jueves, 8 de julio de 2010

Confesión Nº34: Ni idea de como llamar esto...


¿Alguien conoce la sensación de que su vida no es lo que debería ser? Bueno, yo últimamente siento que el escritor de esta última temporada de mi reality show llamado vida, debería ser despedido porque esta historia terminará siendo una completa basura por el camino al que se dirige.

En los últimos días he tenido la impresión de que mi historia vista, vivida y escuchada desde afuera no debe ser nada agradable. De hecho estoy segura de que si yo fuera la espectadora en lugar de la protagonista, seguramente estaría insultándome y calificándome de idiota por todas y cada una de las estupideces que hago todo el tiempo.

A veces me paso de inocente, y eso hace que la gente encuentre la oportunidad para aprovecharse de mí. Ahora sé que sienten las protagonistas de las novelas mexicanas cada vez que les ven la cara de tontas... El caso es que ya yo me cansé de esto. En este momento veo que aunque yo no lo creía, la temporada pasada fue mucho mejor que ésta: era libre, era flaca, salía, estudiaba, andaba con mis amigas y todavía me quedaba tiempo para pensar (y bastante falta que me hace ahora, por cierto).

En esta temporada que comienza me espera trabajo duro, nada de descanso, soledad, lágrimas, silencio, refugio en lugares y cosas inimaginadas, la sensación de vacío, las ganas de salir corriendo y de que el tiempo pase rápido y la sonrisa de quinta finalista en el Miss Venezuela cuando pierda todo lo que consideraba mío en un solo instante.

viernes, 25 de junio de 2010

Confesión Nº 33: Tengo una nueva persona favorita en el mundo...

Este escrito va especialmente para esa persona, que está cansada de que su vida sea un torbellino, que está aprendiendo que debe quererse un poquito más para poder querer a todos los demás, que sabe que la mayoría de las veces tiene opiniones muy distorsionadas de lo que en verdad es, que quiere tantas cosas al mismo tiempo, que termina siempre no queriendo nada.

Mi nueva persona favorita en el mundo está aprendiendo que aunque hay sentimientos que desea reprimir, no puede. También se decepciona una y otra vez de todo y muy a menudo se pregunta si algún día verá a Dios, si existe en serio más allá de todas las cosas que todos dicen que creó. Su mayor temor es quedar algún día completamente sola. Ella, que es mujer y todavía no entiende porque todos dicen que es tan fabuloso, si siente que se desangra unos días al mes y el resto de éste es solo un manojo de emociones. Ella a veces desea ser hombre, pero normalmente se arrepiente de ese deseo estúpido, como muchísimos otros.

A ella, a mi nueva persona favorita en el mundo, se le acercan grandes cambios, y todavía está pensando qué hacer con ellos, pero lo cierto es que a pesar de que ha pensado miles de veces sobre esto, aún no encuentra la manera de enfrentarlos. Ella todavía sigue creyendo que el tiempo lo soluciona todo, pero yo creo que todavía no sabe que hay heridas que ni el tiempo puede curar...

martes, 22 de junio de 2010

Confesión Nº 32: Las novelas son otra mentira más de la vida...




Las telenovelas son una cosa bastante extraña. Me pregunto en qué pensaba la persona que las creo. Seguramente era una ama de casa que se la pasaba todo el día leyendo libros y queriendo hacerlos reales se le ocurrió la brillante idea de crear una telenovela. Eso, o le pidió el favor a su esposo, después de todo no creo que una mujer haya sido la primera en hacer una, sobre todo considerando que en la parte técnica es una industria bastante machista (irónicamente).

El caso es que algo deben tener para atrapar a tanta gente. A mi lo que más me da risa de todas esas historias es que las protagonistas siempre son vírgenes y jamás han tenido un novio en toda su vida. Eso podía ser verdad en 1960 (cuando empezaron las telenovelas), sin embargo, en estos tiempos, en los que la mayoría de las mujeres tienen su primer novio antes de los 15 años (las que no, manifiestense) resulta bastante fantástico ver una historia como ésta, donde la protagonista, a parte de tener las características anteriormente señaladas es siempre una víctima, consigue siempre alguien que la odie con todas sus fuerzas con extrema facilidad y un novio millonario que la hará feliz por siempre.

Además de estos rasgos característicos, a la protagonista siempre le pasa algo sumamente horrible, pero gracias a Dios (yo de verdad no entiendo porque al pobre siempre lo meten en este tipo de enrredos) ella siempre sale bien librada. Otro rasgo es que el protagonista siempre tiene complejo de florero, por aquello de que parece utilería, él sólo sirve de adorno. Tampoco entiendo porque normalmente las protagonistas son huérfanas que tienen por profesión muchacha de limpieza. Si ellas fuesen así en la via real, no serían sirvientas. Sin embargo, todas estas cosas no son las que más me molestan, dan risa o me asombran.

