martes, 7 de agosto de 2012

Confesión Nº232: Es cierto lo del tiempo y las heridass

Hoy puedo decir que es cierto que "el tiempo cura todas las heridas". Hace un año estaba en Margarita disfrutando de unas merecidas vacaciones junto con el que era mi novio en ese momento y su familia. Desde entonces pasé por un montón de cosas: terminé mi relación con esa persona, mis papás se mudaron de casa,  me sumí en una profunda depresión que me tuvo mal durante algo así como 3 meses, dejé de dormir como se debe, se acabó el 2011 y comencé a reconstruirme, fui intentando dejar el pasado a un lado para darle paso al presente, fui al psicólogo, fui al psiquiatra, dejé de ir a los 2 y decidí que yo sabía las respuestas a mis problemas, sólo era cuestión de llevarlas a cabo, comencé a dormir mejor, fue cambiando mi manera de ver las cosas, conseguí nuevos amigos, comencé a salir, a divertirme y a olvidar mis problemas con ellos; comencé a ser la Yo de antes de tener novio y fue como si le hubiese dado pause a un CD y luego play de nuevo; me comenzó a gustar alguien, pero dejó de hacerlo porque tengo dudas acerca de esa persona; decidí dejar lo que me hace daño a un ladito, lejos para que no me lastime de nuevo, pero no tanto como para olvidar y volver a cometer los mismos errores; y por último, he aprendido a lidiar mejor conmigo, bastante falta que me hacía. 

Me parece increíble que sea tan diferente a como era hace un año. Lo más increíble es que haya cambiado tanto mi manera de pensar. Ahora sé que el amor normalmente no dura para siempre, sé que hay cosas que, aunque uno quiera mucho, es mejor dejarlas ir, sé que contar con amigos es la cosa más valiosa que se puede tener, sé que convertirse en adulto es un proceso largo y doloroso, sé que la imagen que tengo de mí es la que le proyecto a los demás, sé que ser sexy es algo que primero uno tiene que creerse, sé que las cosas buenas requieren esfuerzo, sé que soy demasiado floja y tengo que trabajar el triple en menos tiempo que todos los demás para poder lograr cosas buenas; sé que las cosas que uno cree importantísimas en un momento determinado, pasan a segundo plano con el paso del tiempo. 

Hoy escribo en el blog como una medida para desahogarme y para desestresarme, es el lugar al que vengo cuando no le puedo decir directamente a nadie más todo aquello que llevo en el pecho. Ya mi blog no es el lugar en el que me desahogo para que alguien más lo vea, sin embargo, ahora hay un montón de gente que dice que le agrada lo que escribo. Esto es algo de lo que tengo que hablar en un post completo, o al menos la mitad de uno, porque requiere que me extienda y explique detalladamente todo. El caso es que un año después de lo que yo consideraba que era un momento perfecto, mi vida es completamente diferente y no me lo imaginé. A la carajita que se deprimía, lloraba y gritaba completamente sola durante noviembre pasado me hubiese gustado poder decirle que todo pasa, y que su depresión también pasaría. A la caraja que en enero tenía miedo por el montón de posibilidades que tenía delante de sí, me gustaría poder decirle que se lance con todo y que deje el miedo porque a veces lanzarse a cosas desconocidas con los ojos cerrados, hace que todo sea mucho más divertido. Ésta es una lección que sin querer me  han enseñado La comunicadora que estudió Sociología y Mi compañero de aventuras. A ellos gracias, han sido de muchísima ayuda durante este tiempo, también a La futura médico potteriana, sin sus consejos probablemente hubiese ido a parar al Guaire. Ahora, ¿se imaginan lo que hará conmigo el montón de tiempo que queda por delante?

P.D. Esto no tiene nada qué ver con esta entrada, pero quiero aprender a bailar la danza del vientre, aunque antes me gustaría bajar algunos kilos de más para no tener rollos cuando me toque bailar sólo con una falda y sostén. Veremos qué hacemos con respecto a esto, en la uni hay escuelas de danza árabe, así que no sería difícil. La canción de hoy es Sweet Dreams, de Eurythmics. Sé que es un poco vieja, pero me gusta un montón... 


domingo, 5 de agosto de 2012

Confesión Nº231: Arderé en una paila del Infierno



Yo sé que había prometido venir aquí más seguido, pero últimamente ha sido casi imposible para mí sentarme a escribir todo lo que ha pasado. No sé qué es lo que pasa, organizar mis ideas me está costando un montón y por eso me es muy difícil publicar continuamente. Creo que también lo que pasa  es que no todo el tiempo acontecen cosas que merecen ser contadas, aunque debo admitir que esta semana ése no fue el caso. Así que lo admito, soy una mentirosa e iré al Infierno por ello. En este lapso de tiempo que tengo sin publicar han pasado 3 cosas importantes: visité a Mi ex (sí, ya sé que deben querer colgarme, ahora les explico), salí con los muchachos y me di cuenta  de que me estoy engañando. Pasaré a explicar lo primero, estoy segura de que están muy intrigados. 

