martes, 30 de abril de 2013

Confesión Nº278: Tengo problemas con las etiquetas

Como dice el título de esta entrada, yo tengo problemas con las etiquetas. Yo necesito que las cosas sean llamadas por algún nombre porque yo no sirvo para ir por la vida dejándome llevar, como saben, las sorpresas no me gustan. Yo siempre he pensado que las cosas o son o no son, es por esto que la escala de grises de la vida termina molestándome siempre. Esto comienza a joderme. Y me disculpan la palabrota, pero es que no encuentro otra manera de llamarlo. 

La necesidad de que todo esté dentro de una clasificación mortifica mi existencia. Mi compañera de retardos dice que no hay nada como dejarse llevar y que todo vaya surgiendo, pero eso a mí me produce ansiedad. El no saber qué puede pasar tiene efectos terribles en mí. Así que no, no puedo meterme en un lío esperando que todo funcione, cuando sé que no será así, y el hecho de no poder etiquetarlo sólo empeora las cosas. No puedo continuar aplaudiendo y haciéndome la loca ante esto. La verdad es que yo sé que estoy juntando todas las cosas para un desastre que estallará en verano.

Todavía no sé si quiero retirarme del juego o continuar en él. Sólo sé que acabará pronto. Con todos contentos o con todos amargados, pero terminará. Terminará porque llega un punto en la vida en el que uno se dice: "Chama, creo que has tenido suficiente y ya viste que esto no lleva a ningún lado". Eso y que uno se cansa de que no lo quieran como uno quiere. Entonces se le va muriendo a uno el amor también y termina diciéndose: ¿Vale la pena seguir? No sé qué sea este arranque, pero espero que sea algo bueno. Espero que sea una de esas pequeñas cosas que te llevan a buenos lugares. 

Estoy comenzando a analizar que cumpliré 22 años en octubre y que no he avanzado mucho desde los 16. Capaz todo se deba a mi imposibilidad de dejar ir las cosas. Es por esto que una de las pequeñas cosas que debo hacer por mí, para conseguir avanzar, es dejarlo ir. Me doy chance hasta el verano. No más de ahí. El problema hasta ahora ha sido que yo siempre creo en los finales felices y resulta que la vida real no es así. En la vida real, cuando no te dedican suficiente tiempo es porque no eres suficientemente importante, en la vida real, cuando te hablan de planes a futuro en los que no estás, es porque no quieren que estés. Una vez comprendido esto, es hora de avanzar y dejar de creer en pajaritos preñados, porque lo que estoy haciendo tiene un nombre y se llama: Autosaboteo, así que es momento de crecer y superarlo. 


P.D. Algún día me lo haré. Necesito ese tatuaje y no moriré sin hacérmelo. No saben lo mucho que lo quiero justo ahora. La canción del día es I will wait de Munford & Sons. La dejo precisamente porque ya no esperaré. Me doy hasta el verano para acabar con esto, así que es sólo cuestión de esperar.


lunes, 29 de abril de 2013

Confesión Nº277: Es momento de sincerarme conmigo

Bien, sé que estoy pasada y que tenía demasiados días perdida de aquí. La verdad es que no escribí porque no quería hablar de lo que ha estado pasando conmigo durante estas largas 2 semanas. Primero estaba lo del caos post electoral y en ese momento no creía tener nada bueno para decir aquí. La verdad es que no me gusta hablar de política en este rincón, lo siento demasiado mío como para andar hablando de esas cosas aquí. Luego no había nada verdaderamente emocionante y de repente vino un altercado con Mi ex. Todo "se acomodó" y ahora ando tratando de descubrirme porque no estoy contenta con cierto aspecto de mi vida en el que debo empezar a trabajar.

Esta semana he salido un montón con gente de la universidad. El miércoles fuimos al cine a ver una peli de terror. Fue muy cómico vernos a todos agarrados de las manos mientras gritábamos para terminar riéndonos. Lo más cómico es que yo no quería ir. Ese día terminé con Mi compañera de retardos haciendo tests en el bus y pasó algo que me dejó pensando, les cuento más abajo. Llegué a mi casa casi a las 11 y a mi mamá le dio un ataque. El jueves acompañé a Mi compañero de aventuras al odontólogo y fuimos a comer, llegué a mi casa sin valer medio, pero la pasé chévere con él. Normalmente no hacemos nada especial, pero siempre hablamos demasiado y terminamos muertos de risa.

El viernes, luego de  la clase de Consecutiva de portu y de discutir sobre la situación de la uni con mis compañeros de clases,  fuimos a comer, a hablar tonterías y a recorrer Caracas mientras hablábamos de miles de cosas y gozábamos un mundo. Terminamos en una feria de libros en Altamira y encontré un libro. Me emocioné demasiado y ya seleccioné 2 libros para abandonar y que sean adoptados por otros. Ese día llegué relativamente temprano y tuve uno de esos pleitos pendejos con Mi ex. El sábado Mi compañero de aventuras me llevó al teatro, a comer helados y me invitó a cenar. La pasamos muy chévere y yo adoro que él se comporte conmigo como siempre lo hace. Creo saber por qué lo hace y espero que no cambie. La verdad, a veces me pregunto qué haría yo sin él.

