jueves, 7 de abril de 2011

Confesión Nº61: La flojera va perdiendo! :)

Estos días he hecho muchas cosas que tenía pendiente desde hace mucho. Siento que voy progresando, aunque esto no me sirvió de nada cuando hice lo que me prometí que no haría, así que lo admito, soy débil de cáracter y me cuesta mucho cumplir las cosas difíciles que me propongo. Lo único que me consuela es que al menos he podido seguir la dieta y estoy cumpliendo con mis entrenamientos, así que para vacaciones volveré a entrar en mi ropa. Me voy porque si sigo aquí llegaré tarde a clases...

Au revoir.

martes, 5 de abril de 2011

Confesión Nº 60: Nos extraño...

Te extraño a ti y a la persona que era cuando estaba contigo. Ahora simplemente tengo miedo de pasar toda la vida como la loca del muelle de San Blás, porque ¡vamos! No es posible que a uno se le acerque gente intentando cosas y uno se haga el loco todo el tiempo. Aunque ahora que lo pienso, más que miedo por eso, tengo miedo de que tú ya lo hayas superado y yo siga estancada como agua de cloaca de la avenida José María Vargas. Como te extraño...

lunes, 4 de abril de 2011

Confesión Nº59: Tengo sueño y no quiero dormir...


Se supone que yo debería estar durmiendo porque mañana tengo que salir muy temprano. Contrario a eso ando despierta y luchando contra el sueño. En los últimos días he tenido sueños muy raros que termino confundiendo con la realidad y si no es porque la gente o cierta parte de mi subconsciente me lo recuerda, yo podría jurar que los hechos que reflejan esos sueños son de verdad. Supongo que no quiero dormir porque tengo miedo. En serio siento como si me estuviese volviendo loca. No quiero que pasen las horas ni los días, quiero que todo se quede tal y como está. Quiero que mis ganas de dormir desaparezcan, pero como eso no sucederá, es mejor que me vaya a la cama. Trataré de no soñar cosas absurdas, aunque quizás, todo esto que considero realidad, no sea más que la ficción de un cuento que pertenece a otro.

sábado, 2 de abril de 2011

Confesión Nº58: Quiero creerle cuando dice que todo estará bien...


Todos los días ella me repite que voy a estar bien. Y hay una parte de mí que quiere creerle, pero hay otra que lo duda y vuelve siempre al punto de partida. Ahora que parece que los rollos con mi mamá se solucionaron, tengo demasiado tiempo para pensar, y odio el tiempo en el que mi cerebro anda ocioso. Ahora ando leyendo un libro de esos que me gustan pensando en mil cosas que no son para nada productivas.

Tengo una exposición importantísima la semana que viene y yo ando leyendo literatura rosa mientras pienso en todas mis posibilidades y en las ganas que tengo de concluir lo que empecé el año pasado: el club de escritura. No sé si sea tarde, pero tengo ganas de empezar de nuevo. También ando pensando que tal vez perdí mi dinero cuando decidí regresar al gimnasio, pero ya veremos. Además, últimamente quiero que él deje de aparecer repentinamente en mis pensamientos. Se supone que puedo tener control sobre ellos, ¿no? Bueno, quiero que deje de aparecer. De todas maneras, aunque hablara con él y pudiese darme permiso para pensarlo, no va a estar aquí para lo que lo quiero y él no quiere estar aquí, entonces da igual. Esto me hace recordar que necesito conseguir a alguien que me haga sentir que sus brazos son el lugar más seguro del mundo, capaz ése es uno de los motivos por los cuales ando así: ya no tengo refugio a donde ir cuando me siento mal y últimamente eso es una constante...

miércoles, 30 de marzo de 2011

Confesión Nº57: Yo no sé que me pasa, pero necesito ayuda...

He llegado a pensar que estoy rota. Porque hay momentos en los que me siento bien y momentos en los que me siento mal, así, como si apretara un botoncito, de un minuto a otro. Estoy demasiado agresiva ultimamente y ya van varias personas que me lo dicen. No me gusto, ésta que anda viviendo mi vida no soy yo, me cambiaron. Y sí, tengo mis instantes de lucidez pero hay veces que pienso cosas taaan absurdas... Hoy mi mamá amenazó con correrme, seriamente. Hay demasiados problemas y yo sólo quiero salir corriendo... Quiero que todo pase, a este paso terminaré tirándome al metro. Ha cambiado tanto mi forma de pensar, que no me conozco... Quiero que me arreglen, ya hice la cita con el psicólogo, veremos que pasa.

domingo, 27 de marzo de 2011

Confesión Nº56: Hay días, como hoy, en los que pierdo el norte...

