martes, 8 de noviembre de 2011

Confesión Nº84: Sigo deprimida y pareciera que no se acabará nunca.

Estoy cansada de escuchar a Adele y terminar llorando mientras pienso en él. No le importo, no le importo y NO LE IMPORTO y me da rabia que sepa que él a mí sí. Yo sé que voy a salir de esto, pero mientras estoy adentro se siente como si me hubiese aplastado un tractor, me dieran patadas y luego golpearan lo que queda de mí. Yo en serio quiero encontrarlo un día y decirme internamente: míralo, todo tu sufrimiento valió la pena porque ya no lo necesitas. Eso mientras le sonrío honestamente porque no le guardo rencor. En este momento me siento TAN MAL que quisiera que me apagaran por el tiempo que dure el guayabo y que me despierten cuando todo acabe. Yo sé que no se puede, pero ya no sé qué más hacer. Me distraigo, salgo con gente, busco a mis amigos, tomo con ellos, estoy pensando volver a ser una esclava de la jevitud pero nada funciona. ¿Será que soy de las perdedoras que se enamoran de un sólo carajo toda su vida? A este paso me encontrarán en 2 meses ahogada en el Guaire por pendeja. Los vidrios, dormiré un ratito... =(

domingo, 6 de noviembre de 2011

Confesión Nº83: Tengo miedo de quedarme pegada aquí.

Los domingos son los peores días para estar en medio de una depresión. Todos están metidos dentro de sus casas sin hacer nada, incluyéndome. Son los días en los que tienes tiempo para pensar, para leer, para escuchar la música que te gusta con calma, para comer aquello que se te ha antojado toda la semana. Pero estás solo, o por lo menos yo lo estoy. Entonces comienzas a pensar en todo, comienzas a llorar como una tonta y no sabes por qué. Bueno sí sabes, pero se supone que no deberías hacerlo.

Hoy me pregunto qué estará haciendo, si está bien, si el frío infernal que hace allá no ha hecho que le dé gripe, si estará viéndose con alguien, si en serio lee esto o soy yo hablándole al viento y al resto de los mortales curiosos que entran aquí. También me pregunto si piensa en mí aunque sea una vez al día, si todavía me ama, si disfruta viendo cómo sufro, si en serio él piensa que me superará y será feliz con la persona que encuentre, si me extraña la mitad de lo que yo lo extraño a él, sobre todo hablar, pero cuando lo hacíamos bien, no como los últimos dos meses; si hay cosas que le hacen recordarme, si no le provoca agarrar el teléfono y marcar mi número aunque sea sólo para escucharme, si habla de mí con alguien porque se le escapó un recuerdo o si extraña mi voz y mis abrazos. Me pregunto si dejó de necesitarme, si no hay veces en las que le provoca agarrar un avión y hacer que todo se termine, si cuando ve al lado derecho de su cama no extraña mi cuerpo pegado al de él mientras recuerda nuestras vacaciones juntos.

Tengo miedo de quedarme estancada en eso. No puedo vivir preguntándome si está bien o qué está haciendo si él ni siquiera piensa en mí. Hace casi un mes que no sé nada de él y me siento como en un proceso de desintoxicación. Esta semana voy a visitar a sus papás y sé que eso me dejará mal. Yo sé que no debería sentirme así por él porque me ha lastimado muchísimo, pero es algo que no puedo evitar. Es como si el dolor que provoca se me olvidara con verlo o hablar con él. Lo extraño muchísimo y aunque quiero y trato de obligarme todos los días a dejar de hacerlo, juro que no puedo. Tengo miedo por el día que sepa que está con alguien, sé que ese día el corazón se me partirá en pedacitos chiquititos. Sí, hoy me siento mal y la depresión me está atacando.

Confesión Nº82: Tengo un malpegue nada normal con Adele

Como todos sabrán, estoy en medio del guayabo más horrible que algunos habrán visto hasta la fecha. Voy a paso de morrocoy herido, pero al menos avanzo. En medio de todo esto me encontré con Adele (bueno no, mentira, yo la encontré antes, pero ahora es que la tengo más cerca) y ella es como un bálsamo para mis heridas. Cada vez que la escucho me provoca cantar sus canciones mientras tomo tequila para sentirme mejor. Siempre me digo que si ella salió adelante, yo también puedo. Todas sus canciones son sumamente especiales, todas dicen algo profundo que te hace pensar.