El lunes en la mañana estaba yo en casa de mi madrina durmiendo mientras tenía una pesadilla, cuando sonó mi teléfono. Era Mi ex, notificándome que tenía Lechina/Varicela. Se preguntarán por qué me dijo, la verdad es que yo también. El caso es que estuvimos hablando durante algunas horas y al final quedamos en que yo iría a visitarlo y a llevarle unas cosas el miércoles. Ese día en la mañana horneé al fin las mentadas galletas de limón (que no quedaron muy buenas, por cierto), vi por primera vez Toy Story 3 y la amé y en la tarde fui a su casa. Yo tenía algo de nervios por cómo me fuese a recibir su mamá por lo de su novia nueva, pero ya le había escrito en la mañana y me había dicho que no había problemas. Cuando llegué ella me recibió como siempre, hablamos un ratito mientras ella se cambiaba para ir a hacer unas cosas y yo fui a ver como andaba el enfermo. 

El carajo estaba mal. Andaba dormido, con fiebre y lleno de pústulas llenas de pus. Yo sabía cómo se andaba sintiendo porque yo pasé por lo mismo en noviembre pasado y sentí que me moría durante los 3 primeros días. Sólo lo vi, lo dejé dormir y me fui con su mamá a hacer algunas diligencias. En el camino hablamos un montón de cosas, de cómo me estaba yendo, de mis amigos, de lo que ha pasado últimamente, de si yo andaba con alguien, de  su opinión acerca de la novia de su hijo y así un montón de cosas. Como estábamos en medio de una cola horrorosa, terminé sacando las galletitas que  les llevé y comimos algunas. Para cuando llegamos de nuevo a la casa seguimos hablando de cualquier cosa, pero Mi ex ya se había despertado. Andaba de mal humor porque se sentía pésimo y al principio fue casi imposible establecer una conversación normal con él porque no hacía más que quejarse.

Luego comenzó a comportarse, se tomó el tratamiento, estuvimos un rato hablando estupideces, le di su regalo de cumpleaños y Navidad atrasado, comió gelatina, hablamos de las Olimpiadas, le pedí que se bañara porque daba vergüenza y lo hizo. Mientras tanto, yo veía las competencias de Natación con su mamá, cuando terminó, se unió a nosotras, comió y se sentó conmigo a ver TV. Seguimos viendo las Olimpiadas y hablando de ellas, al mismo tiempo que andábamos jugando tontamente. Al final dejó el fastidio porque su mamá  insistía en que podía pegarme alguna clase extraña de herpes. 

Estuve allí, comportándome normalmente con ellos, y ellos conmigo, casi hasta las 8 y 30 de la noche. Debo admitir que por algunos instantes pensé que podía quedarme así, con él sentado en el mismo mueble que yo mientras jugábamos y nos reíamos de cualquier estupidez. Debo admitir también que no quería irme y que sentía como si el tiempo volaba. Al final nos despedimos con un escueto chao a la distancia y su mamá me dejó en la parada de autobuses a mi casa, que por cierto, el que me trajo a casa era el último de ese día. 

Al siguiente día fui con Mi compañero de aventuras, La comunicadora que estudió Sociología, Mi compañera de retardos, La futura médico potteriana, su hermanita y La Lenta al cine. La  salida fue cuadrada por teléfono mientras yo estaba en casa de Mi ex. Fue muy cómico porque todos proponían cosas diferentes y al final todo salió como no lo planeábamos. Habíamos quedado en salir de donde vivimos a eso de las 9 de la mañana para poder llegar temprano al cine y poder regresar temprano a casa. Todos estuvimos listos a tiempo, excepto La futura médico potteriana y La lenta. Terminamos saliendo a las 10 y 30 entre idas a la farmacia, a la perfumería, espera en la cola de autobuses y cosas por el estilo. 

Nos encontramos con Mi compañera de retardos en el camino y con Mi compañero de aventuras en la parada de autobuses para Caracas. Obvio, La lenta tuvo que ir primero al banco, porque ella no sabía a dónde iba. Allí perdimos como 30 minutos porque la cola en el cajero estaba insoportable. Al final, logramos montarnos en el bus a Caracas antes de las 12 (no mucho) y en el camino llevábamos una amena conversación. Cuando llegamos al Metro y nos montamos, La lenta se montó en un vagón diferente y se nos perdió por un rato porque su teléfono andaba descargado. Nos encontramos de nuevo en la estación donde nos bajamos. Cuando llegamos fuimos derecho al cine y vimos que no había funciones disponibles para el horario que queríamos, así que fuimos al otro cine del centro comercial. Estuvimos haciendo la cola como por 20 minutos para que al llegar a la taquilla la muchacha nos dijera que sólo estaba disponible en 3D. Se preguntarán: ¿Y cuál es el problema con eso? Pues que el precio es exageradamente caro en comparación al boleto normal y todos andábamos en quiebra.

