Hasta ahora, sólo me he arrepentido de 3 cosas que he hecho, una de ellas es no hablarle a El Gordo. Es extraño, pero normalmente el destino va tramando todo un camino y me lleva al lugar indicado, en el momento indicado, ni antes ni después. He de admitir que he llorado muchas veces queriendo que las cosas sigan siempre de la manera en la que me siento más cómoda, pero resulta que cuando dan un giro de 360 grados, terminan gustándome mucho más que antes, así que no me arrepiento de cosas que pensaba que eran un error.
Aunque no tengo grandes arrepentimientos, tengo miedo. Este miedo comenzó en una sala de espera de uno de los muchos hospitales en los que estuve en la última semana. Al pensar en las muchas y muy variadas malas decisiones que ha tomado mi mamá a lo largo de la vida, comencé a temer arrepentirme de todo lo que hago ahora. Yo estoy segura que mi mamá pensaba en su momento que las decisiones que tomaba eran las mejores, pero también hay que tener en claro que yo no puedo estar más alejada del tipo de decisiones que ella tomó. Ella a los 21 había decidido dejar la universidad, vivir con mi papá y tenerme a mí; a esa edad yo voy a la universidad, casi termino la carrera, no tengo novio y no puedo estar más lejos de ser la mamá de alguien.
Este miedo me entró porque mi mamá está fregada, pero es algo que hubiese podido evitar tomando decisiones adecuadas, en los momentos adecuados. A pesar de que yo no estoy cometiendo los errores de mi mamá, hay otras formas de cometerlos. Puedo cometer errores totalmente opuestos a los de ella: decidir quedarme sola, dedicarme por completo a mi carrera y no tener niños (este último punto lo he pensado). Sé que me dirán que uno no puede andar por la vida temiendo cometer errores porque todo en la vida se trata de equivocarse, aprender y rectificar, pero hay cosas que dañan todo sin que puedas hacer algo para cambiarlo.
Creo que también comencé a pensar sobre esto porque hay unas 2 o 3 cosas que tengo que dejar y no quiero, entonces pienso en cómo mi mamá se aferró a tantas cosas y me digo que probablemente lo mejor sea dejarlas ir. Cuando las cosas y las personas comienzan a luchar para salir de tu vida, lo mejor que puedes hacer es abrirles la puerta y desearles lo mejor, así te ahorras un montón de tiempo de sufrimiento y un camino que puede ser demasiado intrincado. Además, el tiempo me ha demostrado que, normalmente, cuando las cosas salen de tu vida, llegan otras aún mejores.
Ahora quiero cambiar un poco de tema. Estoy leyendo un libro en portugués y está excelente. Es una trilogía y voy por el segundo. El libro me ha hecho darme cuenta de que me gustan los hombres dominantes y que quizás tenga algo de Marimar en mí, por lo de sufrida y por otro factor que Mi compañera de retardos notó. También que tengo explicaciones lógicas para factores tormentosos en relaciones y eso asusta. No quiero ser una de esas personas que se vuelve adicta a relaciones tóxicas (éste es otro de mis miedos en lo que se refiere a decisiones erradas) y termina dañando su vida por terca. Lo bueno es que puedo detectar con facilidad lo que me hace daño, el problema está en querer deshacerme de eso. Tengo que trabajar en esto, pero supongo que para eso necesito conseguir a alguien. No sé por qué, pero siento que la persona que espero está cerca, no sé si sea El gordo o no, pero algo me dice que no falta mucho para su llegada. Capaz es porque ya yo me siento lista para estar con alguien y antes no lo estaba.
En cuanto a la salud de mi mami, ya está mucho mejor, parece que era una bacteria y su colon los que causaban todo el problema. Todos estos días ha estado en la casa y me siento como en los viejos tiempos, cuando vivía conmigo, me regañaba y yo era feliz y no lo sabía. Me di cuenta de que la extrañaba un montón, es una lástima que en unos días volvamos a la realidad. Creo que eso es todo por ahora, me iré a dormir, estos días no lo he hecho y tengo un montón de sueño retrasado.
P.D. Dejaré una canción de Sara Bareilles llamada Bottle it up, porque de alguna manera siento que cuadra con la situación, no me pregunten cómo.
P.D. 2: En serio tengo miedo por el futuro, por algún motivo siento que comienzo una nueva etapa y todos sabemos que los comienzos siempre aterran. Espero que esta vez, como las otras, sólo vengan un montón de cosas buenas.
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