
Todos los días ella me repite que voy a estar bien. Y hay una parte de mí que quiere creerle, pero hay otra que lo duda y vuelve siempre al punto de partida. Ahora que parece que los rollos con mi mamá se solucionaron, tengo demasiado tiempo para pensar, y odio el tiempo en el que mi cerebro anda ocioso. Ahora ando leyendo un libro de esos que me gustan pensando en mil cosas que no son para nada productivas.
Tengo una exposición importantísima la semana que viene y yo ando leyendo literatura rosa mientras pienso en todas mis posibilidades y en las ganas que tengo de concluir lo que empecé el año pasado: el club de escritura. No sé si sea tarde, pero tengo ganas de empezar de nuevo. También ando pensando que tal vez perdí mi dinero cuando decidí regresar al gimnasio, pero ya veremos. Además, últimamente quiero que él deje de aparecer repentinamente en mis pensamientos. Se supone que puedo tener control sobre ellos, ¿no? Bueno, quiero que deje de aparecer. De todas maneras, aunque hablara con él y pudiese darme permiso para pensarlo, no va a estar aquí para lo que lo quiero y él no quiere estar aquí, entonces da igual. Esto me hace recordar que necesito conseguir a alguien que me haga sentir que sus brazos son el lugar más seguro del mundo, capaz ése es uno de los motivos por los cuales ando así: ya no tengo refugio a donde ir cuando me siento mal y últimamente eso es una constante...
Tengo una exposición importantísima la semana que viene y yo ando leyendo literatura rosa mientras pienso en todas mis posibilidades y en las ganas que tengo de concluir lo que empecé el año pasado: el club de escritura. No sé si sea tarde, pero tengo ganas de empezar de nuevo. También ando pensando que tal vez perdí mi dinero cuando decidí regresar al gimnasio, pero ya veremos. Además, últimamente quiero que él deje de aparecer repentinamente en mis pensamientos. Se supone que puedo tener control sobre ellos, ¿no? Bueno, quiero que deje de aparecer. De todas maneras, aunque hablara con él y pudiese darme permiso para pensarlo, no va a estar aquí para lo que lo quiero y él no quiere estar aquí, entonces da igual. Esto me hace recordar que necesito conseguir a alguien que me haga sentir que sus brazos son el lugar más seguro del mundo, capaz ése es uno de los motivos por los cuales ando así: ya no tengo refugio a donde ir cuando me siento mal y últimamente eso es una constante...
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