Bien, el lunes Mi ex regresó a Estados Unidos y debo decir que estuve justamente como quería estar: tranquila. Admitiré que si me decepcioné un poco, temprano en la mañana (su vuelo salía a las 5 de la mañana y tenía la costumbre de siempre llamarme antes de despegar, pero no lo hizo). Una vez superada mi decepción, que tuvo una duración de 20 minutos porque me dije que ya bastaba, me puse a hacer montones de cosas y justo cuando no esperaba nada y había olvidado el asunto, llegó un mensaje de él diciendo que había llegado bien y explicando por qué no llamo. Hablamos un ratito, luego tomó otro vuelo hasta la región a la que iba, y volvimos a hablar otro rato. Al final decidí mejor dejar las cosas como están, no tiene sentido andar luchando por causas perdidas.
Ayer todo volvió a la normalidad. Tuve muchas cosas qué hacer y no tuve tiempo de ponerme a pensar. A primera hora de la mañana me levanté porque andaba pendiente de despertarme, ya que debía salir. Llegó mi papá y me preguntó a qué hora saldría, le respondí que a las nueve. Faltaba algo más de una hora y yo tenía ganas de sentarme en la computadora un rato a revisar mis redes sociales y a ver doramas. Revisé todo y luego me dieron muchas ganas de jugar mientras escuchaba música chévere, así que estuve en eso por casi 3 horas. Cuando vi la hora, salí corriendo, me bañé, me arreglé y comencé a mandar mensajes para ir repartiendo los aguacates que traje de Narnia, para ver si me vería con La futura médico potteriana y para ver si podía quedarme en casa de La que no tenía Twitter. La futura médico potteriana me dijo que sí podríamos vernos y La que no tenía Twitter me dijo que hoy no podía, porque debía poner orden en su casa.
Así fue como emprendí mi viaje. Debía encontrarme primero con La mamá de Mi ex (ella adora los aguacates), luego ir a casa de una tía y por último me vería con La futura médico potteriana. Mientras esperaba a La mamá de Mi ex, me encontré con mi chichero favorito. Me vio con la tremenda bolsa de aguacates y pensó que eran para él porque de vez en cuando mi mamá le deja alguno, así que no tuve más remedio que darle uno. Al rato llegó La mamá de Mi ex, la saludé rapidito, le entregué los aguacates y casi salí corriendo a casa de mi tía. Cuando llegué, me encontré con Mis dos madris, mis dos ahijaditos y mi tía. Estuve el día hablando con ellos, comí cosas ricas y vimos televisión.
Cuando llegó la tarde, me tocó despedirme y una vez en la vía, decidí caminar hasta la próxima parada de autobuses, en lugar de la más cercana. Fue así cómo terminé caminando 40 minutos mientras me relajaba, miraba el tráfico, pasaba en medio de una obra de construcción vial y me sentía parte de una peli romántica de los 90. Para cuando llegué, llamé a La futura médico potteriana y quedamos de encontrarnos en el Mc Donald´s más cercano. Al llegar, ella tenía como 15 minutos esperándome, estaba con una muchacha que estudió en el colegio conmigo. La acompañamos hasta su casa y nosotras nos regresamos a comer helados, mientras hablábamos de todo lo que había pasado mientras no nos habíamos visto. Estuvimos allí dos horas riéndonos, sintiéndonos tristes, emocionándonos, haciendo planes y extrañando a La comunicadora que estudió Sociología, se fue 5 días a casa de su abue y ya tengo más de una semana sin verla.
Mientras hablábamos, vimos la hora y nos dimos cuenta de que era tarde, así que agarramos nuestras cosas y fuimos directo a la parada. Allí nos encontramos con una de sus primas, quien estaba mal porque había terminado con la novia. Tuvo terapia con La futura médico potteriana, la llamó la ex y se comenzó a sentir mejor. En el camino nos reímos un montón hablando estupideces y el tiempo pasó volando, porque llegamos súper rápido. Fuimos a mi casa a buscar 2 aguacates (sí, ayer era la señorita repartidora de aguacates) y de ahí fuimos a la farmacia. Nos dirigíamos luego a la parada de autobuses que llegan hasta la casa de La futura médico potteriana, cuando nos encontramos a uno de sus amigos. Tuvimos una conversación chévere con él por aproximadamente media hora y después fuimos a la parada. Ella no tenía ganas de llegar a su casa, así que estuvimos allí hablando como 45 minutos hasta que se llenó el segundo que esperamos.
Terminé llegando a mi casa a las 10 de la noche y mi mamá iba a poner el grito en el cielo, pero, afortunadamente, no pasó a mayores. A esa hora me tocó llegar a llenar tobos, tanque, lavar patio, lavar mi baño y lavar el piso de la cocina porque el agua ha desaparecido misteriosamente durante la última semana. Terminé todo pasadas las 11 de la noche y estaba completamente agotada. Traté de publicar esta entrada anoche, pero sólo llegué a la mitad porque el cansancio me venció. Al caer en mi cama luego de darme el mejor baño que he tenido en mucho tiempo, fui feliz. Como ven, he estado mejor de lo que se podía pensar, creo que mi ataque de hace unos días fue hormonal y un último intento por parte de mí misma de sabotearme, menos mal que he aprendido a controlarme. Hasta una próxima confesión, ¡Sean felices!