Decidimos agarrar la próxima función del cine anterior y tuvimos éxito. Después de comprar las entradas, fuimos a comer y ahí estuvo el rollo. La mitad quería comer Sushi y la otra mitad en Subway. Ninguno de los 2 restaurantes estaba en la feria, así que terminamos yendo La comunicadora que estudió Sociología, Mi compañero de aventuras y yo a Subway y las demás al restaurant de Sushi. Mi compañero de aventuras y yo comimos sándwiches de atún y cangrejo respectivamente, y La comunicadora que estudió Sociología comió uno vegetariano. Estuvimos un rato hablando y él me preguntó acerca de lo que le había dicho que debía decirle. Yo me hice la loca, aplaudí y logré esquivar el tema, todavía no sé cómo decirle lo de Mi ex. Terminamos de comer y de hablar y fuimos a buscar a las demás porque ya faltaba poco para el inicio de la función. 

En el otro restaurante estaban las demás jugando con los palitos chinos, les dijimos que nos adelantaríamos porque ellas no habían terminado de comer  y nos dirigimos a Cinarrolls, que es una tienda en la que venden los mejores rollos de canela de la vida. Allí me compré uno con chocolate, que estaba divino, y luego fuimos a hacer la cola para entrar a la sala. Las muchachas llegaron casi cuando íbamos a entrar así que no hubo problemas. Una vez en la sala, nos sentamos de forma extraña. Mi compañero de aventuras y yo en un extremo, justo en el medio La lenta, La comunicadora, La futura médico potteriana, su hermanita y Mi compañera de  retrasos. Fue extraño porque yo quise ir para compartir  con mis amigas y amigo, pero La lenta no dejó de estorbar y de hacer comentarios fuera de lugar. En medio de la película me quedé dormida y ella se encargó de despertarme varias veces como si lo hiciera a propósito. La película no me gustó, hubiese preferido ir a ver Batman, pero es justo que Mi compañero de aventuras también escoja alguna vez.

Después de salir, fuimos todos al baño, todos estuvimos listos y una  vez más, La lenta nos retrasó. No se maquilló durante todo el día y ya cuando nos íbamos le provocó hacerlo. Cuando al fin salió del baño pasamos por varias tiendas, hasta que pasamos por una cadena de librerías y tuvimos que entrar porque Mi compañera de retardos, Mi compañero de aventuras y yo queríamos ver algunas cosas. Una de las cosas que vimos fue el diccionario de Griego que Mi compañero de aventuras tiene tiempo deseando y ella y yo quedamos en que se lo regalaríamos de cumpleaños. Todos terminaron entrando en la tienda, excepto La lenta que se perdió durante un largo rato. Cuando vimos todo lo que queríamos, Mi compañera de retardos compró su libro y estuvimos satisfechos, salimos y nos encontramos de nuevo con La lenta. 

Fuimos al Metro, pasamos rabia y luego de una hora, llegamos a Capitolio. No encontramos nada de cola y nos sentamos, todos los asientos estaban cerca, pero separados. Ése no fue un obstáculo al momento de establecer una conversación a modo de Talk show acerca de los hombres en pleno autobús. Los compañeros de puesto de La lenta y Mi compañera de retardos terminaron metiéndose en la conversación y acabamos teniendo un divertido y entretenido debate durante todo el camino. Cada quien fue quedándose en su casa y todos  terminamos muertos de cansancio. 

Ahora, con respecto a lo de que me estoy engañando, tiene que ver con Mi ex y con la persona que me gusta. La verdad es que me sigue gustando mucho estar con Mi ex y pasar tiempo con él. Sigo sintiendo como si fuese algo que me perteneciera aunque las personas no somos objetos y él y yo en este momento no estamos relacionados de ninguna manera. Sigo queriendo estar protegida dentro de un abrazo suyo por siempre,  me sigue pareciendo que el tiempo pasa volando y es insuficiente cuando estoy con él y me sigue preocupando su estado de ánimo y su salud. Es extraño porque yo pensaba que todo eso desaparecería en algún punto, pero me di cuenta de que no. La verdad es que él siempre será una persona con la que me guste pasar tiempo, por la que me preocuparé y que querré, no obstante, algo cambió y ese algo no es otra cosa que el deseo que sentía hacia él. Es extraño, porque sigo sintiendo que lo quiero muchísimo, pero el hecho de no tenerle ganas le ha bajado muchísimo a la tensión. Y sí, le tengo celos a su novia, pero no es porque yo quiera serlo, sino porque ella tiene su tiempo y su atención (aunque aquí hay algo extraño, pero no quiero hablar de eso) y a mí me gustaría tenerlos. Yo sé que esto suena raro, porque hasta a mí me ha costado comprenderlo, pero el tiempo ayudará a aclarar esto.

