He vuelto a estar ausente durante un largo período, mis disculpas. La universidad me está quitando muchísimo tiempo y energía, así que a veces llego con ganas de escribir, pero ando tan agotada que prefiero gastar los 30 minutos o la hora que gastaré escribiendo, durmiendo. La verdad, no ha pasado mucho, aparte de que ahora me arreglo y todos lo notan y viven diciéndome lo bien que me veo. Justo ahora me mortifica el hecho de que no me gusta nadie realmente, porque sí, veo gente por la calle y me parece atractiva, trato con gente y me parece chévere, pero no me siento atraída de verdad por nadie, es como si andara en modo neutro por la vida, nunca antes me ha pasado esto.
Creo que me siento tan rara por eso. Yo estaba acostumbrada a que me gustara alguien y a que todo lo que hiciera girara en torno a esa persona, y no me malinterpreten, este hecho no es de Mi ex para acá, ha sido desde siempre. Recuerdo que cuando estaba en el cole me obligaba a ir todos los días para poder ver a los niños que me gustaban (esto, obvio, en diferentes períodos, no todos al mismo tiempo). El caso es que es extraño andar haciendo cosas para mí, dedicarme tiempo, quererme. Se siente raro, pero, extrañamente, est{a funcionando. Hago las tareas con tiempo, limpio la casa sin problemas, me despierto en la mañana, con mucho sueño, pero lo hago porque sé que si me quedo dormida la única que se meterá en problemas seré yo.
Me parece que esto tiene que ver con madurez. A veces me descubro planeando mi día en el autobús a las 5 y 30 de la mañana para que me dé tiempo de hacer todo y, aún así, el tiempo nunca es suficiente, creo que a mi día le están faltando unas 6 horas. A pesar de todo, me siento feliz. Yo no sabía el placer que daba hacer las tareas con tiempo o tripearme las guías que me leo, para luego aplicarlas seriamente a todo lo que tengo que hacer. Tampoco sabía qué tan duro tenía que trabajar para alcanzar lo que quiero hasta que este año comenzó. ¿Saben qué es lo mejor? Ahora que estoy organizada hay muchísima más gente en mi vida y aunque siempre tengo muchas cosas qué hacer, si me organizo, me da tiempo de compartir con ellos.
El viernes pasado fue lo máximo. Estuve en mi lugar favorito en el mundo con Mi compañera de retardos y con Joao. Salimos de clases se interpretación consecutiva de portugués y fue como si alcanzáramos el cielo, era viernes y seríamos libres por los próximos 2 días, Mi compañera de retardos y yo andábamos preguntándonos qué queríamos hacer y ambas terminamos gritando: "Vamos a Tierra de nadie". Aquello fue música para nuestros oídos, íbamos riéndonos y todo cuando nos encontramos a Joao. Compramos Palmeritas (son mi nuevo vicio) y fuimos a sentarnos. Mi compañera de retardos almorzaba, Joao corregía exámenes de sus alumnos y yo estaba acostada en la grama morseando y disfrutando el momento. Andábamos hablando de cosas con y sin importancia al mismo tiempo y fuimos felices durante toda la tarde del viernes.
El martes también fui a la tarde de Risas Azules, éste es un evento que organiza la universidad anualmente, durante la semana del Estudiante. Vienen muchísimos humoristas nacionales. Los destacados de este año fueron Laureano Márquez, Boby comedia y Alejandra Otero. A este evento fui con La Karateca y nos reímos un montón, pero tuvimos que írnos antes de que terminara porque era tarde y luego iba a ser difícil conseguir transporte.
Ahora, quiero pasar a otro tema. Últimamente mucha gente se está desahogando conmigo, no sé si esto es bueno o malo. Tengo la impresión de que lo hacen porque inspiro confianza y no tiendo a juzgar a la gente, normalmente los escucho, les doy mi punto de vista y ellos se van tranquilitos pensando en lo que deberían o no deberían hacer. Es extraño, porque saben que me cuesta mucho mantener secretos, sin embargo, lo hago, en la medida de lo posible. Lo importante es que últimamente no tengo a quién contarle lo que me pasa, nadie me inspira confianza y La futura médico potteriana anda extraña y La comunicadora que estudió Sociología anda ocupada. Está Mi compañero de aventuras, pero nunca es lo mismo contarle las cosas que te mortifican a un hombre que a una mujer. Tengo que ver qué hago al respecto, creo que eso es todo por hoy. Au revoir, terriens.
P.D. La canción del día es Animal, de Neon Trees. Creo que es por mucho mi canción favorita, la escucho a diario y me sigue gustando tanto como el primer día. ¡Sean felices!