P.D. La canción de hoy es Turn It Off, de Paramore. La encontré porque es una de las canciones favoritas de La futura médico potteriana. Me gustó bastante y decidí ponerla en esta entrada.
Yo sé que estoy pasada de maraca, últimamente he escrito una entrada semanal y la cosa no se justifica. En mi defensa, debo decir que no ha pasado nada que valga realmente la pena mencionar, bueno, capaz sí, pero no he querido hablar de eso aquí, no sé por qué. Probablemente se deba a que si no lo escribo aquí no tengo que leerlo y si no lo leo, no lo recuerdo y puedo pensar en otras cosas más productivas e importantes. Les contaré qué ha pasado desde que publiqué la última entrada decente.
Hace semana y media volví a encontrarme con Mi ex. Fui a su casa, estuve hablando con su mamá, con su abuela, con su papá y con él. Hablamos paja, vimos películas, él intentó tocarme, yo no lo dejé, intentó besarme, no le respondí. Cabe destacar que estábamos alejados y él se acercaba para hacer esas cosas. Al principio no sabía cómo sentirme con respecto a todo eso, yo sólo tenía en mi cabeza el chip que decía: "debes negarte, debes negarte" y afortunadamente lo logré, pero eso me dejó un poco confundida. Al principio, luego de dejarlo, me sentía extraña por la sensación de los labios hinchados. Después me vino la rabia por hacer que me confundiera cuando las cosas entre nosotros no cambiarán. Por último, estuve triste porque me di cuenta de que me sigue gustando, aunque en mi cabeza esté el bendito chip. Así que el reporte de los hechos con Mi ex es: a) Estoy vuelta un nido de pájaro carpintero b) El amigo se va mañana y no vuelve en un año c) Quedamos en ser gente que puede tener una relación cordial y hablar de vez en cuando d) Admitimos que hemos perdido algo de interés uno en el otro e) También admitimos que, a pesar de todo, nos seguimos queriendo, no sabemos si es como antes.
En otros hechos, La comunicadora que estudió Sociología y La futura médico potteriana son las cosas más hermosas de esta vida (ok pues, exagero, pero no importa). Es que siempre terminamos hablando pistoladas y pasándola chévere, aunque sea a través de nuestras conversaciones de niñitas por MSN. Podemos pasar horas hablando por ahí y da risa, porque la cosa primero parece terapia con psicólogo, en la que cada una va cambiando de rol para ayudar a la otra, para, al final, terminar olvidando todos los rollos y acabar riéndonos de cosas tan tontas, como nuestros tiempos de Salserín o de nuestros placeres culposos. Ellas me hacen disfrutar de los placeres sencillos de la vida, como sentirme en el cielo comiendo helado de mantecado con oreos partidas en pedazos gigantescos, reírme y sentirme chiquitica cuando me hacen añuñú o compartir placeres culposos, como What makes you beautiful de One Direction.
Durante este tiempo también estuve en casa de mi madri y en el transcurso de casi una semana, me olvidé de todo lo que me agobia. Comí cosas ricas, compartí con gente que quiero un montón, hablé de temas interesantes, abracé y besé todo lo que quise a mi ahijadito, vi cómo las olas rompían en el malecón en plena medianoche, dormí con la brisa más fresca de esta vida, cociné platos que a todos les gustaron, vi parte del dorama que andaba viendo, ayudé a una de mis primas a hacer diligencias para el cumpleaños de su bebé, fui de compras, recibí latonería y pintura y mi madri se encargó de amapucharme (ya saben cómo soy de niñita con esas cosas), en fin, fui feliz durante unos días.
Ya saben cómo ando, qué ha pasado y qué tal ha estado todo. Estaré contándoles más pronto, pero ahora ando muy cansada. Hoy fui a Narnia, estuve en el río, caminé un montón y estoy agotada. La canción de hoy es Closing Time de Semisonic, la escuché hace un tiempo en Amigos con beneficios y me gustó un montón.
Hoy puedo decir que es cierto que "el tiempo cura todas las heridas". Hace un año estaba en Margarita disfrutando de unas merecidas vacaciones junto con el que era mi novio en ese momento y su familia. Desde entonces pasé por un montón de cosas: terminé mi relación con esa persona, mis papás se mudaron de casa, me sumí en una profunda depresión que me tuvo mal durante algo así como 3 meses, dejé de dormir como se debe, se acabó el 2011 y comencé a reconstruirme, fui intentando dejar el pasado a un lado para darle paso al presente, fui al psicólogo, fui al psiquiatra, dejé de ir a los 2 y decidí que yo sabía las respuestas a mis problemas, sólo era cuestión de llevarlas a cabo, comencé a dormir mejor, fue cambiando mi manera de ver las cosas, conseguí nuevos amigos, comencé a salir, a divertirme y a olvidar mis problemas con ellos; comencé a ser la Yo de antes de tener novio y fue como si le hubiese dado pause a un CD y luego play de nuevo; me comenzó a gustar alguien, pero dejó de hacerlo porque tengo dudas acerca de esa persona; decidí dejar lo que me hace daño a un ladito, lejos para que no me lastime de nuevo, pero no tanto como para olvidar y volver a cometer los mismos errores; y por último, he aprendido a lidiar mejor conmigo, bastante falta que me hacía.
