sábado, 24 de diciembre de 2011

Confesión N°128: Lo de mi mamá me está pegando más de lo que debería.

Honestamente, extraño un montón a mi mamá. Hoy vino como por 2 horas y ni siquiera estuvo en la casa todo ese tiempo. Tenía algo así como mes y medio que no le veía la cara y el hecho de que ni siquiera se haya sentado a hablar conmigo me pegó un montón. Yo sé que en estos momentos tiene que estar lejos porque es necesario para que todos estemos bien, pero la extraño muchísimo. Si ella estuviese aquí no me sentiría tan sola y no tendría chance para deprimirme a cada rato. Hoy me preguntó si Él ya me había buscado, le dije la verdad y volvió a decirme: "te lo dije, yo soy tu mamá y sé quién te conviene y quién no". En ese momento tuve ganas de echarme a llorar y retroceder el tiempo, porque sí, me lo dijo, se cansó de decírmelo y yo nunca le hice caso, pero yo sólo me limité a decirle que por favor ya no hablara más de Él porque me lastimaba, así que ella entendió el mensaje y puso cara de comprensión. 

Ya no quiero pasar otra Navidad triste, todo mundo anda animado y yo ando con los ánimos por el piso y sintiéndome como el Grinch. Por favor Niño Jesús y Santa  Claus, si existen, están en alguna parte y por algún motivo leen este manifiesto de tristeza, ayuden a que mi próxima Navidad no sea tan triste y sola como ésta, que ya me estoy cansando de sentirme mal en Navidad.

P.D. Hoy no soy buena compañera para nadie y decidí que pasaría Navidad con mis amigos, así que me toca montarme en mis tacones nuevos, poner sonrisa de Miss Venezuela y evitar cualquier comentario acerca de Él porque el día ya está suficientemente feo.

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