domingo, 27 de enero de 2013

Confesión Nº258: No sé si lo estoy haciendo bien, pero me gusta cómo lo hago

Bien, creo que hoy me extenderé porque es justo y necesario. Tengo más de una semana que dejé de escribir y han pasado demasiadas cosas. Empecé la semana sintiéndome miserable a causa de la universidad, tuve un breve episodio con una de mis profes favoritas y al salir de clases quería lanzarme a los rieles del metro y que éste fuese en retroceso y luego acelerara una y otra vez. Simultánea de portugués me está costando porque siempre ando distraída, pero en consecutiva la misma profe me felicitó porque dice que lo hago muy bien. Francés es un tema sensible, así que, por los momentos, simplemente no quiero hablar de eso hasta que salga de los exámenes. 

Ahora quiero cambiar un poco de tema. Últimamente lo he extrañado un montón, creo que es porque se acerca la fecha en la que todo comenzó. Yo quiero aclarar algo: yo lo extraño porque adoraba hablar con él, no por otra cosa. La verdad es que ambos fuimos pésimos novios, pero él era excelente conversador. Nunca, jamás me aburría mientras hablábamos, siempre tenía temas de qué hablar y despedirme siempre me costaba un montón porque quedaba picada. Claro, en los últimos tiempos no fue así, de hecho muchas veces me privé de escribirle porque siempre terminábamos peleando y eso desgasta, pero me hace muchísima falta el muchacho que me hablaba de todo lo que le parecía interesante.

A veces pienso en lo emocionante que debe ser su vida ahora que volvió a mudarse, que está conociendo gente nueva y que se adapta a un ambiente desconocido. También en el montón de cosas interesantes que debe aprender en la universidad, porque él estudia lo que yo quería estudiar. Esto no pasa todos los días, pero a veces, cuando espero el transporte de la uni o cuando estudio sola en Tierra de nadie me provoca escribirle: Hola, ¿Cómo ha estado tu día? ¿Te has sentido bien? Y así seguir hablando hasta que a él se le acomode el día o me lo acomode a mí. Últimamente todo es un caos, ando muy ocupada y las horas del día no son suficientes para todo lo que debo hacer, pero a veces necesito los 10 minutos en los que lo actualizo acerca de lo que pasa y él hace lo mismo conmigo. Yo sólo espero que algún día podamos volver a ser como los muchachos de 16 que un día se conocieron y decidieron hablar un montón, sólo eso. Por lo pronto, no sé si eso sea posible, me parece que deben cambiar muchas cosas, pero ya saben, no hace daño imaginar de vez en cuando cómo nos gustaría que fuesen las cosas. 

Otro cambio de tema es que me está pasando algo con alguien. Verán, yo tengo años encontrándome con un muchacho en los buses. Todo empezó cuando yo iba al gimnasio a entrenar. Cuando salía, era muy tarde y siempre me encontraba a un muchacho en el bus, no pasaba desapercibido (de hecho me parecía simpático), pero no estaba pendiente de nada. Desde diciembre me lo encuentro bastante seguido y está llamando mi atención. Sé que yo también despierto su curiosidad, pero hasta ahora ninguno de los dos se ha atrevido a hablar. En estos días tuvimos un pequeño episodio. Veníamos en buses diferentes y nos encontramos al bajar de ellos en la estación de metro. Ambos nos quedamos mirándonos, pero seguimos nuestros caminos. Él me veía, yo lo veía y por poco nos montamos en el mismo vagón. Yo no esperaba que fuésemos al mismo sitio, pero resulta que sí. Íbamos a la UCV y eso fue una gran sorpresa para los dos. Para mí porque pensaba que él estudiaba en la USB, para él porque imagino que ni se le pasaba por la cabeza que yo también estudiaba allá. El caso es que cuando llegamos a la uni, cada quien siguió su camino, él iba hacia Ingeniería, volteando a los lados a ver si yo volvía a aparecer y yo viendo desde lejos como él volteaba, caminando justo en dirección opuesta. Sólo espero que nos volvamos a encontrar, prometo hablarle la próxima vez porque ya me cansé de andar pasiva por la vida. No seré demasiado lanzada, pero al menos daré el primer paso y por algo se comienza. 

