Como saben, ya Mi ex llegó al país. Antes de llegar me escribió para vernos esta semana, pero obvio no pasará porque ya estamos a viernes. Todo esto me tiene muy ansiosa, yo sólo quiero terminar de hablar con él, decirle lo que creo necesario para estar tranquila conmigo y seguir adelante como si no hubiese pasado nada. Esta situación de suspenso me tiene ansiosa y la verdad, no extrañaba andar así, de hecho, estaba bastante tranquila hasta que recibí su mensaje. Luego me tranquilice y volví a alterarme ayer cuando decidí dejar las cosas como están con la otra cosa que me alteraba, porque no vale la pena dañar todo por un capricho que tengo ahora.
Hoy fui a la playa con La comunicadora que estudió Sociología porque estábamos aburridas, teníamos calor y queríamos hablar tonterías, como siempre. Terminamos hablando de mi necesidad de estar pendiente de alguien y de agobiarme con ello. Yo estaba un poco más tranquila con lo de Mi ex porque andaba pensando en otra persona, pero hoy me di cuenta de que no ando haciendo las cosas bien. Me di cuenta de que si tapo un hueco con un parche, éste algún día se caerá y el hueco seguirá allí. Esto quiere decir que pensar en otra persona no es la solución, y aunque me siento muchísimo mejor, la verdad es que todavía Mi ex me mortifica, no como antes, pero lo hace.
Esto me hace pensar que ahora que decidí que no pensaré en esa persona de ESA forma, tengo que encontrar algo para mantenerme ocupada y distraída para luego de hablar con Mi ex. Él es un asunto que quiero meter en el archivo "NO ABRIR" cuando al fin hablemos, será un tema del que no volveré a hablar. Ya tengo algunos planes para mantener mi cabeza ocupada pensando en otras cosas y afortunadamente, ninguna incluye a algún otro carajo. Este año tengo muchísimos retos académicos y a nivel personal y espero cumplirlos todos. Todavía me quedan algo más de 5 meses para alcanzar los propósitos que me fijé el Año Nuevo pasado y aunque no creo poder cumplirlos todos, creo que estaré muy cerca de hacerlo si continúo trabajando como hasta ahora.
En verdad me gustaría hablar cuanto antes con él, no quiero pensar más en todas las cosas que se supone que tengo que decirle, estoy muy nerviosa y estresada y todos sabemos que normalmente no me pongo así. A veces envidio a mis amigos porque son capaces de preocuparse y estresarse con cosas que se acaban, como la universidad, yo me preocupo y me estreso por culpa de Mi ex. Creo que es todo por hoy, como ven, estoy muy frustrada y quiero salir de esto rápido, siento que es parecido a la sensación que tienes cuando vas a un examen de interpretación: tú sientes que vas al paredón, pero mientras más rápido salgas de eso, más rápido acabará el sufrimiento. He allí la razón por la que quiero que todo termine de pasar.
P.D. La canción de hoy es In The Next Room, de Neon Trees. Como ya sabemos ando medio obsesionada con este grupo y hasta ahora todas las canciones que he escuchado de ellos me parecen excelentes. Esta canción nada tiene que ver con esta situación, pero me gusta. La verdad es que quiero volver a sentir ese vacío en el estómago que te produce desear a alguien, hace un rato largo que no lo siento, pero eso no importa ahora, los dejo con el video.
P.D.2: He estado pensando una cosa estúpida, pero se vale tener inquietudes: ¿Cómo haré para referirme a mis exes cuando tenga más de uno? Ya sé que esto es estúpido, pero me da curiosidad saber qué inventaré. Como ven, hoy soy todo un manojo de confusiones e incoherencias.
Bien, como he pasado una semana sin escribir, en lugar de contarles todo con muchos detalles, haré un resumen detallado, pero no súper específico de lo que ha pasado. Primero que nada quiero explicar por qué dejé de escribir durante una semana. Justo ahora estoy molesta conmigo por permitir que lo que alguien pudiera pensar de mí afectara la frecuencia con la que escribo aquí, sobre todo cuando me había prometido a mí misma que jamás un carajo volvería a influir en cómo, cuándo y por qué escribía en el blog. El caso es que no había escrito, a pesar de que llegué el lunes, porque tenía miedo de que él pudiera leer todo lo que había aquí. De hecho ayer entró por casualidad, justo después de que yo había reestablecido como borradores las dos últimas entradas. Obvio entré en pánico, pero luego me relajé y dejé que pasara lo que tenía que pasar.
