Mostrando entradas con la etiqueta Yo también me quiero ir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Yo también me quiero ir. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de junio de 2012

Confesión Nª203: Ésta será una confesión gráfica

Ayer fui víctima de tortura odontológica, pero no, las fotos no son sobre eso, sin embargo, les contaré cómo fue. Ayer no tuve clases porque los profesores siguen de paro, entonces subí a la uni para mi consulta odontológica. Según lo que me dijo la odontóloga la última vez que fui iría sólo por una limpieza y en próximas sesiones iría a quitarme un par de caries y a proceder a una extracción de una muela. La futura médico potteriana tampoco tenía clases y terminamos juntas esperando durante hora y media a que llegara nuestro turno para pedir la próxima cita (ella también se ve allí) y para que me atendieran. Antes de entrar habíamos quedado que ella me esperaría. 

Apenas entré en el consultorio la doctora me asustó. Cuando abrí la boca me preguntó que si no me había mandado a hacer panorámicas (placas dentales) y que si no me había dicho que ese día me operaban. Yo le dije que no porque no lo había hecho y cuál fue mi sorpresa cuando en menos de 10 minutos había todo un instrumental delante de mí esperando entrar en mi boca para sacar esa pequeña muela. Tuve que avisarle a La futura médico potteriana que se fuera porque sabía que aquello sería para rato. Y así fue, pasé dos horas sentada en una silla de torturas con 3 personas metiendo instrumentos con formas raras y con nombres tan ilógicos como Fresa (creánme, eso no parecía una fresa). 

Había 2 doctores, una que está haciendo el postgrado en cirugía y otro que imagino es su profe. Ella tiene la mano más suavecita del mundo, es la primera vez que me ponen anestesia en la boca y no me duele. El doctor es otra historia, el condenado rústico del carrizo me rompió la comisura izquierda de la boca y ahora parece que tuviese un herpes o que me hubiesen golpeado. Al final, terminamos moviéndonos de silla porque se dieron cuenta que costaba tanto sacar la muela por culpa del equipo y efectivamente, apenas nos cambiamos, la muela salió, pero obvio, ya yo tenía la boca como pato y estaba toda lastimada. Hoy ya no siento dolor, aparte de la molestia por lo que hizo el doctor con mi boca. Me agarraron un sólo punto y parece que la semana que viene ya no me llevaré sorpresas cuando vaya de nuevo. 

Bien, ésta confesión es gráfica porque vengo a mostrarles el resultado del trabajo de controlar lo que como. Esta semana he comido mejor, aunque ayer me tocó hacer dieta líquida, me mantuve en pie gracias a líquidos y helado. Les voy a ser sincera y confesaré que no me he pesado, pero imagino que ya llegué a los 5 kilos perdidos. Todavía faltan 15 más y ya quiero llegar allá y estar en forma. En 4 semanas y 2 días comienzo el gimnasio, así que supongo que tendré chance de perder otros 5 kilos de aquí a allá y que el trabajo sea menos duro. En las fotos que voy a poner se podrán dar cuenta que mi zona problemática son las caderas (lo que normalmente la gente conoce como revolveras) y la parte superior de mi cuerpo (cachetes, brazos, hombros y senos). No se imaginan lo mucho que quiero volver a tener brazos delgaditos, con la clavícula bien marcada y sin mis cachetes en forma de globo. Bien, aquí los dejo con el montón de imágenes, algunas son de hoy, otras son de hace unos días...



Así luce mi cuerpo hoy, no se ve mal, pero le falta perder 15 kilos más.

¿Están viendo? Sigo acumulando grasa en las caderas y el abdomen. Esto no es bueno.


Ésta es de hace unos días. Me agarro de la pared porque no soy así de alta, estoy arriba de un banquito y casi me caigo jajaja. Como ven, tengo brazos gigantescos y los odio, me hacen ver demasiado cuadrada. Pero ¿saben qué? He recorrido un largo camino desde esto: 



Pero esto me inspira, quiero estar en forma y que la gente me mire por buenas razones para cuando vaya con mis amigos. También me inspira esto: 


Esto:


Y esto: 



Listo, esto es todo por ahora. Como ven, Margarita se ha convertido en uno de los motores para ir hacia adelante, incluida la pérdida de peso. Ya quiero salir de clases, empezar a trabajar y terminar allá siendo feliz durante unos días... ¿Verdad que luce provocativo? 

P.D. Los dejo con Mentiras, de Los Amigos Invisibles. Es un grupo venezolano bastante chévere, para escuchar mientras andas con amigos. Por cierto, acabo de enterarme que el tipo que me gustaba en 8vo es gay. ¿Será que voy a terminar lesbiana porque todos los hombres quieren tener una relación y sexo sólo entre ellos? No se vale... 



viernes, 4 de mayo de 2012

Confesión Nº184: A mí tampoco me gustó Caracas, ciudad de despedidas


 Bien, hoy hablaré de “Caracas, ciudad de despedida” una especie de “documental” hecho por varios caraqueños veinteañeros que trata acerca de la situación actual de la ciudad y del inminente éxodo venezolano hacia el exterior. Comenzaré por lo básico, el video tuvo tantos comentarios negativos por la forma en la que trataron temas tan controversiales como la emigración venezolana y el deplorable estado de la capital del país. Este es un tema que nos atañe a todos y pienso que fue abordado con muchísima frivolidad.