En otras informaciones, volvieron los viernes de salidas ¡Y repotenciados! Lo habíamos planeado desde la semana pasada porque estábamos cansados de sólo estar pendientes de la uni y andar frustrados, sólo que los planes (como siempre) no funcionaron como debían. Nosotros habíamos planeado ir al cine a ver Argo, pero resulta que se nos hacía muy tarde para ir porque salimos tarde los viernes, así que a última hora decidimos quedarnos en Tierra de nadie. Íbamos La comunicadora que estudió Sociología, que además terminaba semestre con notas casi perfectas, Mi compañero de aventuras, Mi compañera de retrasos y yo. A última hora se antojaron de ir La futura médico potteriana y mi hermano. No obstante, ese plan tampoco nos convenció mucho y terminamos, luego de un paseo por toda la universidad, en un restaurante bastante conocido de Altamira. La pasamos genial, bebimos, hablamos de un montón de cosas divertidas, fuimos preguntando por precios de hoteles por toda una calle (esto fue muy divertido), comimos perro calientes en medio de la calle, nos encontramos a un casi ex de Mi compañera de retrasos, fuimos testigos de una injusticia hacia una persona por su género y estuvimos hablando todo el camino mientras la gente nos escuchaba atenta, como siempre. He de decir que extrañaba este tipo de viernes, la pasamos genial, no gastamos tanto y me distraje del montón de cosas de la uni. Planeamos volver a salir este viernes, sólo que esta vez amaneceremos porque iremos a un club nocturno que tenemos curiosidad de conocer. 

Creo que eso ha sido todo por hoy, como ven, esta semana fue algo movida, pero me encantan cuando son así, extrañaba eso. Cuídense y nos leemos pronto. 

P.D. La canción de hoy es This is The Last Time, de Keane. Como cosa rara, me la recordó La comunicadora que estudió Sociología. Tenía muchísimo tiempo que no la escuchaba y me hizo recordar cuánto me gusta...



sábado, 19 de enero de 2013

Confesión Nº257: Continúo haciendo las cosas mal

Hola. Esta semana fue horrible. Fue espantosa. Casi no dormí porque todo el proceso menstrual no me dejaba. Las mujeres sabrán de lo que hablo (o al menos eso espero). Me fue bastante bien en la evaluación del lunes, pero mis clases fueron una mierda y me disculpan la palabrita, pero es que ando un poco frustrada. Mi francés es la cosa más horrible que cargo conmigo ahora y debo buscar la manera de acomodarlo porque me está jodiendo por todas partes: mi profesora de tema de consecutiva de francés no consigue aprenderse mi nombre porque no logro hacer ninguna intervención sobresaliente, a pesar de que almorcé con ella en estos días y tuvimos una conversación bastante relajada; mi profe de versión de consecutiva de francés es la vaina más pana de esta vida, pero vive diciéndome que tengo que practicar más y la peor, la estrella, es mi profe de traducción y simultánea de francés, ella es la diosa de la interpretación en francés, le sale demasiado natural, es como si fuese parte de ella. Bueno, ella no sólo vive recordándome que debo leer, respirar, soñar, pensar y hacer todo en francés, sino que además debo leer teoría económica y meterme los manuales de gramática en la cabeza.

Señores, estoy en problemas. Mis exámenes de consecutiva son la primera semana de febrero, es decir, tengo una semana y pico para mejorar mi francés. Mis exámenes de simultánea de francés son a mitad de febrero, es decir, tengo 2 o 3 semanas para mejorar mi francés, aprender teoría económica y recordarla al momento de interpretar para saber cómo resolver los problemas que se puedan presentar en la interpretación. Como ven, esto es bastante duro, así que a menos que suceda un milagro y logre resolver, aplazaré los exámenes. En cualquiera de los 2 casos, ya tengo planeada una salida para el 8 porque ese día acaban la mayoría de las evaluaciones, sólo quedaría la de simultánea de francés. 

En medio de todo esto, ando frustrada. Yo no quiero trabajar con francés, de hecho es mi tercera lengua a pesar de que fue la segunda que comencé a aprender. El portugués es mucho más natural para mí, a pesar de que la variante con la que ando trabajando no es la que debería haber escogido por mis raíces, ni con la que empecé. Yo sólo quiero que las próximas 2 semanas pasen muy rápido para poder salir del montón de evaluaciones, respirar, estar en las minni vacaciones de Carnaval y ver el montón de películas que quiero ver. Los Oscars son el 24 y este año sí quiero ver todas las películas para poder juzgar todo con argumentos válidos. Ya encontré con quién verlas y criticarlas y es muy agradable. 