Me parece increíble que sea tan diferente a como era hace un año. Lo más increíble es que haya cambiado tanto mi manera de pensar. Ahora sé que el amor normalmente no dura para siempre, sé que hay cosas que, aunque uno quiera mucho, es mejor dejarlas ir, sé que contar con amigos es la cosa más valiosa que se puede tener, sé que convertirse en adulto es un proceso largo y doloroso, sé que la imagen que tengo de mí es la que le proyecto a los demás, sé que ser sexy es algo que primero uno tiene que creerse, sé que las cosas buenas requieren esfuerzo, sé que soy demasiado floja y tengo que trabajar el triple en menos tiempo que todos los demás para poder lograr cosas buenas; sé que las cosas que uno cree importantísimas en un momento determinado, pasan a segundo plano con el paso del tiempo.
Hoy escribo en el blog como una medida para desahogarme y para desestresarme, es el lugar al que vengo cuando no le puedo decir directamente a nadie más todo aquello que llevo en el pecho. Ya mi blog no es el lugar en el que me desahogo para que alguien más lo vea, sin embargo, ahora hay un montón de gente que dice que le agrada lo que escribo. Esto es algo de lo que tengo que hablar en un post completo, o al menos la mitad de uno, porque requiere que me extienda y explique detalladamente todo. El caso es que un año después de lo que yo consideraba que era un momento perfecto, mi vida es completamente diferente y no me lo imaginé. A la carajita que se deprimía, lloraba y gritaba completamente sola durante noviembre pasado me hubiese gustado poder decirle que todo pasa, y que su depresión también pasaría. A la caraja que en enero tenía miedo por el montón de posibilidades que tenía delante de sí, me gustaría poder decirle que se lance con todo y que deje el miedo porque a veces lanzarse a cosas desconocidas con los ojos cerrados, hace que todo sea mucho más divertido. Ésta es una lección que sin querer me han enseñado La comunicadora que estudió Sociología y Mi compañero de aventuras. A ellos gracias, han sido de muchísima ayuda durante este tiempo, también a La futura médico potteriana, sin sus consejos probablemente hubiese ido a parar al Guaire. Ahora, ¿se imaginan lo que hará conmigo el montón de tiempo que queda por delante?
P.D. Esto no tiene nada qué ver con esta entrada, pero quiero aprender a bailar la danza del vientre, aunque antes me gustaría bajar algunos kilos de más para no tener rollos cuando me toque bailar sólo con una falda y sostén. Veremos qué hacemos con respecto a esto, en la uni hay escuelas de danza árabe, así que no sería difícil. La canción de hoy es Sweet Dreams, de Eurythmics. Sé que es un poco vieja, pero me gusta un montón...
Yo sé que había prometido venir aquí más seguido,
pero últimamente ha sido casi imposible para mí sentarme a escribir todo lo que
ha pasado. No sé qué es lo que pasa, organizar mis ideas me está costando un
montón y por eso me es muy difícil publicar continuamente. Creo que también lo
que pasa es que no todo el tiempo
acontecen cosas que merecen ser contadas, aunque debo admitir que esta semana
ése no fue el caso. Así que lo admito, soy una mentirosa e iré al Infierno por ello. En este lapso de tiempo que tengo sin publicar han pasado 3
cosas importantes: visité a Mi ex (sí, ya sé que deben querer colgarme, ahora
les explico), salí con los muchachos y me di cuenta de que me estoy engañando. Pasaré a explicar
lo primero, estoy segura de que están muy intrigados.
El lunes en la mañana estaba yo en casa de mi
madrina durmiendo mientras tenía una pesadilla, cuando sonó mi teléfono. Era Mi
ex, notificándome que tenía Lechina/Varicela. Se preguntarán por qué me dijo,
la verdad es que yo también. El caso es que estuvimos hablando durante algunas
horas y al final quedamos en que yo iría a visitarlo y a llevarle unas cosas el
miércoles. Ese día en la mañana horneé al fin las mentadas galletas de limón
(que no quedaron muy buenas, por cierto), vi por primera vez Toy Story 3 y la
amé y en la tarde fui a su casa. Yo tenía algo de nervios por cómo me fuese a
recibir su mamá por lo de su novia nueva, pero ya le había escrito en la mañana
y me había dicho que no había problemas. Cuando llegué ella me recibió como
siempre, hablamos un ratito mientras ella se cambiaba para ir a hacer unas
cosas y yo fui a ver como andaba el enfermo.
El carajo estaba mal. Andaba dormido, con fiebre y
lleno de pústulas llenas de pus. Yo sabía cómo se andaba sintiendo porque yo
pasé por lo mismo en noviembre pasado y sentí que me moría durante los 3
primeros días. Sólo lo vi, lo dejé dormir y me fui con su mamá a hacer algunas
diligencias. En el camino hablamos un montón de cosas, de cómo me estaba yendo,
de mis amigos, de lo que ha pasado últimamente, de si yo andaba con alguien,
de su opinión acerca de la novia de su
hijo y así un montón de cosas. Como estábamos en medio de una cola horrorosa,
terminé sacando las galletitas que les
llevé y comimos algunas. Para cuando llegamos de nuevo a la casa seguimos
hablando de cualquier cosa, pero Mi ex ya se había despertado. Andaba de mal
humor porque se sentía pésimo y al principio fue casi imposible establecer una
conversación normal con él porque no hacía más que quejarse.