Con respecto al carajo que me gusta, siento que si bien tengo afinidad con él, no me siento igual de chévere que con Mi ex, sin embargo, hay algo con él, el detalle está en que no sé si la cosa es unilateral, aunque a veces creo que no. Leyendo esto seguro piensan que la cosa con él es sólo física, pero no me malinterpreten. Con él también tengo muchas cosas interesantes de qué hablar, me siento chévere y la paso muy bien, no obstante, hay algo que hace que siempre termine extrañando mis conversaciones con Mi ex. Todo esto es raro para mí, nunca me había sentido así. Como ven, estoy hecha  todo un nido de pájaro Carpintero y todavía no tengo respuestas al montón de cosas que quiero saber. Les agradezco de antemano que dejen su opinión con respecto a este último tema y nos estamos leyendo en una próxima entrega. 

P.D. La canción de esta entrada es un poco pornográfica, pero no me importa. Los dejo con Closer, de NIN. Esta canción me recuerda una mala experiencia, a pesar de eso, me gusta. Y no, no tiene mucho que  ver con la entrada, excepto tal vez el título, pero la he escuchado y tarareado un montón esta semana. 



La nueva entrada se está procesando, es sólo cuestión de que consiga tiempo y organice mis ideas. Siento no haber cumplido con lo que dije acerca de publicar más seguido. La próxima estará lista hoy o mañana. Sean felices y nos estamos leyendo.

lunes, 30 de julio de 2012

Confesión Nº230: A pesar de todo, estoy bien

Como ustedes saben, yo adoro las pequeñas listas tipo supermercado para ir contándoles todo lo que pasa por mi cabeza cuando siento que no puedo desarrollar suficientes ideas para escribir todo un post. Así que aquí les va otra, espero que dejen comentario, porque hace rato que no dicen nada. 

-Ayer me fui a casa de Mi madri porque estaba aburrida de estar encerrada. Allá estaban mi ahijadito, La del eterno guayabo y un montón de gente chévere. Pasé todo el día (y parte de la noche) hablando con ellas de lo que ha pasado durante los últimos meses. Comí comida rica, hablé de muchísimas cosas agradables y quedé con ellas de ir el próximo fin para acomodarme el cabello y pasear por ahí, además de pasar tiempo juntas.

-Durante la conversación con Mi madri me hizo ver que estoy vuelta un 8 con respecto al carajo que me gustaba. Ella dice que no es posible que me deje llevar por lo que digan los demás, que debo experimentar yo misma las cosas y que no es posible que alguien me guste, pero que no lo quiera como novio. Con respecto a esto último, tengo muchísimo que refutarle, uno no necesita ser novio de alguien para que le guste y ser correspondido, no obstante, éste es un tema bastante fuerte del que no tengo ganas de hablar en este preciso momento. 

-Ya sé cómo moverme en una parte de mi estado en la que normalmente no ando y me agrada saberlo ahora porque es el lugar en el que quiero vivir si no consigo comprar algún día en Caracas. 

-Me estoy engañando con respecto a un asunto del que no voy a hablar. No es justo conmigo lo que me estoy haciendo porque al final sólo me estoy haciendo daño. Además, sé los resultados, pero hay una parte de mí que me está retando a que vaya en contra de todo lo que la gente considera normal para probarme que es posible superar cosas y decirle a la gente que sí pude. El problema es que ando jugando con fuego y cruzando fronteras que no debería cruzar, así que veremos qué pasa. 

-Hoy he tenido unas ganas terribles de hornear y comer galletas de limón, pero el calor ha estado tan insoportable que decidí hacerme la loca y aplaudir ante la Gordelia que hay en mí. Creo que mañana sí las haré porque le he ofrecido galletitas a un montón de gente y ya todos andan preguntando. Creo que me levantaré mañana temprano y las haré. Además, iré de visita con alguien que anda enfermo y se me ocurrió hacerle llevarle también. 

-El jueves iré al cine con La comunicadora que estudió Sociología, con Mi compañero de aventuras, con La futura médico potteriana y su hermanita. Iremos a ver La era del hielo 4 (aunque les juro que me muero por ver Batman) porque Mi compañero de aventuras tiene algo así como un mes diciéndonos que tenemos que ir a verla. El viernes creo que subiré al Ávila con La comunicadora que estudió Sociología, Alá, Mafalda, La bailarina de Pole Dance y su hermano, El crítico enmascarado. La última vez que fuimos la pasamos muy bien, me encantó bañarme en la quebrada, caminar y admirar la inmensidad de Caracas, esperemos que ambas salidas se den. 

