
El viernes, en medio de familiares y amigos, mi mamá celebró su cumpleaños número 40. Ella los celebró, como siempre, de una forma bastante peculiar: cocinándonos a todos mientras estábamos hablando y nadando en el río. ¿Quieren saber algo? Intentámos sacarla de la cocina y no se dejó. Yo de antemano sabía que no lo lograríamos porque he descubierto que su felicidad está en servir a los demás, especialmente cocinando. Mi mamá es de las personas que adora ver a su familia reunida, y ella, con el tiempo y la experiencia que éste le ha dado, descubrió que una buena forma de lograrlo es a través de la comida. Creo que de allí viene su pasión por ella.
Mi mamá creció en medio del campo junto con su abuelita, por ello puedo imaginarla como una especie de Heidi venezolana. Solo que no había casita en la pradera sino del otro lado del río. De adolescente puedo imaginarla muy parecida a mí, solo que con menos sentido común. Todas sus primas fueron sus compañeras de juego y de experiencias nuevas, lo que más que primas, las hizo hermanas. Mi mamá fue quien me enseñó gran parte de lo que sé y quien ha formado mi carácter. Ella es la responsable de lo que soy.
Algunas veces quiero que me deje en paz, y otras me parece alguien bastante inocente para su edad, por lo que solo quiero explicarle como funcionan las cosas. Mi mamá muchas veces parece fastidiosa, pero lo cierto es que solo trata de brindarnos a mis hermanos y a mí atención y cariño. Por ello, quiero dedicarle esto que probablemente no lea, por estar allí siempre aunque no la tome en cuenta. Para eso y para desearle un feliz cumpleaños atrasado por ser la mejor mamá del mundo, a pesar de que nunca se lo digo...
Mi mamá creció en medio del campo junto con su abuelita, por ello puedo imaginarla como una especie de Heidi venezolana. Solo que no había casita en la pradera sino del otro lado del río. De adolescente puedo imaginarla muy parecida a mí, solo que con menos sentido común. Todas sus primas fueron sus compañeras de juego y de experiencias nuevas, lo que más que primas, las hizo hermanas. Mi mamá fue quien me enseñó gran parte de lo que sé y quien ha formado mi carácter. Ella es la responsable de lo que soy.
Algunas veces quiero que me deje en paz, y otras me parece alguien bastante inocente para su edad, por lo que solo quiero explicarle como funcionan las cosas. Mi mamá muchas veces parece fastidiosa, pero lo cierto es que solo trata de brindarnos a mis hermanos y a mí atención y cariño. Por ello, quiero dedicarle esto que probablemente no lea, por estar allí siempre aunque no la tome en cuenta. Para eso y para desearle un feliz cumpleaños atrasado por ser la mejor mamá del mundo, a pesar de que nunca se lo digo...



