Bien, como he pasado una semana sin escribir, en lugar de contarles todo con muchos detalles, haré un resumen detallado, pero no súper específico de lo que ha pasado. Primero que nada quiero explicar por qué dejé de escribir durante una semana. Justo ahora estoy molesta conmigo por permitir que lo que alguien pudiera pensar de mí afectara la frecuencia con la que escribo aquí, sobre todo cuando me había prometido a mí misma que jamás un carajo volvería a influir en cómo, cuándo y por qué escribía en el blog. El caso es que no había escrito, a pesar de que llegué el lunes, porque tenía miedo de que él pudiera leer todo lo que había aquí. De hecho ayer entró por casualidad, justo después de que yo había reestablecido como borradores las dos últimas entradas. Obvio entré en pánico, pero luego me relajé y dejé que pasara lo que tenía que pasar.
El viaje fue todo un éxito, la pasamos fenomenal. Llegamos el miércoles antes de mediodía y ellos se fueron a sus casas el sábado en la madrugada. Fueron 3 días de diversión, de comida rica, de rememorar cosas y de relajación. La situación con Mi compañero de aventuras fue algo extraña, pero sigo sin saber si son imaginaciones mías. El viernes bebí un poco más de la cuenta y terminé metiendo la pata: yo ese día en la tarde había estado medio apagada y ellos se dieron cuenta porque están acostumbrados a verme riéndome y pasándola chévere. Mi compañero de aventuras insistió hasta que se me salió decir por qué estaba molesta, mi ex regresaba el viernes y yo andaba pensando en cómo habían cambiado las cosas. Él se molestó conmigo y me dijo un montón de cosas que me lastimaron, La comunicadora que estudió Sociología pensaba parecido, pero lo dijo más bonito, aunque en medio de todo, la mandé a joderse. Les dije que quería hablar con él, Mi compañero de aventuras siguió diciendo cosas feas y La comunicadora que estudió Sociología si bien no me apoyó, no me atacó de frente. Ellos se fueron el sábado y yo llegué a mi casa el lunes. Me aburrí como ostra mientras estuve sin ellos, pero normal.
Cuando llegué a mi casa revisé todas mis redes sociales, pensé en actualizar el blog, de hecho dejé algo en borradores, pero nunca lo terminé, dormí toda la mañana y a mediodía, cuando me levanté, revisé mi correo para ver si me había llegado algo de la uni y para ver los correos que normalmente reviso. No se imaginan mi sorpresa al ver un mensaje de él en la bandeja de entrada, casi 3 semanas se tardó en responderme el bendito correo. Fue un escueto mensaje de una línea en el que me decía para vernos, si me sentía bien, en el transcurso de esta semana. Por un momento pensé en no responder, luego me dije que seguro me arrepentiría porque seguiría cargando con todo lo que le quiero decir. El mensaje me sirvió para darme cuenta de que ya no lo amo y me alegré, sin embargo, sigo necesitando hablar con él.
En la noche del lunes, Mi compañero de aventuras y La comunicadora que estudió Sociología vinieron a la casa para cenar Pepitos, ver películas y hablar tonterías. Comimos, hablamos un rato y pusimos Sí, señor porque La comunicadora que estudió Sociología quería reírse. En medio de la peli, Mi compañero de aventuras se quedó dormido en mi cama, yo me puse a hablar con La futura médico potteriana por MSN mientras que La comunicadora que estudió Sociología seguía viendo la peli. Cuando terminó, el chisme de La futura médico potteriana estaba demasiado bueno, así que La comunicadora y yo andábamos hablando con ella cual quinceañeras con hormonas alborotadas. Terminamos yéndonos las dos a la sala a hablar, hasta que se hizo muy tarde y fue a despertar a Mi compañero de aventuras. Luego estuvimos hablando los 3 hasta que se molestaron conmigo porque les dije que no me daban amor como La futura médico potteriana.
Hoy fui a llevar papeles a algunos hoteles para trabajar durante vacaciones y Mi compañero de aventuras me acompañó. Fue muy extraño porque se suponía que iría sola, pero él apareció en la casa, me preguntó si podía acompañarme y nos fuimos. Me acompañó a sacarme unas fotos, a imprimir los currículos y luego a llevarlos a los respectivos hoteles. Me invitó a almorzar al mismo sitio en el que estuve con los papás de Mi ex la última vez, pero no tenía ganas de comer allí, así que fuimos al último hotel, me entrevistaron, dejé los papeles y nos fuimos. Al llegar a la parada de los carros me encontré con mi chichero favorito, me regaló un pote gigante de mezcla para chicha y Mi compañero de aventuras me regalo una chicha que estaba divina. Estuve un rato hablando con el chichero y Mi compañero de aventuras se fue al carro. Una vez ahí hablamos tonterías hasta llegar a donde vivimos.
Como ven, últimamente mis días son un poco movidos y me gusta eso. Mi compañero de aventuras es una de las razones del cese de la inactividad, gracias a él y a las muchachas, siempre está pasando algo y es muy chévere siempre tener cosas para contar. A él, muchas gracias por siempre acompañarme en el montón de cosas por las que paso y hacerle honor al seudónimo que le puse.
P.D. Él ya sabe la dirección del blog, entró aquí por accidente, espero que la haya olvidado porque quiero decírselo de frente. La canción de esta entrada es Segundo plato, de Voz Veis. Fue una de las canciones que canté durante el viaje y me gusta mucho. Nos leemos, sean felices.
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