domingo, 4 de abril de 2010

Confesión Nº21: Para mi persona favorita nro 2, aunque no lo parezca...


El viernes, en medio de familiares y amigos, mi mamá celebró su cumpleaños número 40. Ella los celebró, como siempre, de una forma bastante peculiar: cocinándonos a todos mientras estábamos hablando y nadando en el río. ¿Quieren saber algo? Intentámos sacarla de la cocina y no se dejó. Yo de antemano sabía que no lo lograríamos porque he descubierto que su felicidad está en servir a los demás, especialmente cocinando. Mi mamá es de las personas que adora ver a su familia reunida, y ella, con el tiempo y la experiencia que éste le ha dado, descubrió que una buena forma de lograrlo es a través de la comida. Creo que de allí viene su pasión por ella.

Mi mamá creció en medio del campo junto con su abuelita, por ello puedo imaginarla como una especie de Heidi venezolana. Solo que no había casita en la pradera sino del otro lado del río. De adolescente puedo imaginarla muy parecida a mí, solo que con menos sentido común. Todas sus primas fueron sus compañeras de juego y de experiencias nuevas, lo que más que primas, las hizo hermanas. Mi mamá fue quien me enseñó gran parte de lo que sé y quien ha formado mi carácter. Ella es la responsable de lo que soy.

Algunas veces quiero que me deje en paz, y otras me parece alguien bastante inocente para su edad, por lo que solo quiero explicarle como funcionan las cosas. Mi mamá muchas veces parece fastidiosa, pero lo cierto es que solo trata de brindarnos a mis hermanos y a mí atención y cariño. Por ello, quiero dedicarle esto que probablemente no lea, por estar allí siempre aunque no la tome en cuenta. Para eso y para desearle un feliz cumpleaños atrasado por ser la mejor mamá del mundo, a pesar de que nunca se lo digo...

sábado, 20 de marzo de 2010

Confesión Nº 20: Necesitamos desintoxicación...



Sí, señores. Eso es lo que yo y todas mis yos necesitamos. DESINTOXICACIÓN. De todo, todo lo que nos rodea. Quiero ser capaz, como mi nuevo amigo, de agarrar una maleta y decir: ¡ME VOY! Así, gritado. Así, tan cansada de todo que lo único que me importe sea alejarme. Estoy segura que estoy muy cerca del tope para esa situación, todo es cuestión de seguir como hasta ahora y quitarme el miedo. Después de todo, la vida allá afuera puede ser fea en ciertos términos, pero estoy segura que psicológicamente no puede ser peor... Sí, yo y todas mis yos necesitamos desintoxicación. Eso, o alguien que nos tire al metro porque estamos cansadas.

P.D. A la primera persona egocentrica que lea esto: No te creas causante de todas mis desgracias. La gerencia. =)

martes, 16 de marzo de 2010

Confesión Nº 19: probablemente me arrepienta de esto...

Estoy llorando y estoy cansada de hacerlo. También quiero salir corriendo, las 2 semanas de vacaciones las quiero tomar fuera de mi vida. Ojalá tuviese plata para perderme... Estoy pensando que soy un fraude, que me decepciono a mí misma y me estoy preguntando cuando voy a dejar de hacerlo. Estoy aquí, escribiendo esto, preguntándome cuando voy a cansarme de que me lastimen y voy a decidir tomar las riendas de mi vida. Estoy preguntándome también que tan rápido puede el tiempo quitar el dolor. Estoy aquí pensando y tratando de averiguar que tan egoísta puede ser la persona que dice que te ama. También que tan orgullosa, resentida y mala. Estoy molesta porque soy una estúpida y jamás aprenderé de mis errores, porque sé todo lo que me molestaba de él, que es lo mismo que lo hace ahora (en versión mucho muy muy mejorada) y sigo aquí. Con mi experiencia ya yo debería haber huido a Japón tratando de alejarme. Además me da rabia que sea tan diferente al carajo de mis sueños y aún así pueda amarlo tanto, y que además de todo, sea mi persona favorita en el mundo. Eso si que no se lo perdono. El espacio de la persona favorita de uno en el mundo debería ser ocupado por una persona que nos haga reír mucho y que esté siempre siempre siempre cuando la necesites y sin necesidad de que la llames. Ahora que recuerdo, él jamás ha hecho eso... Estoy empezando a odiar a todas las sustancias que andan flotando por mi cuerpo. Ellas son las que me hacen esto. No se vale que uno mismo se traicione. Es frustrante saber que todo este rollo es psicológico. La vida sería definitivamente mucho más fácil sin este tipo de emociones.