-Siento que no estoy siendo completamente honesta con La comunicadora que estudió Sociología. Así que como lo dije aquí, ella lo leerá, me preguntará y yo le responderé porque no me estoy sintiendo bien por eso. 

-Anoche tuve una pesadilla demasiado loca, estoy cansada de ese tipo de sueños y en la última semana han sido demasiado frecuentes. 

-Le dije a alguien más de la existencia del blog. Es el hermano de La bailarina de Pole Dance y le puse el mismo seudónimo que tenía en Twitter, El crítico enmascarado. Últimamente le estoy contando a mucha gente de la existencia de este rincón y me está dando miedo, sin embargo, él me cae bastante bien y aprecio siempre las críticas que hace. Esperemos que pronto yo deje de ser tan pegada, supere ciertas cosas para poder publicar el link en redes sociales y la gente pueda entrar aquí libremente. 

-Hablando de gente que entra, ya no sé quién es quién. Está entrando tanta gente que me confunden, así que ya no puedo saber quién lee lo que escribo y quién no. Extraño eso de cuando no había mucha por aquí, yo sabía quién me stalkeaba, yo sabía quién entraba periódicamente y sabía cuando a la gente le gustaba el blog. Ahora que hay tanta gente, ya casi nadie comenta, así que les imploro, malagradecidos, que dejen comentarios. Seguro se ríen, se sorprenden, se molestan o se ponen tristes con lo que leen aquí, de modo que no sean egoístas, todavía no cobro por lo que escribo y sólo pido comentarios como retribución. 

P.D. Eso es todo por hoy, no tengo nada más qué decir. La canción de hoy es Cool, de Gwen Stefani. Esa canción se relaciona de muchas maneras con esta entrada, pero ustedes no entenderán por qué. Además, me hace recordar la época en la que MTV era MTV y pasaba música chévere. ¡Sean felices, nos estamos leyendo!


sábado, 28 de julio de 2012

Confesión Nº229: No sé cómo titular esta entrada

Bien, antier me encontré con Mi ex después de casi un año. Fue raro, pasamos el mediodía escribiéndonos mientras dejábamos la salida para más tarde porque a mí me surgieron problemas y él se sentía mal. Al final me acomodé y llegué a donde quedamos de vernos en menos de 45 minutos. Cuando llegué él estaba esperándome. Nos saludamos como la gente normal y hablamos de a dónde iríamos. Estuvimos a punto de ir a la pizzería a la cual se suponía que iríamos, pero terminamos yendo a una playa que está incluso algo alejada de donde yo vivo. En el camino estuvimos hablando de lo que estaba haciendo cada uno con su vida, sobre algunos planes a futuro próximo y yo haciendo las preguntas que necesitaba que me respondiera.   Estábamos hablando superficialmente de todo. 

Una vez que llegamos a la playa, me arrepentí de no haberme puesto el vestido que quería ponerme. Tenía ganas de bajarme del carro y sentarme un rato en la orilla de la playa, pero ni modo. En cambio nos quedamos en el carro con el aire acondicionado prendido hablando. Logramos hablar de cosas que no eran importantes durante mucho rato, pero hubo un momento en el que él comenzó a sentirse incómodo. Entonces comenzó a hacerme preguntas muy personales que no tenía ganas de responder porque tampoco me interesaba lo que él tenía que decirme en cuanto a eso, sin embargo insistió un rato largo hasta que él solo adivinó lo que quería saber. Decidimos ir a comer, nos devolvimos al lugar donde me recogió y nos dirigimos al Mc Donald´s más cercano. A mí se me quitó el hambre, él compró lo que quería y después fuimos al frente de la playa que queda cerca del colegio en el que estudiamos. Ahí no duramos 5 minutos porque estábamos comenzando a recordar cosas, una de las que yo recordé es que él tiene novia, así que inmediatamente le dije que me llevara hasta la parada de autobuses porque no quería estar más con él. 

En el camino de regreso, pasamos justo al lado de sus padres, quiénes iban en dirección a su casa, nosotros íbamos en sentido contrario. Obvio entramos en pánico, porque parecía que veníamos de su casa. Yo traté de esconderme mientras pensaba en las barbaridades que debían estar imaginándose de mí, entonces recordé el dicho que dice: "No hagas cosas buenas que parezcan malas". Él se molestó porque seguro pensaba que sus papás lo regañarían porque iban a imaginar que estábamos en su casa teniendo sexo, así que casi me rogó que llamara a su mamá para explicar. Obviamente yo pensé que nada de lo que yo pudiera decir cambiaría lo que ella pudiese pensar, así que me negué. Él mismo terminó llamando a su mamá para ver qué le diría y resulta que se hicieron los locos, porque sí, yo estoy segura de que nos vieron, pero no dijeron absolutamente nada, afortunadamente. Para cuando terminó nuestro ataque de paranoia, ya estábamos en la parada, le dije chao y se acabó. 