Esta semana no vi a La comunicadora que estudió Sociología y la extrañé un montón. Creo que por eso todo fue un caos y me enrrollé tanto. Ella tiene la capacidad de poner mis 2 pies en la tierra y eso ayuda a que deje de estar pensando en pajaritos preñados. El caso es que todo comenzó el martes, con el condenado test que me hizo Mi compañera de retardos. Ese test me dejó mal porque me dijo demasiadas verdades y me dejó pensando. Luego vino la pelea con Mi ex y me sentí mal por andar cayendo en viejos patrones y confirmé cosas del test que no eran positivas. La obra a la que fui también me hizo darme cuenta de los patrones que sigo, al igual que una conversación con él.

Así que llegó el momento de sincerarme: Caigo en los patrones de conducta viejos por miedo. Yo no estoy enamorada de Mi ex, lo quiero mucho, pero no lo amo. El único motivo por el que sigo aferrándome a él es porque no ha llegado nadie más que me mueva el piso y tengo miedo. La verdad es que él ya no es el carajo que yo quiero, pero tampoco me siento cerca de encontrarlo. Probablemente anda entretenido con otra. El caso es que en el proceso me di cuenta de que no me siento a gusto conmigo y eso afecta la manera en la que me ven los demás. Y todo surgió por un comentario en FB. Yo no me siento bonita y eso hace que el mundo me vea como yo me veo. Así que uno de mis propósitos para lo que resta de año es comenzar a trabajar en mi imagen para mejorar mi autoestima. Quiero gustarme cuando me veo al espejo para gustarle a otros. Quiero que el hecho de sentirme fea no siga interfiriendo en la manera en la que me relaciono con la gente. Sinceramente, no me creo bonita, ni cerca de serlo. Eso sumado al hecho de que normalmente no me arreglo, no m e ayuda mucho.

Así que he planeado comenzar la campaña: Autoestima para Fiore. A través de esta campaña iniciada, dirigida y realizada por mí pretendo que pequeños actos como comer bien, comprarme ropa bonita, arreglarme, hacer ejercicio, salir con gente chévere, leer cosas que me gusten, hacer las cosas con tiempo y estar con gente que me haga bien, me ayuden a mejorar todo por dentro para que comience a notarse por fuera. Había una propaganda que decía: "Te ves bien, te sientes bien". Yo lo haré al revés. Me sentiré bien y me veré bien. ¿Y quién sabe? Capaz el día en el que me sienta bien conmigo ya no tendré la necesidad de buscar nada afuera. También espero que eso haga que nada provoque cambios en mi manera de ser y que deje de andar conformándome con cosas o personas que sé que no merezco. Lo más probable es que cuando esté contenta conmigo, aparezca lo que deseo. Por ahora, creo que es suficiente, debo dormir. 

P.D. La canción de hoy es Suck it and see de The Arctic Monkeys. Los extraño demasiado, pero como perdí el teléfono inteligente y el iPod anda medio muerto, pues es triste por mí.







viernes, 12 de abril de 2013

Confesión Nº276: Estoy en modo indefinido

Les juro que no me entiendo. De alguna manera regresé al estado autodestructivo de hace un tiempo. Mentalmente no me siento mal como en esa época, pero siento cómo si me estuviese haciendo daño poco a poco y de manera silenciosa. Me fijo en gente en la que sé que por un motivo o por otro, no se darán las cosas, de modo que sé que terminaré frustrada. Sigo hablando de vez en cuando con Mi ex y cuando lo hacemos, normalmente es para hablar de sus rollos. En estos días me obstiné tanto que terminé sintiéndome usada y recordando un episodio de abuso en la infancia. Al terminar esa conversación, me sentí realmente mal, era un sentimiento parecido, de alguna manera, a lo que sentía cuando tenía 6. Sé que esas conversaciones no me hacen bien y que en mi vida sólo necesito gente a la que de verdad le importe, pero creo que me cuesta dejarlo porque siento como si él no se quisiera y a veces deseo que al menos le baste con que yo lo haga para sentirse un poco mejor, el detalle es que no está funcionando y me está llevando a mí entre las patas. 

Estoy viendo también a través de mi mamá cómo actúa la mala alimentación en tu cuerpo y sigo comiendo como cerda. Sólo como frituras, dulces y cosas altas en calorías y no hago ningún tipo de ejercicios. Todos los días me repito que comeré sano al día siguiente y que haré ejercicios, pero no consigo hacerlo. Me siento mal porque sé que me estoy haciendo daño. De alguna manera he conseguido no subir de peso, pero igual, el daño no sólo se refleja en la balanza. Lo único bueno que estoy haciendo por mí en este momento a nivel físico es no comerme las uñas. Tengo casi un mes sin hacerlo y van pareciendo manos de niña. Justo ahora las tengo tipo gente normal cuando las tiene cortas. Están pintadas de rojo cereza y se ven hermosas, creo que las dejaré así hasta el domingo cuando vaya a votar. 

Éste es otro tema que me tiene vuelta loca. La política en el país es una cosa que uno casi puede tocar. No importa cuánto quieras aislarte, no importa cuánto quieras no pensar en que hay elecciones el domingo, no puedes porque en el metro, en la universidad, en la casa, en el supermercado, en la cola para agarrar el bus, la señora de al lado o el señor del juguito se encargan de recordártelo. Lo peor es cuando tu ideología política no concuerda con la persona que te buscó conversación o cuando aún concordando, la persona con la que hablas tiene un nivel de fanatismo demasiado grande. Es horrible querer pensar en literatura rosa, literatura erótica, literatura épica, idiomas, cultura, música, en el motivo por el que no se darán las cosas con el carajo que te gusta y en que si todo sigue así tendrás que conformarte con tu stalker y no poder ya que tienes que regresar a la realidad porque un cartón de huevos cuesta más del doble que hace 3 meses, porque no hay autobuses para llegar a casa porque están en marchas o porque a las pinturas de uñas les suben el precio casi que a diario. 