ok, ya terminé este nido de frases sueltas. Ahora cuando las lea a las dos de la tarde desde la biblioteca de la universidad me voy a querer morir, lo sé... Sin embargo, sé que a pesar de todo seguirán ahí las ganas inmensas de volverlo a ver, y eso me da rabia ahorita y me dará rabia a las 2 de la tarde.

sábado, 13 de marzo de 2010

Confesión Nº 18: ...


Quiero una foto así, pero sin la intervención de photoshop...


Confesión Nº17: A veces solo quiero salir corriendo...


Se puede decir, en este preciso momento, que mi vida sentimental está estable. Sin embargo, la universidad va a volverme loca. Esta semana solo he dormido la mitad de lo recomendado y no la mitad de lo que normalmente duermo. Eso quiere decir que he dormido muy poco. Toda la semana he tenido ojeras del tamaño de Brasil y el tiempo no me alcanza para nada. Aún así, tengo tantas cosas por hacer...

Ahorita quiero una doble, solo que al contrario de las películas de acción, yo quiero que haga las cosas fastidiosas y tediosas que detesto hacer, después de todo, mi vida no está cargada de emocionantes escenas donde puedo poner en riesgo mi vida. Jamás había deseado unas vacaciones con tanto fervor, aunque ahorita podría conformarme con solo una hora de relajación para descubrir por qué escribo, cosa que ya debería haber hecho.

A pesar de todo esto, esta semana ha tenido cosas muy buenas, como cuando mi profesor de Lengua Española me entregó sus motivos para escribir escritos en un papel y, después de leerlos, sentí que en el algún momento, dentro de cualquier agujero negro o galaxia paralela, él pudo ser el hombre de mi vida (jajaja, ¡qué exagerada!). Ok, ya en serio, si las cosas no se dan como espero con todo mi corazoncito de melcocha (¡qué cursi!), espero que Dios se apiade de mí y en algún momento de toda mi existencia me mande uno igualito a él con 20 años menos.

También fue muy bueno mi momento Elle Woods en clases de Francés (se supone que ese tipo de cosas quedaban solo entre Elie y yo, ahora lo saben todos mis compañeros...), mi tarde completita viendo el mar en compañía de mi persona favorita en todo el mundo, la sensación única de entregar el trabajo que me sacó canas verdes durante toda la semana, pero lo mejor, lo mejor de toda la semana, fue cuando ayer, a las 4 y 30 de la tarde, después de salir de una clase de portugués de 3 horas y media, supe que al fin podría dormir, aunque solo fuesen 8 horas...

lunes, 8 de marzo de 2010

Confesión Nº16: Tengo miedo

A veces las cosas no son ni como quieres, ni como esperas. Yo, cansada de que la embarremos tantas veces seguidas solo puedo pensar en una forma de no hacerlo una vez más. Sé que si pasa nuevamente ya nada podrá pararme. Resulta que tengo más miedo que nunca en mi vida. Más miedo que el primer día que salí sola, más miedo que el primer día en la universidad e incluso más miedo que el día que pensé que mis papás habían muerto.

Lo único, lo único que yo no puedo hacer, aparte de volar y leer mentes, es vivir bien cuando no está y estoy tratando de hacerselo entender. Lo que de verdad a mí me paraba todas las mañanas era la capacidad de mi imaginación para crear realidades alternas en donde siempre siempre aparecía él.

Él no entiende que si me dice te amo yo puedo creerle con los ojos cerrados. Él no entiende que después de creerle yo puedo hacer lo que sea porque creerle es lo único que necesito. Por eso, a partir de hoy, lo que necesito es que me haga creerle. Prometo que de todo lo demás me encargo yo...

miércoles, 3 de marzo de 2010

Confesión Nº15: A mi no me gusta esperar

Ahora, mientras escribo este post, estoy tirada en Tierra de nadie, el lugar que más me gusta en el mundo después de mi cuarto, aunque esté siempre regado y en ocasiones me provoque salir corriendo. Quienes me conocen (dudo que quien no lo haga lea esto, si es así: ¡MANIFIESTESE!) se preguntaran qué hago aquí. Estoy esperando que sean las 5 de la tarde para entrar a mi clase de literatura por la que pagué, de mi bolsillo debo acotar.

