lunes, 9 de abril de 2012

Confesión perdí la cuenta porque sigo sin internet...


Han pasado demasiadas cosas, así que haré una lista como si fuese al supermercado junto con una breve explicación.
-Estoy feliz, estoy tranquila y hace mucho tiempo que no me sentía así. Creo que descubrí por qué no podía estar feliz: no había aprendido a estar sola conmigo y no había aprendido a ver las ventajas de decidir sola qué es lo que quería.
-Finalmente fui a la psiquiatra. Sólo hizo preguntas de rutina, me trató muy bien y me mandó a realizar una serie de exámenes que haré  la próxima semana. Me dijo que todo parece indicar que sufro de depresión severa (eso ya lo sabía) y que posiblemente se debiera a una alteración en unas hormonas producidas por la tiroides, así que dependiendo del resultado de los exámenes tendré que tomar felicidad en pastillas o no.
-Se estrenó Juego de Tronos y estoy demasiado emocionada, está excelente la nueva temporada y Peter Dinklage me sigue encantando, sin embargo, no he podido seguir leyendo el libro porque el antivirus de mi compu decidió borrar todos los archivos que tenía guardados, y como saben, sigo sin internet, así que no he podido descargarlo de nuevo. Mi frustración es enorme, 2 semanas de vacaciones en las que no he podido ver doramas, ni mis series favoritas. No he podido leer casi nada, ni descargar música nueva. Se podrán imaginar qué tan aburrida estoy.
-En Semana Santa fui a la costa y los paisajes siguen tan hermosos como siempre. Estuve con mi mamá, tuve de nuevo vida familiar, comí cosas ricas preparadas por ella y hablamos bastante. Me bañé en el río, dormí en la tarde en hamacas bajo la sombra de matas de aguacate, vi el cielo oscuro lleno de estrellas y disfruté de no hacer nada.
-El  Domingo Santo fui a caminar al Ávila por primera vez en la vida. Esto fue un indicador de superación emocional, pero ahora no quiero hablar de eso porque no lo considero necesario. El caso es que fui con unos amigos de la universidad y los amo por soportarme durante la primera etapa del camino. Fueron aproximadamente 8 horribles y dolorosos kilómetros tanto física como emocionalmente. Era espantoso ver cómo señores de 80 años subían y bajaban como si estuviesen en el patio de su casa, mientras yo me agarraba a las piedras para poder subir, me arrastraba agarrada de las barandas de madera y vomité en una oportunidad. Después de los primeros 8 km, caminamos 1 km y medio y llegamos a unas hermosas quebradas donde estuvimos un rato bañándonos en agua helada y luego merendando. Cuando terminamos, nos arreglamos para seguir caminando otros 8km y bromeamos un montón. Esta parte del camino era menos difícil, pero ya estábamos todos cansados. El paisaje de Caracas desde allá arriba es impresionante y estuvo de fondo para un día lleno de risas, de chistes, de cuentos, de dolor y de compartir. Fue un domingo excelente.
-También fui con la futura médico potteriana a la playa una tarde. Estuvimos con su mamá y su hermana y fue lindo ver el atardecer mientras teníamos una conversación de niñas.
-Ir al Ávila me hizo ver en la horrible condición física en la que me encuentro. Cuando vomité lo entendí todo y decidí crear mi propio plan “No moriré gordita”. Ver a la gente subir y bajar como si nada mientras yo no podía más me hizo querer tirarme por los barrancos, afortunadamente, estaban mis amigos. Después dedicaré un post a mi propio plan “No moriré gordita”.
-Me di cuenta de que me gustan mucho los niños extremadamente altos (metro ochenta hacia arriba) y blancos, de cabello negro o castaño claro, súper inteligentes, que no entren dentro del patrón convencional de niños lindos y que cuenten con una ligera pancita que indique que no son narcisos. También deben ser considerados, buenas personas, caballerosos y tener detalles lindos (no hablo de cosas materiales, aunque nunca caen mal).
-Después de todo lo que he tenido que ver y escuchar durante los últimos 5 meses, se me hace muy difícil volver a creer en los hombres, lo más irónico, es que no tiene nada que ver con mi relación amorosa fallida, sino con experiencias de conocidos que me ha tocado vivir muy de cerca. Así ¿cómo se arriesga uno para que lo lastimen?
Bien, creo que esto es todo por ahora. En los siguientes meses deberé subir notas en la uni, bajar de peso y conseguir un trabajo durante las vacaciones porque quiero hacer varias cosas, una de ellas irme a finales de septiembre a Puerto La Cruz con Mi compañero de aventuras, la futura médico potteriana y quien se nos quiera unir. Ya veremos qué nos depara el futuro, mientras tanto, au revoir, terriens.
P.D. Aquí les dejo Stronger, una canción de Kelly Clarkson que escuché hace poco y que me encantó. Hablando de música, estoy esperando ansiosa el nuevo CD de The Killers. 