Ahora, en un pequeño cambio de tema, Mi compañera de retardos es lo máximo. Ella estudia interpretación de portu conmigo. Juntas nos reímos demasiado porque somos muy similares y creo que queremos cosas bastante parecidas. Ella entiende varias cosas que a los demás se les hace un poco difícil comprender y por eso me cae tan bien. Nos hemos vuelto compañeras de cabina, compañeras de viaje, compañeras de retardos, compañeras en la irresponsabilidad y espero que sigamos así por mucho tiempo más porque es muy chévere. Definitivamente es mucho más fácil estudiar esto cuando tienes a alguien que entiende la frustración que produce estudiar y estudiar y que el resultado no sea del todo bueno, aunque ya tengo notas excelentes, así que ando un poco escéptica, creo que no estaré tranquila hasta que se acabe febrero. En temas menos agradables, se acerca el 14 de febrero y estaré sola de nuevo. Cae jueves, lo que significa que no tendré con quien ir al cine en día de mitad de precio (Ok, me pasé, la verdad es que ese día no me da chance de ir a ningún lado porque entro a las 7 y salgo a las 4), pero seguramente andaré un pelo decaída porque ya me estoy cansando de andar sola. Lo que sé es que chocolate y regalitos no faltarán porque tengo un montón de amigas que son lo máximo. Por cierto, les dejaré una foto de la clase, ese día fue excelente. 


Adivinen ¿Quién es Mi compañera de retardos?

P.D. Los vuelvo a dejar con Indeleble de Los Mesoneros, esta semana la he tenido algo pegada, no sé por qué, no tiene nada qué ver con todo esto.




lunes, 14 de enero de 2013

Confesión Nº256: Empecé mal este año

Sí, empecé mal el año. Pareciera que la palabra del año fuese irresponsabilidad. Desde que volví a clases no he ido a un montón de clases, aunque igual resultó que los profes tampoco fueron, son tan irresponsables como yo, pero el hecho es que está la intención de quedarme en mi cama, antes que ir a la uni. También dejo las tareas para última hora y no he practicado nada de interpretación fuera de clases, lo que comienza a dejar consecuencias en simultánea de portugués y ahí si que no, así que tengo que ponerme las pilas. Sólo necesito encontrar en algún lugar perdido mis ganas de hacer las cosas.

Me estaba pasando algo raro con alguien y era mutuo, pero decidí dejarlo pasar porque yo no soy lo que él necesita y él no es lo que yo quiero, a pesar de no ser lo que yo quería, me encontraba pensando en cualquier cosa acerca de él. Cuando me enfoqué, se me quitó todo. Ya sé que todos van a decir: ¿pero así cómo se supone que encuentres a alguien si siempre andas rechazando posibilidades? Bueno, no sé. La verdad es que cuando la persona es la indicada, no importa que tanto quieras quitarte, siempre va a aparecer en frente de ti. Sé que esto es muy cursi, pero es cierto, ¡Hagan la prueba!

Los primeros días de enero me pegó una melancolía estúpida y tuve unos días con miedo y fue el miedo más estúpido de todos, era miedo a que se me olvidara su voz. Y sí, es la voz de quién piensan. A veces me pregunto si esta estúpidez por temporadas me va a durar toda la vida. Porque digo, no es como si continuara perdidamente enamorada de él, pero a veces me hace falta. Aunque, ahora que lo pienso, siempre termino discutiendo con él porque soy una loca, así que no vale la pena. Lo bueno es que ya se me pasó (o al menos eso creo), son cosas que pasan cuando vas dejando períodos atrás. 

Otra cosa es que todo parece indicar que este verano lo pasaré afuera. No quiero contar los pollitos antes de nacer, pero ojalá se dé. Me encantaría conocer otros lugares, otra gente y enamorarme de todo lo que vea. Jamás he salido de aquí, así que sería bueno hacerlo por primera vez. Andaba viendo videos de estudiantes de interpretación y profesionales de otros países y todos coinciden en que hay que estudiar un montón, pero la cantidad de satisfacciones que deja la carrera es enorme, así que vale la pena. También es importante viajar, así que tengo que buscar la manera. 

Creo que eso es todo por ahora, me estaré reportando, aunque la próxima semana empiezo de lleno con los exámenes, así que no se extrañen si vuelvo a desaparecer. Los dejo, sean felices. 

P.D. La canción de hoy es Suck it and see, de Arctic Monkeys. Tengo una pequeña obsesión con ellos y soy feliz mientras los escucho, espero que les pase lo mismo. Nos estamos leyendo. 


jueves, 3 de enero de 2013

Confesión Nº255: Tengo ganas de escribir nuevamente

Hola a todos, ¡Feliz 2013! La verdad es que todo esto de las festividades navideñas no me importa mucho, pero como sé que hay gente que le encantan, cumplo con esto. Mi 31 de diciembre lo pasé con mi familia, me quedé dormida con vestido y tacones (que odié, no me gustó como me veía, pero chévere) y me despertaron a 20 minutos de que se acabara el año. Los odié por eso. Yo quería seguir durmiendo. Ya tenía mi lista de deseos guardada y lo demás me daba bastante igual. Se hicieron las 12, nos dimos todos el feliz año y mis primas casi me obligaron a prender uno de esos globitos que causan incendios. Lo hicimos y caí en la cuenta de que el 2012 en serio se había ido. Creo que me costó despedirme de él porque le agarré cariño. Así como jamás olvidaré el 2011 por ser el peor año de mi vida, el 2012 será uno de los mejores por siempre. Bueno, mi primero se fue entre ver televisión y dormir en mi cama. Fui feliz. Estaba sola en mi casa y no tenía a nadie reclamándome por morsear como se debe. No hablé con nadie, fue casi un período de reclusión. Hasta ayer, que regresó mi hermano, pero ni modo.

Ahora pasemos al punto que me trajo hasta aquí. Yo tengo meses con una historia en la cabeza (no, no es la mía), a veces me encuentro pensando detalles de ella, como seguirla, cómo serán los personajes, cómo terminará, cómo la empiezo. Justo ahora tengo un montón de ideas, pero creo que tengo miedo de comenzar a escribir. No sé por qué, sólo sé que cada vez que me siento frente a la compu con ganas de dedicarme seriamente aunque sea a sacar 2 cuartillas, termino huyendo y haciendo cualquier cosa, ya sea meterme en FB, releer entradas viejas del blog, ver doramas, revisar Twitter, leer paja y así... 

Seré sincera, yo no puse terminar o empezar la novela que tengo en mente en mi lista de metas de Año Nuevo porque en el momento no me acordé, supongo que no lo consideré importante. El caso es que me arriesgo, gasto un montón de tiempo escribiendo algo que probablemente no se publique, que terminará siendo leído por unas pocas personas, que le gustará a muchas menos y todo ¿Para qué? Ése es mi temor. No encontrarle un verdadero motivo a mi libro, que sea tan cuestionado y criticado que me haga arrepentirme de gastar el montón de tiempo que gastaré escribiendo. Yo sé que dirán: pero lo importante es que disfrutes escribiendo y sí, en parte tienen razón, pero la gente no escribe sólo para divertirse. Si la gente sólo quisiera divertirse al momento de escribir, mejor se viste chévere y se va a una fiesta, ¿no les parece?

La gente escribe porque quiere ser leída y aceptada por aquellos que leen y ése es mi caso. Yo quiero que quienes lean lo que escribo se sientan identificados, que haya frases dentro de todo lo que escribo que les hagan ruido, que recuerden luego. Quiero que quienes lean me digan: eso me pasó y es de lo peor, o ¡Qué hermoso! A mí me pasó lo mismo... Yo sé que para que pase todo esto, debo dejar el miedo y comenzar a escribir, así que como meta pública del 2013 me planteo, al menos, comenzar a escribir la novela que tengo en la cabeza. Sé que será difícil, pero tengo todo un año para hacerlo. Tengo las ganas de escribir, tengo las ideas, sólo debo conseguir tiempo y pasarlos a Word. También debo encontrar a alguien que me acompañe en esta aventura, vamos, que escribir no es fácil y uno siempre necesita alguien que vaya leyendo y que le diga qué le parece todo. Así que se aceptan voluntarios. Probablemente, a medida que vaya escribiendo, vaya dejando pequeños pedazos sueltos por aquí, por Twitter y así, a ver qué opina la gente. Espero que me dejen sus opiniones sobre esto y la verdad, no caería mal algo de apoyo. Creo que es todo por esta entrada, nos leemos en la próxima. 

P.D. La canción de hoy es de los Artic Monkeys porque ando medio pegada con ellos, se llama Leave before the lights come on y tiene que ver un poco con la historia que quiero escribir. Sólo un poco, no mucho. En realidad la dejo porque me gusta.  