Cualquiera diría: ay ¿pero cuánto tienes que esperar que andas tan estresada? Pues voy a contestarles cuánto debo esperar. Yo, la estúpida que jamás ha sabido cuadrar horarios y que jamás aprenderá, debe esperar la cantidad nada desprediable de 4 horas y media. Todavía faltan 2 horas y 20 minutos. Además de todo, hoy no es un buen día para tener tanto tiempo libre. ¿Saben qué es irónico? Que dentro de mi espera he debido esperar. Tuve que esperar que al video beam le diera la gana de funcionar. Tuve que esperar que mi amiga, la que no es normal, llamara por teléfono. Tuve que esperar que la cola del banco avanzara. Que la señora de las donas me atendiera. Que pasara rápido el dolor de cabeza después de comer la primera dona, para poder comer la segunda. Y por último, en lo que va de estas 2 horas y 17 minutos, que se me ocurriera una forma que me gustara para plantear mi situación.

Al final de toda esta espera solo he conseguido frustración, dolor de cabeza, fastidio, ganas de llorar, envidia y probablemente 1Kg de más por ser gorda de mente y comerme 2 donas. Rellenas de full arequipe. Dulces. Esponjosas. Suaves. Sabrosas. Ok pues, gorda, ¡pero sin arrepentimientos! Ellas han sido lo único bueno de mi día de exposición fatal, en la que solo me queda esperar, nuevamente, haber salido bien. Gracias a esto he descubierto por qué siempre he odiado los relojes y por qué tengo una obsesión con que el tiempo pase rápido.

P.D. 1: Mientras sigo esperando, voy a limpiar mi cartera y limpiarme las cejas, en otro post explico que otra cosa se me ocurrió para matar el tiempo.
P.D.2: ¡esto fue escrito ayer!

martes, 2 de marzo de 2010

Confesión Nro 14: No sé que hacer y estoy asustada... ¡Quiero a mi mamá! =S

sábado, 27 de febrero de 2010

Confesión Nº13: Odio las despedidas...

Después de hablar ayer con la que no tiene twitter me siento mucho mejor. Ella tiene la capacidad de lograr eso todo el tiempo, no me pregunten cómo.Yo he tomado una resolución que, por el momento, va por buen camino, sin embargo, yo necesitaba saber por qué era necesaria. Ella me hizo saber los motivos.

Las causas son que yo no puedo pasar la vida deprimida, que el pasado pasó por muy bueno que haya sido, y que todavía me queda mucha vida y golpes por vivir. Gracias por recordármelo, prometo que no se me olvida más nunca y hacer lo mismo en caso de que llegue a necesitarlo, espero que no sea así. Ella también me dio soluciones, las cuales ya había buscado, solo me faltaba una y es asumir todo y aprender que siempre formaría parte de mi vida, hiciera lo que hiciera.

Por ello quiero decirte Raphael Quintero, así, con tu nombre y apellido, porque eres más tangible que cualquier otra cosa en mi mundo aunque no estés, que eres parte de la vaina más arrecha que me ha pasado hasta ahora, y esa vaina fue enamorarme. Quiero decirte que a pesar de todo, me alegro que hayas sido tú. Contigo experimenté muchísimas cosas nuevas, a pesar de ello, faltaron muchísimas más que he ido descubriendo sola poco a poco. Sigo pensando que me debes un viaje a la playa, uno al Ávila y una foto juntos (la única que hay la busqué, pero no la encontré!) y que eres una persona maravillosa. Eso lo seguiré pensando hasta el último día porque eres de esas personas díficiles de olvidar y yo tengo excelente memoria. Quiero que sepas Raphael Quintero que te amé, te amé como a nadie y como no creo volverlo a hacer jamás porque quedé practicamente destrozada.

También necesito que sepas que me arrepiento de todas y cada una de las veces que la embarré, no sabes cuanto lo lamento. Desde mi reacción ante la primera vez que me dijiste te amo, hasta la vez que traicioné tu confianza y tuve que decírtelo. Realmente lo siento muchísimo.

