martes, 24 de enero de 2012

Confesión N°141: Esto es raro, pero se siente bien.

Estoy aquí escribiendo y tengo ganas de comer un Magnum (los venezolanos saben qué son, los que no, es un helado de mantecado con cobertura del mejor chocolate del mundo y almendras). ¿Saben las películas de los 90 en las que Meg Ryan y Sandra Bullock eran las protagonistas? Bueno, yo me siento como ellas en esas películas. Ando en pantalones cómodos, camisa suelta y un peinado despeinado, pensando en cómo haré el examen de filosofía del siglo XVII en francés (esta vez el tema sí es interesante, de hecho debería escribir aquí de ello), en la flojera que tengo de buscar escritoras portuguesas hasta 1975, en las pocas ganas que tengo de ir mañana a la uni, a pesar de que tengo examen y en que tengo una casa que acomodar y sé que dentro de 2 horas me dará sueño porque ahora parezco una gallina.

A pesar de todo eso, siento que mi vida está bien. Está bien porque estoy empezando a dejar de lado las cosas que no me gustan y mis papás se están dando cuenta. Está bien porque pareciera que ellos se están dando cuenta de lo que están haciendo y que quisieran enmendar el error. Está bien porque ya no soy la nubecita negra que iba caminando por la calle recogiendo sólo malas energías y enfermándose. Está bien porque aunque Murphy a veces me agarra como su perrita durante todo un día, yo puedo tomármelo con soda y reírme en el proceso. Está bien porque ya no tengo llanto reprimido. Está bien porque ya no escribo pensando en qué va a pensar mi ex mientras lee lo que escribí. Está bien porque yo sé que en algún momento de la que espero sea una larga vida, volveré a encontrarme con él y podrá contarme su parte de la historia, pero también está bien porque sé que sólo quiero eso. Por último, mi vida está bien porque tuve el valor de pedir ayuda a una completa desconocida para conseguir herramientas que me permitan arreglar todo aquello que está mal y ése, creo que es el mejor indicador de que voy por el buen camino. 

Después de todo eso yo siento que estoy sólo caminando en un parque mientras suena alguna canción pop/rock cursi  justo como en las películas románticas de los 90. De hecho, creo que mañana ayudaré a esa sensación yendo a caminar desde la uni hasta Zona Rental con el reproductor encendido con la canción que estoy escuchando. ¿Saben? Ahora que veo, me encantan las tragedias y los clichés. Creo que por eso estoy tomándome con soda todo esto. Pero ya en serio, ¿sería mucho pedir que apareciera algún desconocido inteligente al rescate? Extraño tener a alguien 24/7 para hablar de cosas interesantes sin parecer nerd. 

P.D. Esta semana no he comido dulces, de hecho creo que perdí algo de peso, y como todavía no logro sacarme de la cabeza el Magnum del principio, iré a comprar uno. La canción que escucho es All we are de OneRepublic (¡estoy enamorada de ellooosss!) y se la dedico a él, aunque sé que ya no me lee.


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