Después de hablar con él me siento mucho más tranquila. Él sigue siendo el mismo y yo he aprendido a controlar un poco lo que pienso y digo. Me di cuenta de que no me siento igual con respecto a él, ya no tengo las maripositas estúpidas revoloteándome en el estómago y definitivamente no me siento nerviosa en su presencia, de hecho me extrañó que no tuviese nervios antes de verlo, aunque a pesar de todo, me sigue gustando un montón hablar con él de cualquier cosa, es una lástima que hayamos dañado tanto las cosas. A la única de mis amigas que le he contado acerca de esto es a La comunicadora que estudió Sociología, me dijo que estuvo muy bien que las cosas salieran más o menos como las había imaginado, pero que por todo lo que había pasado, parecía como si todavía nos importáramos de ESA forma el uno al otro. Yo creo que más que importarme de esa forma, extraño al carajo con el que hablaba muchísimas horas durante el día y sé que él también me extraña a mí, pero el asunto murió, así que a otra cosa mariposa, a seguir con los planes establecidos. 

Hoy  ayer vino La comunicadora que estudió Sociología a ver una película. Yo pasé toda la tarde tirada en mi cama viendo la inauguración de los Juegos Olímpicos, que estuvo genial, me encantó la música, así que cuando llegó, ahí estaba yo, postrada esperando que apareciera Adele en algún momento (obvio, me quedé esperando). Mientras esperaba, le conté lo que había pasado ayer. Cuando terminó la ceremonia, pusimos Toy Story 3 porque ella andaba antojada de verla y llorar, pero resulta que la peli estaba mala, así que acabamos viendo la típica película de baile en la que hay una mega competencia, un protagonista que está chévere, una protagonista insípida y un problema que siempre se resuelve. Continuamos hablando con mi hermano del asunto que me preocupa desde el martes, quedé en las mismas y luego La comunicadora que estudió Sociología se fue. 

Hoy ayer también descubrí un montón de música chévere, que sé que no me hubiese gustado hace 5 años porque mis gustos musicales no eran tan amplios. Quedé enamorada de Sweet Dreams de Eurythmics, de Satisfaction de The Rolling Stones, de Pretty Little Thing de Queen, de Payphone de Maroon 5 y de It will rain de Bruno Mars. Sé que todas tienen estilos diferentes, pero yo tengo gustos raros. También estuve parte de la madrugada intercambiando música con La comunicadora y comprobé que tenemos en común algunos grupos o canciones. Justo ahora me siento un poco extraña, no estoy triste, pero tampoco estoy feliz, no estoy molesta, pero tampoco me siento como si no tuviese qué decir, no sé, supongo que es normal sentirse así después de un golpe tan duro contra la realidad. Ahora me voy a dormir porque ya es tarde y ando pensando mucho, así que antes de cometer alguna estupidez, mejor descanso. 

P.D. Hoy los dejo con Sara Bareilles. Fue recomendada por La comunicadora que estudió Sociología y terminé amándola. Los dejo con Gravity. Fue la primera que escuché de ella y fue amor a primera vista. ¡Sean felices gente! Nos estamos leyendo...


miércoles, 25 de julio de 2012

Confesión Nª228: Ando en crisis de confianza

Hola. Yo sé que les debo muchas explicaciones. Primero, las entradas desaparecen porque soy una cobarde y como lo soy, decidí que era mejor cerrar la boca, olvidar el asunto, fingir demencia y aplaudir. Adoro a esa persona y la verdad es que no me ha dado señales de que en serio le guste, así que prefiero que todo siga como hasta ahora. Segundo, me ha costado mucho escribir en los últimos días porque han pasado muchas cosas y no sé cómo expresarlas todas aquí, por eso he estado tan ausente y tercero, sé que por mi autosabotaje han dejado de entrar, pero vuelvan, olvidaré el tema y ya no tendré que suprimir entradas. Ya que he explicado los motivos de mis constantes desapariciones, procedo a contar lo que ha pasado últimamente. 