El viaje fue todo un éxito, la pasamos fenomenal. Llegamos el miércoles antes de mediodía y ellos se fueron a sus casas el sábado en la madrugada. Fueron 3 días de diversión, de comida rica, de rememorar cosas y de relajación. La situación con Mi compañero de aventuras fue algo extraña, pero sigo sin saber si son imaginaciones mías. El viernes bebí un poco más de la cuenta y terminé metiendo la pata: yo ese día en la tarde había estado medio apagada y ellos se dieron cuenta porque están acostumbrados a verme riéndome y pasándola chévere. Mi compañero de aventuras insistió hasta que se me salió decir por qué estaba molesta, mi ex regresaba el viernes y yo andaba pensando en cómo habían cambiado las cosas. Él se molestó conmigo y me dijo un montón de cosas que me lastimaron, La comunicadora que estudió Sociología pensaba parecido, pero lo dijo más bonito, aunque en medio de todo, la mandé a joderse. Les dije que quería hablar con él, Mi compañero de aventuras siguió diciendo cosas feas y La comunicadora que estudió Sociología si bien no me apoyó, no me atacó de frente. Ellos se fueron el sábado y yo llegué a mi casa el lunes. Me aburrí como ostra mientras estuve sin ellos, pero normal.
Cuando llegué a mi casa revisé todas mis redes sociales, pensé en actualizar el blog, de hecho dejé algo en borradores, pero nunca lo terminé, dormí toda la mañana y a mediodía, cuando me levanté, revisé mi correo para ver si me había llegado algo de la uni y para ver los correos que normalmente reviso. No se imaginan mi sorpresa al ver un mensaje de él en la bandeja de entrada, casi 3 semanas se tardó en responderme el bendito correo. Fue un escueto mensaje de una línea en el que me decía para vernos, si me sentía bien, en el transcurso de esta semana. Por un momento pensé en no responder, luego me dije que seguro me arrepentiría porque seguiría cargando con todo lo que le quiero decir. El mensaje me sirvió para darme cuenta de que ya no lo amo y me alegré, sin embargo, sigo necesitando hablar con él.
En la noche del lunes, Mi compañero de aventuras y La comunicadora que estudió Sociología vinieron a la casa para cenar Pepitos, ver películas y hablar tonterías. Comimos, hablamos un rato y pusimos Sí, señor porque La comunicadora que estudió Sociología quería reírse. En medio de la peli, Mi compañero de aventuras se quedó dormido en mi cama, yo me puse a hablar con La futura médico potteriana por MSN mientras que La comunicadora que estudió Sociología seguía viendo la peli. Cuando terminó, el chisme de La futura médico potteriana estaba demasiado bueno, así que La comunicadora y yo andábamos hablando con ella cual quinceañeras con hormonas alborotadas. Terminamos yéndonos las dos a la sala a hablar, hasta que se hizo muy tarde y fue a despertar a Mi compañero de aventuras. Luego estuvimos hablando los 3 hasta que se molestaron conmigo porque les dije que no me daban amor como La futura médico potteriana.
Hoy fui a llevar papeles a algunos hoteles para trabajar durante vacaciones y Mi compañero de aventuras me acompañó. Fue muy extraño porque se suponía que iría sola, pero él apareció en la casa, me preguntó si podía acompañarme y nos fuimos. Me acompañó a sacarme unas fotos, a imprimir los currículos y luego a llevarlos a los respectivos hoteles. Me invitó a almorzar al mismo sitio en el que estuve con los papás de Mi ex la última vez, pero no tenía ganas de comer allí, así que fuimos al último hotel, me entrevistaron, dejé los papeles y nos fuimos. Al llegar a la parada de los carros me encontré con mi chichero favorito, me regaló un pote gigante de mezcla para chicha y Mi compañero de aventuras me regalo una chicha que estaba divina. Estuve un rato hablando con el chichero y Mi compañero de aventuras se fue al carro. Una vez ahí hablamos tonterías hasta llegar a donde vivimos.
Como ven, últimamente mis días son un poco movidos y me gusta eso. Mi compañero de aventuras es una de las razones del cese de la inactividad, gracias a él y a las muchachas, siempre está pasando algo y es muy chévere siempre tener cosas para contar. A él, muchas gracias por siempre acompañarme en el montón de cosas por las que paso y hacerle honor al seudónimo que le puse.
P.D. Él ya sabe la dirección del blog, entró aquí por accidente, espero que la haya olvidado porque quiero decírselo de frente. La canción de esta entrada es Segundo plato, de Voz Veis. Fue una de las canciones que canté durante el viaje y me gusta mucho. Nos leemos, sean felices.
Como les conté en el post pasado, andaba medio confundida. Si por algo tengo yo que dar gracias, es por no aguantar la confusión. Hablando con La médico potteriana y La comunicadora que estudió sociología había decidido preguntarle al carajo que me gusta si yo le gustaba o no. Una medida loca y algo suicida, pero si algo tengo yo es que no aguanto la indecisión, o es blanco o es negro. Hoy descubrí que era negro (y les digo de una vez para no marearlos como hice con mis amigos durante todo el día).