Antes, con una moneda yo era millonaria. Podía comprar chucherías y todavía sobraba plata, ahora una moneda es la cuarta parte de un pasaje corto y eso cambiará porque ya hablan de subir el pasaje en 60%. Ya estoy cansada de preocuparme por cosas que debería dar por sentadas, el candidato que sigo dice que hay un camino, pero de seguir así las cosas el único camino que veo es el que  me lleva al aeropuerto de Maiquetía, sin boleto de retorno, aunque una de las cosas que más quiera en la vida se llame Venezuela y aunque eso implique tener que dejar a mi familia. Últimamente siento como que no me hallo aquí, como que aquí no están las cosas que quiero, como que todo el mundo de posibilidades que quería encontrar a esta edad cuando era una adolescente sólo podré encontrarlo en otro país. Y es triste, es muy triste sentirse así con respecto al país de uno. 

Creo que la mitad de mi estado de ánimo se debe a lo fea que está Venezuela. La otra mitad se debe a lo fea que me siento yo. Últimamente mi hermano ha hecho una serie de comentarios acerca de mí que me han hecho sentir mal. En fin, lo que necesito es un cambio, un giro de 360º en mi vida, algo que cambie para que todos los otros aspectos cambien. Veamos qué pasa, capaz todo esto sólo son mis hormonas hablando. 

P.D. Los dejaré con I will wait de Mumford & Sons. Mi ex me puso a escuchar esta canción y a pesar de que al principio no le presté mucha atención, ahora ando demasiado enganchada con ella.


domingo, 7 de abril de 2013

Confesión Nº275: A mí me pasan cosas que solo la pasan al Pato Lucas

En las últimas 2 semanas, nada ha salido como yo he querido. Me fui a Narnia pensando que sólo me quedaría 2 días y terminé pasando 2 y medio porque mi mamá se enfermó. Pasé la mitad de las vacaciones metida en hospitales y la otra mitad cuidando de ella en casa. Los planes eran descansar toda Semana Santa y esta última semana leer los 2 libros que tengo pendientes, preparar la expo y hacer el trabajo pendiente para Portugués IV, hacer el resumen para Simultánea de portugués, hacer las 2 traducciones atrasadas de francés, terminar las 2 traducciones atrasadas de portugués, preparar la exposición y volver a ver un documental para Francés IV, leer sobre síntaxis de francés y practicar Simultánea y Consecutiva de francés y portugués. 

Como se imaginarán, no pude hacer nada. Apenas logré adelantar las traducciones atrasadas de portugués y leer los temas del resumen de Simultánea y de la expo de francés. Estoy súper atrasada y presiento que las próximas 2 semanas me querré tirar al Guaire. Lo único bueno es que estoy libre a partir del jueves hasta el próximo lunes, así que podré leer el libro más difícil en casa y ver cuál es el tema que escogeré para hablar, sin embargo, esos días libres también representan atraso. He visto sólo 1 o 2 clases del segundo trimestre y ya es fecha de exámenes, así que lo que se viene es candela. No sé cómo haremos para ver el contenido de 2 trimestres en menos de 3 meses, pero ahí vamos. 

En lo que respecta a mi vida sentimental, todo está mucho peor. Creo que El Gordo tiene inclinaciones sexuales dudosas y eso ha hecho que crezca mi desmotivación, no obstante, no he parado de tener sueños tontos con él y no ha dejado de gustarme, quiero creer que es porque es sólo una sospecha. Me siento mal porque me estoy cansando de estar sola y veo que es una epidemia a mi alrededor. Hay demasiados hombres gays y muchas mujeres solas. Si resulta que mis sospechas son ciertas, tengo que revisarme y ver qué estoy haciendo mal porque no es posible que los 2 muchachos que me han gustado durante el último año sean homosexuales, esto podría significar que me estoy dejando llevar por un patrón errado. 

A pesar de todo eso, no puedo quejarme. Tengo una familia y amigos fantásticos y la verdad es que, aunque siempre hay un montón de problemas, me gusta ser yo. Sólo tengo que seguir trabajando duro y esforzarme para solucionar los problemas. Faltan sólo 3 meses para que acabe este año académico y podré disfrutar de mis vacaciones. Cada vez que puedo, estoy con la gente que quiero. Me gusta lo que hago, pero todavía me falta conseguir un montón de cosas: tengo que estudiar Psicología para hacer la maestría en Sexología, tengo que conseguir trabajo, bajar 15 kilos y quiero a alguien que me haga feliz y con quien pueda compartir todos los aspectos de mi vida. 

Me parece que estoy a pasos de alcanzar todo lo que quiero, sólo debo seguir trabajando (o al menos eso quiero creer). Por ahora, trataré de terminar todo lo que tengo pendiente, votaré el próximo 14 de abril y me seguiré dejando crecer las uñas, ya mis manos están como las de la gente decente: uñas razonablemente largas, limpias y pintadas de tornasol. Creo que es todo por ahora, estos días he estado pensando en una teoría, pero ahora no tengo tiempo para explicarla, así que nos estamos leyendo. 