El viernes pasado me fui a casa de La que no tenía Twitter para pasar una tarde/noche de niñas junto con ella y la Reina mora. Ambas me hacían mucha falta y nos debíamos demasiados cuentos, así que cuadramos y estuvimos como 4 horas poniéndonos al día con todo lo que había pasado durante los últimos 4 meses. Ellas están un poco celosas de La comunicadora que estudió Sociología, de Mi compañero de aventuras y de La futura médico potteriana. Luego de cenar, fuimos a casa de Cruela, donde la Reina mora se encontraría con su novio y La que no tenía Twitter y yo decidiríamos qué íbamos a hacer. Al llegar allí nos encontramos con la prima de Cruela y estuvimos hablando un rato hasta que nos convenció de ir a una fiesta  en la que no conocíamos a nadie. La fiesta estuvo buena, pero como no conocía a nadie, me sentía demasiado incómoda. Varios de los muchachos que se acercaban a nuestro mini grupo se dieron cuenta de mi incomodidad y preguntaron qué pasaba, yo les decía que nada. 

En esa fiesta, me di cuenta de que es mi actitud la que aleja a las personas. El hecho de que me muestre como una persona introvertida delante de gente que no conozco es un autosabotaje. Yo quiero ser como la gente normal, quiero mostrarme como soy normalmente con la gente que no conozco, pero parece que hay en mí un interruptor que se activa cuando ando conociendo gente y eso impide que mi círculo de gente conocida no se expanda. El caso es que la fiesta estuvo buena y aunque no la pasé tan bien como podría haberla pasado, estuvo bien. Como a las 4 de la mañana La que no tenía Twitter y yo nos fuimos a su casa y terminamos durmiéndonos casi a las 5. 

En la mañana desayunamos, hablamos y luego tuve que ir a mi casa. Una vez allí, me llamó Mi madri para avisarme que uno de mis primos había tenido un accidente en su carro y que estaba muy mal. En cuanto terminé de hacer el almuerzo, salí corriendo junto con mi abuela a la clínica. El sábado estuvo muy mal, lo sometieron a una operación para reconstruirle las vísceras, pero afortunadamente salió bien. Yo estuve en la clínica el sábado y el domingo y fue muy cómico verlo a él, a su ex novia y a su novia actual, parecía una novela mala de Venevisión. Ahora sólo debe cuidarse y estar quieto. 

Ayer, La comunicadora que estudió Sociología me invitó a la playa junto con sus amigos de Sociología. Yo estaba muy curiosa por conocer a Alá, su mejor amigo. Es muy cómico porque él la cela un montón y quería ver cómo me llevaría con él. Hoy me levanté súper temprano, a pesar de que me había acostado a las 4 y 30 de la mañana, anduve dando vueltas hasta que ella me llamó y empecé a acomodarme. Cuando estuvimos listas, pasó buscándome por mi casa. Compramos cosas para comer en la playa y luego nos dirigimos allá. Estuvimos casi una hora tratando de encontrar a sus amigos, hasta que finalmente dimos con ellos. He de decir que si no nos buscaban, no los encontraríamos jamás, estaban demasiado escondidos. Alá me cayó bien, es muy chévere. Sus otros amigos también, aunque no tanto. Pasamos el día hablando tonterías, bañándonos en la playa y comiendo. Las olas me revolcaron 2 veces seguidas y ando con las piernas todas rasguñadas. También estoy muy cerca de estar insolada, la piel me arde horrores, pero la pasé bien. 

En medio de la conversación con los amigos de La comunicadora que estudio Sociología salió un tema que me dejó pensando un montón y no quiero pensar más acerca de eso. Quiero que relacionarme con hombres de ESA manera deje de importarme tanto. Creo que es cuestión de empezar muy seriamente la dieta de pensamientos que ella me presentó y buscar cosas que me distraigan. Cuando al fin llegué a mi casa, tomé una de las mejores duchas de mi vida, comí y me fui a dormir un ratito. Al despertar, tuve un lío telefónico horrible con mi mamá, pero normal, ya estoy habituada. Ah, una última cosa, casi lo olvido: mañana me veré con Mi ex para hablar de frente todo lo que quedó pendiente. Tengo una sensación de vacío en el estómago, pero al mismo tiempo, sé que la tranquilidad está muy cerca. 

P.D. Hoy fue un día de mierda, a pesar de que lo pasé bien con los amigos de La comunicadora que estudió Sociología. Es que el montón de cosas que están girando en mi cabeza han hecho que esté de mal humor, así que tengo que volver a trabajar en que el estado de ánimo de los demás, no afecte el mío. Hoy los dejo con What the hell de Avril Lavigne. La comunicadora dice que es demasiado de niña puberta, pero a mí me gusta. Nos estamos leyendo, gente. ¡Sean felices!


lunes, 23 de julio de 2012

Confesión Nº227: A mí como que se me olvida que soy yo quien escribe aquí

En los últimos días la procrastinación, la diversión y la preocupación han ocupado un lugar importante en mi vida. He entrado infinidades de veces esperando conseguir magicamente una nueva entrada y luego recuerdo que si no escribo nada, ni ustedes ni yo tendremos qué leer y qué comentar. Disculpen además por la constante desaparición de entradas, prometo que las reestableceré, sólo denme un poquitito de tiempo porque no las quiero modificar, pero primero debo hacer algo. Y sí, también contaré lo que ha pasado en los últimos días, que, además de agitados, han sido un poco extraños. En cuanto salga de todo esto, seré tan constante como antes, es sólo cuestión de que logre organizar mis ideas y resuelva el pequeño asuntito que no me deja en paz. Por lo pronto los dejo, tenganme paciencia y sean felices.