P.D.2 Casi lo olvido, hace ya algo de tiempo que pasamos las 3000 visitas y no puedo hacer otra cosa aparte de darles las gracias, es muy grato saber que aunque no siempre contestan, siempre hay alguien del otro lado leyendo. 

lunes, 31 de diciembre de 2012

Confesión N°254:No cumplo mis promesas

Esto ya parece el muro de los lamentos de tantas disculpas que doy por no cumplir con mis promesas. Ya que no hice entrada oficial para conmemorar el aniversario de mi Blog amado, aprovecharé para despedir el año y hacer un breve recuento de este 2012 desde mi blog. Este año comenzó conmigo bastante indecisa y ausente de aquí. Lo primero porque no sabía qué hacer con el blog ya que había dejado de lamentarme y de compadecerme de mí por una relación amorosa fallida y lo segundo a causa de mi módem dañado como por 3 meses, a causa de esto sufrí como modelo de pasarela con 2 kilos de más a una semana de un desfile.

En el segundo trimestre de mi 2012, comencé a pasar mucho tiempo con Mi compañero de aventuras, La comunicadora que estudió Sociología y La futura médico potteriana. Fue así como pasábamos todos los viernes hasta que se culminó el año académico haciendo cosas chéveres por Caracas. Al mismo tiempo me iba curando de las heridas que me había dejado 2011 y volvía a sentirme atraída por gente, cosa que no pasaba hace mucho. También tomé una decisión de último minuto que probablemente defina el resto de mi vida.

En el tercer trimestre de mi 2012 empezaron las vacaciones. Este trimestre fue agridulce, tuve las mejores vacaciones de verano en mucho tiempo y regresó parte de mi 2011 a atormentarme. Este trimestre se fue entre tratar de ser fuerte y no volver a caer en lo mismo de años anteriores, pasar atardeceres en la playa y noches en mi casa comiendo helado con Oreo con La comunicadora que estudió Sociología y ver infinidad de doramas. 

Este cuarto trimestre, fue como un balde de agua fría, pasaron un montón de cosas. Cumplí años, ahora soy mayor de edad en todos los países del mundo, comencé clases y me di cuenta de la cantidad de tiempo que había perdido en los últimos 4 años. Comencé a dormir menos y a estudiar más, a pasar largas horas en autopistas, pero también a conocer a un montón de gente chévere con la que antes no me llevaba bien. Ahora me gusta mucho más lo que estudio y puedo decir que estoy realmente enamorada de lo que hago. También pasó un pequeño inconveniente con los papás de Mi ex que me hizo querer volver a lo de antes, pero mi hermano estuvo ahí para darme las cachetadas psicológicas que necesitaba, así que todo se resolvió bien. 

2012 me regaló excelentes amigos, confianza en mí misma, formas de dejar de lado el dolor, madurez, amor por lo que hago, alegría, me ayudó a dejar atrás mi constante estado de depresión y me hizo ver que tengo todo lo que necesito para ser feliz, sólo debo quererlo lo suficiente. Durante todo este proceso, mi blog estuvo allí, como el más firme de todos mis amigos. ¡Gracias, blog! y 2013, ¡Espero muchísimo más de ti! No puedo esperar a que llegues y me dejes ver todo lo que traes...

P.D. La canción de este de 2012 fue, sin duda, Animal, de Neon Trees, me la presentó La comunicadora que estudió Sociología y la escuché casi a diario, casi todo el año, así que sin más, los dejo con ella. 


P.D.2 ¡Casi lo olvido, Feliz Año para todos! Pasenla excelente y sean felices...

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Confesión Nº253: A veces la vida da leves sacudidas

Pasé las fiestas de Navidad en Narnia y he de decir que la pasé muy bien. Estuve con mi familia, hablamos un montón, cocinamos, comimos, nos reímos, jugamos y un montón de cosas más. Subí el domingo, luego de pasar viernes y sábado en casa de Mi madri. Allí pasó algo: encontré nuevamente uno de mis libros favoritos, lo volví a leer y surgieron un montón de preguntas y miedos que habían surgido antes, pero que sólo habían pasado por mi cabeza a modo de pensamientos sueltos. Volver a leer el libro me hizo pensar en eso organizadamente y querer salir corriendo porque terminé examinando cosas que hubiese preferido dejar escondidas. 