Luego comenzó a comportarse, se tomó el
tratamiento, estuvimos un rato hablando estupideces, le di su regalo de
cumpleaños y Navidad atrasado, comió gelatina, hablamos de las Olimpiadas, le
pedí que se bañara porque daba vergüenza y lo hizo. Mientras tanto, yo veía las
competencias de Natación con su mamá, cuando terminó, se unió a nosotras, comió
y se sentó conmigo a ver TV. Seguimos viendo las Olimpiadas y hablando de
ellas, al mismo tiempo que andábamos jugando tontamente. Al final dejó el
fastidio porque su mamá insistía en que
podía pegarme alguna clase extraña de herpes.
Estuve allí, comportándome normalmente con ellos,
y ellos conmigo, casi hasta las 8 y 30 de la noche. Debo admitir que por
algunos instantes pensé que podía quedarme así, con él sentado en el mismo
mueble que yo mientras jugábamos y nos reíamos de cualquier estupidez. Debo
admitir también que no quería irme y que sentía como si el tiempo volaba. Al
final nos despedimos con un escueto chao a la distancia y su mamá me dejó en la
parada de autobuses a mi casa, que por cierto, el que me trajo a casa era el
último de ese día.
Al siguiente día fui con Mi compañero de
aventuras, La comunicadora que estudió Sociología, Mi compañera de retardos, La
futura médico potteriana, su hermanita y La Lenta al cine. La salida fue cuadrada por teléfono mientras yo
estaba en casa de Mi ex. Fue muy cómico porque todos proponían cosas diferentes
y al final todo salió como no lo planeábamos. Habíamos quedado en salir de
donde vivimos a eso de las 9 de la mañana para poder llegar temprano al cine y
poder regresar temprano a casa. Todos estuvimos listos a tiempo, excepto La
futura médico potteriana y La lenta. Terminamos saliendo a las 10 y 30 entre
idas a la farmacia, a la perfumería, espera en la cola de autobuses y cosas por
el estilo.
Nos encontramos con Mi compañera de retardos en el
camino y con Mi compañero de aventuras en la parada de autobuses para Caracas.
Obvio, La lenta tuvo que ir primero al banco, porque ella no sabía a dónde iba.
Allí perdimos como 30 minutos porque la cola en el cajero estaba insoportable.
Al final, logramos montarnos en el bus a Caracas antes de las 12 (no mucho) y
en el camino llevábamos una amena conversación. Cuando llegamos al Metro y nos
montamos, La lenta se montó en un vagón diferente y se nos perdió por un rato
porque su teléfono andaba descargado. Nos encontramos de nuevo en la estación
donde nos bajamos. Cuando llegamos fuimos derecho al cine y vimos que no había
funciones disponibles para el horario que queríamos, así que fuimos al otro
cine del centro comercial. Estuvimos haciendo la cola como por 20 minutos para
que al llegar a la taquilla la muchacha nos dijera que sólo estaba disponible
en 3D. Se preguntarán: ¿Y cuál es el problema con eso? Pues que el precio es exageradamente caro en comparación al boleto normal y todos andábamos en quiebra.
Decidimos agarrar la próxima función del cine
anterior y tuvimos éxito. Después de comprar las entradas, fuimos a comer y ahí
estuvo el rollo. La mitad quería comer Sushi y la otra mitad en Subway. Ninguno
de los 2 restaurantes estaba en la feria, así que terminamos yendo La
comunicadora que estudió Sociología, Mi compañero de aventuras y yo a Subway y
las demás al restaurant de Sushi. Mi compañero de aventuras y yo comimos
sándwiches de atún y cangrejo respectivamente, y La comunicadora que estudió
Sociología comió uno vegetariano. Estuvimos un rato hablando y él me preguntó
acerca de lo que le había dicho que debía decirle. Yo me hice la loca, aplaudí
y logré esquivar el tema, todavía no sé cómo decirle lo de Mi ex. Terminamos de comer y de hablar y fuimos a buscar a
las demás porque ya faltaba poco para el inicio de la función.
En el otro restaurante estaban las demás jugando
con los palitos chinos, les dijimos que nos adelantaríamos porque ellas no
habían terminado de comer y nos
dirigimos a Cinarrolls, que es una tienda en la que venden los mejores rollos
de canela de la vida. Allí me compré uno con chocolate, que estaba divino, y
luego fuimos a hacer la cola para entrar a la sala. Las muchachas llegaron casi
cuando íbamos a entrar así que no hubo problemas. Una vez en la sala, nos
sentamos de forma extraña. Mi compañero de aventuras y yo en un extremo, justo
en el medio La lenta, La comunicadora, La futura médico potteriana, su
hermanita y Mi compañera de retrasos. Fue
extraño porque yo quise ir para compartir con mis amigas y amigo, pero La lenta no dejó de estorbar y de hacer
comentarios fuera de lugar. En medio de la película me quedé dormida y ella se
encargó de despertarme varias veces como si lo hiciera a propósito. La película
no me gustó, hubiese preferido ir a ver Batman, pero es justo que Mi compañero
de aventuras también escoja alguna vez.