P.D. 2 Iba a dejar varias fotos de mi ida al Ávila y de los araguaneyes, la compu en la que estoy no quiere subirlas. Estoy molesta, extraño mi compu, luego les cuento qué fue lo que pasó con ella. Al parecer pasaré otros 15 días sin ella, sin embargo, estaré entrando aquí.


viernes, 23 de marzo de 2012

Confesión N°166: Llegó el final de temporada

Primero que nada, estoy empezando una nueva temporada de esta serie. El final llegó sin que me lo imaginara, sin que yo lo buscara, fue totalmente inesperado, típico de una serie de HBO (lo que me recuerda que yo no soy la única libretista de mi vida, eso explica todo). Sólo sé que muchas cosas se cerraron de golpe y otro montón de personajes y cosas nuevas empezaron a aparecer de la nada (extraños, pero yo siempre me he sentido atraída por las cosas que no están dentro de los patrones) y se están comenzando a tejer nuevas historias. Hoy fue un día extraño, pero del tipo de días extraños que me encantan. Fui a clases a escuchar a una señora de 76 años hablar de la manera más aburrida que puedan imaginar sobre la historia política de Brasil. Fueron 3 horas de agonía en las que ni siquiera pude mirar a los lados porque la profe se molesta, así que me sentía como un personaje de Brave New World de Aldous Huxley siguiendo a todos los demás por inercia. 

Al salir de clase me sentí como los esclavos brasileños cuando fueron liberados en 1888, mi alegría era indescriptible. Además, andaba con mi amiga la karateca y la extrañaba, tenía más de dos semanas que no me sentaba a hablar con ella. Luego anduve dando vueltas en la uni y caminando por Los Símbolos mientras disfrutaba por todo el Paseo oliendo el aroma de las flores del Araguaney y eso me hizo recordar el episodio de hace unas semanas con Mi compañero de aventuras. Decidí que quería helado de mantecado y fui a comprarlo y les juro que fui feliz mientras caminaba por el Paseo de Los Símbolos (no sé si se llama así, pero así quedó bautizado por mí) pensando que eso no se parecía a Venezuela. Luego regresé a la uni porque se suponía que bajaría en el transporte y mientras esperaba me puse a leer Harry Potter y la pieda filosofal, uno de los últimos regalos de mi ex, justo allí encontré un montón de exámenes hechos papelillo, imagino que tenían mala nota. Mientras leía me di cuenta que un chamo que he visto varias veces me observaba con atención y no es la primera vez que lo hace. No me desagrada, pero cometió el pecado de llamarse Rafael y ya se jodió. 

Llegó el transporte y yo seguía leyendo mientras no aguantaba el dolor de columna, me senté en un asiento enorme, pero un señor llegó a interrumpir mi paz y me quitó más de la mitad del asiento. Justo cuando arrancó, llegó corriendo por toda la Plaza de Rectorado (adjunta al Aula Magna de la UCV, búsquenla, seguro aparece por Google) mi amiga, La futura médico potteriana. Yo amo bajar en el transporte con ella porque ella es un reflejo de lo que yo pude haber sido si hubiese dejado la pendejera, tenemos gustos muy similares, compartimos demasiadas cosas y aunque no llevamos demasiado tiempo de amistad, ya hay entre nosotras eso que llaman cochina confianza. Ella me entiende un montón cuando le cuento lo que me pasa y sabe siempre qué decir cuando lo necesito. Entre ella y Mi compañero de aventuras hacen que todo sea más llevadero. 

