domingo, 27 de marzo de 2011

Confesión Nº56: Hay días, como hoy, en los que pierdo el norte...

Quiero un traje de baño completo verde grama, pero necesito rebajar. Ser gorda se está transformando en un gran problema, pero creo que hablaré de eso en otro post. La gente se está dando cuenta de los graves problemas que estoy atravesando, así que trato de disimular pero ya se me olvidó cómo. Mi mamá no está entendiendo que si yo no me deshago de mi pequeño problema este año podría cambiar para siempre mi forma de ser, y parece que no le está gustando a nadie, ni siquiera a mí. Nunca lo conocí, nunca lo conoceré; he dicho. Mi cuarto refleja perfectamente mi aspecto psicológico en este momento, es todo un caos y no es por mí. Estudiar en esta universidad, en este país se está transformando en una pérdida de tiempo, así que capaz un día de estos tomo un bolso, con pasaporte en mano, y me voy al país donde nació mi papá o donde sea. Mientras más veo a mis padres y recuerdo lo que me pasó, más prefiero quedarme sola mientras resuelvo mi vida. Mañana empiezo el gimnasio como primer paso hacia todo lo que quiero, así que me sabe todo lo demás. Ya no necesito que llegue julio, creo que ya hasta perdió el sentido, pero x´s. El caso es que jamás las cosas han sido como se suponía que debían ser, esta vez no tiene por qué ser diferente aunque yo quiera. Muestra de ello es que hasta su mamá parece haber desaparecido, así que puff, pasó. Ya no necesito que llegue julio, porque o no escribirá o todo seguirá igual. Todos los días lo repito. Lo admito: estoy deprimida, con el autoestima por el piso y encerrada en un círculo vicioso. No quiero escuchar a nadie, yo nada más quiero encerrarme en un sitio donde no deba ver a nadie y pueda hacer lo que me plazca. Sí, mi mente está enferma y necesita que la curen, así que debería hablar con algún especialista. Me sigue gustando alguien, pero yo no estoy en las mejores condiciones para empezar una relación, no sería justo con él, ni conmigo, así que mejor olvido la idea.

No me gusta sentirme así, me extraño muchísimo. Sí, hay días en los que me río como loca, en los que parezco normal, y eso se lo debo a mis nuevos amigos, pero los problemas sólo dejan de estar presentes por un rato. Quiero dejar de vivir aquí, me siento peor cada día, como asfixiada. Nadie entiende por lo que estoy pasando, así que espero que el ejercicio me aclare la mente y me haga estar en sintonía con todos de nuevo. Estuve hablando con mi mamá y me di cuenta que tiene serios problemas de confianza en mí, y no entiendo por qué. Hay veces en las que yo quisiera dejar de compartir casa con ella. Por mi manía de esperar que lleguen las cosas se me está olvidando vivir y creo que la vida me pasará factura en algún momento. Quiero trabajar, necesito trabajar. Es probable que el año que viene trabaje en un campamento lejos muy lejos de aquí, veremos qué pasa. Del cuento que se supone que escribo para el concurso, sólo llevo 1 página. Lo bueno de extrañarme tanto a mí es que dejé de extrañarlo a él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario