domingo, 24 de junio de 2012

Confesión Nº214: Me dio el ataque que necesitaba

Hoy estallé. Un pequeño incidente hizo que terminara diciendo todo lo que me molesta, hizo que llorara como si tuviese 5, hizo que pataleara, hizo que mientras estaba molesta pusiera todas mis energías en hacer algo de provecho. Luego me sequé las lágrimas, me calmé y decidí eliminar de mi vista todo lo que me hiciera mal, así que comencé por meter en una bolsa y sacar de mi cuarto peluches, llaveros, perfumes, reloj y cualquier otra cosa que me haya regalado él. Creo que lo mejor es que regale todas esas cosas, o que las bote, ya no tiene ningún caso. 

También discutí con mi hermano, me molesté con mi papá y volví a sentirme como en noviembre en cuanto a ellos. Quiero que todos dejen de importarme. Quiero que no me importe no importarle a mi ex, quiero que no me importe ser ignorada por mis padres, quiero que no me importe que esas cosas me importen. Ese ataque de hoy sirvió para liberar un montón de frustración. No saben lo liberador que fue gritar como si fuese la última vez que lo hiciera, ni lo tranquila que me sentí después de decirme que llorar estaba bien si eso era lo que quería. Decidí deshacerme de todo porque entendí que él no volverá y que yo debo seguir adelante, también porque estaba demasiado molesta con mi papá y con mi hermano y lanzar cosas con rabia dentro de una bolsa libera estrés.

Esto es extraño, porque sigo volviendo a estos sentimientos, a pesar de que me gusta alguien más, a pesar de que sabía cómo reaccionaría él, a pesar de que no quiero volver a pasar por el proceso de siempre. Yo no me entiendo, les juro que no me entiendo. La comunicadora que estudió sociología dice que a veces uno se hace bolas con este tipo de cosas por miedo a estar solo, por miedo a sólo contar con uno y creo que estoy muy de acuerdo. Es muy probable que si tuviese un novio no pensara tanto en mi ex y no lo extrañara por los motivos que lo extraño. Porque lo extraño por vainas tan maricas como un abrazo, una conversación o un beso y eso siempre puedes obtenerlo de alguien más. El problema también es que no me atrevo a dar el paso con la persona que me gusta porque sigo clavada con mi ex y no me gustaría lastimar a esa persona en caso de que pasara algo. Se vuelve entonces todo un círculo vicioso. 

Estoy cansada de nunca poder estar segura de qué es lo que quiero hacer, por eso estas vacaciones prometen: tengo un plan. Obviamente no puedo decir cuál es (no tranquilos, no lo incluye a él) pero tengo pensado algo que puedo hacer. Así que trabajaré, me tripearé mis vacaciones, iré al gimnasio con Mi compañero de aventuras, saldré con él y el resto de mis amigos, comeré sano, veré cómo van las cosas con el carajo que me gusta y resolveré este pequeño asunto porque ya basta de estar vuelta un ocho. No llego a mi cumpleaños número 21 en el mismo estado del año pasado, es hora de madurar un pelo. Es todo por hoy, me iré a terminar de traducir. 

P.D. Los dejo con Smile like you mean it de The Killers. ¿Que por qué? Porque quiero. =)

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