P.D. Los dejo con Haven´t met you yet de Michael Bublé porque ando así de cursi. Aunque no tengo motivos, sigo creyendo que estar enamorado es una de las mejores cosas que le pueden pasar a alguien. 


martes, 2 de abril de 2013

Confesión Nº274: Tengo miedo de no tomar las decisiones correctas

Hasta ahora, sólo me he arrepentido de 3 cosas que he hecho, una de ellas es no hablarle a El Gordo. Es extraño, pero normalmente el destino va tramando todo un camino y me lleva al lugar indicado, en el momento indicado, ni antes ni después. He de admitir que he llorado muchas veces queriendo que las cosas sigan siempre de la manera en la que me siento más cómoda, pero resulta que cuando dan un giro de 360 grados, terminan gustándome mucho más que antes, así que no me arrepiento de cosas que pensaba que eran un error. 

Aunque no tengo grandes arrepentimientos, tengo miedo. Este miedo comenzó en una sala de espera de uno de los muchos hospitales en los que estuve en la última semana. Al pensar en las muchas y muy variadas malas decisiones que ha tomado mi mamá a lo largo de la vida, comencé a temer arrepentirme de todo lo que hago ahora. Yo estoy segura que mi mamá pensaba en su momento que las decisiones que tomaba eran las mejores, pero también hay que tener en claro que yo no puedo estar más alejada del tipo de decisiones que ella tomó. Ella a los 21 había decidido dejar la universidad, vivir con mi papá y tenerme a mí; a esa edad yo voy a la universidad, casi termino la carrera, no tengo novio y no puedo estar más lejos de ser la mamá de alguien. 

Este miedo me entró porque mi mamá está fregada, pero es algo que hubiese podido evitar tomando decisiones adecuadas, en los momentos adecuados. A pesar de que yo no estoy cometiendo los errores de mi mamá, hay otras formas de cometerlos. Puedo cometer errores totalmente opuestos a los de ella: decidir quedarme sola, dedicarme por completo a mi carrera y no tener niños (este último punto lo he pensado). Sé que me dirán que uno no puede andar por la vida temiendo cometer errores porque todo en la vida se trata de equivocarse, aprender y rectificar, pero hay cosas que dañan todo sin que puedas hacer algo para cambiarlo. 

Creo que también comencé a pensar sobre esto porque hay unas 2 o 3 cosas que tengo que dejar y no quiero, entonces pienso en cómo mi mamá se aferró a tantas cosas y me digo que probablemente lo mejor sea dejarlas ir. Cuando las cosas y las personas comienzan a luchar para salir de tu vida, lo mejor que puedes hacer es abrirles la puerta y desearles lo mejor, así te ahorras un montón de tiempo de sufrimiento y un camino que puede ser demasiado intrincado. Además, el tiempo me ha demostrado que, normalmente, cuando las cosas salen de tu vida, llegan otras aún mejores. 

Ahora quiero cambiar un poco de tema. Estoy leyendo un libro en portugués y está excelente. Es una trilogía y voy por el segundo. El libro me ha hecho darme cuenta de que me gustan los hombres dominantes y que quizás tenga algo de Marimar en mí, por lo de sufrida y por otro factor que Mi compañera de retardos notó. También que tengo explicaciones lógicas para factores tormentosos en relaciones y eso asusta. No quiero ser una de esas personas que se vuelve adicta a relaciones tóxicas (éste es otro de mis miedos en lo que se refiere a decisiones erradas) y termina dañando su vida por terca. Lo bueno es que puedo detectar con facilidad lo que me hace daño, el problema está en querer deshacerme de eso. Tengo que trabajar en esto, pero supongo que para eso necesito conseguir a alguien. No sé por qué, pero siento que la persona que espero está cerca, no sé si sea El gordo o no, pero algo me dice que no falta mucho para su llegada. Capaz es porque ya yo me siento lista para estar con alguien y antes no lo estaba. 

En cuanto a la salud de mi mami, ya está mucho mejor, parece que era una bacteria y su colon los que causaban todo el problema. Todos estos días ha estado en la casa y me siento como en los viejos tiempos, cuando vivía conmigo, me regañaba y yo era feliz y no lo sabía. Me di cuenta de que la extrañaba un montón, es una lástima que en unos días volvamos a la realidad. Creo que eso es todo por ahora, me iré a dormir, estos días no lo he hecho y tengo un montón de sueño retrasado. 

P.D. Dejaré una canción de Sara Bareilles llamada Bottle it up, porque de alguna manera siento que cuadra con la situación, no me pregunten cómo. 


P.D. 2: En serio tengo miedo por el futuro, por algún motivo siento que comienzo una nueva etapa y todos sabemos que los comienzos siempre aterran. Espero que esta vez, como las otras, sólo vengan un montón de cosas buenas.

viernes, 29 de marzo de 2013

Confesión Nº273: Ver sufrir a la gente que uno quiere es desesperante

No me había dado cuenta, pero últimamente me ha tocado ver sufrir a mucha gente de mi lista de personas favoritas en el mundo. La primera en la lista es La comunicadora que estudió Sociología. Nunca he dicho lo importante que es para mí por aquí, pero al menos se lo he dicho a ella. Ella en un año se ha convertido en una de esas personas que uno espera que estén con uno por el resto de la vida, cosa que no ha hecho mucha gente que ha estado conmigo por mucho tiempo. A ella me cuesta mucho verla sufrir porque tiende a no exteriorizar nada, todo lo guarda hasta que de repente explota. Afortunadamente, ha decidido desahogarse de la mejor manera que puede: escribiendo. Yo sé que ella logrará sentirse mejor y aprenderá a lidiar con esto, pero sé que dejará una marquita que jamás podrá olvidar. 