Como ustedes sabrán, no soy una persona que se sienta especialmente atraída por las sorpresas que pueda deparar el futuro en cuanto al ritmo general de mi vida. Sí, me encanta que todo sea un desastre; sí, adoro que haya días diferentes de otros, pero me gusta estar al tanto de lo que podría pasar (supongo que en medio de todo mi caos, me gusta sentir que sigo teniendo el control). Todo esto tiene que ver con el hecho de querer encontrar a alguien para siempre o no, querer tener hijos o no, permanecer en un lugar o no, dedicarme a determinada cosa o no y así un montón de ejemplos. 

Mientras reflexionaba acerca de esto, me di cuenta de que mi miedo más grande es estar siempre sola. Y no, no hablo de soledad, sino de estar acompañada y sentirme sola. Desde que era una adolescente quería vivir viajando por el mundo, quería poder ser una mujer independiente y autosuficiente, pero quería, al mismo tiempo, tener un lugar al que llamar hogar, al que pudiera volver siempre que regresara y donde me sintiera cómoda. 

Hoy sé que el hogar no es el lugar en el que vivimos, sino las personas que nos hacen sentir cómodos en el lugar en el que estamos. Pensar acerca de esto me ha hecho pensar que sí, puede que quiera una familia como todo el mundo, quiero enamorarme, casarme y formar una familia con alguien que esté tan loco como yo. Y no importa si no funciona, si es la persona equivocada o si nos cansamos de la monotonía porque puedo volver a comenzar mi búsqueda. 

Lo importante es que ya sé lo que quiero: viajes, independencia, ser feliz yendo de un lugar a otro, una persona que quiera lo mismo que yo, una familia de la cual hacerme cargo y listo. Esto es un poco abrumador, nunca había estado segura en cuanto a este aspecto en particular, así que me alegra haber tomado una decisión, ahora sólo falta conseguirlo. Yo sé que lo de tener una familia e independencia al mismo tiempo es algo contradictorio, pero es posible. En pocas palabras, yo quiero lo mejor de ambos mundos, el de la indepencia y el del deber. Hasta ahora he sabido conseguir siempre estar en el medio de todo, así que creo que es posible conseguirlo. Este tema tiene muchísima más tela que cortar, pero eso es material para otro post. 

P. D. No sé qué canción poner aquí, así que decidan ustedes...

martes, 18 de diciembre de 2012

Confesión Nº252: He pasado el fin leyendo los libros de 50 sombras de Grey

Bien, ya sé que arderé en el fuego eterno de la literatura, pero no me importa. Comencé el viernes en la tarde porque tenía curiosidad y, la verdad, el primero me atrapó, a pesar de sólo ser un montón de escenas de sexo, que incluyen golpes entre una loca idiota y un carajo demasiado trastornado. El libro no tiene grandes frases para recordar y no te hace querer más, pero hay algo que te mantiene leyendo, probablemente sean las constantes escenas de sexo y lo bueno que está Grey.

No obstante, más allá del sexo, creo que este libro ha tenido un pegue tan tremendo porque todas queremos un carajo que parezca duro, pero que en realidad sea más suave que un pan recién horneado, todas queremos salvar a un carajo demasiado jodido y que luego nos jure amor aterno. Imagínense entonces si este hombre parece un dios griego, es millonario y practica sexo como nadie, pues sí, todo un idilio. Si hicieran Greys en fábricas, yo querría 5. 

Aunque el primer libro me tuvo leyendo muy rápido, el segundo libro no produce ni cosquillas. Las escenas de sexo, que siguen siendo demasiadas a mi parecer, son mucho más de lo mismo, eso sin mencionar que el libro se fue entre los "no me dejes" de Grey y los "no lo haré" de Anastasia. Hubo muchas repeticiones de frases. Sinceramente, el segundo me gustó menos que el primero, todo lo resolvían con sexo y si en la vida real las cosas fuesen así, hubiese muchísimos menos divorcios. 

Ahora ando casi por la mitad del tercero y lo único que puedo pensar es: Ok, eres millonario, pero uno no tiene tantos enemigos sólo por eso. A este hombre le pasan demasiadas cosas y me molesta que pinten a Anastadia como mujer independiente e inteligente cuando no es capaz de hacer lo que de verdad quiere y de conseguir verdaderas explicaciones de su esposo. Continuaré leyendo el tercero sólo porque quiero saber el final, nada más. Al final resulta que 50 sombras de Grey es justo lo que yo esperaba: un montón de escenas de sexo entre una mujer que no es capaz de tomar decisiones y un hombre que está tan dañado que la única manera de encontrar placer en el sexo es inflingiendo dolor. 

P.D. La canción de esta confesión es Toxic, de Britney Spears, aparece en el libro y es adecuada.