El video trata dos temas bastante sensibles en la actualidad, pues son problemas en los que todos los venezolanos, de una forma u otra, estamos involucrados. Todas las personas que conozco (incluyéndome) tenemos un familiar, un novio, un amigo, un conocido (o todos al mismo tiempo) que ante determinada situación y en cualquier momento, decidió irse del país, ya sea por un período de tiempo o definitivamente. El problema con este video es la forma y no el fondo, ya que en mi opinión, si los temas hubiesen sido tratados de una mejor manera, el video hubiese recibido muchísimas críticas de apoyo.

Las fallas en la manera en la que se desarrolla el video son muchísimas, pero aquí dejaré las más importantes. Para empezar, uno no responde jamás “sí, me iría demasiado” porque es ilógico, uno no se va por partes, ni se queda un poquito, ya con esa expresión el video perdió toda la credibilidad que podía tener, para seguir, tú no puedes comparar a la ciudad que te vio nacer, con el mundo Pocket porque ya no tienes 12, muchísimo menos puedes sentirte asqueada de tu nacionalidad, sí es así, yo sería una de las primeras que te diría “vete y no vuelvas nunca”. Tampoco puedes gaguear en medio de una transmisión que no es en vivo, no puedes esperar a que tu novia te dé permiso para hablar por ella y por ti, ni decirme que te quieres ir porque no puedes ir a rumbear bien o porque eres un becerro que no se quiere quedar ya que todos los que conocía se fueron. Cuando una información va dirigida a mucha gente, tú tratas de formar parte de ellos, no de aislarte diciendo: “yo soy del este, del este de Caracas”, además no me puedes decir que vivir en Caracas es horrible cuando nunca has usado el transporte público.

A pesar de todo, me parece que el video plantea la problemática de Caracas, yo me quiero ir desde hace un tiempo (Confesión 99) por algunos de los motivos que ellos dan, porque es cierto que el país entero colapsa por una mañana de lluvia; es cierto que la mayoría de los que se van son profesionales que irán a ejercer a otros países por falta de oportunidades en el suyo, es cierto que las carreras en las universidades a veces no son lo que uno esperaba, es cierto que tú no puedes salir a la calle sin miedo a que te pase nada (independientemente de tu clase social) y también es cierto que todos tenemos una relación amor-odio con Caracas, no obstante, es la forma tan vacía en la que se expresan, los innumerables “osea, marico” mientras se tocan el pelo y argumentos estúpidos como que ya todos se fueron y ahora yo me quiero ir, los que hacen que este trabajo pierda credibilidad.

Para concluir, podría afirmar con certeza que muchísimas de las personas que se molestaron por este video, lo hicieron por los argumentos tan estúpidos que presentaron, es decir, por la forma y no por el fondo. Cuando se va a presentar un material a toda clase de personas, con temas tan controversiales como estos, es muy importante contar con argumentos sólidos para poder refutar cuando las personas quieran criticar o cuestionar aquello que planteas. Más allá del mandibuleo típico de la clase media-alta caraqueña, lo que molesta es la falta de seriedad de estas personas. Y no, no es resentimiento social, porque como dije, los problemas de Caracas nos afectan a todos y hacen que muchas veces todos queramos irnos,  independientemente de la clase social. Después de todo esto, lo admito, yo sí me iría, sólo que no demasiado. 

P.D. Aquí dejaré el video, para aquellos que no lo han visto comprendan por qué el malestar general. He de decir que no todos los venezolanos que están afuera son así. Mi primo está viviendo en Inglaterra porque quería una mejor vida, estudió en la universidad aquí y luego decidió irse para allá. Está estudiando y trabajando. Una amiga decidió irse a Portugal, estuvo estudiando por allá durante un año, regresó y decidió que prefería vivir allá, así que ya se fue, trabajará en la uni en la que estudiaba. Mi ex novio también estudia fuera del país y conozco a alguien que también fue a estudiar afuera y decidió regresar y terminar de estudiar aquí. Hay muchísima gente afuera que sí tiene ganas de salir adelante y que no se va sólo porque no puede "rumbear bien", así que espero que no se creen nuevos estereotipos acerca del venezolano en el exterior. 

http://www.youtube.com/watch?v=GfxToCNh6rQ

P.D. 2: De todas las imágenes y memes graciosos relacionados a este documental, ésta fue la mejor, la hizo el hermano de una amiga.

https://twitter.com/#!/SoyEnmascarado/status/198442716512788481/photo/1