Hola a todos, ¡Feliz 2013! La verdad es que todo esto de las festividades navideñas no me importa mucho, pero como sé que hay gente que le encantan, cumplo con esto. Mi 31 de diciembre lo pasé con mi familia, me quedé dormida con vestido y tacones (que odié, no me gustó como me veía, pero chévere) y me despertaron a 20 minutos de que se acabara el año. Los odié por eso. Yo quería seguir durmiendo. Ya tenía mi lista de deseos guardada y lo demás me daba bastante igual. Se hicieron las 12, nos dimos todos el feliz año y mis primas casi me obligaron a prender uno de esos globitos que causan incendios. Lo hicimos y caí en la cuenta de que el 2012 en serio se había ido. Creo que me costó despedirme de él porque le agarré cariño. Así como jamás olvidaré el 2011 por ser el peor año de mi vida, el 2012 será uno de los mejores por siempre. Bueno, mi primero se fue entre ver televisión y dormir en mi cama. Fui feliz. Estaba sola en mi casa y no tenía a nadie reclamándome por morsear como se debe. No hablé con nadie, fue casi un período de reclusión. Hasta ayer, que regresó mi hermano, pero ni modo.
Ahora pasemos al punto que me trajo hasta aquí. Yo tengo meses con una historia en la cabeza (no, no es la mía), a veces me encuentro pensando detalles de ella, como seguirla, cómo serán los personajes, cómo terminará, cómo la empiezo. Justo ahora tengo un montón de ideas, pero creo que tengo miedo de comenzar a escribir. No sé por qué, sólo sé que cada vez que me siento frente a la compu con ganas de dedicarme seriamente aunque sea a sacar 2 cuartillas, termino huyendo y haciendo cualquier cosa, ya sea meterme en FB, releer entradas viejas del blog, ver doramas, revisar Twitter, leer paja y así...
Seré sincera, yo no puse terminar o empezar la novela que tengo en mente en mi lista de metas de Año Nuevo porque en el momento no me acordé, supongo que no lo consideré importante. El caso es que me arriesgo, gasto un montón de tiempo escribiendo algo que probablemente no se publique, que terminará siendo leído por unas pocas personas, que le gustará a muchas menos y todo ¿Para qué? Ése es mi temor. No encontrarle un verdadero motivo a mi libro, que sea tan cuestionado y criticado que me haga arrepentirme de gastar el montón de tiempo que gastaré escribiendo. Yo sé que dirán: pero lo importante es que disfrutes escribiendo y sí, en parte tienen razón, pero la gente no escribe sólo para divertirse. Si la gente sólo quisiera divertirse al momento de escribir, mejor se viste chévere y se va a una fiesta, ¿no les parece?
La gente escribe porque quiere ser leída y aceptada por aquellos que leen y ése es mi caso. Yo quiero que quienes lean lo que escribo se sientan identificados, que haya frases dentro de todo lo que escribo que les hagan ruido, que recuerden luego. Quiero que quienes lean me digan: eso me pasó y es de lo peor, o ¡Qué hermoso! A mí me pasó lo mismo... Yo sé que para que pase todo esto, debo dejar el miedo y comenzar a escribir, así que como meta pública del 2013 me planteo, al menos, comenzar a escribir la novela que tengo en la cabeza. Sé que será difícil, pero tengo todo un año para hacerlo. Tengo las ganas de escribir, tengo las ideas, sólo debo conseguir tiempo y pasarlos a Word. También debo encontrar a alguien que me acompañe en esta aventura, vamos, que escribir no es fácil y uno siempre necesita alguien que vaya leyendo y que le diga qué le parece todo. Así que se aceptan voluntarios. Probablemente, a medida que vaya escribiendo, vaya dejando pequeños pedazos sueltos por aquí, por Twitter y así, a ver qué opina la gente. Espero que me dejen sus opiniones sobre esto y la verdad, no caería mal algo de apoyo. Creo que es todo por esta entrada, nos leemos en la próxima.
P.D. La canción de hoy es de los Artic Monkeys porque ando medio pegada con ellos, se llama Leave before the lights come on y tiene que ver un poco con la historia que quiero escribir. Sólo un poco, no mucho. En realidad la dejo porque me gusta.
P.D.2 Casi lo olvido, hace ya algo de tiempo que pasamos las 3000 visitas y no puedo hacer otra cosa aparte de darles las gracias, es muy grato saber que aunque no siempre contestan, siempre hay alguien del otro lado leyendo.