viernes, 29 de marzo de 2013

Confesión Nº273: Ver sufrir a la gente que uno quiere es desesperante

No me había dado cuenta, pero últimamente me ha tocado ver sufrir a mucha gente de mi lista de personas favoritas en el mundo. La primera en la lista es La comunicadora que estudió Sociología. Nunca he dicho lo importante que es para mí por aquí, pero al menos se lo he dicho a ella. Ella en un año se ha convertido en una de esas personas que uno espera que estén con uno por el resto de la vida, cosa que no ha hecho mucha gente que ha estado conmigo por mucho tiempo. A ella me cuesta mucho verla sufrir porque tiende a no exteriorizar nada, todo lo guarda hasta que de repente explota. Afortunadamente, ha decidido desahogarse de la mejor manera que puede: escribiendo. Yo sé que ella logrará sentirse mejor y aprenderá a lidiar con esto, pero sé que dejará una marquita que jamás podrá olvidar. 

La segunda persona que me ha tocado ver sufrir es a Mi ex. Estamos en un punto extraño en el que ambos nos ayudamos con los problemas. Él básicamente se siente solo y busca compañía, afecto y amor en cualquier sitio y en esa búsqueda exhaustiva de cariño, se lastima sin razón por motivos tan tontos como creerse enamorado de una caraja que tiene menos de 3 meses conociendo. También están su falta de esperanza, su falta de ganas de llegar a una meta para luego conseguir otras. Eso me preocupa, cuando uno no tiene motivos fuertes para pararse de la cama y salir al mundo, termina cometiendo estupideces. Espero que no sea su caso. 

El tercer caso es mi mamá. Mi mamá ha tenido un lento proceso de autodestrucción durante los últimos 3 años y justo el miércoles en la tarde todo estalló. Mi mamá ha aumentado excesivamente de peso, ha dejado de arreglarse, ha cambiado su manera de ver las cosas, su manera de vivir la vida y en el proceso ha dejado de quererse. Al hacer esto, se ha hecho mucho daño físico. Esto se manifestó el miércoles, cuando comenzó con un dolor en el abdomen. Tuve que salir corriendo con ella desde Narnia directo a un hospital porque el dolor era espantoso. Desde entonces he estado metida en hospitales y casi no he dormido. Anoche sólo dormí hora y media durante períodos de 20-30 minutos, pero eso no es lo peor. Lo peor es que aún no se sabe qué tiene. Estamos en Semana Santa, todo está cerrado y no hay dónde hacerle una serie de estudios que necesita. No la pueden cedar porque si necesita ser operada no puede estar medicada. Así que me ha tocado ver cómo sufre a lo largo de 2 días enteros sin poder hacer nada. Anoche lloré de impotencia y de miedo porque no sé qué haría sin mi mamá y es horrible verla sufrir y no poder hacer nada para aliviarla. Sólo puedo ayudarla a moverse de un lado a otro, llamar a enfermeras para que sustituyan el suero y preguntarle si se le ha pasado el dolor. En serio quiero que esto acabe, es agotador tanto física como mentalmente. 

El caso es que me desespera ver cómo la gente que quiero sufre y no puedo hacer nada. No puedo hacer más que escuchar a La comunicadora que estudió Sociología cuando decide hablar de lo que la lastima, no puedo hacer más que leer a Mi ex mientras dice que no quiere creer en el amor y que dedicará su vida a ser excelente en su profesión y no puedo hacer más que ver a mi mamá llorando de dolor, mientras tomo su mano y ese caso es el peor. Espero que todo acabe pronto, mientras tanto, mi canción favorita porque necesito cosas que me alegren la vida, los dejo con Animal, de Neon Trees. 









1 comentario:

  1. Sólo puedo decir algo: Te quiero muchote. Ya vendrán tiempos mejores.

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