Les contaré todo lo que pasó hoy, porque fue un día largo. Fue un día lleno de demasiadas emociones y la verdad es que todavía ando sensible. En la mañana me encontré con las niñitas y subimos a la uni hablando de todo lo que había pasado ayer, ellas me aconsejaron y yo tomé la decisión que comenté en el párrafo anterior. Ambas me dijeron que estaba loca, pero que era mi decisión. Llegamos todas a la uni, fuimos a mi escuela a dejar los papeles del cambio de carrera, pero no estaba el coordinador académico, así que nos dirijimos al cajero del Clínico porque La futura médico potteriana necesitaba plata y vi al amor de mi vida (mentira pues, pero estaba chévere). Luego ella se quedó en el Anatómico porque debía presentar un parcial y La comunicadora que estudió Sociología y yo fuimos a su escuela porque ella necesitaba revisar unas notas. Allí me di cuenta de que es excelente estudiante y de que su escuela no me gusta (jajajaja lo siento, pero es cierto).
Después de allí nos fuimos a tomar chicha porque ella insistió y terminamos sentadas en Tierra de Nadie mientras me contaba su rollo amoroso. Cuando ambas finalizamos, debíamos ir de nuevo a mi escuela, pero antes concordamos en que todos andamos confundidos y tenemos el corazón muy amplio. Caminamos hasta mi escuela y en ese momento tampoco estaba el coordinador académico, así que me tocó revisar puerta por puerta hasta que lo encontré. Nos sentamos en un murito y me llené todo el trasero de pega pegas filosos que me maltrataban, así que ella tan linda me ayudó a quitármelos. De esta manera terminamos dentro de una situación que probablemente marcará el resto de mi vida: nos sentamos en una mesa en la que estaban unos compañeros que veía cuando estaba en Francés II y en Iniciación a la interpretación. Ambos estaban practicando Interpretación de Francés y a mí se me encogió el pecho al recordar el sentimiento que te da justo antes de una interpretación. En ese momento me dolió un montón saber que no volvería a experimentar el sentimiento sabrosito que te da justo antes de una interpretación y sentí ganas de llorar porque sabía que podría hacerlo, pero me estaba dejando vencer por la flojera.
Mientras esperábamos que saliera el coordinador académico de su reunión, llegó La futura médico potteriana de su parcial. En cuanto al parcial, dijo "Fue una cogida". Es decir, fue HORRIBLE. Eso me alegró un poco (no que saliera mal, la forma en cómo se expresó del parcial) pero no logró distraerme de la angustia que tenía. Al final tuve una mini conversación con ellas acerca de eso, se dieron cuenta de que amo interpretación y tomé la decisión de llevarme los papeles y no meter ningún cambio a pesar de que tenía una semana fastidiándome con eso. Al salir, fui feliz, no podía creer que había tomado la decisión repentina de quedarme, a pesar de que yo estaba muy segura de querer Traducción. Entonces recordé que lo mismo me pasó con Inglés y tomar la decisión intempestiva de dejarlo fue la mejor cosa que pude hacer.
Fuimos a esperar al transporte y en el camino compramos donas. En el lugar donde lo esperamos nos encontramos a Mi compañero de aventuras. Comenzamos a hablar y le dije lo que había hecho. Se molestó conmigo por eso, pero igual seguimos todos hablando tonterías hasta que llegamos a Maiquetía. Allí él nos dijo para ir a comer helados al mismo sitio al que nos había llevado mi hermano y ahí estuvimos cerca de una hora comiendo helados, hablando y tomando fotos. Amamos el ambiente de ese local y la comida y los postres son excelentes. Al terminar, fuimos a agarrar el autobus y en medio del camino, La futura médico potteriana dijo que el clima y el mar estaban perfectos como para ir a la playa. Mi compañero de aventuras y yo nos vimos pensando lo mismo y decidimos que iríamos a la playa. Apenas llegamos a donde vivimos, fuimos a nuestras casas, nos cambiamos y nos encontramos para ir a allá. Cuando llegamos eran las 5 y 20 de la tarde. Yo tenía muchos complejos de que ellos me viesen en traje de baño porque como todos saben, tengo problemas con mi cuerpo. Al final decidí no pararle tanto, nos bañamos como por hora y media mientras hablábamos.
Fuimos cada uno a bañarse a sus casas, para luego encontrarnos en el supermercado para comprar todo lo que llevaríamos para ir mañana a Narnia (finalmente decidimos irnos mañana). Mi estado de ánimo eléctrico y feliz cambió por una cara larguísima. Él se dio cuenta y me preguntó qué me pasaba, yo le dije que nada y La comunicadora que estudió Sociología salvó la patria diciendo que la playa nos había dejado mal a todos, que seguro era eso. El caso es que ando medio triste, aunque ir a Narnia siempre me hace sentir mejor, esta vez no creo que ayude mucho. Ya veremos que pasa en los próximos días, regreso el viernes, me quedé en interpretación y decidí abortar una misión que ni siquiera había comenzado. ¿Soy acaso una cobarde?