"Someone like you" es la canción que le cantas al ex que te superó pero que tú no puedes olvidar. "Tired" es aquella que escuchas cuando estás en medio de una relación en la que sólo tú eres quien está poniendo de su parte. "Rolling in the deep" es la que escuchas una y otra vez cuando superas a alguien y te das cuenta de lo malo que fue todo y de lo poco que quieres volver a estar con esa persona. "Rumor has it" es la que escuchas cuando te sientes bien, cuando lo superaste, cuando te da igual, cuando escuchas que hay otra y sabes que no es como tú pero poco te importa. "He won´t go" describe perfectamente la situación en la que yo estaba metida. Todos dicen que él no es el indicado, pero tú no escuchas porque estás enamorada. Y te lastima, y va y viene, y hace cosas que no debería hacer pero tú lo perdonas porque lo amas y a pesar de que todo es muy malo, ninguno de los dos tiene la fuerza para dejar todo atrás, sin embargo, mi favorita sin dudas es "Don´t you remember". Ésa es la que cuenta cuando te dejan y tú no sabes por qué ni cuándo. Buscas explicaciones donde sea, te haces preguntas que nunca serán respondidas y piensas si alguna vez habrá una despedida de verdad.

Así, hay muchísimas canciones más de ella como "One and only", "Hiding my heart" "First love" "Crazy for you", "Turning tables" o "Take it all". Todas y cada una de sus canciones tienen su momento especial. Eso, acompañado de la excelente voz de Adele, hace que su música sea la cosa más espectacular que haya escuchado en toda mi vida. Por fin encontré a alguien que me provoque gritar como una fan enamorada, buscar información acerca de ella, memorizar todas y cada una de sus letras o ir a un concierto. Sí, definitivamente estoy feliz de haber encontrado a Adele, aunque sea en medio de un guayabo.



 P.D. Ésta es otra de las razones por las que la amo. Que sea de talla grande y que pueda verse tan bien y tan confiada en las portadas de las revistas es algo para admirar. ¿No sienten que la aman ustedes también?

viernes, 4 de noviembre de 2011

Confesión Nº81: Adele expresa siempre justo lo que siento.

Esto es para ti, sí, para ti. Es la última que te dedico, extraño. No sufriré más por ti, a partir de hoy seré feliz.

Confesión Nº80: Estoy prendida.

Sí, señores. Después de meses sin tomar una sola gota de alcohol, hoy lo hice. Y la pasé genial porque me he reído hasta el cansancio. Y también me dio por pensar y por malpegarme con Adele. Me dio además por querer llorar hasta que no quede absolutamente nada que me provoque hacerlo, pero no lo hice. Desde el desconocido con el que gasté casi 4 años de mi vida hasta los problemas que tengo con mi mamá. Hoy, medio borracha y malpegada con Adele entendí que lo que estoy viviendo es un proceso, que está bien que me sienta mal de vez en cuando, que está bien que de vez en cuando quiera llorar pero que no lo haga, que está bien que escriba todo lo que me pasa porque de esta manera si no queda grabado en mi cabeza quedará grabado en mi blog, que nuestro amor sí fue un amor de carajitos aunque me moleste muchísimo y me haga pensar en el montón de cosas que no son de carajitos y que el tiempo hará que las heridas dejen de doler.

Justo ahora parece una eternidad desde la última vez que hablamos como 2 personas civilizadas, sin embargo sé que no ha pasado tanto. Sé que tengo que armarme de paciencia y seguir haciendo lo que he hecho hasta ahora: salir, conocer gente, divertirme y pensar menos en todo lo que duele porque no va a dejar de estar ahí y no va a dejar de doler por un tiempo. Esta vez me prometo que no seré yo quien mire atrás porque ya sufrí suficiente. A mí yo del futuro, te prometemos cuidarnos mientras llega el día en que podremos afirmar con certeza que estamos bien, después de todo dicen que los borrachos siempre dicen la verdad.


jueves, 3 de noviembre de 2011

Confesión Nº79: Tengo ganas de volver a hablar de mí.


