que tenemos curiosidad de conocer. 

Creo que eso ha sido todo por hoy, como ven, esta semana fue algo movida, pero me encantan cuando son así, extrañaba eso. Cuídense y nos leemos pronto. 

P.D. La canción de hoy es This is The Last Time, de Keane. Como cosa rara, me la recordó La comunicadora que estudió Sociología. Tenía muchísimo tiempo que no la escuchaba y me hizo recordar cuánto me gusta...



sábado, 19 de enero de 2013

Confesión Nº257: Continúo haciendo las cosas mal

Hola. Esta semana fue horrible. Fue espantosa. Casi no dormí porque todo el proceso menstrual no me dejaba. Las mujeres sabrán de lo que hablo (o al menos eso espero). Me fue bastante bien en la evaluación del lunes, pero mis clases fueron una mierda y me disculpan la palabrita, pero es que ando un poco frustrada. Mi francés es la cosa más horrible que cargo conmigo ahora y debo buscar la manera de acomodarlo porque me está jodiendo por todas partes: mi profesora de tema de consecutiva de francés no consigue aprenderse mi nombre porque no logro hacer ninguna intervención sobresaliente, a pesar de que almorcé con ella en estos días y tuvimos una conversación bastante relajada; mi profe de versión de consecutiva de francés es la vaina más pana de esta vida, pero vive diciéndome que tengo que practicar más y la peor, la estrella, es mi profe de traducción y simultánea de francés, ella es la diosa de la interpretación en francés, le sale demasiado natural, es como si fuese parte de ella. Bueno, ella no sólo vive recordándome que debo leer, respirar, soñar, pensar y hacer todo en francés, sino que además debo leer teoría económica y meterme los manuales de gramática en la cabeza.

Señores, estoy en problemas. Mis exámenes de consecutiva son la primera semana de febrero, es decir, tengo una semana y pico para mejorar mi francés. Mis exámenes de simultánea de francés son a mitad de febrero, es decir, tengo 2 o 3 semanas para mejorar mi francés, aprender teoría económica y recordarla al momento de interpretar para saber cómo resolver los problemas que se puedan presentar en la interpretación. Como ven, esto es bastante duro, así que a menos que suceda un milagro y logre resolver, aplazaré los exámenes. En cualquiera de los 2 casos, ya tengo planeada una salida para el 8 porque ese día acaban la mayoría de las evaluaciones, sólo quedaría la de simultánea de francés. 

En medio de todo esto, ando frustrada. Yo no quiero trabajar con francés, de hecho es mi tercera lengua a pesar de que fue la segunda que comencé a aprender. El portugués es mucho más natural para mí, a pesar de que la variante con la que ando trabajando no es la que debería haber escogido por mis raíces, ni con la que empecé. Yo sólo quiero que las próximas 2 semanas pasen muy rápido para poder salir del montón de evaluaciones, respirar, estar en las minni vacaciones de Carnaval y ver el montón de películas que quiero ver. Los Oscars son el 24 y este año sí quiero ver todas las películas para poder juzgar todo con argumentos válidos. Ya encontré con quién verlas y criticarlas y es muy agradable. 

Ahora, en un pequeño cambio de tema, Mi compañera de retardos es lo máximo. Ella estudia interpretación de portu conmigo. Juntas nos reímos demasiado porque somos muy similares y creo que queremos cosas bastante parecidas. Ella entiende varias cosas que a los demás se les hace un poco difícil comprender y por eso me cae tan bien. Nos hemos vuelto compañeras de cabina, compañeras de viaje, compañeras de retardos, compañeras en la irresponsabilidad y espero que sigamos así por mucho tiempo más porque es muy chévere. Definitivamente es mucho más fácil estudiar esto cuando tienes a alguien que entiende la frustración que produce estudiar y estudiar y que el resultado no sea del todo bueno, aunque ya tengo notas excelentes, así que ando un poco escéptica, creo que no estaré tranquila hasta que se acabe febrero. En temas menos agradables, se acerca el 14 de febrero y estaré sola de nuevo. Cae jueves, lo que significa que no tendré con quien ir al cine en día de mitad de precio (Ok, me pasé, la verdad es que ese día no me da chance de ir a ningún lado porque entro a las 7 y salgo a las 4), pero seguramente andaré un pelo decaída porque ya me estoy cansando de andar sola. Lo que sé es que chocolate y regalitos no faltarán porque tengo un montón de amigas que son lo máximo. Por cierto, les dejaré una foto de la clase, ese día fue excelente. 


Adivinen ¿Quién es Mi compañera de retardos?

P.D. Los vuelvo a dejar con Indeleble de Los Mesoneros, esta semana la he tenido algo pegada, no sé por qué, no tiene nada qué ver con todo esto.




lunes, 14 de enero de 2013

Confesión Nº256: Empecé mal este año

Sí, empecé mal el año. Pareciera que la palabra del año fuese irresponsabilidad. Desde que volví a clases no he ido a un montón de clases, aunque igual resultó que los profes tampoco fueron, son tan irresponsables como yo, pero el hecho es que está la intención de quedarme en mi cama, antes que ir a la uni. También dejo las tareas para última hora y no he practicado nada de interpretación fuera de clases, lo que comienza a dejar consecuencias en simultánea de portugués y ahí si que no, así que tengo que ponerme las pilas. Sólo necesito encontrar en algún lugar perdido mis ganas de hacer las cosas.

Me estaba pasando algo raro con alguien y era mutuo, pero decidí dejarlo pasar porque yo no soy lo que él necesita y él no es lo que yo quiero, a pesar de no ser lo que yo quería, me encontraba pensando en cualquier cosa acerca de él. Cuando me enfoqué, se me quitó todo. Ya sé que todos van a decir: ¿pero así cómo se supone que encuentres a alguien si siempre andas rechazando posibilidades? Bueno, no sé. La verdad es que cuando la persona es la indicada, no importa que tanto quieras quitarte, siempre va a aparecer en frente de ti. Sé que esto es muy cursi, pero es cierto, ¡Hagan la prueba!

Los primeros días de enero me pegó una melancolía estúpida y tuve unos días con miedo y fue el miedo más estúpido de todos, era miedo a que se me olvidara su voz. Y sí, es la voz de quién piensan. A veces me pregunto si esta estúpidez por temporadas me va a durar toda la vida. Porque digo, no es como si continuara perdidamente enamorada de él, pero a veces me hace falta. Aunque, ahora que lo pienso, siempre termino discutiendo con él porque soy una loca, así que no vale la pena. Lo bueno es que ya se me pasó (o al menos eso creo), son cosas que pasan cuando vas dejando períodos atrás. 

Otra cosa es que todo parece indicar que este verano lo pasaré afuera. No quiero contar los pollitos antes de nacer, pero ojalá se dé. Me encantaría conocer otros lugares, otra gente y enamorarme de todo lo que vea. Jamás he salido de aquí, así que sería bueno hacerlo por primera vez. Andaba viendo videos de estudiantes de interpretación y profesionales de otros países y todos coinciden en que hay que estudiar un montón, pero la cantidad de satisfacciones que deja la carrera es enorme, así que vale la pena. También es importante viajar, así que tengo que buscar la manera. 

Creo que eso es todo por ahora, me estaré reportando, aunque la próxima semana empiezo de lleno con los exámenes, así que no se extrañen si vuelvo a desaparecer. Los dejo, sean felices. 

P.D. La canción de hoy es Suck it and see, de Arctic Monkeys. Tengo una pequeña obsesión con ellos y soy feliz mientras los escucho, espero que les pase lo mismo. Nos estamos leyendo.