Bien, creo que hoy me extenderé porque es justo y necesario. Tengo más de una semana que dejé de escribir y han pasado demasiadas cosas. Empecé la semana sintiéndome miserable a causa de la universidad, tuve un breve episodio con una de mis profes favoritas y al salir de clases quería lanzarme a los rieles del metro y que éste fuese en retroceso y luego acelerara una y otra vez. Simultánea de portugués me está costando porque siempre ando distraída, pero en consecutiva la misma profe me felicitó porque dice que lo hago muy bien. Francés es un tema sensible, así que, por los momentos, simplemente no quiero hablar de eso hasta que salga de los exámenes.
Ahora quiero cambiar un poco de tema. Últimamente lo he extrañado un montón, creo que es porque se acerca la fecha en la que todo comenzó. Yo quiero aclarar algo: yo lo extraño porque adoraba hablar con él, no por otra cosa. La verdad es que ambos fuimos pésimos novios, pero él era excelente conversador. Nunca, jamás me aburría mientras hablábamos, siempre tenía temas de qué hablar y despedirme siempre me costaba un montón porque quedaba picada. Claro, en los últimos tiempos no fue así, de hecho muchas veces me privé de escribirle porque siempre terminábamos peleando y eso desgasta, pero me hace muchísima falta el muchacho que me hablaba de todo lo que le parecía interesante.
A veces pienso en lo emocionante que debe ser su vida ahora que volvió a mudarse, que está conociendo gente nueva y que se adapta a un ambiente desconocido. También en el montón de cosas interesantes que debe aprender en la universidad, porque él estudia lo que yo quería estudiar. Esto no pasa todos los días, pero a veces, cuando espero el transporte de la uni o cuando estudio sola en Tierra de nadie me provoca escribirle: Hola, ¿Cómo ha estado tu día? ¿Te has sentido bien? Y así seguir hablando hasta que a él se le acomode el día o me lo acomode a mí. Últimamente todo es un caos, ando muy ocupada y las horas del día no son suficientes para todo lo que debo hacer, pero a veces necesito los 10 minutos en los que lo actualizo acerca de lo que pasa y él hace lo mismo conmigo. Yo sólo espero que algún día podamos volver a ser como los muchachos de 16 que un día se conocieron y decidieron hablar un montón, sólo eso. Por lo pronto, no sé si eso sea posible, me parece que deben cambiar muchas cosas, pero ya saben, no hace daño imaginar de vez en cuando cómo nos gustaría que fuesen las cosas.
Otro cambio de tema es que me está pasando algo con alguien. Verán, yo tengo años encontrándome con un muchacho en los buses. Todo empezó cuando yo iba al gimnasio a entrenar. Cuando salía, era muy tarde y siempre me encontraba a un muchacho en el bus, no pasaba desapercibido (de hecho me parecía simpático), pero no estaba pendiente de nada. Desde diciembre me lo encuentro bastante seguido y está llamando mi atención. Sé que yo también despierto su curiosidad, pero hasta ahora ninguno de los dos se ha atrevido a hablar. En estos días tuvimos un pequeño episodio. Veníamos en buses diferentes y nos encontramos al bajar de ellos en la estación de metro. Ambos nos quedamos mirándonos, pero seguimos nuestros caminos. Él me veía, yo lo veía y por poco nos montamos en el mismo vagón. Yo no esperaba que fuésemos al mismo sitio, pero resulta que sí. Íbamos a la UCV y eso fue una gran sorpresa para los dos. Para mí porque pensaba que él estudiaba en la USB, para él porque imagino que ni se le pasaba por la cabeza que yo también estudiaba allá. El caso es que cuando llegamos a la uni, cada quien siguió su camino, él iba hacia Ingeniería, volteando a los lados a ver si yo volvía a aparecer y yo viendo desde lejos como él volteaba, caminando justo en dirección opuesta. Sólo espero que nos volvamos a encontrar, prometo hablarle la próxima vez porque ya me cansé de andar pasiva por la vida. No seré demasiado lanzada, pero al menos daré el primer paso y por algo se comienza.
En otras informaciones, volvieron los viernes de salidas ¡Y repotenciados! Lo habíamos planeado desde la semana pasada porque estábamos cansados de sólo estar pendientes de la uni y andar frustrados, sólo que los planes (como siempre) no funcionaron como debían. Nosotros habíamos planeado ir al cine a ver Argo, pero resulta que se nos hacía muy tarde para ir porque salimos tarde los viernes, así que a última hora decidimos quedarnos en Tierra de nadie. Íbamos La comunicadora que estudió Sociología, que además terminaba semestre con notas casi perfectas, Mi compañero de aventuras, Mi compañera de retrasos y yo. A última hora se antojaron de ir La futura médico potteriana y mi hermano. No obstante, ese plan tampoco nos convenció mucho y terminamos, luego de un paseo por toda la universidad, en un restaurante bastante conocido de Altamira. La pasamos genial, bebimos, hablamos de un montón de cosas divertidas, fuimos preguntando por precios de hoteles por toda una calle (esto fue muy divertido), comimos perro calientes en medio de la calle, nos encontramos a un casi ex de Mi compañera de retrasos, fuimos testigos de una injusticia hacia una persona por su género y estuvimos hablando todo el camino mientras la gente nos escuchaba atenta, como siempre. He de decir que extrañaba este tipo de viernes, la pasamos genial, no gastamos tanto y me distraje del montón de cosas de la uni. Planeamos volver a salir este viernes, sólo que esta vez amaneceremos porque iremos a un club nocturno que tenemos curiosidad de conocer.
Creo que eso ha sido todo por hoy, como ven, esta semana fue algo movida, pero me encantan cuando son así, extrañaba eso. Cuídense y nos leemos pronto.
P.D. La canción de hoy es This is The Last Time, de Keane. Como cosa rara, me la recordó La comunicadora que estudió Sociología. Tenía muchísimo tiempo que no la escuchaba y me hizo recordar cuánto me gusta...
