martes, 6 de marzo de 2012

Confesión N°160: Esos días del mes me joden la existencia

Ando en esos días del mes en los que las mujeres andamos demasiado sensibles y sólo queremos dormir y comer chocolate (no, no lo puedo hacer, por lo menos no como única actividad). El caso es que de todo hacemos un drama, todo nos hace llorar, todo nos emociona, de manera positiva o negativa, pero lo hace. Yo odio a las hormonas femeninas, hacen que pierda estabilidad emocional. Hoy terminé llorando como estúpida mientras mi ex montaba un espectáculo en lugar de defenderme, pero al menos me largué antes de que siguiera. Mis hormonas han causado muchísimos de los rollos que tuvimos mientras fuimos novios, sin embargo, esta vez no fueron mis hormonas sino su paranoia.

Cambiando de tema, otra de las cosas que me impresiona mucho mientras las mujeres andamos en nuestros días es lo que pasa por nuestras cabezas. No se imaginan lo que puede llegar a pensar una mujer mientras tiene el período y días después de que se va, la verdad es muy cómico, va desde cosas subidas de tono a tener niveles muy altos de odio hacia mujeres muy lindas. Pero tengo muchas cosas que odiar del período, como por ejemplo, el sangrado (yo sé que ya me estoy pasando de explícita, pero si no les gusta, no sigan leyendo). Si alguien vio la peli Amigos con derechos (Kutcher y Portman) se siente igual a como se sentía el papel de Natalie Portman en esa película, además, la canción es perfecta, Keep bleeding de Leona Lewis. Otra cosa es que nuestro período es muy caro (por lo menos en Venezuela lo es), un paquete de toallas sanitarias cuesta lo mismo que una jornada de trabajo por sueldo mínimo. 

Sí, definitivamente el período es el momento del mes que más odio. Tú quieres parar a las hormonas, quieres bajar la intensidad, pero no puedes porque andas burda de jeva y todo te produce ganas de llorar o te molesta en exceso. Yo hubiese preferido ser niño, así las cosas serían como son todos los días del mes y no tendría que andar preocupándome por mariqueras como afeitarme las piernas, que la talla del sostén sea la adecuada o si el perfume que uso combina con mi personalidad. Así que sí, estos días del mes me joden la existencia. 

P.D. Esta canción la escuché en la peli que vi hoy: Moneyball. Me gustó muchísimo y la he estado tarareando mientras he estado despierta después de verla. Se llama The Show y es de Lenka, aunque me gustó mucho más la versión de Moneyball. Aquí se las dejo. 


2 comentarios:

  1. Hola Fiore,
    Por acá hace años que los hombres nos afeitamos piernas y más... en un principio la escusa era hacer bicicleta, un saludo

    PD: vives en ccs?

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  2. Jajaja y yo apoyo la acción de que los hombres se afeiten, indica bastante consideración hacia las mujeres. Y no, por desgracia no vivo en Caracas, pero sí relativamente cerca. Yo vivo en un pueblo costero que está a una hora cuando no hay tráfico (entre las 11 y las 4 y 30 de la mañana) y a 2 y 30 o 3 cuando el tráfico es horrendo.

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