Después de salir, fuimos todos al baño, todos
estuvimos listos y una vez más, La lenta
nos retrasó. No se maquilló durante todo el día y ya cuando nos íbamos le
provocó hacerlo. Cuando al fin salió del baño pasamos por varias tiendas, hasta
que pasamos por una cadena de librerías y tuvimos que entrar porque Mi
compañera de retardos, Mi compañero de aventuras y yo queríamos ver algunas
cosas. Una de las cosas que vimos fue el diccionario de Griego que Mi compañero
de aventuras tiene tiempo deseando y ella y yo quedamos en que se lo
regalaríamos de cumpleaños. Todos terminaron entrando en la tienda, excepto La
lenta que se perdió durante un largo rato. Cuando vimos todo lo que queríamos,
Mi compañera de retardos compró su libro y estuvimos satisfechos, salimos y nos
encontramos de nuevo con La lenta.
Fuimos al Metro, pasamos rabia y luego de una
hora, llegamos a Capitolio. No encontramos nada de cola y nos sentamos, todos
los asientos estaban cerca, pero separados. Ése no fue un obstáculo al momento
de establecer una conversación a modo de Talk show acerca de los hombres en
pleno autobús. Los compañeros de puesto de La lenta y Mi compañera de retardos terminaron
metiéndose en la conversación y acabamos teniendo un divertido y entretenido
debate durante todo el camino. Cada quien fue quedándose en su casa y
todos terminamos muertos de cansancio.
Ahora, con respecto a lo de que me estoy
engañando, tiene que ver con Mi ex y con la persona que me gusta. La verdad es
que me sigue gustando mucho estar con Mi ex y pasar tiempo con él. Sigo
sintiendo como si fuese algo que me perteneciera aunque las personas no somos
objetos y él y yo en este momento no estamos relacionados de ninguna manera.
Sigo queriendo estar protegida dentro de un abrazo suyo por siempre, me sigue pareciendo que el tiempo pasa
volando y es insuficiente cuando estoy con él y me sigue preocupando su estado
de ánimo y su salud. Es extraño porque yo pensaba que todo eso desaparecería en
algún punto, pero me di cuenta de que no. La verdad es que él siempre será una
persona con la que me guste pasar tiempo, por la que me preocuparé y que
querré, no obstante, algo cambió y ese algo no es otra cosa que el deseo que
sentía hacia él. Es extraño, porque sigo sintiendo que lo quiero muchísimo,
pero el hecho de no tenerle ganas le ha bajado muchísimo a la tensión. Y sí, le
tengo celos a su novia, pero no es porque yo quiera serlo, sino porque ella
tiene su tiempo y su atención (aunque aquí hay algo extraño, pero no quiero
hablar de eso) y a mí me gustaría tenerlos. Yo sé que esto suena raro, porque
hasta a mí me ha costado comprenderlo, pero el tiempo ayudará a aclarar esto.
Con respecto al carajo que me gusta, siento que si
bien tengo afinidad con él, no me siento igual de chévere que con Mi ex, sin
embargo, hay algo con él, el detalle está en que no sé si la cosa
es unilateral, aunque a veces creo que no. Leyendo esto seguro piensan que la
cosa con él es sólo física, pero no me malinterpreten. Con él también tengo
muchas cosas interesantes de qué hablar, me siento chévere y la paso muy bien,
no obstante, hay algo que hace que siempre termine extrañando mis
conversaciones con Mi ex. Todo esto es raro para mí, nunca me había sentido
así. Como ven, estoy hecha todo un nido
de pájaro Carpintero y todavía no tengo respuestas al montón de cosas que
quiero saber. Les agradezco de antemano que dejen su opinión con respecto a
este último tema y nos estamos leyendo en una próxima entrega.
P.D. La canción de esta entrada es un poco
pornográfica, pero no me importa. Los dejo con Closer, de NIN. Esta canción me
recuerda una mala experiencia, a pesar de eso, me gusta. Y no, no tiene mucho
que ver con la entrada, excepto tal vez
el título, pero la he escuchado y tarareado un montón esta semana.
Como ustedes saben, yo adoro las pequeñas listas tipo supermercado para ir contándoles todo lo que pasa por mi cabeza cuando siento que no puedo desarrollar suficientes ideas para escribir todo un post. Así que aquí les va otra, espero que dejen comentario, porque hace rato que no dicen nada.
-Ayer me fui a casa de Mi madri porque estaba aburrida de estar encerrada. Allá estaban mi ahijadito, La del eterno guayabo y un montón de gente chévere. Pasé todo el día (y parte de la noche) hablando con ellas de lo que ha pasado durante los últimos meses. Comí comida rica, hablé de muchísimas cosas agradables y quedé con ellas de ir el próximo fin para acomodarme el cabello y pasear por ahí, además de pasar tiempo juntas.
-Durante la conversación con Mi madri me hizo ver que estoy vuelta un 8 con respecto al carajo que me gustaba. Ella dice que no es posible que me deje llevar por lo que digan los demás, que debo experimentar yo misma las cosas y que no es posible que alguien me guste, pero que no lo quiera como novio. Con respecto a esto último, tengo muchísimo que refutarle, uno no necesita ser novio de alguien para que le guste y ser correspondido, no obstante, éste es un tema bastante fuerte del que no tengo ganas de hablar en este preciso momento.
-Ya sé cómo moverme en una parte de mi estado en la que normalmente no ando y me agrada saberlo ahora porque es el lugar en el que quiero vivir si no consigo comprar algún día en Caracas.