Lo que realmente despierta todo mi interés es que gran parte de la población de los países latinoamericanos sigue este tipo de historias, y gracias a este seguimiento hay un mercado increíble con las telenovelas, al punto de que si llegan a ser exitosas sacan un CD con todos los actores cantando, aunque en realidad no lo hagan. Venden camisitas, hacen entrevistas y se hacen ricos a costa de las mentiras que la gente quiere seguir creyendo.

Yo opino que este tipo de historias debería evolucionar, ser realista, presentar un escenario situado en nuestro contexto temporal e inventar nuevas temáticas. Aunque creo que el problema con todo esto es que eso no funcionaría porque la gente se niega a creer que ya ninguna mujer llega virgen al matrimonio...

lunes, 21 de junio de 2010

Confesión Nº 31: Mi cuento tipo reality show será como yo quiera...


Sí, así será. Mi realidad, que es sólo mía y de nadie más porque sólo yo la veo como la veo, será justo como la imagino. Hasta ahora tiene los elementos esenciales que la hacen ser lo que siempre imaginé sería mi vida. Lo irónico, o más bien triste del asunto es que siempre fue mi plan B, ése que está ahí porque debemos tener algo, pero no es lo que siempre soñamos.

Yo siempre imaginé que en la historia de mi cuento en modalidad reality show, que en realidad no es más que mi vida, estaría presente el caballero andante con el que todas soñamos (aunque normalmente el espécimen varía dependiendo de ciertas variantes, prometo hablar de ellas en otra ocasión) con el que podría planear el resto de mi vida, porque después de todo, para eso quieren todos el supuesto amor verdadero. A pesar de esto yo siempre supe, ni idea de por qué o cómo, que estaba destinada a ser una loca inentendida con la que ningún hombre querría pasar el resto de su vida (aunque ese resto de la vida implique solo 5 años). Si acaso el milagro ocurriera sé que ese hombre no encajaría para nada en lo que sería mi estándar, todo esto debido, obviamente, al autosaboteo (otro punto del cual debemos hablar en otra ocasión).

El caso es que presiento que antes de fin de año volveré a estar en el mercado de los usados, justo como mi personaje de tv favorito y como yo el año pasado. Aún no sé si será por motivos obligatorios o por voluntad propia, o por los 2 al mismo tiempo (preocupante que esté repitiendo todo esto en mi cabeza con la voz de Cristina, juro que me estoy asustando...). El punto es que sé que cualquiera de las posibilidades no es totalmente mala, pero tampoco totalmente buena. Eso fue algo que aprendí la última vez, cuando me di cuenta que todo en la vida no puede ser blanco o negro, debe siempre existir la escala del gris para que todos podamos ser un poquito más felices; así que me siento lo suficientemente preparada para asumir cualquiera de los cambios.

Lo bueno es que todo va según lo pensado (que quede claro que hay una enorme diferencia entre lo soñado y lo pensado) y si todo continúa así, no creo que se presenten grandes sorpresas, y en caso de que las haya, serán justo las necesarias para que mi vida no sea monótona y fastidiosa. Esto me gusta bastante, pero preferiría definitivamente poder vivir mi vida según lo soñado, de este modo podría conservar a mi persona favorita en el mundo, y aunque sé que en ocasiones me aburriría, siempre he pensado que es mejor conservar los sueños y no los pensamientos.


martes, 15 de junio de 2010

Confesión Nº 30: Últimamente he pensado mucho...


El interminable libre y mi estado de ánimo estacionario me han hecho pensar acerca de los comentarios que he escuchado en estos últimos días acerca de lo que es correcto y lo que no, esto por lo menos en cuanto a relaciones, sobre todo cuando hablamos de mujeres.

Mi persona favorita en el mundo se va lo suficientemente lejos como para que nuestra relación dependa de Messenger, Skype, Facebook, Twitter y un teléfono que nos comunique a través de los miles de kilómetros que van a separarnos físicamente. Respecto a esto he pensado miles de cosas, empezando por la posibilidad de que aparezcan nuevas personas en la vida de ambos, seguido muy de cerca por continuar la relación como podamos hasta el momento en el que podamos estar juntos (aunque seamos realistas, ésta no es forma de llevar una relación, de ningún tipo debo aclarar).