P.D. El soundtrack de mi día y probablemente de toda la semana es Animal. No me la he podido quitar de la cabeza desde el domingo y mis amigos andan igual, de hecho hoy después de comer helados terminamos coreándola mientras íbamos a agarrar el bus. Aquí se las dejo de nuevo.
P.D.2: Aquí les dejo una fotito de hoy, yo soy la de fucsia. Como ven, andaba desarreglada como siempre. Acabo de darme cuenta de que el fondo de la foto no es la cosa más bonita del mundo, pero vean nuestras caras de felices porque estamos de vacaciones, nos vamos de viaje y comimos helado.
P.D.3: Please, comenten. Amo cuando opinan o dejan comentarios.
Esta entrada pensé en escribirla en Francés para que nadie la entendiera, excepto algún francés perdido en el tiempo y el espacio que aterrizara aquí por casualidad. Luego recordé que mi Francés está oxidado y decidí dejarme de cuentos, porque si yo sigo publicando aquí, a pesar de que sé que tengo audiencia, es porque no me importa que lean lo que pienso, lo que siento o lo que me pasa. Así que procederé a explicar detalladamente qué es lo que pasa. Los temas del día son: complejos, personalidad y ¿Le gusto o no? Empecemos pues con los cuentos.
En la madrugada de hoy andaba ya sufriendo de lo que yo llamo "Insomnio vacacional", que no es más que la ausencia de sueño propia del período de ocio. En medio de mis innumerables actividades en las ventanas de mi compu estaba Twitter y por ahí comencé a hablar con La futura médico potteriana. Terminamos teniendo una conversación de algo así como 2 horas en las que tocamos diferentes temas, pero uno que me marcó fue el de mis complejos y cómo afectan mi capacidad para darme cuenta de cuándo la gente gusta de mí. La verdad es que nunca me doy cuenta de que hay alguien interesado en mí porque ando pendiente de los cauchitos a los lados de mi cuerpo, de la estría en la cara interna de la pierna o de si mi trasero es demasiado plano y mis senos inmensos. Jamás pienso que puedo agradarle a alguien justo así como soy.
Entonces, como al destino le gusta darme cachetadas en la cara, hoy pasó algo muy interesante. Me tocó vestirme súper apurada porque Mi compañero de aventuras llamó para decirme que el profe estaría en la uni las 9 de la mañana. Eran las 7, yo no me había arreglado y estaba en mi casa. Obvio me tocó hacer de caballo de carreras y gritar: "PAR-TI-DAAAA". En media hora estuve lista. Decidí que quería ir a la uni en vestido, maquillada y bonita pues... Cuando llegué a la uni estaba todo el grupo de Portugués recibiendo las notas de Traducción (por cierto, felicitenme, saqué 18 de 20 en una materia en la que hubo 43 aplazados) cuando empezamos a hablar, a bromear y a tomarnos fotos. Mientras nos tomábamos las fotos, un compañero de clases hizo un comentario que me hizo sentir bien. Dijo que no era por nada, pero que yo era la única que salía bien en la foto. Todos dijeron que seguro era porque andaba enseñando de más y él dijo que no, que era porque tenía demasiada personalidad y era muy chévere.
El comentario de mi compañero me hizo recordar todo lo que me dijo La futura médico potteriana en la madrugada: que yo era muchacha bonita, inteligente y con una personalidad que atraía a mucha gente y que hacía que le cayera bien a todo el que me tratara (esto no es del todo cierto, conozco a 2 personas que no me toleran, pero yo tampoco a ellas, así que no hay rollo). Me sentí mucho mejor después de eso. El hecho de que 2 personas que no se conocen piensen lo mismo acerca de mí quiere decir que es cierto, ¿No? Por esto, he decidido dejar de pensar menos en mis defectos y concentrarme más en cómo me relaciono con la gente. Este hecho sirvió para darme cuenta de que tengo demasiados prejuicios hacia mí, que me juzgo demasiado duro y eso está ocasionando que me pierda de la compañía de gente excelente. También me di cuenta de que debo ocuparme más y preocuparme menos.
Hoy también fui al cine con Mi compañero de aventuras, sólo fuimos los dos a pesar de que estaba el montón de gente de portu con nosotros cuando me dijo. Eso me sorprendió bastante, pero igual terminamos pasándola chévere. Vimos Spiderman, buena la película, aunque lo mejor fue la actuación de Emma Stone, esa mujer me encanta (ok, me desvié un poco, ya vuelvo). En medio de la película había una escena en la que una muchacha se le insinuaba a Spiderman y me dio risa que Mi compañero de aventuras dijera que todas deberían ser así. Después fuimos a comer. Terminamos comiendo lo mismo porque él es un copión (jajaja me siento niña de 6) mientras hablábamos de cualquier tontería. Estuvimos en varias librerías, (los 2 pensamos que son el paraíso) y vimos varias tiendas. Luego fuimos a agarrar el bus, él no se quedaba en el mismo sitio que yo, pero se fue en el mismo autobús. Allí hablamos de un montón de cosas como de las chamas que le gustan, de cómo yo compadecería a la caraja que estuviera en serio con él por lo seco y cruel que es, de traducción y de una próxima invitación a comer pescado (él sabe que adoro comer pescado).