Sin embargo, sé que tan mal no lo hice. Sé que te di muchos momentos hermosos, como San Valentín I en el parque y nuestro primer aniversario corriendo bajo la lluvia. El día que vimos Los Coristas en francés y las tardes en tierra de nadie hablando tonterías. El día que fui a visitarte cuando te enfermaste de hepatitis y mi primer día de clases en la uni. El día que nos encontramos en el City market después de la pelea y mi corte de cabello y el día de la caminata desde mi uni hasta Zona Rental. Yo todavía no he podido borrar el último día que nos vimos. Ese día me viste de una manera con la cual quisiera que volvieras a mirarme. Ese día yo supe que en realidad me amabas porque me veías como tratando de memorizar todo, como si cada detalle fuese importante. Cuando te fuiste alejando me dio miedo, probablemente porque sospechaba lo que pasaría.

Quiero agradecerte por el montón de recuerdos, la mayoría felices, que me dejaste. Por presentarme y hacerme sentir, en ocasiones, parte de tu familia, por confiar en mí aunque a veces no lo mereciera, por enseñarme que el mundo no está lleno de ponys y arcoiris, por hacerme madurar y darme ideales e ideas, por culturizarme (jajaja), por expandir mis gustos en todos los aspectos, por hacer que mis días fuesen perfectos cuando estaban grises, por mostrarme, más allá de las palabras, lo que toda la vida había imaginado que era el amor.

Hoy, Raphael Quintero, yo solo quería decirte que todavía te amo más que a nada, pero que estoy superándote, que no te voy a olvidar, pero que va a disminuir muchísimo lo que siento por ti porque todas mis yos lo necesitamos. Quería decirte también que estoy aprendiendo a vivir sin ti, que he llorado solo en 3 ocasiones porque tú me dijiste una vez que no lo hiciera y que me dolió la Cordillera de los Andes entera y un poquito más lo de tu novia nueva, pero yo sé que ella no es yo.

Espero que leas esto, pero también verte algún día y tener la oportunidad de decírtelo en la cara, solo que sin los nervios, sin las mariposas en la panza y ya tranquila y feliz porque te superé. Si esa vez sucede, ojalá sea en Francia, solo que si pasa, por favor no lleves a tu esposa o novia de turno para la ocasión, sería bastante incómodo.

Espero también que seas feliz y que encuentres el amor, pero que no me olvides. Que recuerdes que lo que es de uno siempre regresa. Hoy sé que el tiempo es la mejor medicina para todo, porque ya voy mejorando, aún cuando no creía poder vivir sin ti. Sé que tú ya lo hiciste, al menos uno de los dos pudo. Ahora sí, hasta dentro de mucho tiempo, Raphael Quintero.

Te quiero.
Maryorie Pimenta.

domingo, 21 de febrero de 2010

Confesión Nº12: ¿Qué se debe hacer cuando la irresponsabilidad es la reina de tu vida?



Yo, todavía adolescente con 18 años practicamente recién cumplidos, tengo el horrible hábito de ser irresponsable en cuanto a todos los aspectos de mi vida, desde acomodarme las uñas de los pies periodicamente hasta hacer mis tareas con tiempo y llegar temprano a la universidad.

Este terrible hábito comenzó a apoderarse de mí cuando se me ocurrió tener novio. Si bien él tuvo algo de culpa al inducirme a la flojera, yo soy la verdadera culpable de mi mal al permitir que se apoderara de mí. Ahora sufro de constante estrés que probablemente terminará algún día en una mala situación. Lo cierto es que no volveré a ser responsable hasta que no me lleve el susto de mi vida. ¿Quieren saber lo peor del caso? La técnica aplicada para salir de los embrollos desde la adquisición del mal ha funcionado a la perfección, es por eso que no lo dejo.

Esto me ha llevado a pensar que alguien debería inventar una terapia grupal similar a la de alcohólicos anónimos, en donde todos, cansados y agobiados por aquello que los aqueja, contaran sus problemas y pidieran ayuda desesperadamente. De esta manera, si no puedo solucionar mi casi enfermedad, al menos podría reírme de aquellos con el mal más desarrallado que el mío. Después de todo, las cosas suceden por una razón y ¿qué mejor razón para que pasen las cosas que la risa?