domingo, 4 de diciembre de 2011

Confesión N°110: Lo bueno de cuando llueve muy duro es que tú sabes que no falta nada para que salga el sol.

Esta semana fue horrible, siempre es así para mí cuando ando en esa semana del mes en la que odio a todos y mis hormonas andan alborotadas. Esta semana hice cualquier cantidad de estupideces, desde lastimar a alguien y no decirle bien por qué (sé que te debo una explicación) hasta lastimarme a mí exponiéndome a una situación de la cual sabía el resultado. Ya que sé que todo lo hicieron mis hormonas (hasta echar para atrás todo el trabajo que tenía adelantado) lo que me queda es seguir, esta vez sin necesidad ni ganas de mirar para atrás porque ya no queda nada. Son las 8 y 30 de la mañana del domingo y estoy despierta desde la madrugada haciendo cosas. Eso es un adelanto si consideramos que hace 3 semanas no tenía ganas ni de pararme de mi cama.

Yo sé qué es lo que tengo que hacer, pero creo que por flojera, por mi actitud de derrota y por creer que de verdad tenía esperanzas de recuperar lo que había perdido no he conseguido lograrlo. Así que esta vez vamos para adelante y sin mirar atrás, a empezar de cero como si no nos hubiesen lastimado ni un poquito y como si el pasado no existiera. Queremos creer que adelante hay cosas mejores esperando así que nos apuraremos en nuestro camino a la sanación para comprobarlo. Estaremos reportando todo lo que pase, así que ¡hasta la vista pequeños!

P.D. A la gente que lee (yo sé que están ahí coño!) dejen mensajitos de motivación, a veces necesito que me digan: YOU CAN DO IT AND I KNOW IT! jajaja Ahí les dejo una cancioncita para que sean felices con música brasileña.




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