Como les conté en el post pasado, andaba medio confundida. Si por algo tengo yo que dar gracias, es por no aguantar la confusión. Hablando con La médico potteriana y La comunicadora que estudió sociología había decidido preguntarle al carajo que me gusta si yo le gustaba o no. Una medida loca y algo suicida, pero si algo tengo yo es que no aguanto la indecisión, o es blanco o es negro. Hoy descubrí que era negro (y les digo de una vez para no marearlos como hice con mis amigos durante todo el día).
Les contaré todo lo que pasó hoy, porque fue un día largo. Fue un día lleno de demasiadas emociones y la verdad es que todavía ando sensible. En la mañana me encontré con las niñitas y subimos a la uni hablando de todo lo que había pasado ayer, ellas me aconsejaron y yo tomé la decisión que comenté en el párrafo anterior. Ambas me dijeron que estaba loca, pero que era mi decisión. Llegamos todas a la uni, fuimos a mi escuela a dejar los papeles del cambio de carrera, pero no estaba el coordinador académico, así que nos dirijimos al cajero del Clínico porque La futura médico potteriana necesitaba plata y vi al amor de mi vida (mentira pues, pero estaba chévere). Luego ella se quedó en el Anatómico porque debía presentar un parcial y La comunicadora que estudió Sociología y yo fuimos a su escuela porque ella necesitaba revisar unas notas. Allí me di cuenta de que es excelente estudiante y de que su escuela no me gusta (jajajaja lo siento, pero es cierto).
Después de allí nos fuimos a tomar chicha porque ella insistió y terminamos sentadas en Tierra de Nadie mientras me contaba su rollo amoroso. Cuando ambas finalizamos, debíamos ir de nuevo a mi escuela, pero antes concordamos en que todos andamos confundidos y tenemos el corazón muy amplio. Caminamos hasta mi escuela y en ese momento tampoco estaba el coordinador académico, así que me tocó revisar puerta por puerta hasta que lo encontré. Nos sentamos en un murito y me llené todo el trasero de pega pegas filosos que me maltrataban, así que ella tan linda me ayudó a quitármelos. De esta manera terminamos dentro de una situación que probablemente marcará el resto de mi vida: nos sentamos en una mesa en la que estaban unos compañeros que veía cuando estaba en Francés II y en Iniciación a la interpretación. Ambos estaban practicando Interpretación de Francés y a mí se me encogió el pecho al recordar el sentimiento que te da justo antes de una interpretación. En ese momento me dolió un montón saber que no volvería a experimentar el sentimiento sabrosito que te da justo antes de una interpretación y sentí ganas de llorar porque sabía que podría hacerlo, pero me estaba dejando vencer por la flojera.
Mientras esperábamos que saliera el coordinador académico de su reunión, llegó La futura médico potteriana de su parcial. En cuanto al parcial, dijo "Fue una cogida". Es decir, fue HORRIBLE. Eso me alegró un poco (no que saliera mal, la forma en cómo se expresó del parcial) pero no logró distraerme de la angustia que tenía. Al final tuve una mini conversación con ellas acerca de eso, se dieron cuenta de que amo interpretación y tomé la decisión de llevarme los papeles y no meter ningún cambio a pesar de que tenía una semana fastidiándome con eso. Al salir, fui feliz, no podía creer que había tomado la decisión repentina de quedarme, a pesar de que yo estaba muy segura de querer Traducción. Entonces recordé que lo mismo me pasó con Inglés y tomar la decisión intempestiva de dejarlo fue la mejor cosa que pude hacer.
Fuimos a esperar al transporte y en el camino compramos donas. En el lugar donde lo esperamos nos encontramos a Mi compañero de aventuras. Comenzamos a hablar y le dije lo que había hecho. Se molestó conmigo por eso, pero igual seguimos todos hablando tonterías hasta que llegamos a Maiquetía. Allí él nos dijo para ir a comer helados al mismo sitio al que nos había llevado mi hermano y ahí estuvimos cerca de una hora comiendo helados, hablando y tomando fotos. Amamos el ambiente de ese local y la comida y los postres son excelentes. Al terminar, fuimos a agarrar el autobus y en medio del camino, La futura médico potteriana dijo que el clima y el mar estaban perfectos como para ir a la playa. Mi compañero de aventuras y yo nos vimos pensando lo mismo y decidimos que iríamos a la playa. Apenas llegamos a donde vivimos, fuimos a nuestras casas, nos cambiamos y nos encontramos para ir a allá. Cuando llegamos eran las 5 y 20 de la tarde. Yo tenía muchos complejos de que ellos me viesen en traje de baño porque como todos saben, tengo problemas con mi cuerpo. Al final decidí no pararle tanto, nos bañamos como por hora y media mientras hablábamos.
Fuimos cada uno a bañarse a sus casas, para luego encontrarnos en el supermercado para comprar todo lo que llevaríamos para ir mañana a Narnia (finalmente decidimos irnos mañana). Mi estado de ánimo eléctrico y feliz cambió por una cara larguísima. Él se dio cuenta y me preguntó qué me pasaba, yo le dije que nada y La comunicadora que estudió Sociología salvó la patria diciendo que la playa nos había dejado mal a todos, que seguro era eso. El caso es que ando medio triste, aunque ir a Narnia siempre me hace sentir mejor, esta vez no creo que ayude mucho. Ya veremos que pasa en los próximos días, regreso el viernes, me quedé en interpretación y decidí abortar una misión que ni siquiera había comenzado. ¿Soy acaso una cobarde?
P.D. El soundtrack de mi día y probablemente de toda la semana es Animal. No me la he podido quitar de la cabeza desde el domingo y mis amigos andan igual, de hecho hoy después de comer helados terminamos coreándola mientras íbamos a agarrar el bus. Aquí se las dejo de nuevo.
P.D.2: Aquí les dejo una fotito de hoy, yo soy la de fucsia. Como ven, andaba desarreglada como siempre. Acabo de darme cuenta de que el fondo de la foto no es la cosa más bonita del mundo, pero vean nuestras caras de felices porque estamos de vacaciones, nos vamos de viaje y comimos helado.
P.D.3: Please, comenten. Amo cuando opinan o dejan comentarios.