La segunda persona que me ha tocado ver sufrir es a Mi ex. Estamos en un punto extraño en el que ambos nos ayudamos con los problemas. Él básicamente se siente solo y busca compañía, afecto y amor en cualquier sitio y en esa búsqueda exhaustiva de cariño, se lastima sin razón por motivos tan tontos como creerse enamorado de una caraja que tiene menos de 3 meses conociendo. También están su falta de esperanza, su falta de ganas de llegar a una meta para luego conseguir otras. Eso me preocupa, cuando uno no tiene motivos fuertes para pararse de la cama y salir al mundo, termina cometiendo estupideces. Espero que no sea su caso. 

El tercer caso es mi mamá. Mi mamá ha tenido un lento proceso de autodestrucción durante los últimos 3 años y justo el miércoles en la tarde todo estalló. Mi mamá ha aumentado excesivamente de peso, ha dejado de arreglarse, ha cambiado su manera de ver las cosas, su manera de vivir la vida y en el proceso ha dejado de quererse. Al hacer esto, se ha hecho mucho daño físico. Esto se manifestó el miércoles, cuando comenzó con un dolor en el abdomen. Tuve que salir corriendo con ella desde Narnia directo a un hospital porque el dolor era espantoso. Desde entonces he estado metida en hospitales y casi no he dormido. Anoche sólo dormí hora y media durante períodos de 20-30 minutos, pero eso no es lo peor. Lo peor es que aún no se sabe qué tiene. Estamos en Semana Santa, todo está cerrado y no hay dónde hacerle una serie de estudios que necesita. No la pueden cedar porque si necesita ser operada no puede estar medicada. Así que me ha tocado ver cómo sufre a lo largo de 2 días enteros sin poder hacer nada. Anoche lloré de impotencia y de miedo porque no sé qué haría sin mi mamá y es horrible verla sufrir y no poder hacer nada para aliviarla. Sólo puedo ayudarla a moverse de un lado a otro, llamar a enfermeras para que sustituyan el suero y preguntarle si se le ha pasado el dolor. En serio quiero que esto acabe, es agotador tanto física como mentalmente. 

El caso es que me desespera ver cómo la gente que quiero sufre y no puedo hacer nada. No puedo hacer más que escuchar a La comunicadora que estudió Sociología cuando decide hablar de lo que la lastima, no puedo hacer más que leer a Mi ex mientras dice que no quiere creer en el amor y que dedicará su vida a ser excelente en su profesión y no puedo hacer más que ver a mi mamá llorando de dolor, mientras tomo su mano y ese caso es el peor. Espero que todo acabe pronto, mientras tanto, mi canción favorita porque necesito cosas que me alegren la vida, los dejo con Animal, de Neon Trees. 









sábado, 23 de marzo de 2013

Confesión Nº272: Me siento insegura de mí

Y no, no son mis hormonas, esta vez soy yo. Tenía muchísimo tiempo que no me sentía así, pero también tenía muchísimo tiempo que no tenía que someterme al juicio de alguien a quien quisiera agradarle realmente. Verán, me está dando miedo. Decidí que olvidaré lo del tiempo con El Gordo y que ya tengo que hablarle, si no, seguiré eternamente en esto. Lo peor que puede pasar es que me batee y aunque sí, eso me lastimaría, supongo que algo sacaría de la experiencia (por qué no seguir a la gente, por ejemplo). Esta situación está haciendo que cuestione la imagen que proyecto a los demás y que me sienta insegura (de nuevo) con mi cuerpo y esto es algo con lo que no me gusta lidiar. 

Hoy salí con Mi compañera de retrasos, con Mi compañero de aventuras y mi hermano y la pasé bien, aunque lo que hicimos fue dar montones de vueltas mientras gastábamos dinero y mi hermano dijo un comentario que me lastimó. Yo no sé si el tenga razón, no sé si yo tenga razón, sólo quiero descubrir rápido quién la tiene porque estoy cansada de andar pensando en condicional. Últimamente utilizo demasiadas veces la partícula "Si" y es algo que me exaspera. Para mí, las cosas normalmente son blanco o negro, nunca puedo lidiar con intermedios. Necesito salir de la duda rápido porque estoy gastando tiempo valioso en algo que quizás no tenga pies ni cabeza.

Para los que no sepan, he vuelto a hablar con Mi ex y es extraño. Hemos estado hablando de nuestras vidas y algo ha cambiado. Aún no sé qué es, pero algo cambió. No me molesta, las cosas siempre están en constante cambio y si ambos queremos conservarnos, tenemos que hacerle modificaciones a nuestra manera de relacionarnos. Todavía me siento cómoda hablando con él y creo que a él le pasa lo mismo conmigo, o al menos eso parece. Ya no tengo ganas de hablar con él siempre (quizás porque hay varias personas que pasan por mi cabeza a cada rato), pero es bueno saber que está cerca cuando lo extrañe. Creo que me siento rara sólo porque sé que sólo fui una brisa que pasó durante un tiempo, y no el viento que siempre está presente y hace que todo esté bien al ir acomodando las cosas con paso suave. Él tampoco fue el viento para mí, pero el hecho de no ser lo suficientemente importante en la vida de alguien es algo perturbador. 