Ayer hablé con mis amiguitos de la uni, a quienes también extrañaba un montón, hablé muy seriamente con una de ellos y me hizo ver muchas cosas. Nadie se imagina lo que todo eso significa para mí. Hay muchas cosas que la gente normal da por hechas, como hablar con la gente y tener un montón de amigos. Para mí esas cosas implican un nivel de complejidad demasiado grande porque no es fácil relacionarme con la gente a pesar de que muchos de los que me conoce no lo creen. Ella me entendió un montón y me dijo que mucho de lo que me pasa es culpa mía por no tener valor para ponerle fin a las cosas y por no pedir ayuda cuando la necesito. Por eso, como promesa a mí misma en esta temporada de mi vida, prometo pedir ayuda antes de verme ahogada, prometo volver a hacer todas las cosas que me hacen feliz y no permitir nunca más que nada ni nadie me haga sentir tan mal como para dejar de hacerlas. 

Justo ahora empiezo a sentirme bien y momentáneamente feliz. Desde que había vuelto a hablar con él no me sentía así, se fue, y la tranquilidad regresó. Sí, nada como la paz y la serenidad que necesito. Supongo que ahora sí estoy en el camino hacia la felicidad, aunque, como dice mi amiga La futura médico potteriana, este año me tocará estar sola, pero maduraré un montón. Menos mal que por lo menos esta vez, sé que mis amigos estarán a la distancia de un tweet, de un mensaje, de una llamada o de un simple necesito hablar contigo. Es increíble cómo las cosas cambian de repente. 

P.D. Esta canción que voy a dejar es de niña emo que no habla inglés. Jajajaja no, mentira, aunque sí es medio emo, sin embargo, me parece perfecta para este final de temporada. Los voy a dejar con Todo no fue suficiente de Ha-Ash. 


P.D.2 Les prometo que si el lunes todo sigue igual de hermoso, tomaré fotografías de los araguaneyes y todo a su alrededor, yo hoy andaba como embriagada con su perfume. Sólo para que sepan, el blog hace rato que tiene más de 2000 visitas y olvidé decirlo, así que gracias por leer mis confesiones. Y por fa, no sean malitos y comenten, amo cuando dejan comentarios. Nos estamos leyendo. 

martes, 20 de marzo de 2012

Confesión N°164: Estoy en crisis

Yo soy alarmista por naturaleza, por todo armo caos y cuando hablo de caos me refiero a espectáculos e historias increíbles. Mi mamá siempre ha dicho que yo debería ser actriz, yo pienso que lidiar con mi personalidad es suficiente, no necesito convivir con otras. La verdad es que yo admito que soy de esas personas que de ahogan en un vaso de agua teniendo un salvavidas al lado. 

Justo ahora yo tengo la respuesta a la mayoría de mis problemas, yo puedo ver la solución a la mayoría de ellos, pero decido no hacer lo que se supone que debería hacer para solucionarlos porque a mí me encanta el drama. Empecemos con un breve ejemplo: mi ex. Él nunca va a cambiar, él va a seguir siendo el mismo idiota que mete la pata en los mismos errores de siempre y yo voy a seguir haciendo lo mismo. No estamos yendo ni iremos a ninguna parte porque hay miles de kilómetros de distancia entre nosotros y él no sabe apreciar las vainas hasta que las pierde. No vamos a volver porque sinceramente no tiene caso. ¿Solución al problema? Tomar distancia, pero distancia de verdad. Nada de conversaciones estúpidas, nada de peleas, nada de discusiones ni ataques de celos. Desterrarlo de mi vida. ¿Qué hago yo? Hablo con él, hago planes, dejo que las ilusiones de pendeja sigan allí mientras él sigue y seguirá siendo el mismo imbécil de siempre y por eso es que nunca lo supero. 