Últimamente me siento como niñita de 14 de nuevo y todos sabemos que la adolescencia es un período al que nadie quiere regresar, todo es demasiado complicado, todo es un lío y todos los problemas parecen demasiado grandes. No sé qué hacer gente, en estos momentos quisiera tener una guía que explicara cómo pasar por todas las cosas que normalmente hacen que mi cabeza se vuelva un ocho. Creo que es todo por hoy, me gustaría que dejaran su opinión acerca de esto.
P.D. Obvio estos no fueron todos los hechos. Hubo un montón de detalles que no conté porque prefiero guardarlos. Hoy dejaré "Give a little more" de Maroon 5, es medio bailable y yo tengo ganas de pasar una noche en una discoteca. Disfrútenla y sean felices. Besitos para todos. Por cierto, a pesar de estar confundida, estoy feliz, están pasando muchas cosas buenas que no tienen nada qué ver con esto.
Bien, me he dado cuenta de que, de vez en cuando, yo necesito venir aquí a decir cosas que no guardan relación entre sí aparte de pasarme a mí. Ya les cuento qué cosas aleatorias me preocupan/pasan por la cabeza esta semana:
-Me estoy dando cuenta de que algo que dijo la psicóloga hace meses es cierto: dejo que las cosas que le pasan a los demás me afecten demasiado y todos los problemas de los demás los tomo como míos. No sé si recuerdan que he estado de muy buen humor en los últimos días, pero pasó algo con alguien que me importa un montón y mi ánimo bajó 2 rayitas en el medidor de felicidad. Afortunadamente, detecté mi bajón a tiempo y decidí que mi estado de ánimo no dejaría de estar bien, a pesar de que quiero ayudar a esa persona. Así que mantendré la sonrisa en mi rostro y trataré de hacer algo para hacerla sentir mejor.
-El miércoles La Karateca habló conmigo sobre el carajo que me gusta. Ella dice que me ve de forma especial y que se nota que le intereso. Quiero creerle, pero la verdad es que esto no es más que otra tonta ilusión. No me voy a conducir yo misma al camino de sufrimiento en el que estuve durante 4 años, ya tomé la decisión de no seguir pensando en esto, así que si algo pasa en el futuro, pasará, ya yo estoy cansada de siempre buscar lo que quiero y que mientras más trabaje por conseguirlo, más lejos esté del objetivo.
-El miércoles también iba con Mi compañero de aventuras y La comunicadora que estudió sociología en el bus y comenzó a sonar Unbreak my heart de Toni Braxton. A mí me dio un ataque de risa que me hizo llorar. Me dio mucha gracia porque me recordó a mi período cursi/corta venas cuando acababa de romper con mi ex en octubre pasado y me hizo darme cuenta de cómo ha cambiado todo desde entonces, desde mi relación con él, hasta mi manera de pensar ante determinadas cosas.
-Todavía no sé qué hacer con respecto a lo de la carta de cambio. Ando muy indecisa en cuánto a eso y no debería porque sólo faltan 5 días para el próximo y último consejo de escuela. Volví a hablar con Mi compañero de aventuras acerca de esto y como siempre, se quedó en los extremos. Cuando no parecía un bloque de hielo, parecía a Candy Candy.
-Hablando de Candy Candy, ando pensando demasiadas estupideces últimamente. Aunque estuve en una relación tormentosa durante 4 años, no he dejado de creer que algún día el tipo perfecto aparecerá y esto me mortifica, porque sé que el tipo perfecto no existe. Todo esto es raro, se supone que la gente después de grandes decepciones deja lo que quería a un lado y comienza con un patrón totalmente diferente, yo sigo creyendo en el "happily ever after" con un tipo hasta ahora inexistente. Yo sigo creyendo en esa paja de que conseguiré a mi "otra mitad" y sigo creyendo que un día me despertaré tranquila junto a alguien que me haga pensar que todo a mi alrededor es hermoso, aunque no sea así. Yo sé que estoy leyendo demasiadas novelas, viendo demasiados doramas y que seguir manteniendo este aspecto de mí es suicidio emocional, pero por algún motivo me sigo aferrando al hecho de que en algún momento el carajo por el que he esperado, va a aparecer. Supongo que lo que pasa es que soy Undercover Susanita como dice la Reina mora.
-Últimamente he querido escribir, pero escribir en serio, no venir aquí a desahogarme. Sigo teniendo esta idea en la cabeza que a veces no me deja en paz durante días, pero no he tenido tiempo, mejor dicho, no he querido tener tiempo, para poder sentarme a escribir tranquila. Supongo que enfrentarme al hecho de escribir en serio me da miedo todavía, así que quiero hacer algo al respecto, ya veremos qué.