Ahora, volviendo al asunto de El gordo: he estado pensando en la frase de la canción que dice "tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio y coincidir". Estemos claros en algo: coincidir con alguien en la vida es difícil. Que además coincidan en el hecho de sentir lo mismo por el otro es un milagro. Y no,  no ando romántica, ni he leído novelas de ésas rosas, no. El hecho es que durante la vida, va a haber muchísima gente que te va a gustar y que te va a gustar en serio, sin embargo, no le vas a gustar a toda esa gente (a menos que tengas físico de Miss/Mister Venezuela y también seas monedita de oro). Por eso digo que el hecho de estar enamorado y ser correspondido es algo maravilloso.  Por los momentos, me niego a darme por vencida. Quiero que me vea, quiero que quiera hablar conmigo. Yo sé que soy chévere, yo sé que cuando me conozca le voy a atraer; confío en mi personalidad, en mis conocimientos y en mi capacidad para pensar. Ahora, el punto central es hablarle, pero no confío en lo que todos ven. 

Yo no me siento bonita, de hecho, no creo ser bonita. Yo tengo serios problemas de autoestima por eso. Cada vez que me veo al espejo, veo a alguien que no me gusta y eso hace que mi confianza para relacionarme con los demás disminuya. Últimamente he tratado de controlarla y ha funcionado, pero no con gente que esté en el target que hace que tema: hombres que puedan gustarme. Para mí, esto es todo un suplicio porque siento que siempre, siempre, siempre van a ver primero a las demás y luego a mí. Y a veces pasa que no es así, pero yo me lo creo, mi personalidad se cierra y entonces pasa lo que temo. El reto a partir de ahora es trabajar para dejar de ver lo que miro cuando estoy frente al espejo y no dejar que lo que yo pienso de mí estropee lo que de verdad soy. Sé que todo esto es un pelo enredado, pero ahí vamos. Hoy no dejaré videos musicales, dejaré videos de episodios muy viejos de Grey´s Anatomy. Jamás he sido fan de la serie, pero he visto muchas veces por Youtube varios momentos que me parecen hermosos, además, hoy andaba hablando con Mi compañera de ratardos y los recordé, ya se los dejo: 





P.D. Este último video representa mi historia del domingo, se siente muy mal.


martes, 19 de marzo de 2013

Confesión Nº271: Estoy a nada de escribir una bitácora de viaje...

Escribo esto desde un banco, cerca de la Facultad de Arquitectura de la UCV. Sí, estoy haciendo justo lo que creen: ando esperando a El gordito. Tengo miedo, me di chance hasta este viernes para hacer algo y no lo veo desde el jueves pasado. Me siento demasiado presionada. ¿Qué pasará si ya se fue? ¿Qué pasará si hoy no baja? ¿Qué pasa si vuelvo a esperar todo este tiempo, lo consigo y no puedo hablarle? Es que yo no aprendo: cada vez que me pongo límite de tiempo, no consigo terminar la misión. Pasó con el reto Amélie, con mis ganas de cambiarme de escuela, con el cambio de carrera dentro de la escuela y así un montón de cosas. 

Acabo de decirme en voz alta: ¿Por qué demonios no puede gustarme un carajo normal, que no sea tímido? creyendo que no había nadie en el pasillo y todos lo que iban pasando me miraron con cara de loca. Lo bueno de esto es que ya va a acabar. Tengo 2 semanas de vacaciones, lo que significa que estaré recluida y tendré tiempo para dejar de pensar en él, en el caso (muy probable) de que no hablemos antes del sábado. Sinceramente, me preocupa mi conducta, yo normalmente no me pongo así con la gente y sé que esto no es normal. Escribí acerca de él en Portugués y a todos les gustó, incluso a la profe, quién me escribió de consejo en la hoja: Fale!!! (Háblale!!! en español), así con el montón de signos, además me dijo que si seguía así no iba a poder hablarle nunca. Cuando me lo entregó, no sabía qué quería decir, luego vi lo que había escrito, comprendí y andaba muerta de risa con Mi compañera de retardos. A pesar de todo, este proceso de persecución con El gordo me ha dejado cosas buenas: he hablado más conmigo misma y me he reído hasta más no poder con las barbaridades que digo y pienso. Ustedes no saben lo reconfortante que es saber que aún puedo reírme de mí.

Mientras sigo esperando, voy a cambiar de tema y les contaré que ayer fui a FILVEN con La futura médico potteriana, Mi compañero de aventuras, Mi compañera de retrasos, Chapeauzinho (mezcla de portu con francés ajajaja) y una compañera de francés. Fue en el museo de Bellas Artes y la pasamos excelente. Al principio, cuando llegamos, pensábamos que era una pérdida de tiempo porque sólo había unos pocos libros que nos gustaban, pero eran extremadamente caros y libros acerca del Socialismo y de Chávez. Después caminamos hasta el final y era el paraíso. Muchísimos libros excelentes a precios ridículos. Yo compré 2 porque no cargaba suficiente dinero y los demás andaban más o menos igual. Luego de ver todo, nos pusimos a hablar de cosas chéveres en medio de una especie de plaza que estaba entre 2 cafés. Ahí estuvimos cerca de 2 horas haciendo que un lunes pareciera viernes.

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Eso lo escribí en la uni, ya llegué a mi casa. Luego de escribir lo de arriba, continué leyendo uno de los libros que compré, que por cierto, es excelente. Estaba muy concentrada, hasta que sentí que me miraban fijamente y cuando subí la cabeza, era él que estaba justo a mi lado mirándome. Cuando se dio cuenta que lo miraba, se puso rojo, sacó el teléfono, se hizo el loco y caminó rápido. Yo sólo subí la mirada, me sonrojé y volví a bajarla. Me dije: ¡piensa rápido, piensa rápido! Porque obvio el plan no era quedarme como estúpida viendo cómo se alejaba. Decidí tomar un atajo que hay entre el Instituto de Materiales y la estación de Metro. Llegué primero que él y lo vi de nuevo, pero seguí adelante porque sino iba a ser demasiado obvio que lo andaba esperando. 