Vamos con un segundo ejemplo: la universidad. El trimestre pasado ha sido, de lejos, mi peor trimestre dentro de la universidad, para que me entiendan, pasé las materias de pura casualidad. Yo nunca he servido para dedicar toda una tarde a estudiar, ni para volverme loca estudiando una semana antes de un examen, ni siquiera un día antes. Mi sistema desde que entré a la universidad ha sido ir a las clases y leer todas y cada una de las guías y libros que debo leer, de esta manera he logrado pasar relativamente bien las materias, sin embargo, el trimestre pasado me dediqué a faltar cada vez que podía y como faltaba, no sabía qué habían visto en clases y cómo no sabía qué habían visto en clases, llegaba perdida a los exámenes. Dirán ¿por qué no pedías las notas? Las pedía, pero no es lo mismo tomar tus notas que entender las de los demás, yo soy demasiado visual y tengo que copiar absolutamente todo para que quede grabado en mi memoria. ¿Solución al problema? Ir a clases todos los días y dedicar aunque sea media hora diaria a estudiar porque no le hace mal a nadie. ¿Qué hago yo?  Me paro con flojera y si no me da la gana, no voy a clases. Aunque debo admitir que estoy yendo mucho más seguido, pero sigo sin estudiar nada a diario.

Un último ejemplo: mis uñas. Para aquellos que leen el blog con regularidad sabrán que tengo la costumbre de comerme las uñas. Últimamente me he estado lastimando mucho, pero igual no paro. Quiero dejar de hacerlo para que crezcan y pintármelas de verde grama y de marrón madera oscura. Sí, yo sé, vainas raras de niña loca, pero eso quiero. ¿Solución al problema? Echarme el brillo que sabe feo para dejar de comérmelas aunque sea por 5 semanas y luego ponerme uñas postizas hasta que las mías crezcan lo suficiente y me haya habituado a dejar de comerlas. ¿Qué hago yo? Las llevo hasta el límite en el que no puedo ni siquiera morderlas, me lastimo quitándome toda la cutícula y viven encajadas por todo lo que les hago. 

Todo esto se llama autosaboteo. No es posible que me lastime de esta manera teniendo la solución a la gran parte de las pequeñas cosas que me atormentan. Desde que dejé de ir a desahogarme con la psicóloga he continuado con cosas que sentía en diciembre y no sé, todos sabemos lo caótico, doloroso, estresante y triste que fue diciembre para mí, así que mañana iré a sacar cita de nuevo con ella, aunque no me caiga bien. Otra cosa es que yo volví a hablar con mi ex porque extrañaba al carajo con el que me reía y con el que podía hablar de cualquier cosa sin que me viera feo o me juzgara, pero no está, se fue. Ahora sólo está un tipo amargado que sólo sirve para agarrarme de saco de boxeo, que no sabe escuchar y que siempre está ocupado con cualquier otra vaina. Se suponía que me iba a sentir mejor al volver hablar con él, pero no ha sido así en lo absoluto, de hecho creo que he vuelto un poco a mi estado de noviembre y eso no es bueno. Quiero que por lo menos el drama con él se acabe. Mientras tanto, aquí estoy, en medio de otra noche sin poder dormir por culpa de los problemas y sintiéndome un poco mal.

P.D. Las relaciones unilaterales son una mierda, sean con amigos, familiares, novios, compañeros de trabajo/escuela/universidad o lo que sea.
P.D. 2 Gracias a los que leen y a los nuevos bienvenidos a las confesiones tristes de una típica loca. Aquí les dejo esta canción, me gustaría poder cantarla pronto sintiendo todo lo que dice, pero supongo que no pasará porque no estoy trabajando para que pase. Aquí les dejo All this time de OneRepublic.


martes, 13 de marzo de 2012

Confesión N°162: A mí me gusta cocinar comida sana

Bien, primero que nada quiero explicar por qué yo tengo 15 kilos de más. Yo tengo 15 kilos de más porque me refugio en la comida cuando me siento mal. La verdad es que no soy tan fanática de la comida rápida y los dulces, es más como una especie de droga que me ayuda a sentirme mejor cuando ando mal. La comida sana, aparte de ser más sabrosa, es mucho más fácil de preparar. ¿Por qué? Porque normalmente son vegetales crudos aderezados con cosas como jugo de limón, aceite, sal, pimienta o un poco de mayonesa. Y cuando llevan proteínas, son cosas como pechuga de pavo, de pollo o algo de pescado. Yo amo el pescado y no tengo problemas con comer pollo todos los días. Con el pavo sólo no tengo problemas en comerlo, la verdad es que no soy una amante del pavo. 