-Hablando con La comunicadora que estudió sociología, salió el tema de si no me daba miedo que tanta gente supiera cosas tan íntimas acerca de mi vida privada. La verdad es que sí me da miedo, pero disfruto muchísimo de mi blog y me dolería tener que dejarlo en algún momento. Este blog es el lugar al que vengo cada vez que me siento mal o cada vez que estoy demasiado feliz, porque si hay algo bueno, es que soy capaz de escribir aquí todo el tiempo, no importa qué pase. Así que para ti pequeña, sí me da miedo, pero a veces el miedo hace que las cosas sean mucho más divertidas.
-Hablando de miedo, tengo miedo acerca de un hecho aislado en particular. No diré qué es, este punto es sólo para mí, para poder recordarlo en el futuro (a menos que cierre blogger).
-Mañana empiezan oficialmente mis vacaciones y pensar en el montón de tiempo que tendré libre hace que tenga un hueco enorme en el estómago. Quiero terminar de leer la serie "Canción de fuego y hielo" (sí, son los libros de Juego de Tronos), quiero seguir descubriendo música chévere, quiero que los planes que tengo con mis amigos se den, quiero conseguir un trabajo, quiero leer muchos más libros, quiero conseguir tiempo para andar con mis viejos amigos y mi familia y quiero tener una última conversación con él (no quiero ser cuestionada por esto, es algo que mi subconsciente pide hace meses).
-Quiero volver a mi plan saludable porque quiero estar en buena condición física para mi cumpleaños. Este año ya seré mayor de edad en todos los países del mundo y tengo que empezar a cuidarme, además, extraño salir a trotar, montarme en la bicicleta o trabajar las piernas.
P.D. Esta noche los dejo con Animal, otra vez Neon Trees. Los descubrí por La comunicadora que estudió sociología y La futura médico potteriana y me gustaron un montón, así que ando medio viciada con sus canciones.
Hoy tuve mi último examen y como siempre pasa con los últimos exámenes, fue el peor. Creo haberlo pasado relativamente bien, así que me queda esperar hasta mañana para saber la nota. Hoy también pasó algo muy curioso. No sé si recuerdan que yo había pedido cambio a Traducción porque yo estudiaba Traducción e Interpretación. Bueno, fui a recoger el oficio en la dirección de la escuela donde se suponía que estaría y me encontré con la sorpresa de que mi cambio todavía no ha sido aprobado a pesar de que el consejero de escuela me había dicho lo contrario. Esto me pone a pensar: ¿no será ésta una señal del destino para que me quede con interpretación? ¿será que debo continuar con el cambio? La verdad es que yo ya estaba decidida y hasta emocionada por ver todas las materias de traducción (que no son las mismas de Traducción e Interpretación), así que no sé qué hacer. Ya yo había tenido esta conversación con mi ex en uno de sus regresos fugaces y también con Mi compañero de aventuras. Ambos me ayudaron en la toma de decisiones, aunque los dos me dieron razones y opciones diferentes. Todavía no sé qué hacer.
Pasando a noticias más alegres, extraoficialmente, ya estoy en 4to año de la carrera. No saben lo bien que se siente al fin llegar aquí, 3ero fue como si escalara el monte Everest, me tardé 2 años en culminarlo por la ineficiencia de las autoridades de la escuela, pero ya que llegué, el sentimiento es inexplicable. Este año comienzo a ver todas las materias importantes para ejercer mi profesión, además, la cantidad de cosas que uno aprende es increíble, a pesar de que siempre te dicen que jamás estarás totalmente preparado para realizar una traducción. Aunque ya no me graduaré con todas mis amigas, conseguí un nuevo grupo muy chévere con el que siempre comparto las cosas insólitas que sólo pasan en Trastorno (así le decimos cariñosamente a Trasbordo, el edificio en el que estudiamos), así que no me pongo triste por no graduarme con ellos.
Otra noticia muy alegre es que el próximo lunes me voy a Narnia a visitar a mi mamá junto con La comunicadora que estudió sociología, mi compañero de aventuras, 2 de mis primos y mis hermanos. Quería que también fuera La futura médico potteriana pero anda en exámenes finales y no puede ir. Los muchachos están emocionados y la verdad es que yo también, nunca hemos salido de viaje largo y sé que la experiencia va a ser muy divertida. También creo que este fin de semana sí me iré a casa de mi madri, ya no tengo ni trabajos, ni exámenes, ni tareas pendientes, ni tengo que trasnochar más (anoche me acosté a las 4 de la mañana, sólo tengo una hora de sueño) así que puedo hacerlo relajada. Sirve que veo a mi ahijado que tengo meses que no lo veo y hablo con mi madri del montón de cosas que andan pasando.