P.D.2: El libro me ha hecho extrañarte.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Confesión Nº251: Amo cuando pasan cosas que no espero

¡Hola! Me disculpo por estar de vacaciones y no reportarme, pero tengo una excusa que explicaré en un próximo post, por lo pronto, pasaré a explicarles cómo estuvo mi jueves. Empecé sintiéndome de la patada, andaba con naúseas y mareos, creo que era porque andaba en mis días, de hecho, me levanté de madrugada (y no gente, no ando embarazada).

Estuve durante la mañana haciendo cosas y a las 9 salí corriendo porque era tarde para mi encuentro con Mafalda. Como siempre, llegué tarde, 30 minutos, para ser exactos. Mafalda es demasiado chévere porque no se molestó, aunque tenía el derecho de hacerlo, después de todo, es su tiempo libre y me lo ofreció para practicar. Apenas llegué, comenzamos y cuando terminamos, me dijo que no estaba mal, que sólo debía practicar mi manera de resolver los problemas (palabras o frases que normalmente no tienen traducción literal) sin que se notara y de manera que pasara el sentido, con todo y matices. Quedamos en almorzar juntas cuando ella saliera de clases. 

Mientras esperaba, hablé por teléfono con La futura médico potteriana y con La comunicadora que estudió Sociología, todo para cuadrar qué haríamos en la tarde. Nadie sabía qué haría, todo dependía de muchos otros factores, así que, para esa altura, ya yo me quería ir a mi casa, estaba ladillada, me sentía medio mal y no tenía ganas de gastar plata. Fui a comprar comida y me gasté casi la mitad de lo que cargaba y me sentí culpable, pero maté un antojo. La gente que me conoce sabe que sufro de antojos (sobre todo en mis días) y me pongo de mal humor si no los complazco. Se suponía que comería con Mafalda, pero no aguanté y comí sin ella. 

Cuando la estaba esperando, me encontré con Fabs y me convenció de quedarme para Turbina, la fiesta de Navidad de Ingeniería Mecánica. Pronto Mafalda salió de clases y decidimos ir todas juntas. Ella y yo fuimos a Plaza Cubierta para que ella comiera mientras hablábamos paja. Estuvimos cerca de 2 horas hablando ahí, hasta que llamó La futura médico potteriana y logré comunicarme con La comunicadora que estudió Sociología, una salió temprano de clases y quería ver qué hacer y la otra estaba en el metro, pero iba a devolverse. Cuando llegaron, ya yo andaba eléctrica y quería ir a la fiesta.

Cuando estuvimos todas juntas, decidimos ir a comprar de tomar, excepto La futura médico potteriana porque tenía que irse. Fue algo raro, porque éramos sólo mujeres, pero ni modo. Dimos muchas vueltas en la uni, pero al final llegamos a la fiesta. Había un montón de gente, nos encontramos con Fabs y sus amigos, bromeamos con el cóctel del Cucuy y luego llegó La que me caía mal y me reí un montón con sus ocurrencias. Estuvimos hablando entretenidos, bebimos, comimos y la pasamos muy chévere. Había muchísima gente conocida, incluído un muchacho del transporte que últimamente llama mi atención. Él también se dio cuenta que yo estaba allí, pero normal. 

Pronto llegó la hora de irnos y La comunicadora que estudió Sociología, Mafalda y yo no queríamos, la fiesta comenzaba a ponerse buena, pero nos daba miedo que no fuese hasta el amanecer y quedar botadas en la calle. A pesar de que sólo estuvimos un rato, la pasamos excelente. Al día siguiente, nos enteramos que amanecieron y que fue lo máximo, pero ni modo. Con Mafalda y con La comunicadora que estudió Sociología, quedamos en que a principios de enero, iremos a amanecer a algún sitio chévere porque quedamos picadas. 

P.D. La canción de esta entrada es Moves like Jagger, de Maroon 5. 


jueves, 13 de diciembre de 2012

Confesión Nº250: Me siento extraña

TTodos estos días me he sentido extraña, tanto corporal como mentalmente. No sé qué pasa conmigo, creo que se debe a que todavía no he superado mi ataque de hace unos días. Lo bueno es que ya ando volviendo a la normalidad (o al menos eso creo) y que ya estoy de vacaciones. Hoy creo que iré a una fiesta que hay en la universidad en la que estarán todas las escuelas, es muy cerca de Trastorno (así le decimos cariñosamente al edificio en el que estudiamos). Iré con mis amigos de la uni, con La comunicadora que estudió Sociología y con sus amigos, aunque todavía no estoy segura. Veamos cómo se desarrolla el día, ya sabemos que las mejores cosas son las que pasan de repente y sin planearlas. 