Cuando como sano, me siento mejor, tanto física como emocionalmente. Por ello, para ayudar a mi autoestima, a la manía de comerme las uñas, a mi seguridad, a mi figura y a la mayoría de los problemas que tengo, decidí volver a tener fuerza de voluntad y no refugiarme en la comida. Estoy cansada de la sensación de derrota que queda luego de comerme una bolsa de gomitas, de papitas, una mega barra de chocolate o todo junto; de sentirme todo el santo día como un balón de playa, de que la ropa deje de quedarme, de nunca tener dinero porque todo me lo gasto en porquerías y cosas por el estilo. El próximo jueves iré a un mercado local de verduras y frutas frescas y compraré repollo, zanahoria, manzana, tomate, lechuga, papa, melón, durazno, brócoli, coliflor, cebolla, naranja y espinaca para comenzar a comer sano, como la gente normal  (bueno mentira, la gente normal come mal). 

Otra cosa que me motivó fue que ampliaron el gimnasio que está por donde vivo (me queda a sólo 2 cuadras) y cuando paso por ahí en la noche y veo a la gente entrenando, me provoca hacerlo a mí también. A mí siempre me ha gustado la sensación que produce el hacer ejercicio, te sientes feliz, te cansas menos y siempre tienes energía mientras duermas 8 horas diarias, comas bien y te hidrates, además rindo mejor en la universidad, el semestre que estuve haciendo ejercicios ha sido el mejor que he tenido en la universidad, a pesar de que siempre tenía el tiempo justo para todo porque estaba cargada con un montón de cosas. 

Luego de pensar todo eso detalladamente, comencé a buscar recetas ricas pero sanas y encontré un montón y son bastante simples para mi ritmo de vida. Así que ya la decisión está tomada, a partir de mañana comienzo a comer sano y esto no quiere decir que haré dieta (no creo en ellas) sino que estaré trabajando para sentirme mejor. La semana que viene empiezo el gym junto con mi compañero de aventuras, a quien le agradezco estarme siempre empujando hacia el bienestar, fue gracias a él y a su persecución que tomé la decisión, aunque debo admitir que no fue el único factor que me encaminó a ello. Mañana en la noche les cuento cómo fue mi primer día de "¡No moriré gordita!".

P.D. La confesión N°162 trataba sobre otra cosa y fue escrita el domingo, sin embargo, decidí dejarla en borrador porque cuando terminé me pareció que era demasiado personal. Si en algún momento me siento mejor con respecto a ella, la publicaré, mientras tanto, aquí les dejo una de mis canciones favoritas para hacer spinning (raro sí, yo lo sé) For reasons unknown.



sábado, 10 de marzo de 2012

Confesión N°161: La mayoría del tiempo no me entiendo

Estoy despierta desde las cuatro y media de la mañana porque la noche de un viernes me acosté a las 8. El horario de la universidad ha convertido al horario de mi cuerpo en el de una persona de 60 años y es una ladilla. La relación con mi ex se está convirtiendo en amistad gracias a sus límites, no sé si agradecerlo, si reprochárselo, si salir corriendo o qué, no sé. Necesito hablar con él de eso. Lo que nos conduce a otro problema: la psicóloga vive diciéndome que yo no puedo esperar por los demás para tomar decisiones, sobre todo por él, la persona más inconstante en mi vida. No sé cómo hacer algo al respecto y en serio quiero hacerlo porque él está cada día más lejos de mí (no hablo de distancias espaciales) y no puedo esperar por los demás para tomar decisiones que afecten el resto de mi vida,  porque al final sólo estoy yo conmigo, es la más cruda realidad. 