-Me estoy engañando con respecto a un asunto del que no voy a hablar. No es justo conmigo lo que me estoy haciendo porque al final sólo me estoy haciendo daño. Además, sé los resultados, pero hay una parte de mí que me está retando a que vaya en contra de todo lo que la gente considera normal para probarme que es posible superar cosas y decirle a la gente que sí pude. El problema es que ando jugando con fuego y cruzando fronteras que no debería cruzar, así que veremos qué pasa.
-Hoy he tenido unas ganas terribles de hornear y comer galletas de limón, pero el calor ha estado tan insoportable que decidí hacerme la loca y aplaudir ante la Gordelia que hay en mí. Creo que mañana sí las haré porque le he ofrecido galletitas a un montón de gente y ya todos andan preguntando. Creo que me levantaré mañana temprano y las haré. Además, iré de visita con alguien que anda enfermo y se me ocurrió hacerle llevarle también.
-El jueves iré al cine con La comunicadora que estudió Sociología, con Mi compañero de aventuras, con La futura médico potteriana y su hermanita. Iremos a ver La era del hielo 4 (aunque les juro que me muero por ver Batman) porque Mi compañero de aventuras tiene algo así como un mes diciéndonos que tenemos que ir a verla. El viernes creo que subiré al Ávila con La comunicadora que estudió Sociología, Alá, Mafalda, La bailarina de Pole Dance y su hermano, El crítico enmascarado. La última vez que fuimos la pasamos muy bien, me encantó bañarme en la quebrada, caminar y admirar la inmensidad de Caracas, esperemos que ambas salidas se den.
-Siento que no estoy siendo completamente honesta con La comunicadora que estudió Sociología. Así que como lo dije aquí, ella lo leerá, me preguntará y yo le responderé porque no me estoy sintiendo bien por eso.
-Anoche tuve una pesadilla demasiado loca, estoy cansada de ese tipo de sueños y en la última semana han sido demasiado frecuentes.
-Le dije a alguien más de la existencia del blog. Es el hermano de La bailarina de Pole Dance y le puse el mismo seudónimo que tenía en Twitter, El crítico enmascarado. Últimamente le estoy contando a mucha gente de la existencia de este rincón y me está dando miedo, sin embargo, él me cae bastante bien y aprecio siempre las críticas que hace. Esperemos que pronto yo deje de ser tan pegada, supere ciertas cosas para poder publicar el link en redes sociales y la gente pueda entrar aquí libremente.
-Hablando de gente que entra, ya no sé quién es quién. Está entrando tanta gente que me confunden, así que ya no puedo saber quién lee lo que escribo y quién no. Extraño eso de cuando no había mucha por aquí, yo sabía quién me stalkeaba, yo sabía quién entraba periódicamente y sabía cuando a la gente le gustaba el blog. Ahora que hay tanta gente, ya casi nadie comenta, así que les imploro, malagradecidos, que dejen comentarios. Seguro se ríen, se sorprenden, se molestan o se ponen tristes con lo que leen aquí, de modo que no sean egoístas, todavía no cobro por lo que escribo y sólo pido comentarios como retribución.
P.D. Eso es todo por hoy, no tengo nada más qué decir. La canción de hoy es Cool, de Gwen Stefani. Esa canción se relaciona de muchas maneras con esta entrada, pero ustedes no entenderán por qué. Además, me hace recordar la época en la que MTV era MTV y pasaba música chévere. ¡Sean felices, nos estamos leyendo!
Bien, antier me encontré con Mi ex después de casi un año. Fue raro, pasamos el mediodía escribiéndonos mientras dejábamos la salida para más tarde porque a mí me surgieron problemas y él se sentía mal. Al final me acomodé y llegué a donde quedamos de vernos en menos de 45 minutos. Cuando llegué él estaba esperándome. Nos saludamos como la gente normal y hablamos de a dónde iríamos. Estuvimos a punto de ir a la pizzería a la cual se suponía que iríamos, pero terminamos yendo a una playa que está incluso algo alejada de donde yo vivo. En el camino estuvimos hablando de lo que estaba haciendo cada uno con su vida, sobre algunos planes a futuro próximo y yo haciendo las preguntas que necesitaba que me respondiera. Estábamos hablando superficialmente de todo.
Una vez que llegamos a la playa, me arrepentí de no haberme puesto el vestido que quería ponerme. Tenía ganas de bajarme del carro y sentarme un rato en la orilla de la playa, pero ni modo. En cambio nos quedamos en el carro con el aire acondicionado prendido hablando. Logramos hablar de cosas que no eran importantes durante mucho rato, pero hubo un momento en el que él comenzó a sentirse incómodo. Entonces comenzó a hacerme preguntas muy personales que no tenía ganas de responder porque tampoco me interesaba lo que él tenía que decirme en cuanto a eso, sin embargo insistió un rato largo hasta que él solo adivinó lo que quería saber. Decidimos ir a comer, nos devolvimos al lugar donde me recogió y nos dirigimos al Mc Donald´s más cercano. A mí se me quitó el hambre, él compró lo que quería y después fuimos al frente de la playa que queda cerca del colegio en el que estudiamos. Ahí no duramos 5 minutos porque estábamos comenzando a recordar cosas, una de las que yo recordé es que él tiene novia, así que inmediatamente le dije que me llevara hasta la parada de autobuses porque no quería estar más con él.