Ambas posturas han generado opiniones bastante extrañas y creo que sin base alguna. El hecho de que quiera esperar me hace ver ante los demás (según lo que me han dicho) como una tonta a la cual seguramente van a ponerle el cuerno (yo como soy realista no descarto esta posibilidad). Sin embargo, el que piense en la aparición de alguien más me hace parecer como una mujer fácil que puede irse con cualquiera.

Ambas posturas me molestan. El hecho de que sean tan parcializadas me hace pensar en lo estrecha que puede llegar a ser en algunos casos la mente (esto por no decir en la mayoría), sobre todo considerando que estas opiniones fueron expresadas por mujeres que dicen ser liberales, pero que en realidad son más cerradas que los mismos hombres. Para poder emitir una opinión acerca de un tema tan delicado como éste deben tomarse en cuenta todas las variantes sin pensar antes de evaluar en lo que sería convencionalmente correcto, de esta forma podría emitirse una opinión adecuada al contexto y no a lo que la sociedad opina como bien visto.

Lo cierto es que no debería preocuparme mucho. Yo jamás he hecho lo que los demás me han dicho que haga, y la verdad me siento muy feliz y conforme con esa decisión. Mi vida a pesar de ser un completo caos no podría ser más perfecta. Amo lo que hago, amo a mi persona favorita en el mundo y amo la manera estupenda en la que veo la vida, a pesar de que a la mayoría le parezca imperfecta. La verdad es que en este preciso instante no sé lo que haré y tampoco me preocupa tanto como debería. Lo único que sé es que pienso disfrutar al máximo a mi persona favorita en el mundo, después de todo, ésta podría ser la última vez que estemos juntos.

domingo, 23 de mayo de 2010

Confesión Nº 29: Hoy tengo ganas de muchas cosas...

Sí, así mismo. Hoy tengo ganas de hacer, de que me pasen, de ser muchas cosas. Pensando en lo que es mi vida y en lo que me gustaría que fuese, se me han ido ocurriendo un montón de ideas y he visto como durante el transcurso de mi vida otras tantas han ido siendo desechadas. Esto de estar creciendo no ha sido y sigue sin ser fácil, pero eso de darme por vencida no está en mis planes, por lo menos no por ahora. Aquí una lista del montón de cosas que tengo ganas de hacer, de que me pasen y de ser:

-De verdad amo mi carrera pero: me quiero graduar ¡YA!
-Necesito conseguir un trabajo con carácter de urgencia
-Si me ganara el Kino mi vida sería casi perfecta
-No quiero que mi persona favorita en el mundo se vaya, pero si se va, quiero que regrese y que podamos ser felices
-Quiero ser una intérprete importante
-Si eso no funciona y como yo siempre debo tener un plan B, quiero ser aeromoza o piloto de avión. (jajajaja ¡eso sí que sería raro!)
-Si mi plan con mi persona favorita en el mundo no funciona, la verdad no tengo idea de que haré, y ya debería haberlo pensado
-Quiero viajar y conocer lugares diferentes
-Algún día quiero vivir en Portugal (llaménme rara)
-Me gustaría haber terminado de aprender a coser
-Necesito, en serio, comer sanamente

Yo creo que eso es todo, al menos por los momentos. Ver todo eso me hace recordar mi etapa extraña a los 6 años cuando quería ser cajera de supermercado. =S

jueves, 20 de mayo de 2010

Confesión Nº 28: Resulta que árbol que nace torcido, nunca su tronco endereza...


Yo no tengo acomodo. Ahorita debería estar redactando un resumen sobre una novela angolana que detesté por el vocabulario tan horrible que el escritor decidió usar. Debería escribir también una especie de diálogo en portugués hablando tonterías de mis compañeros de clase, y aquí estoy, quejándome. Estoy harta. Creo que mi sugerencia de posts anteriores sobre el grupo de irresponsables anónimos debería volverse realidad. Ojalá un psicólogo lea esto y decida hacer algo, estoy segura que no soy la única queriendo encontrar un grupo como ése.

Este trimestre me está yendo de la patada en la universidad, ahora tengo miedo de que por razones tristes del destino deba repetir francés II. No voy aplazada, pero mi resultado en los exámenes orales y escritos pueden cambiar mi destino. Ojalá la ley de Murphy decida que ya me ha dado suficiente y que hay más personas en el mundo que no desean su presencia en sus vidas, dejándome así salir del hoyo en el que me encuentro metida.

