viernes, 30 de diciembre de 2011

Confesión N°133: Ésta es la última vez que escribo en lo que queda de año.

Bien, ya falta nada para que se acabe el año y yo no hago más que darle gracias a Dios por hacer que estos últimos días hayan pasado tan rápido. Este año fue un año que quisiera borrar de mis recuerdos, para que quede más claro: FUE UN AÑO DE MIERDA. Así en gigante y tan descriptivo. Al 2011 llegué a odiarlo, lo odio con todas mis fuerzas. En 2011 subí como 12 kilos, dejé que mi apariencia física dijera que me había dado por vencida, mi ex me dejó dos veces, se portó como un desgraciado, no me dio explicaciones y consiguió novia nueva a la que ama con locura. En 2011 me convertí en una ermitaña, me sumí en una depresión crónica espantosa de la que todavía estoy saliendo (ya casi lo logro), me convertí en una comedora compulsiva, me dañé física y psicológicamente hasta el cansancio, perdí a muchos de mis amigos, mis papás se mudaron de la casa, la situación económica fue súper pesada, empecé a odiar de nuevo mi carrera y a querer hacer algo diferente conn mi vida, empezaron las pesadillas producto de las preguntas que quedaron por ser respondidas y empecé a pensar en cosas locas como si mi inclinación sexual era la correcta (tranquilos, no soy gay, me gustan mucho los hombres).

El caso es, aparte de mi viaje a Puerto La Cruz (que también debería borrar porque los recuerdos incluyen una lombriz y a él) y mi cercanía a mis amigos de la uni, no hubo nada bueno en este 2011. Pasé de ser una persona en construcción a ser una persona totalmente destrozada y seamos claros, no es justo que a uno le vaya mal durante todo un año. Esto me hace recordar el dicho que dice: el momento más oscuro es antes del amanecer. Justo ahora que se termina el año quiero pensar que tengo una oportunidad para cambiar todo lo que no me gusta  y para conseguir que al fin las cosas sean diferentes y ya comienzan a serlo: justo ahora ando bebiendo Cuba libre mientras escucho electro/pop y pop/rock, bailo y escribo. Es súper divertido y por algún motivo empecé a recordar Margarita 2008, cuando todavía era yo. Yes, is time to back to basics, baby.

P.D. A los que esperaban que escribiera mi lista de deseos para este Año nuevo, lo siento, soy muy supersticiosa y normalmente hago una hojita con 12 deseos que leo al año siguiente a ver qué conseguí. Además, imagino que todos se deben imaginar más o menos qué deseo. Aquí les dejo una de las canciones que escuché ayer y me gustó por lo linda que es y otra de las que me hizo bailar como una loca sobre mi cama y por todo el cuarto.



P.D.2 Nos leemos en unos días, ¡mañana me voy de viaje!

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