En el camino de regreso, pasamos justo al lado de sus padres, quiénes iban en dirección a su casa, nosotros íbamos en sentido contrario. Obvio entramos en pánico, porque parecía que veníamos de su casa. Yo traté de esconderme mientras pensaba en las barbaridades que debían estar imaginándose de mí, entonces recordé el dicho que dice: "No hagas cosas buenas que parezcan malas". Él se molestó porque seguro pensaba que sus papás lo regañarían porque iban a imaginar que estábamos en su casa teniendo sexo, así que casi me rogó que llamara a su mamá para explicar. Obviamente yo pensé que nada de lo que yo pudiera decir cambiaría lo que ella pudiese pensar, así que me negué. Él mismo terminó llamando a su mamá para ver qué le diría y resulta que se hicieron los locos, porque sí, yo estoy segura de que nos vieron, pero no dijeron absolutamente nada, afortunadamente. Para cuando terminó nuestro ataque de paranoia, ya estábamos en la parada, le dije chao y se acabó.
Después de hablar con él me siento mucho más tranquila. Él sigue siendo el mismo y yo he aprendido a controlar un poco lo que pienso y digo. Me di cuenta de que no me siento igual con respecto a él, ya no tengo las maripositas estúpidas revoloteándome en el estómago y definitivamente no me siento nerviosa en su presencia, de hecho me extrañó que no tuviese nervios antes de verlo, aunque a pesar de todo, me sigue gustando un montón hablar con él de cualquier cosa, es una lástima que hayamos dañado tanto las cosas. A la única de mis amigas que le he contado acerca de esto es a La comunicadora que estudió Sociología, me dijo que estuvo muy bien que las cosas salieran más o menos como las había imaginado, pero que por todo lo que había pasado, parecía como si todavía nos importáramos de ESA forma el uno al otro. Yo creo que más que importarme de esa forma, extraño al carajo con el que hablaba muchísimas horas durante el día y sé que él también me extraña a mí, pero el asunto murió, así que a otra cosa mariposa, a seguir con los planes establecidos.
Hoy ayer vino La comunicadora que estudió Sociología a ver una película. Yo pasé toda la tarde tirada en mi cama viendo la inauguración de los Juegos Olímpicos, que estuvo genial, me encantó la música, así que cuando llegó, ahí estaba yo, postrada esperando que apareciera Adele en algún momento (obvio, me quedé esperando). Mientras esperaba, le conté lo que había pasado ayer. Cuando terminó la ceremonia, pusimos Toy Story 3 porque ella andaba antojada de verla y llorar, pero resulta que la peli estaba mala, así que acabamos viendo la típica película de baile en la que hay una mega competencia, un protagonista que está chévere, una protagonista insípida y un problema que siempre se resuelve. Continuamos hablando con mi hermano del asunto que me preocupa desde el martes, quedé en las mismas y luego La comunicadora que estudió Sociología se fue.
Hoy ayer también descubrí un montón de música chévere, que sé que no me hubiese gustado hace 5 años porque mis gustos musicales no eran tan amplios. Quedé enamorada de Sweet Dreams de Eurythmics, de Satisfaction de The Rolling Stones, de Pretty Little Thing de Queen, de Payphone de Maroon 5 y de It will rain de Bruno Mars. Sé que todas tienen estilos diferentes, pero yo tengo gustos raros. También estuve parte de la madrugada intercambiando música con La comunicadora y comprobé que tenemos en común algunos grupos o canciones. Justo ahora me siento un poco extraña, no estoy triste, pero tampoco estoy feliz, no estoy molesta, pero tampoco me siento como si no tuviese qué decir, no sé, supongo que es normal sentirse así después de un golpe tan duro contra la realidad. Ahora me voy a dormir porque ya es tarde y ando pensando mucho, así que antes de cometer alguna estupidez, mejor descanso.
P.D. Hoy los dejo con Sara Bareilles. Fue recomendada por La comunicadora que estudió Sociología y terminé amándola. Los dejo con Gravity. Fue la primera que escuché de ella y fue amor a primera vista. ¡Sean felices gente! Nos estamos leyendo...
Hola. Yo sé que les debo muchas explicaciones. Primero, las entradas desaparecen porque soy una cobarde y como lo soy, decidí que era mejor cerrar la boca, olvidar el asunto, fingir demencia y aplaudir. Adoro a esa persona y la verdad es que no me ha dado señales de que en serio le guste, así que prefiero que todo siga como hasta ahora. Segundo, me ha costado mucho escribir en los últimos días porque han pasado muchas cosas y no sé cómo expresarlas todas aquí, por eso he estado tan ausente y tercero, sé que por mi autosabotaje han dejado de entrar, pero vuelvan, olvidaré el tema y ya no tendré que suprimir entradas. Ya que he explicado los motivos de mis constantes desapariciones, procedo a contar lo que ha pasado últimamente.
El viernes pasado me fui a casa de La que no tenía Twitter para pasar una tarde/noche de niñas junto con ella y la Reina mora. Ambas me hacían mucha falta y nos debíamos demasiados cuentos, así que cuadramos y estuvimos como 4 horas poniéndonos al día con todo lo que había pasado durante los últimos 4 meses. Ellas están un poco celosas de La comunicadora que estudió Sociología, de Mi compañero de aventuras y de La futura médico potteriana. Luego de cenar, fuimos a casa de Cruela, donde la Reina mora se encontraría con su novio y La que no tenía Twitter y yo decidiríamos qué íbamos a hacer. Al llegar allí nos encontramos con la prima de Cruela y estuvimos hablando un rato hasta que nos convenció de ir a una fiesta en la que no conocíamos a nadie. La fiesta estuvo buena, pero como no conocía a nadie, me sentía demasiado incómoda. Varios de los muchachos que se acercaban a nuestro mini grupo se dieron cuenta de mi incomodidad y preguntaron qué pasaba, yo les decía que nada.