Otra cosa es que ya hice cita con el psiquiatra porque siento que la psicóloga no me está ayudando mucho. Yo sé que los cambios no se producen de un sólo golpe y que es necesario estar en una lucha constante para lograrlos, sin embargo, no tolero que la persona a la que le cuento mis problemas se le olviden esos problemas y mi nombre. Si no se acuerda y tengo que estar recapitulando en cada sesión, ¿cómo se supone que avancemos? Aunque no sé, creo que lo que de verdad necesito es un psicoanalista. Yo quiero saber por qué me aferro a una persona que me ha dañado tanto (porque sí, yo estaba dañada de paquete, pero con él los males se hicieron mayores), yo quiero saber por qué me como las uñas desde que recuerdo, por qué tengo que comer como si fuese una especie de bálsamo para mis heridas internas, por qué siempre he tenido una imagen distorsionada de mí, por qué esa imagen hace que me retraiga en el ámbito social, por qué siempre me siento pequeñita e invisible cuando estoy en un grupo de hombres y mujeres interactuando (aunque mis amigos digan que no debería sentirme así porque no tengo motivos), por qué me cuesta tanto confiar en gente que tiene buenos propósitos y sigo confiando en mi ex, por qué yo sólo necesito contacto social eventual, por qué no puedo mantenerme cerca de mis amigos y ser parte de su día a día, por qué yo prefiero ir sola al cine, por qué el hecho de que mis papás se hayan mudado me ha afectado más a mí que a mis hermanos que son menores y así una larga lista de por qués.

En este momento mi vida es una larga lista de no sés y estoy cansada de no entenderme y de no saber qué hacer. Aunque debo ser realista y decir qué yo sí sé por donde debería comenzar, sólo que no estoy totalmente convencida de hacerlo. El miércoles estuve a punto de conseguirlo, pero al final terminé retrocediendo justo al punto en el que estaba. Ahora tengo miedo, tengo miedo de que mi ex novio me lastime de nuevo y termine metida de cabeza en la depresión una vez más. También tengo miedo de que mi cobardía y mi indecisión hagan que meta la pata en otros aspectos de mi vida, por eso no voy a dejar que el miedo me venza y ya estoy preparando papeles. Ando revisando mi Kardex (los papeles con mis notas y mi situación en la universidad) y no es para nada mala considerando que estudio Idiomas (en la UCV es la peor carrera después de Medicina). También revisé los horarios y aunque estaré metida en la uni durante más de 12 horas al día si me dan la simultánea, les juro que seré feliz. Si yo consigo simultánea les juro que mi actitud ante la vida cambiaría un poco, porque al menos habría algo de todo lo que me pasa que me guste. Ya tengo horarios, pensum, kardex, constancia de inscripción y otros papeles que necesito, ahora sólo necesito llevarlos a firmar y luego esperar a mayo para meterlos en Consejo de facultad y Consejo universitario. Estos meses que vienen serán tan definitivos en tantas cosas que tengo miedo, pero todo eso es necesario. 

Por ahora iré a complacer un antojo de mango verde con sal y vinagre (gustos raros, lo sé) y a ver pelis en una hermosa mañana de sábado sin obligaciones porque la semana que viene sólo habrá conferencias en la uni. Estaremos reportándonos, disfruten ustedes también su sábado. 

P.D. Esta canción que voy a dejar es para reflejar mi ánimo fiestero, porque sí, a pesar de que no me siento tan bien como podría, tengo ganas de irme de fiesta y bailar a este ritmo toda una noche y que se me olvide todo por un rato, hasta él. Aquí les dejo Moves like Jagger de Maroon 5


martes, 6 de marzo de 2012

Confesión N°160: Esos días del mes me joden la existencia

Ando en esos días del mes en los que las mujeres andamos demasiado sensibles y sólo queremos dormir y comer chocolate (no, no lo puedo hacer, por lo menos no como única actividad). El caso es que de todo hacemos un drama, todo nos hace llorar, todo nos emociona, de manera positiva o negativa, pero lo hace. Yo odio a las hormonas femeninas, hacen que pierda estabilidad emocional. Hoy terminé llorando como estúpida mientras mi ex montaba un espectáculo en lugar de defenderme, pero al menos me largué antes de que siguiera. Mis hormonas han causado muchísimos de los rollos que tuvimos mientras fuimos novios, sin embargo, esta vez no fueron mis hormonas sino su paranoia.

Cambiando de tema, otra de las cosas que me impresiona mucho mientras las mujeres andamos en nuestros días es lo que pasa por nuestras cabezas. No se imaginan lo que puede llegar a pensar una mujer mientras tiene el período y días después de que se va, la verdad es muy cómico, va desde cosas subidas de tono a tener niveles muy altos de odio hacia mujeres muy lindas. Pero tengo muchas cosas que odiar del período, como por ejemplo, el sangrado (yo sé que ya me estoy pasando de explícita, pero si no les gusta, no sigan leyendo). Si alguien vio la peli Amigos con derechos (Kutcher y Portman) se siente igual a como se sentía el papel de Natalie Portman en esa película, además, la canción es perfecta, Keep bleeding de Leona Lewis. Otra cosa es que nuestro período es muy caro (por lo menos en Venezuela lo es), un paquete de toallas sanitarias cuesta lo mismo que una jornada de trabajo por sueldo mínimo. 