Nos encontramos de nuevo en la estación de metro para agarrar los buses al pueblo y primero iba él detrás de mí, luego yo detrás de él y así íbamos. Él se montó primero en el bus y nos podíamos sentar juntos, pero me falló la decisión y me senté 2 puestos más atrás. Estuve todo el camino mentándome la madre, porque el carajo, cuando me senté, volteó hacia atrás a ver dónde me había metido y yo de pendeja no me senté con él. Durante el viaje, volteó varias veces y yo sólo quería tirarme del bus, por pendeja. Al vaciarse el bus, me fui hacia donde estaba él, pero en los asientos de al lado. Estaba todo completamente oscuro y yo aprovechaba para verlo. Se muerde las uñas cuando está nervioso (pero increíblemente tiene las manos lindas) y tiene pestañas rubias muy largas. Siempre le da sueño cuando está en el bus y le escribe todos los días a su mamá cuando sale de clases y cuando está a punto de llegar. Me mira cuando cree que no lo veo. Hoy lo hizo varias veces. En las paradas, prendían las luces y obvio no podía seguir viéndolo descaradamente: cambiaba de dirección mi mirada, me hacía la loca y veía por el rabillo del ojo cómo me veía. Luego me acomodaba y volteaba la mirada por donde estaba él y giraba la cabeza, se ponía rojo y miraba por la ventana. En ese proceso estuvimos después de que me cambié de puesto. Al salir, me dejó caminar primero y luego de eso, no lo vi más. Sé que le gusto, lo sé. Ya sé que no lo está inventando mi mente. Por cierto, la respuesta a mi pregunta de que iba a pasar si esto pasaba de nuevo: te llenas de frustración, te mentas la madre mil veces y te dices que a la próxima sí te sientas con él. 

P.D. Los dejo con Cuando llega el momento de Los mesoneros, es excelente. 


miércoles, 13 de marzo de 2013

Confesión Nº270: Sé que hoy he posteado mucho, pero necesito hablar de esto

Hoy fue un día bastante chévere. He notado que cuando cargo la camisa que tenía hoy siempre pasan cosas buenas. Empezaré contando lo que pasó después de la entrada anterior. Después de terminar, me fui caminando desde el laboratorio de idiomas hasta el edificio donde normalmente veo clases. Pasé por el cafetín y me conseguí con mi grupito de portu, entre ellos Mi compañera de retardos. Andaban hablando de cómo les había ido en su examen de Consecutiva de inglés y luego empezamos a hablar de emigración y todos se quieren ir. Una del grupo es ucraniana y está muy molesta con todo lo que pasa porque dice que todo es un circo, que ninguno de ellos conoce el Socialismo de verdad para andar hablando de él, su familia vivió en la Unión Soviética y sus ojos se aguaron cuando habló de eso. Mis límites de tolerancia en cuanto a irme o quedarme todavía no han alcanzado su punto álgido, así que espero que continúe así durante los próximos 2 años. 

Después de estar  un rato discutiendo en el cafetín, fuimos a clases de Consecutiva de portu y fuimos felices mientras la profe nos daba un montón de vocabulario médico en portugués y hablábamos de su fiesta de cumpleaños. Después tuve una exposición, fue más fácil de lo que pensé, pero comprobé que ni me gusta ni sirvo para ser profesora. Odio el hecho de tener que pararme frente a un pizarrón a tener que dar una clase mientras soy juzgada por los demás. Bueno, después de eso salí corriendo a mi clase de Simultánea de Francés en el laboratorio de interpretación y fue que si la primera vez que salí feliz de allí desde que comenzó el año. La profe me felicitó y me dijo que tenía pedazos muy buenos, pero que de repente me dejaba ganar por los nervios y eso hacía que mi discurso dejara de comprenderse en algún punto. Yo sé que ustedes dirán: no te dijeron que lo hiciste todo bien, pero a mí no me importa. Ese simple comentario de hoy me subió los ánimos. Ustedes no se imaginan cuán desmotivada andaba con interpretación de francés. Afortunadamente tuve una conversación con un profe el lunes y los comentarios de mi profe de hoy hicieron que recobrara un poco de motivación. Es que ustedes no entienden: al comenzar el año yo no era capaz de conseguir realizar una idea completa. Me quedaba pegada siempre porque no entendía, porque mi cerebro pensaba muy lento o por muchísimas otras razones que sólo entenderá un intérprete. 

Luego tuve mi clase de Simultánea de portugués y discutimos un montón de cosas. Hicimos interpretaciones y mi profe me felicitó por mis terminaciones, pero tengo que mejorar el comienzo de mi discurso. Esto me dio mucha risa porque Mi compañera de retardos y yo normalmente nos sentamos juntas y nos ayudamos una a la otra, pero resulta que hoy ninguna de las 2 la pegó (jajajaja). Después de salir de clases, me estaba esperando Mi compañero de aventuras con una sonrisota y eso, por algún motivo, me mejoró la tarde. Me contó cómo se encontró a El gordito ayer mientras íbamos a comer.  Comí, me medio arreglé porque algo me decía que hoy también yo lo vería (tal vez eran mis ganas de verlo) y nos fuimos al Metro mientras hablábamos de gramática, de gente que nos cae mal, de gente que nos cae bien, de la fiesta de cumpleaños de mi profe de Simultánea y Consecutiva de portugués, de lo malos profesores que seríamos y así un montón de cosas más. Llegamos a Capitolio, sólo quedaban 4 puestos en el bus y ahí estaba él, sentado, impasible, encerrado en su propio mundo. Halé a mi compañero de aventuras y me sentí en el cielo cuando le pase por el lado. Justo ahí me llevé una sorpresa porque La comunicadora que estudió Sociología estaba sentada a su lado y acababa de darse cuenta que era él y yo que ella estaba ahí. Fue todo una sorpresa.

