¡Holaaaaa! Si todavía queda gente por ahí (bueno sí queda, pero no como antes) estamos cerca de las 3000 visitas, así que podrán imaginar mi alegría. En temas algo más interesantes, el domingo fue un día que me gustó bastante, pero mejor les cuento todo desde el principio. El sábado no pude salir a comprar el regalo para el cumpleaños del domingo, no pude hornear las galletas y pasé el día al más puro estilo de Cenicienta, eso quiere decir, limpiando y haciendo cosas en la casa. El domingo me levanté muy tempranito y junto con mi hermano, preparé unas galletas de limón que no quedaron buenas, de hecho quedaron algo duras (aunque mi hermano insiste en que estaban sólo crujientes -.-) pero así nos las comimos y terminaron en el cumpleaños.
Luego de terminar con las galletas, mi hermano y yo nos acomodamos a la velocidad de la luz y estuvimos listos para salir súper rápido. Nos encontramos con La sufrida y su bebé y tuvimos un largo camino hasta Caracas en domingo. Ellos se quedaron en el parque, mientras yo iba a comprar el regalo para la cumpleañera. Caminé como si de ello dependiera mi vida y todo estaba cerrado o no conseguía nada realmente adecuado para regalar. Fue así como, cuando ya me iba a dar por vencida, conseguí un Korda modas que abarcaba una manzana completa y me sentí en el paraíso. Conseguí el regalo, conseguí la bolsa, la tarjetita y me apresuré a salir de allí porque ya era algo tarde y se suponía que debía llegar temprano al cumpleaños para poder ir temprano con La futura médico potteriana y con La comunicadora que estudió Sociología al toque de Vota sin mordaza.
Justo cuando terminé de comprar el regalo, me dio un hambre de los mil demonios y recordé que no había desayunado sino pellizcado dos galletitas de las que había hecho. Ya era la una de la tarde. Así que la medida desesperada del momento fue buscar un lugar dónde tomar y comer algo. Terminé metida en Cinarrolls comiendo un rol de canela y chocolate que no estaba fresco, junto con una botella de agua que pareció llevarme a la gloria. Cuando terminé debí tomar metro y correr como loca porque eran casi las 2 de la tarde. Corrí como loca y me sentí como el conejito de Alicia en el país de las maravillas. Al llegar al parque, fue como si estuviese en un mundo completamente diferente. Por cierto, es el mismo parque en el que siempre termino con Mi compañero de aventuras y Mi compañera de retrasos cuando hay problemas en el metro. Había montones de gente caminando, niños jugando con sus perros cerca de las lagunas artificiales y gente celebrando cumpleaños de niñitos.
Caminé un ratito hasta que llegué al kiosco donde era el cumple de mi primita. Había un montón de mi familia reunida allí. Hablé durante un largo rato con todos hasta que llegaron las payasitas y nos sacaron a todos (y digo a TODOS) a jugar. Terminé jugando Casas y edificios con la vecinita de Mi madri, este juego consiste en juntarse con alguien tomándose las manos y colocándolas en alto para albergar a un inquilino que se mudará constantemente. Comenzamos a jugar e inquilinos iban y venían hasta que llegó un amigo de mi prima que no veía desde hace 2 años. Ambos nos mirábamos y fue muy curioso porque nos reconocimos, pero ninguno de los 2 dijo nada y sólo nos reímos. Seguimos jugando y ya lo que hacíamos era que él se iba al puesto de al lado y regresaba cada vez que pedían cambio. Debo decir que era algo incómodo porque estábamos MUY cerca y nuestros cuerpos se rozaban. El amigo (creo que de ahora en adelante le diré así) sólo se reía y veía hacia abajo, es decir, hacia mí, porque además de todo es bastante alto (estará por el 1.80) y bastante fornido.
Terminamos de jugar, yo perdí, él ganó y me sentí bastante aliviada. Seguí refugiándome en mi montón de primitos y tías hasta que vi la hora, me di cuenta de que era algo tarde y le pasé un mensaje a La futura médico potteriana diciéndole que no podría ir. Ella dijo que no había rollo y yo me quedé más tranquila. Seguí hablando con todos, hasta que accidentalmente El amigo y yo tropezamos de frente y él me saludó riéndose, mientras me llamaba por mi nombre. A mí me asombró que todavía lo recordara y debo decir que la yo chiquitita que está en mi cabeza brincaba de alegría porque lo hacía. Estuvimos un ratito hablando de cualquier cosa y yo seguí con mi camino. Debo reprenderme a mí misma porque no me sé comportar con los hombres. En lugar de sentarme a hablar de cualquier tontería con él, mantener una conversación chévere y lograr que me pidiera el número, yo hablé de lo básico, fui algo cortante y casi salí corriendo al lado opuesto de donde él estaba. Por esto es que no tengo novio, por seca, por cortante y por asocial. ¿Cómo demonios se me ocurre huir de un carajo que está chévere y que es chévere?
Bueno, superado el punto, diré que me metí en una piñata como si fuese una niñita chiquitita, no le di palo, así que tranquilos; comí cositas dulces, me reí un montón de las cosas que decían todos, hablamos de la fiesta de este sábado y pregunté acerca de la posibilidad de que El amigo fuese invitado. Me dijeron que estaba bien y que lo invitarían, yo me sentí muy contenta y andaba con la sonrisa de oreja a oreja. Al final, cantamos cumpleaños, repartieron los cotillones (sí, me dieron el mío y me sentí niñita de nuevo) y me tocó despedirme de todos porque era algo tarde y comenzaba a llover. Estaba despidiéndome de todos y volví a toparme con el amigo, se me quedó viendo diciéndome con la mirada: "no te vas a despedir de mí" y me despedí de él también. Seguí despidiéndome de todos y después salí del parque con Mi madri, Mi ahijado, su vecina, La sufrida, su bebé y mi hermano. Cada quién tomó su camino y yo terminé en mi asiento del bus sintiéndome realmente feliz.
Ahora que han pasado algunos días, me siento como una tonta por haber actuado como quinceañera estúpida delante de alguien que me gusta y que sé que le gusto. Me da rabia que por haber estado metida en cosas que debí dejar hace mucho, me perdí la etapa de aprender sobre coqueteo, relación con hombres que no son familia o amigos y cosas por el estilo. Ya que pasé por esta experiencia, sé lo que se debe y no se debe hacer cuando se trata de atraer a alguien que es mayor que uno y que no es del mismo sexo. La próxima vez que algo como esto suceda, prometo comportarme como una mujer hecha y derecha y no como una niña. Esperemos entonces que El amigo vaya el sábado, que podamos pasarla chévere y que todo, absolutamente todo, salga bien.
P.D. La canción del día es Blow me one last kiss de P!nk. Me gusta mucho, es nueva y me la pegó mi hermana. He descubierto que soy bastante influenciable en cuanto a música, esto claro, mientras esté dentro del rango de lo que yo considero aceptable. No les digo nada más, los dejo con el video.
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