La mamá de Él me regaló un libro maravilloso de Horacio Quiroga que amo con locura por ser una compilación de cuentos que puedo leer de manera desordenada y que me acompaña a dónde voy porque me distrae cuando no hay nada qué hacer. Hablando de ella, todavía no sé qué haré con respecto a eso. Es bastante difícil separar el hecho de que es su mamá y de que es una buena persona y no tendría por qué romper lazos con ella. Estoy volviendo a integrarme a la sociedad, ando saliendo y hablando con gente. Me quedo en la uni hablando montones con mis amigas, salgo a comer con mis amigos y de vez en cuando salgo con mi hermano y sus amigos. 

Anduve leyendo post viejos y todo parece un ciclo que se repite una y otra vez. Yo debí saber desde la primera vez que esto pasaría. Desde que agarró el avión hacia allá por primera vez me dijo que no estaba entre sus prioridades. Y me siento tonta por haber perdonado a alguien que fue capaz de decirme eso. A veces me pregunto si en algún momento fue sincero conmigo cuando me decía que le importaba, que me amaba y que quería pasar el resto de nuestra vida juntos.  Todavía me pregunto si no estuve siempre con un desconocido a quien no le importaba con quién estaba mientras estuviese con alguien. Y me siento mal, porque es como si sólo hubiese sido un objeto. Yo necesito verlo a la cara y hacerle un montón de preguntas que todavía tengo. Sé que nunca las va a responder pero yo necesito ver aunque sea su cara de frustración al no poder hacerlo.

Tengo ganas de comer gomitas salvavidas, sobre todo de las rojas. Sin embargo, la semana que viene empiezo el Reto Olímpico. Es una especie de reto que me puse a mí misma. Una de mis mejores amigas (la karateca) me ayudará entrenándome en el estadio Olímpico de la universidad. La meta es un kilo por semana durante 5 meses para un resultado de 20 kg menos y un cuerpo en forma y saludable para cuando termine el reto, aunque la verdadera meta es mantenerme después de terminado todo. Con esto también pretendo recuperar un poco de confianza y autoestima, además de la torre de ropa metida en un bolsa negra que está esperando que yo me digne a mover el trasero para poder estar juntas de nuevo. 

Tengo ganas de dejar la carrera. No lo hago sólo porque mi mamá pegará el grito en el cielo. Quiero estudiar psicología con todo mi ser. Estoy cansada de estudiar en una escuela donde nunca toman en cuenta la opinión de los estudiantes y donde no hago más que sentirme frustrada porque cada vez que me esfuerzo para conseguir algo consigo muchísimo menos de lo que esperaba. Lo peor del caso es que hay muchísima gente dentro de esa escuela que se siente igual que yo y todo es por culpa de los jefes de departamentos y profesores en general que no motivan a los estudiantes. De hecho mi escuela tiene el mayor índice de consultas al psicólogo en toda la universidad. Así que probablemente la semana que viene pase a formar parte del promedio. 

Por lo pronto yo sólo quiero que llegue carnavales para poderme relajar en una playa leyendo un libro y  luciendo medianamente decente metida (o desvestida) en un traje de baño.

Confesión Nº78: Mañana cumplen años dos personas que quiero un montón.

Mañana dos de mis amigos mega especiales cumplen años. Aunque entre ellos sólo se saluden y apenas se conozcan, ambos son súper importantes para mí, aunque ellos no lo sepan. Uno de ellos se convirtió en mi compañero de aventuras desde que empezamos a compartir nuestras desventuras. La otra llegó por casualidad en medio de un salón repleto de gente y de situaciones que nos pusieron por el mismo caminito. Mañana celebraré con ellos (aunque sea por separado) porque se lo merecen. Niños, los quiero un montón y muchísimas gracias por siempre saber qué decir, en especial a mi compañero de aventuras, quien siempre se las ingenia para hacerme reír. Besitos.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Confesión Nº77: Mi rabia no es normal.

Hoy esta vaina está cerrada porque su dueña está molesta por culpa del único imbécil que puede amargarle la existencia. Para la próxima, asegúrate de hacerlo a lo grande, digo, para ver si al fin aprendes a hacer las vainas bien. Me da rabia los hombres que no tienen los pantalones bien puestos para decir las cosas a la cara. Buenas noches a todos los demás y disculpen los inconvenientes =) (mejor sonrisa de azafata de avión).


martes, 1 de noviembre de 2011

Confesión Nº76: Tengo gente que "me lee".