En esa fiesta, me di cuenta de que es mi actitud la que aleja a las personas. El hecho de que me muestre como una persona introvertida delante de gente que no conozco es un autosabotaje. Yo quiero ser como la gente normal, quiero mostrarme como soy normalmente con la gente que no conozco, pero parece que hay en mí un interruptor que se activa cuando ando conociendo gente y eso impide que mi círculo de gente conocida no se expanda. El caso es que la fiesta estuvo buena y aunque no la pasé tan bien como podría haberla pasado, estuvo bien. Como a las 4 de la mañana La que no tenía Twitter y yo nos fuimos a su casa y terminamos durmiéndonos casi a las 5.
En la mañana desayunamos, hablamos y luego tuve que ir a mi casa. Una vez allí, me llamó Mi madri para avisarme que uno de mis primos había tenido un accidente en su carro y que estaba muy mal. En cuanto terminé de hacer el almuerzo, salí corriendo junto con mi abuela a la clínica. El sábado estuvo muy mal, lo sometieron a una operación para reconstruirle las vísceras, pero afortunadamente salió bien. Yo estuve en la clínica el sábado y el domingo y fue muy cómico verlo a él, a su ex novia y a su novia actual, parecía una novela mala de Venevisión. Ahora sólo debe cuidarse y estar quieto.
Ayer, La comunicadora que estudió Sociología me invitó a la playa junto con sus amigos de Sociología. Yo estaba muy curiosa por conocer a Alá, su mejor amigo. Es muy cómico porque él la cela un montón y quería ver cómo me llevaría con él. Hoy me levanté súper temprano, a pesar de que me había acostado a las 4 y 30 de la mañana, anduve dando vueltas hasta que ella me llamó y empecé a acomodarme. Cuando estuvimos listas, pasó buscándome por mi casa. Compramos cosas para comer en la playa y luego nos dirigimos allá. Estuvimos casi una hora tratando de encontrar a sus amigos, hasta que finalmente dimos con ellos. He de decir que si no nos buscaban, no los encontraríamos jamás, estaban demasiado escondidos. Alá me cayó bien, es muy chévere. Sus otros amigos también, aunque no tanto. Pasamos el día hablando tonterías, bañándonos en la playa y comiendo. Las olas me revolcaron 2 veces seguidas y ando con las piernas todas rasguñadas. También estoy muy cerca de estar insolada, la piel me arde horrores, pero la pasé bien.
En medio de la conversación con los amigos de La comunicadora que estudio Sociología salió un tema que me dejó pensando un montón y no quiero pensar más acerca de eso. Quiero que relacionarme con hombres de ESA manera deje de importarme tanto. Creo que es cuestión de empezar muy seriamente la dieta de pensamientos que ella me presentó y buscar cosas que me distraigan. Cuando al fin llegué a mi casa, tomé una de las mejores duchas de mi vida, comí y me fui a dormir un ratito. Al despertar, tuve un lío telefónico horrible con mi mamá, pero normal, ya estoy habituada. Ah, una última cosa, casi lo olvido: mañana me veré con Mi ex para hablar de frente todo lo que quedó pendiente. Tengo una sensación de vacío en el estómago, pero al mismo tiempo, sé que la tranquilidad está muy cerca.
P.D. Hoy fue un día de mierda, a pesar de que lo pasé bien con los amigos de La comunicadora que estudió Sociología. Es que el montón de cosas que están girando en mi cabeza han hecho que esté de mal humor, así que tengo que volver a trabajar en que el estado de ánimo de los demás, no afecte el mío. Hoy los dejo con What the hell de Avril Lavigne. La comunicadora dice que es demasiado de niña puberta, pero a mí me gusta. Nos estamos leyendo, gente. ¡Sean felices!
En los últimos días la procrastinación, la diversión y la preocupación han ocupado un lugar importante en mi vida. He entrado infinidades de veces esperando conseguir magicamente una nueva entrada y luego recuerdo que si no escribo nada, ni ustedes ni yo tendremos qué leer y qué comentar. Disculpen además por la constante desaparición de entradas, prometo que las reestableceré, sólo denme un poquitito de tiempo porque no las quiero modificar, pero primero debo hacer algo. Y sí, también contaré lo que ha pasado en los últimos días, que, además de agitados, han sido un poco extraños. En cuanto salga de todo esto, seré tan constante como antes, es sólo cuestión de que logre organizar mis ideas y resuelva el pequeño asuntito que no me deja en paz. Por lo pronto los dejo, tenganme paciencia y sean felices.
P.D. Los dejo con Mafalda expresando lo que he pensado muchas veces, incluso ahora. La canción de hoy nada tiene qué ver con lo que ha pasado en los últimos días, pero vi un video de monos y me acordé de Thanks for the memories, del extinto grupo Fall Out Boy. Me hizo recordar a mi época de adolescente, cuando hablar con La que no tenía Twitter y la Reina mora era algo cotidiano. Las he extrañado un montón.