Sí, definitivamente el período es el momento del mes que más odio. Tú quieres parar a las hormonas, quieres bajar la intensidad, pero no puedes porque andas burda de jeva y todo te produce ganas de llorar o te molesta en exceso. Yo hubiese preferido ser niño, así las cosas serían como son todos los días del mes y no tendría que andar preocupándome por mariqueras como afeitarme las piernas, que la talla del sostén sea la adecuada o si el perfume que uso combina con mi personalidad. Así que sí, estos días del mes me joden la existencia. 

P.D. Esta canción la escuché en la peli que vi hoy: Moneyball. Me gustó muchísimo y la he estado tarareando mientras he estado despierta después de verla. Se llama The Show y es de Lenka, aunque me gustó mucho más la versión de Moneyball. Aquí se las dejo. 


sábado, 3 de marzo de 2012

Confesión N°159: Pensamientos sueltos. Ya perdí la cuenta de cuántos van.

-Ayer pasé todo el día con la Reina Mora y fui feliz en su casa mientras estaba colgada de un banco como si fuese murciélago. Ver el cielo al revés es raro, pero divertido. Ella y yo hablamos muchísimo, teníamos prácticamente 8 meses que no nos contábamos lo que pasaba y nos hacíamos falta una a la otra. Probablemente ustedes no entiendan la importancia de ella para mí porque tenía mucho tiempo ausente de mi vida: Ella fue quién me llevó a crear este blog y de mis amigas, es la más parecida a mí y la que normalmente entiende por qué hago las cosas. Me encanta que haya regresado a mi vida.

- Últimamente muchas personas han regresado, pero aún no la más importante (y no, no hablo de mi ex, pero hablar de eso es demasiado personal como para plasmarlo aquí).

-Tengo una especie de obsesión con la saga Millenium de Stieg Larsson. Me he visto las películas una y otra vez, vi la versión estadounidense del primer libro (pero prefiero la sueca) y ahora decidí que yo tengo que leer los libros. ¿Cuál fue mi sorpresa cuando busqué el primero? Tiene más de 700 páginas y ya yo tengo dos libros en espera con más de mil, así que ya veremos cómo hago para leerlos todos. 

-Me he dedicado a limpiar mi casa y ahora que todo está ordenado estoy en paz. Me siento hasta con ganas de estudiar. Hoy me paré en la madrugada a traducir y la verdad es que funcionó. 

-He vuelto al estado de paranoia que tenía antes de terminar con mi ex y la verdad es que es algo que no extrañaba. Este sentimiento de constante ansiedad y angustia me está matando. Lo peor es que sé que no mejorará mientras él esté cerca y saber que alguien es dañino, pero no quererte alejar de esa persona es un poco enfermizo. Quiero hacer algo al respecto, pero me falta algo de voluntad. 

-¿Se acuerdan que dije que había conseguido la fuerza de voluntad para volver a estar saludable y delgada? Fueron sólo palabras, la verdad es que soy muy débil y ya debo estar cerca de los 70 kilos cuando debería estar en 50. Si sigo así no cumpliré con los propósitos que tenía a comienzos de este año. Extraño a la yo de enero, estaba decidida y sabía lo que quería y cómo podía conseguirlo, ella sabía que sólo debía ponerse a trabajar en ello. 

-Ahora me pondré a traducir francés (ya practiqué con portugués) y luego iré a leer una guía sobre la historia de la traducción en América Latina y en Venezuela. Se supone que mañana debería estudiar un poco de gramática portuguesa para mi prueba del jueves, pero seré realista y asumiré que no lo haré hasta un día antes, así que ya el miércoles vendré a expresar mi frustración en este rincón. 

P.D. Esta canción la escuché en un video en Youtube. Ambos me encantaron, así que aquí les dejo el video de la canción I just wanna be OK, que refleja un poco como me siento ahora.