Cuando yo empecé este tarantín pensaba que sólo lo iba a leer yo y una de mis mejores amigas. Ella me recomendó crearlo porque podría descargar todo lo que sentía y por aquel entonces yo no me sentía muy bien (tampoco es que las cosas hayan cambiado mucho). Ya son casi dos años con mi blog y la verdad es que me ha servido de terapia, él ha estado allí cuando me he sentido más sola que nadie en el mundo y sin ganas de hablar con la gente, pues siempre están listos para criticar. Ahora resulta, casi dos años después de mi confesión acerca de los fantasmas, que tengo gente que lee lo que escribo. Al principio me sentí un poco asustada ya que se suponía que éste era sólo un método para descargarme, pero resultó que hubo gente que se sintió atraída por mis confesiones. A los que me leen, gracias, aunque ninguno se manifieste (deberían hacerlo), se siente genial que haya gente atrapada en mi historia. Sé que no es lo más sano del mundo, pero estamos trabajando en eso.

lunes, 31 de octubre de 2011

Confesión Nº75: Octubre me enseñó...

-Que los hombres siempre siempre siempre van a ser muy distintos de lo que tú esperas. Si tú quieres un carajo con el cabello negro, los ojos azules, que sea atento, sensible y súper detallista te van a mandar un castaño de ojos cafés preocupado por sí mismo. Si tú no quieres un carrizo de la vida, probablemente ella te envíe varios para que escojas.

-Que las cosas en mi familia no van a cambiar y tengo que lidiar con ello. El problema viene desde abajo y desde hace muchos años. No se va a solucionar. Tengo que aprender a lidiar con ello y volverme fuerte en el proceso si no quiero terminar lastimada.

-Que cuando te estás ahogando en el vaso de agua todo parece negro, oscuro y sin fin, pero cuando te apoyas en las paredes del vaso comienzas a ver la luz. Sí, en medio del problema nada parece tener solución y no crees que dejará de importarte algún día. Ahora me provoca golpearme porque sé que en 10 años me arrepentiré de la estúpidez que hice. De hecho ya comienzo a hacerlo. Ya sé que sí hay qué hacer más adelante, que hay otros millones de millones de hombres en el mundo (entre ellos el hombre de mi vida *_*), que seré sólo aquello que quiero ser y que puedo tener mis propios planes.

-Que lo más importante para todos los hombres (incluídos los gays) es el sexo. Sí señores, no lo nieguen. Todos a mi alrededor lo repiten una y otra vez como si necesitara escucharlo cada día de mi vida. ¿Quieren saber qué es lo peor? La mayoría de ustedes no es tan bueno en ello como creen.

-Que no importa qué tan feas estén las cosas, todo pasa. A principios de mes yo me sentía como si me hubiesen dado patadas y me hubiesen fracturado cada huesito de mi cuerpo. Por lo menos así me sentía de ánimos. Hoy, a último de octubre, me siento muchísimo mejor. No lloro (yo creí que mis ojos nunca se cansarían de llorar), puedo estar tranquila sólo conmigo metida en un cuarto sin sentirme mal, salgo y me relaciono con la gente, en pocas palabras, estoy en camino a la felicidad.

-Que soy más dramática que Lupita Ferrer y eso es decir mucho. Todo lo aumento al mil por ciento (excepto cuando las cosas en serio son graves y la gente quiere hacerme pasar por loca, el caso es que la experiencia ha demostrado que siempre tengo la razón). Por ello debo hacerme una nota mental recordándome que tengo que bajarle 2 a mi histrionismo y que las cosas siempre son mejores de lo que parecen, después de todo las cosas pasan por algo.

-Que no importa que pase, nadie, ni siquiera él, me hará que deje de creer que existe el hombre de mi vida. Sí, los hombres son de lo peor. Eso no significa que por ahí no haya uno que esté hecho a mi medida. Y con esto no quiero decir que sea perfecto, pero sí que no importa lo que hagamos, estaremos ahí el uno para el otro porque eso será lo más importante para ambos. Juro que es lo más importante para mí y esa fue la mejor enseñanza que me dejó octubre.

Por eso, luego de esta lista, quiero darte las gracias octubre por enseñarme, aunque fuese a las patadas, todo esto y por hacerme ver que los golpes en la vida son necesarios para ver todo aquello que necesitamos ver. Resulta que al final no fuiste tan horrible como pensé que serías.