Les juro que no me entiendo. De alguna manera regresé al estado autodestructivo de hace un tiempo. Mentalmente no me siento mal como en esa época, pero siento cómo si me estuviese haciendo daño poco a poco y de manera silenciosa. Me fijo en gente en la que sé que por un motivo o por otro, no se darán las cosas, de modo que sé que terminaré frustrada. Sigo hablando de vez en cuando con Mi ex y cuando lo hacemos, normalmente es para hablar de sus rollos. En estos días me obstiné tanto que terminé sintiéndome usada y recordando un episodio de abuso en la infancia. Al terminar esa conversación, me sentí realmente mal, era un sentimiento parecido, de alguna manera, a lo que sentía cuando tenía 6. Sé que esas conversaciones no me hacen bien y que en mi vida sólo necesito gente a la que de verdad le importe, pero creo que me cuesta dejarlo porque siento como si él no se quisiera y a veces deseo que al menos le baste con que yo lo haga para sentirse un poco mejor, el detalle es que no está funcionando y me está llevando a mí entre las patas.
Estoy viendo también a través de mi mamá cómo actúa la mala alimentación en tu cuerpo y sigo comiendo como cerda. Sólo como frituras, dulces y cosas altas en calorías y no hago ningún tipo de ejercicios. Todos los días me repito que comeré sano al día siguiente y que haré ejercicios, pero no consigo hacerlo. Me siento mal porque sé que me estoy haciendo daño. De alguna manera he conseguido no subir de peso, pero igual, el daño no sólo se refleja en la balanza. Lo único bueno que estoy haciendo por mí en este momento a nivel físico es no comerme las uñas. Tengo casi un mes sin hacerlo y van pareciendo manos de niña. Justo ahora las tengo tipo gente normal cuando las tiene cortas. Están pintadas de rojo cereza y se ven hermosas, creo que las dejaré así hasta el domingo cuando vaya a votar.
Éste es otro tema que me tiene vuelta loca. La política en el país es una cosa que uno casi puede tocar. No importa cuánto quieras aislarte, no importa cuánto quieras no pensar en que hay elecciones el domingo, no puedes porque en el metro, en la universidad, en la casa, en el supermercado, en la cola para agarrar el bus, la señora de al lado o el señor del juguito se encargan de recordártelo. Lo peor es cuando tu ideología política no concuerda con la persona que te buscó conversación o cuando aún concordando, la persona con la que hablas tiene un nivel de fanatismo demasiado grande. Es horrible querer pensar en literatura rosa, literatura erótica, literatura épica, idiomas, cultura, música, en el motivo por el que no se darán las cosas con el carajo que te gusta y en que si todo sigue así tendrás que conformarte con tu stalker y no poder ya que tienes que regresar a la realidad porque un cartón de huevos cuesta más del doble que hace 3 meses, porque no hay autobuses para llegar a casa porque están en marchas o porque a las pinturas de uñas les suben el precio casi que a diario.
Antes, con una moneda yo era millonaria. Podía comprar chucherías y todavía sobraba plata, ahora una moneda es la cuarta parte de un pasaje corto y eso cambiará porque ya hablan de subir el pasaje en 60%. Ya estoy cansada de preocuparme por cosas que debería dar por sentadas, el candidato que sigo dice que hay un camino, pero de seguir así las cosas el único camino que veo es el que me lleva al aeropuerto de Maiquetía, sin boleto de retorno, aunque una de las cosas que más quiera en la vida se llame Venezuela y aunque eso implique tener que dejar a mi familia. Últimamente siento como que no me hallo aquí, como que aquí no están las cosas que quiero, como que todo el mundo de posibilidades que quería encontrar a esta edad cuando era una adolescente sólo podré encontrarlo en otro país. Y es triste, es muy triste sentirse así con respecto al país de uno.
Creo que la mitad de mi estado de ánimo se debe a lo fea que está Venezuela. La otra mitad se debe a lo fea que me siento yo. Últimamente mi hermano ha hecho una serie de comentarios acerca de mí que me han hecho sentir mal. En fin, lo que necesito es un cambio, un giro de 360º en mi vida, algo que cambie para que todos los otros aspectos cambien. Veamos qué pasa, capaz todo esto sólo son mis hormonas hablando.
P.D. Los dejaré con I will wait de Mumford & Sons. Mi ex me puso a escuchar esta canción y a pesar de que al principio no le presté mucha atención, ahora ando demasiado enganchada con ella.
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