P.D. Los dejo con Mafalda expresando lo que he pensado muchas veces, incluso ahora. La canción de hoy nada tiene qué ver con lo que ha pasado en los últimos días, pero vi un video de monos y me acordé de Thanks for the memories, del extinto grupo Fall Out Boy. Me hizo recordar a mi época de adolescente, cuando hablar con La que no tenía Twitter y la Reina mora era algo cotidiano. Las he extrañado un montón.


viernes, 20 de julio de 2012

Confesión Nº226: Quiero enterrar esto y seguir adelante

Como saben, ya Mi ex llegó al país. Antes de llegar me escribió para vernos esta semana, pero obvio no pasará porque ya estamos a viernes. Todo esto me tiene muy ansiosa, yo sólo quiero terminar de hablar con él, decirle lo que creo necesario para estar tranquila conmigo y seguir adelante como si no hubiese pasado nada. Esta situación de suspenso me tiene ansiosa y la verdad, no extrañaba andar así, de hecho, estaba bastante tranquila hasta que recibí su mensaje. Luego me tranquilice y volví a alterarme ayer cuando decidí dejar las cosas como están con la otra cosa que me alteraba, porque no vale la pena dañar todo por un capricho que tengo ahora.

Hoy fui a la playa con La comunicadora que estudió Sociología porque estábamos aburridas, teníamos calor y queríamos hablar tonterías, como siempre. Terminamos hablando de mi necesidad de estar pendiente de alguien y de agobiarme con ello. Yo estaba un poco más tranquila con lo de Mi ex porque andaba pensando en otra persona, pero hoy me di cuenta de que no ando haciendo las cosas bien. Me di cuenta de que si tapo un hueco con un parche, éste algún día se caerá y el hueco seguirá allí. Esto quiere decir que pensar en otra persona no es la solución, y aunque me siento muchísimo mejor, la verdad es que todavía Mi ex me mortifica, no como antes, pero lo hace. 

Esto me hace pensar que ahora que decidí que no pensaré en esa persona de ESA forma, tengo que encontrar algo para mantenerme ocupada y distraída para luego de hablar con Mi ex. Él es un asunto que quiero meter en el archivo "NO ABRIR" cuando al fin hablemos, será un tema del que no volveré a hablar. Ya tengo algunos planes para mantener mi cabeza ocupada pensando en otras cosas y afortunadamente, ninguna incluye a algún otro carajo. Este año tengo muchísimos retos académicos y a nivel personal y espero cumplirlos todos. Todavía me quedan algo más de 5 meses para alcanzar los propósitos que me fijé el Año Nuevo pasado y aunque no creo poder cumplirlos todos, creo que estaré muy cerca de hacerlo si continúo trabajando como hasta ahora. 

En verdad me gustaría hablar cuanto antes con él, no quiero pensar más en todas las cosas que se supone que tengo que decirle, estoy muy nerviosa y estresada y todos sabemos que normalmente no me pongo así. A veces envidio a mis amigos porque son capaces de preocuparse y estresarse con cosas que se acaban, como la universidad, yo me preocupo y me estreso por culpa de Mi ex. Creo que es todo por hoy, como ven, estoy muy frustrada y quiero salir de esto rápido, siento que es parecido a la sensación que tienes cuando vas a un examen de interpretación: tú sientes que vas al paredón, pero mientras más rápido salgas de eso, más rápido acabará el sufrimiento. He allí la razón por la que quiero que todo termine de pasar. 

P.D. La canción de hoy es In The Next Room, de Neon Trees. Como ya sabemos ando medio obsesionada con este grupo y hasta ahora todas las canciones que he escuchado de ellos me parecen excelentes. Esta canción nada tiene que ver con esta situación, pero me gusta. La verdad es que quiero volver a sentir ese vacío en el estómago que te produce desear a alguien, hace un rato largo que no lo siento, pero eso no importa ahora, los dejo con el video. 


P.D.2: He estado pensando una cosa estúpida, pero se vale tener inquietudes: ¿Cómo haré para referirme a mis exes cuando tenga más de uno? Ya sé que esto es estúpido, pero me da curiosidad saber qué inventaré. Como ven, hoy soy todo un manojo de confusiones e incoherencias.