miércoles, 20 de junio de 2012

Confesión Nº211: Me atreví a mandar el mensaje

Bien, después de casi una larga semana, me atreví a mandar el bendito mensaje. Obviamente todo salió como yo esperaba: fue una mierda. Por esto me había tardado tanto en decidirme en mandarlo, yo sabía que el resultado sería éste. Todos los escenarios posibles que habían pasado por mi cabeza, se volvieron realidad. De lo único que me arrepiento es de haber lastimado a mi pobre orgullo, de resto, no me arrepiento de nada. ¿que por qué no me arrepiento de nada? Porque si no hubiese seguido preguntándome por el "Y si" y esa leve frase no me habría dejado vivir tranquilamente. Esta vez hice un último esfuerzo, decidí ser yo la que mandara todo a la mierda y dijera: "¿Sabes qué? Necesito saber de ti". Obvio sirvió para un carajo porque me respondieron por cortesía y de mala gana, pero me di cuenta de 4 cosas:

1. Que uno no quiere a nadie para siempre.
2. Que a veces el orgullo es mucho más fuerte que cualquier otra cosa y que no basta que una sóla persona se lo trague
3. Que estoy viendo demasiados doramas y me estoy creyendo las pendejadas de que pase lo que pase, uno siempre va a contar con el apoyo de la persona que quiere y que esa persona siempre va a querer a uno de regreso, a pesar de las actitudes estúpidas.
4. Que el carajo es un mentiroso porque nada más en la última semana visitó mi blog 6 veces, incluídas 2 visitas de hoy.

El caso es que me siento más tranquila, ya despejé dudas, me deshice de inquietudes y puedo decir: la vaina no fue culpa mía porque arrastré mi orgullo. Como me dijo hace unos meses mi amiga La futura médico potteriana: "Fiore, ese carajo no es el mismo del que tú te enamoraste, supéralo porque ya no existe". Ahora le creo. La verdad es que le creí entonces, pero todavía guardaba la esperanza de que quedara algo del carajo que me tomó de la mano bajo la lluvia mientras corríamos después de celebrar nuestro primer aniversario. Y me da rabia tener que creerle y también que me dé rabia estar molesta por ello. También me da rabia que mi reto Amélie era para él, me da rabia que la señal no llegó sino hasta 3 días después de que se acabó el plazo y me da rabia la distancia. Me da rabia que sea la primera vez que yo decido ser la que escribe y que me haya tratado así porque me hace pensar en cuántas veces debí entonces yo mandarlo a la mierda, empezando por la última vez que me habló para preguntarme por el video que había hecho. Porque sí, es verdad que la última vez que hablamos yo le dije que no quería que me volviera a buscar en lo que nos restaba de vida, pero todos sabemos que yo jamás hablo en serio cuando estoy demasiado molesta. Además, una mujer con el período anda con las hormonas hechas un nido. Bueno mentira, yo sí estaba muy molesta y en serio no quería saber más nada de él.

¿Saben qué? Yo creo que probablemente lo que me dio más rabia fue la pose de "yo soy duro y tú ya no me importas" cuando yo sé a qué hora entra y sale de aquí. Sólo me gustaría saber el motivo de esto, porque la verdad es que yo fui muy sincera en cuanto a lo que dije. Y si no es otro que el orgullo, supongo que lo mejor es que haya pasado esto. Bueno, ya no me atormentaré más. Me largo a seguir viendo doramas, parece que es el único sitio en el que voy a conseguir lo que busco.

P.D. Los dejo con Don´t you remember de Adele porque para este post, lamentablemente, se necesita una canción rastrera. Sabemos que Adele es especialista es eso...


P.D.2 Yo sé lo que deben pensar de mí por esto, pero hoy no me importa, mañana me preocupo por ello.

No hay comentarios:

Publicar un comentario