Ella decidió venirse hacia donde estábamos Mi compañero de aventuras y yo y comenzamos a hablar como siempre, mientras me daban pequeños períodos en los que no escuchaba y me abstraía por andar pendiente de El gordito. Cuando logré dejar de hacerlo, hablé de muchas cosas interesantes con La comunicadora que estudió Sociología y terminamos poniéndonos filosóficas. Así pasamos todo el camino, El gordito de repente nos veía por el rabillo del ojo (íbamos a su lado, pero un poquitito más atrás) y aún así continuamos con nuestra conversación interesante sobre literatura y medio filosófica. Así llegamos todos al pueblo. Mi compañero de aventuras ya estaba fastidiado de nosotros y caminamos todos juntos, incluido El gordito. Yo iba a buscar helados de galleta Oreo (no había, como siempre -.-), Mi compañero de aventuras y La comunicadora que estudió Sociología a su casa y El gordito a comprar algo en el supermercado, pero estaba cerrado. Nos dejó a mitad de camino y mi ánimo bajó. Llegué a casa de La comunicadora y me devolví a la panadería. Lo encontré nuevamente, andaba con su mamá. Allí me di cuenta que me mira cuando cree que no lo veo. Sólo debo bajarle 5 mil a mi ansiedad y dejar que todo fluya. Mientras tanto, me iré a dormir porque mañana será un día largo, no ajetreado, pero sí largo.  Los dejo con Retroceder, de Los mesoneros. 


Confesión Nº269: Estoy hecha bolas

¡Hola! Llegué tarde a clases y dejé la tarea arriba de mi cama, así que no pude entrar. Tengo muchos días sin escribir, pero la situación no ha estado fácil. Todo lo que me rodea anda en conflicto y en el medio ando yo, queriendo estar todo el día en pijama mientras juego Zuma y veo doramas. La situación en el país sólo provoca destruir absolutamente todo y comenzar de cero nuevamente, en cuanto a mi vida en general, todo es un desastre. Soy una loca perdedora y me da mucha rabia andar sintiéndome así conmigo, lo más probable es que sean mis hormonas, pero no ando muy segura de eso. En la universidad todo anda relativamente relajado, sólo tengo unas pocas evaluaciones antes de agarrar unas mini vacaciones (2 semanas) que serán proseguidas por un montón de días libres por las elecciones y el puente del 19 de abril. 

En cuanto a mi estado emocional, como lo dice el título de esta confesión: ando hecha bolas. Primero, porque  el asunto de El gordito me está volviendo loca. Lo busco en las paradas de autobuses, trato de encontrármelo en todas partes y el sólo hecho de andar pensando en eso me está produciendo dolor de cabeza. Me lo encontré el martes de la semana pasada y tuvimos uno de esos mini cuentos estúpidos. Ya sé cómo se llama, que estudia en mi uni, qué estudia y un montón de cosas más, lo que me hace pensar que mis habilidades de stalker han mejorado, jamás había stalkeado a alguien así, pero al mismo tiempo me estoy inquietando demasiado. He pensado en agregarlo a Facebook, sin embargo, he sopesado en todo lo que eso acarrearía y decidí dejar eso tranquilo por mi paz mental. Las cosas se dan cuando tienen que darse y si simplemente no se dan,  pues fino, supongo que no era para mí. Para lograr un acuerdo entre la loca que hay en mí y mi conciencia, decidí hacer un pacto: si no pasa absolutamente nada en las próximas 2 semanas prometo que me olvidaré de él. 

Hay otra cosa que me ha estado molestando estos días. Aunque me la paso pensando en El gordito, a veces, en momentos extraños, me hace falta Mi ex. Por lo menos, esta mañana venía por El Puerto y me acordé de la vez que estuvimos encerrados en el carro que estaba en el estacionamiento mientras su mamá compraba los pasajes para el viaje a Margarita. Ese día rompimos una partecita del carro mientras andábamos dándonos golpes jugando y luego estábamos asustados por lo que pudiese decir su mamá. Afortunadamente, nadie se dio cuenta hasta mucho después y no podían echarnos la culpa. Hoy eso me da risa. Me pregunto si nunca dejaré de extrañarlo, porque lo extraño por motivos tan bobos como los jueguitos con golpes, las pláticas con él o su sarcasmo. Claro, hay un montón de cosas de él que también odio, pero ustedes saben que cuando uno se pone emo sólo recuerda las buenas. 

En fin, tendrá que pasar el tiempo para ver que pasa. Yo espero que se dé mi conversación con El gordito y algún día poder recuperar a Mi ex como amigo, pero falta mucho para eso, mientras tanto los dejo con For reasons unknown, de The Killers, ha estado en mi cabeza muchas veces durante los últimos días. 



P.D. Estoy a nada de comprarme el teléfono y aún no puedo creer que sea con mi dinero. La vida es dura y cruel.