Una última cosa es que decidí darme por vencida finalmente tanto con mi ex, como con el carajo que me gusta. Se preguntarán por qué. Bueno, al primero porque es una pérdida de tiempo andar pegada con un carajo que ya anda haciendo su vida de lo más tranquilo y el segundo, porque ya comienzan las vacaciones, dejáremos de vernos y la verdad es que me estoy dando cuenta de que estoy disfrutando un montón mi estado actual y no tengo interés en cambiarlo por un tiempo. Ya tengo miles de planes para vacaciones y espero poder hacerlos todos, este lunes va el primero. Les diré una cosa (guárdenme el secreto): Comienzo a ser verdaderamente feliz, me estoy comenzando a aceptar y me da gusto que mi felicidad esté dejando de depender de otras personas. Creo que este año sí conseguiré estar bien para mi cumple y la idea me tiene demasiado contenta, lo que provoca que en mi mente se pasee la siguiente pregunta: ¿Quién diría que estaría en este estado hace unos meses?
P.D. Esta canción me la robé del Twitter de La comunicadora que estudió sociología. Se la recomendó a alguien más y yo agarré la notificación como si fuese para mí... Los dejo con Everybody Talks de Neon Trees. ¡Sean felices!
No había querido escribir porque sabía que serían mis hormonas y no yo quienes hablarían. Ya los lectores asiduos y quienes me conocen deben saber que yo me pongo temperamental en esos días del mes, si no me creen, tengo un borrador que lo comprueba (sí, ando hablando del que se suponía que era la entrada pasada). Afortunadamente estoy aprendiendo a tener control sobre mis hormonas. Bueno mentira, simplemente estoy aprendiendo a callarme cuando debo hacerlo, sino me creen, miren, tenía 3 días sin escribir nada de nada aquí. La verdad es que borré el post porque lo escribí en medio de un ataque de melancolía que me hace pensar que no he avanzado casi nada desde diciembre pasado.
Ahora, pasando a un tema más alegre, Mi compañero de aventuras y La comunicadora que estudió sociología siempre me hacen experimentar cosas nuevas (y no, no son orgías como pensaba la mamá de La futura médico potteriana). El viernes se suponía que no haríamos nada. La comunicadora que estudió sociología y yo habíamos quedado de acuerdo en vernos para almorzar luego de que yo saliera de mi examen de cultura de Portugués. Como siempre, terminó uniéndose a nosotros Mi compañero de aventuras y acabamos comiendo en el comedor. Luego fuimos a esperar el transporte de la uni y allí nos encontramos a mi hermano, a Mi compañera de retardos y a una amiga de La comunicadora que estudió sociología.
Allí estuvimos hablando un rato, mientras esperábamos. Ya en el transporte cada uno andaba en su propio espacio paralelo y cuando íbamos llegando a donde íbamos, mi hermano me dijo que lo acompañara a comprar torta y helados en un sitio que él conocía. Terminé convenciendo a todos para que fuéramos allá y le hicimos una invasión sensacional al pequeño local. Todos terminamos comprando algo: La comunicadora que estudió sociología y Mi compañero de aventuras comieron torta 3 leches (ambos dijeron que estaba buena), mi hermano compró torta de chocolate, ponques con chispas de colores y helado de parchita (sí, se comió todo eso y lo peor es que no engorda), Mi compañera de retardos y la amiga de La comunicadora comieron una hamburguesa y yo sólo comí un helado de parchita. Todo estaba buenísimo, así que luego de pasar un buen rato comiendo y hablando tonterías, fuimos a agarrar el autobús.
Ahí, mis amigos intentaron convencerme de que hiciera algo que jamás había hecho: ir a los tambores de San Pedro. Debo admitir que por un momento lo pensé, pero cuando llegué a mi casa estaba mi mamá lidiando con los perros y parecía que Mérida, mi perra favorita, se había envenenado con un remedio que le había echado mi mamá. Tuve que llegar ayudándola a terminar de bañarla y a batirle leche a la perra. Afortunadamente no le pasó nada, pero sigue un poco decaída. Luego tuve que ayudar a mi mamá a terminar de lavar el patio y a montar en el carro el montón de cosas que se llevaría a la parcela.
A los dos minutos de que mi mamá se fuera, llegaron Mi compañero de aventuras y La comunicadora que estudió sociología a hacerme lo que ellos llamaron "secuestro express". Entraron a mi casa y prácticamente me obligaron a bañarme y a vestirme porque me iría con ellos. No era una consulta, era una orden, así que no me quedó más remedio que obedecer. Terminé de arreglarme, salimos y nos dirijimos al lugar donde pasaba todo. Mi cara era un poema cuando llegamos, aquello era cualquier cosa menos agradable para mí: había demasiada gente, todos empujaban, la calle estaba sucia, todos andaban sudados, había gente fea (y no hablo de apariencia física) y pare usted de contar. La verdad es que la primera hora estuve bastante incómoda, supongo que era porque no estaba acostumbrada a ese tipo de cosas.