¿Se acuerdan de mi promesa de ser responsable? Se fue al traste como todo lo que me he propuesto en los últimos 3 meses. Necesito un cambio de vida, si alguien tiene el número de un terapeuta, mándelo por favor.

domingo, 9 de mayo de 2010

Confesión Nº26: Seré responsable a partir de hoy



Sí, señores (quizás debería decir sí solamente... ). El caso es que he decidido comenzar a ser responsable, empezar a tomar las riendas de mi vida y llevarla por el buen camino. Estoy en un punto en el que la responsabilidad es un factor crucial entre hacer las cosas bien o no hacerlas. Hace 3 días, por irresponsable, por descuidada, por confiada, pero también por nervios, reprobé un examen en mi materia preferida. Creo que ese era el acto decisivo que necesitaba para empezar a ser consciente de lo que me hago al dejar todo para después.

También por descuidada e irresponsable estoy comenzando a romper la promesa que me hice: No recobrar los 10 kilos perdidos. Hace casi un año tomé consciencia de lo que me hacía al comer como cerda y tirarme en el mueble, por eso comencé un régimen de ejercicios y comida saludable que me ayudó a bajar los kilos demás. En estos momentos, gracias al estrés, a la falta de tiempo, de motivación y a las inmensas ganas de comer donas y tomar nuevamente refrescos, estoy recobrándolos. Hoy viéndome al espejo, me asusté... Hace 2 meses mi vientre era casi plano, hoy tengo una extraña ruedita que no me gusta nada. Éste hecho ha sido también una causa para comenzar a ser responsable.

Así que, tomada ya la decisión y habiéndola hecho pública, mi primer acto de responsabilidad será armar una lista de cosas por hacer, y ¡hacerlas! Aunque me estrese y me quede sin tiempo para nada más en el camino.

1. Recoger mi cuarto antes de que amanezca.
2. Estudiar para mi examen de literatura francesa del martes.
3. Empezar la dieta, una vez más, el lunes.
4. Realizar todas las tareas y trabajos por lo menos 2 días antes de la entrega.
5. Estudiar para todos los éxamenes, esta vez en serio.
6. Levantarme temprano a prepararme comida antes de ir a la universidad.
7. Acostarme temprano para despertar sin sueño.
8. Conseguir un trabajo decente.
9. Cumplir las promesas que hago.
10. Devolver las revistas a la Alianza Francesa a tiempo, para que no vuelvan a clavarme otros 5o, POR IRRESPONSABLE!

domingo, 25 de abril de 2010

Confesión Nº25: Las madrugadas sin sueño no son buenas para mí...


Yo cuando tengo tiempo ociosa (en el buen sentido de lo que eso puede significar para cualquiera que lea estos disparates), tiendo a pensar mucho; a veces barbaridades, a veces cosas tontas, otras cosas serias y otras tantas cosas que debería hacer, como recoger mi cuarto. El caso es que hace unos minutos, mientras trataba de poner en orden el caos que tengo por closet (aunque debería decir armario de Barbie, por aquello del tamaño), pasaron muchas cosas por mi cabeza, la primera fue que extraño el período en que mi cabeza podía estar vacía por 5 minutos, la segunda que guardo mucha ropa basura y tercero que algún día me burlaría de mí cuando viera fotos con las prendas que guindan en mi closet.

Volviendo al primer punto de lo que estaba pensando: Sí, extraño andar sin pensar. Cuando mi persona favorita en el mundo y yo estuvimos lejos, yo podía pasar ratos sin pensar. También había ratos en los que pensaba demasiado, más de lo que me gusta normalmente. La mayoría del tiempo me importaba poco lo que pensara la gente de mí, y me importaba mucho menos lo que pensaran del resto del mundo. En ese punto de mi vida yo solo me preocupaba por empujarme hacia adelante, y por hacerlo bien. Yo no iba arrastrando los pies, yo me hacía perseguir premios, y como ellos siempre andaban adelante de mí, debía avanzar. Casi siempre corriendo porque yo siempre he sido impaciente.

Otra cosa que extraño son los detalles. Todavía recuerdo a mi amiga, la marikita dálmata que una vez me acompañó en mi viaje, las hojas amarillas de los árboles cerca de la escuela en diciembre, y el día que después de salir de Lengua española, luego de decidir caminar, pasé bajo un árbol mientras leía poesía y un montón de hojas salieron volando a mi alrededor. ¡Eso fue de película! Además de eso, dejé de hablar conmigo y estoy empezando a extrañarlo. Creo que se estaba volviendo parte de mí establecer conversaciones filosóficas conmigo, eso, o me estaba volviendo demasiado egocentra, quizás por eso la presencia de la mayoría de las personas me resultaba molesta y evitaba cualquier contacto con cualquiera.

El caso es que me di cuenta, que las cosas no son ni tan malas, ni tan buenas como parecen. Después de todo, parece que vivimos en un mundo gris, donde hay cierto equilibrio en todas las cosas...