Estos días me ha pegado muchísimo estar sola, todos andan haciendo planes para las fiestas con sus parejas y yo haré lo mismo de siempre, no obstante, me di cuenta de algo, estoy sola porque quiero. Esta situción es algo complicada porque no me falta gente con quien andar, pero es que espero a la persona correcta. 
Yo estoy dispuesta a ceder en algunos aspectos de la lista, pero hay muchos en los que no cederé ni un poquitito y por eso ando sola. La Karateca dice que soy demasiado meticulosa con eso, yo pienso que no he encontrado a alguien que realmente me mueva el piso, porque la idea tampoco es estar con alguien por andar.

Mi lista es algo extraña, pero la pondré aquí para que se rían un rato:

-La primera cosa de la lista es que tiene que ser medianamente feo. Sí, esto es extraño, pero a mí me gusta la gente fea, pero es un feo extraño, es el feo que acomodándolo mejor, bañándolo y vistiéndolo chévere, cambia. 

-Tiene que ser muy alto. Yo soy enana, mido 1 metro y 54 centímetros, así que todo el mundo es más alto que yo, sin embargo, eso a mí no me basta. Quiero un carajo de 1.80 para arriba porque un tipo alto es demasiado sexy y este es uno de los aspectos en los que no quiero, me niego a ceder. Como se imaginarán, ya esto es un desafío en un país en el que el habitante promedio de vaina alcanza el 1.70, pero no importa, soy paciente. 

-Tiene que ser blanco, muy blanco. No sé por qué, a mí me encantan los chamos tirando a transparente (ok, exagero jajaja). Me encantan los cachetes rosaditos, me encanta un chamo así, aunque si encontrara a alguien que me gustara y fuese moreno, no habría problemas, puedo ceder en esto. 

-Es PRIMORDIAL que sea inteligente, pero muy muy inteligente. Un hombre puede ser el feo más feo de todos los feos, pero si siempre tiene temas de conversación inteligentes, podrá llamar mi atención y me encantará pasar tiempo con él. En este aspecto no negocio, de hecho todos los demás aspectos se pueden ir al carajo si me atrae alguien por su inteligencia. Creo que es porque me encanta aprender y estar con alguien inteligente es un reto porque siempre hay que estar leyendo y conociendo cosas nuevas.

-También es PRIMORDIAL que sea aseado y que huela divino. No hay cosa más sabrosa que saludar a un hombre que huele rico, así que imagínense lo agradable que es cuando esa persona es tu novio... Creánme, es muy chévere. Aquí tampoco negocio.

-Otra cosa muy importante es que tenga visión a futuro. De nada sirve ser inteligente, parecer agradable y que tenga todo lo que quiero si no tiene visión a futuro. Seamos sinceros, un hombre que sabe lo que quiere y trabaja por eso es la cosa más sexy de esta vida. La seguridad es un aspecto demasiado atrayente y eso le falta a muchísima gente a mi alrededor (incluyéndome)

-Por último, pero no menos importante, es que se lleve bien con la gente que conozco. Tener un novio que no se lleva bien con tu familia, amigos y conocidos es la cosa más pesada que te pueda suceder porque tienes que partir tu vida en 2: tu novio y todos los demás. Si pasa esto, puede suceder algo muy curioso y es que no seas igual con él que con los demás. Esto es muy peligroso, así que quiero un novio chévere. 

Hay una lista de plus que he hablado con Mafalda, con La futura médico potteriana y con La comunicadora que estudió Sociología. Esos plus son excelentes, pero pedir todo esto más los plus es creer en pajaritos preñados, así que no me queda más que rogarle a la vida que el que me toque, venga con muchos de los plus que quiero. Le voy a pedir a La que no tenía Twitter que este año me incluya en su lista del Espíritu de la Navidad, a ver si así llega mi regalo. Hace 4 años pasó, aunque la gracia no salió muy bien que digamos. Ya veremos qué pasa, por lo pronto, los dejo. Voy tarde a practicar interpretación con Mafalda. 

P.D. La canción de hoy es Smile like you mean it, de The Killers. En realidad no es de hoy, pero esta semana ha sonado bastante en mi cabeza, así que aquí la dejo.