Yo había dicho que no bebería, pero terminé haciéndolo porque me sentía demasiado extraña en medio de tanta gente. Obviamente el alcohol empezó a surtir efecto y comencé a bailar al ritmo de la música. Al cabo de una hora les juro que no controlaba mi cuerpo, simplemente bailaba y punto. Había un montón de ruedas en las que la gente bailaba al ritmo de los repiques de los tambores, estuvimos en varias, pero yo no me animaba a bailar en ninguna. Mientras mis amigos bailaban, yo sólo observaba. Hasta que un completo desconocido me sacó a bailar en medio de la rueda y no me quedó más que bailar. Cuando salí de allí me sentía extraña, la verdad es que me da mucha vergüenza bailar en público, así que volví a quedarme con los muchachos, pero mi cuerpo seguía moviéndose solo y me volvieron a sacar a bailar en diferentes ruedas con diferentes personas.
He de decir que, inesperadamente, la pasé muy bien. Bueno, hasta que llamó mi mamá. Obviamente le dio un ataque cuando le dije dónde estaba. La verdad la entiendo porque yo pensaba lo mismo antes de ir, pero resulta que la pasé excelente, a pesar de que salí con todos los pies y las piernas sucias. Luego de las múltiples llamadas de mi mamá, decidí que sería mejor irme a casa, a pesar de que apenas eran las 9 de la noche. Mis amigos decidieron acompañarme porque andaba medio prendida (no estaba borracha, pero el alcohol empezaba a hacer de las suyas), creo que en el camino dije varias cosas que no debí decir, la verdad es que no recuerdo bien y ya en mi casa, me quedé dormida en el piso de la sala (tranquilos, éste es un hábito normal en mí, borracha o no) a pesar de que estaba toda sucia. Me levanté de nuevo como a las 3 de la mañana y sólo podía recordar el montón de cosas que había hecho y que no me creía capaz de hacer mientras estaba en la ducha. Vi un rato tv y volví a quedarme dormida.
Hoy fue un día en el que decepcioné a alguien que quiero un montón. La que no tenía Twitter me llamó el jueves cuando estaba hablando por el otro teléfono con La comunicadora que estudió sociología. Le dije a ella que la llamaba luego, porque tenía algo así como 2 o 3 meses que no hablaba con La que no tenía Twitter. Hablamos como por media hora y habíamos quedado en que hoy iríamos a la playa si yo no me iba a casa de mi madri. Obvio no me fui, así que cuando me llamó a eso de las 11 de la mañana le dije que probablemente iría para cuando me desocupara del montón de cosas que tenía que hacer. Cuando me desocupé tuve que salir corriendo a casa de mi abuela a buscar unas cosas, así que se me quedó el teléfono. Una vez allá, me puse a hablar con mi abuela y mi tía y cuando fui a ver eran las 5 de la tarde. Regresé a la casa y revisé el teléfono: tenía como 8 llamadas perdidas de La que no tenía Twitter y 2 mensajes. Me dio muchísima pena y me sentí mal porque ya hemos discutido varias veces porque ninguna de las 2 tiene tiempo para vernos. Sé que se molestó conmigo y la verdad es que tiene razón, yo había quedado con ella.
Últimamente es muy difícil sacar tiempo para ver a las personas que quiero y que no viven o están cerca de mí. Tengo algo así como 5 meses que no veo a mi familia (cosa que no pasaba antes), 4 que no le veo la cara a La que no tenía Twitter y algo así como 3 meses que no visito a la Reina mora. Los extraño a todos, pero en mi proceso de no deprimirme, de estar bien y de mantenerme ocupada, el tiempo dejó de rendirme como antes y no me alcanza para visitarlos a todos. En el futuro deberé planificar mejor mi tiempo porque ya todos comienzan a reclamar y la verdad es que me hacen mucha falta. Esto me hace comprobar que no todos estarán siempre contentos con lo que haces y que nada es perfecto.
Como ven, estos 3 días han sido algo intensos. Entre mis hormonas, la falta de tiempo y las locuras que me llevan a hacer mis amigos, vivo entre sorpresas. La verdad es que a pesar de todo lo malo, ando disfrutando muchísimo esta etapa de mi vida. Aunque es cierto que extraño muchas cosas que ya no tengo, esta nueva etapa está cargada de un montón de cosas que disfruto mucho, una de ellas es la espontaneidad con las que se desarrollan siempre las cosas y la libertad de la que ahora gozo. Cuando mi mamá vivía aquí y tenía novio era imposible que yo me perdiera durante un viernes sin decir en dónde o con quién estaba. Así que parece increíble, pero comienzo a disfrutar todo lo que ahora pasa. Quién lo diría...
P.D. La canción que dejaré hoy ya la he dejado antes, pero me gusta un montón. Los dejo con "We are young" de Fun. Sean felices gente, nos estamos leyendo.