Quiero un traje de baño completo verde grama, pero necesito rebajar. Ser gorda se está transformando en un gran problema, pero creo que hablaré de eso en otro post. La gente se está dando cuenta de los graves problemas que estoy atravesando, así que trato de disimular pero ya se me olvidó cómo. Mi mamá no está entendiendo que si yo no me deshago de mi pequeño problema este año podría cambiar para siempre mi forma de ser, y parece que no le está gustando a nadie, ni siquiera a mí. Nunca lo conocí, nunca lo conoceré; he dicho. Mi cuarto refleja perfectamente mi aspecto psicológico en este momento, es todo un caos y no es por mí. Estudiar en esta universidad, en este país se está transformando en una pérdida de tiempo, así que capaz un día de estos tomo un bolso, con pasaporte en mano, y me voy al país donde nació mi papá o donde sea. Mientras más veo a mis padres y recuerdo lo que me pasó, más prefiero quedarme sola mientras resuelvo mi vida. Mañana empiezo el gimnasio como primer paso hacia todo lo que quiero, así que me sabe todo lo demás. Ya no necesito que llegue julio, creo que ya hasta perdió el sentido, pero x´s. El caso es que jamás las cosas han sido como se suponía que debían ser, esta vez no tiene por qué ser diferente aunque yo quiera. Muestra de ello es que hasta su mamá parece haber desaparecido, así que puff, pasó. Ya no necesito que llegue julio, porque o no escribirá o todo seguirá igual. Todos los días lo repito. Lo admito: estoy deprimida, con el autoestima por el piso y encerrada en un círculo vicioso. No quiero escuchar a nadie, yo nada más quiero encerrarme en un sitio donde no deba ver a nadie y pueda hacer lo que me plazca. Sí, mi mente está enferma y necesita que la curen, así que debería hablar con algún especialista. Me sigue gustando alguien, pero yo no estoy en las mejores condiciones para empezar una relación, no sería justo con él, ni conmigo, así que mejor olvido la idea.

No me gusta sentirme así, me extraño muchísimo. Sí, hay días en los que me río como loca, en los que parezco normal, y eso se lo debo a mis nuevos amigos, pero los problemas sólo dejan de estar presentes por un rato. Quiero dejar de vivir aquí, me siento peor cada día, como asfixiada. Nadie entiende por lo que estoy pasando, así que espero que el ejercicio me aclare la mente y me haga estar en sintonía con todos de nuevo. Estuve hablando con mi mamá y me di cuenta que tiene serios problemas de confianza en mí, y no entiendo por qué. Hay veces en las que yo quisiera dejar de compartir casa con ella. Por mi manía de esperar que lleguen las cosas se me está olvidando vivir y creo que la vida me pasará factura en algún momento. Quiero trabajar, necesito trabajar. Es probable que el año que viene trabaje en un campamento lejos muy lejos de aquí, veremos qué pasa. Del cuento que se supone que escribo para el concurso, sólo llevo 1 página. Lo bueno de extrañarme tanto a mí es que dejé de extrañarlo a él.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Confesión Nº55: Creo que me empieza a gustar alguien...

Últimamente he pasado bastante tiempo con uno de mis amigos, eso ha traído como consecuencia que no logre sacármelo de la cabeza y que ande pensando en ideas locas. Como explicación a esto me he dicho que es una forma de expresión de mi cerebro para decirme que se cansó de la situación anterior. Todo esto me ha tenido sumamente confundida, pues si bien no he dejado de pensar en la que era mi segunda persona favorita en el mundo, no he podido dejar las ideas locas con el otro. Esto podría complicar el triple la situación, por lo que hay momentos en los que el Guaire es mi destino favorito. Creo que lo que pasa es que ando entendiendo que se acabó y el tiempo que pedí es de duelo, sólo que el duelo se acabó. Ya veremos qué pasa...

miércoles, 16 de marzo de 2011

Confesión Nº54: Esto se me está yendo de las manos...


Y bien, mientras intento encontrar el perfecto equilibrio para todas las cosas que atravieso, siento que todo se me va. Curso una carrera universitaria que está a punto de volverme loca (pero jamás logrará que me rinda!), tengo una mamá que soporto cada vez menos (hay veces en las que me provoca pegarle 4 gritos, agarrar mis peroles e irme), vivo en un país que quiero cada día menos porque se deja hacer de todo por todos, soy la flojera hecha persona, quiero un trabajo decente con un sueldo decente y no puedo encontrarlo, intento reunir para irme de viaje y la cochina inflación no me deja, perdí amigos por falta de interés y porque siento que no tengo nada en común con ellos y por último, la cerecita del helado, terminé con mi novio de 3 años.

Son demasiados rollos juntos incluso para mí, y eso está haciendo que agarre como método de escape la comida. Estoy comenzando a sentirme mal fisícamente de nuevo, de hecho hace casi 3 semanas anduve hospitalizada por irresponsable y todavía no he escarmentado. Es como si fuese una manera de castigarme que me lanza el subconsciente. En serio quiero dejar de hacer lo que hago, pero comienzo a sentirme triste y comer dulces me cambia el ánimo. Llevo casi 2 años prometiéndome cosas que todavía no he hecho, por lo que me preocupa que la dieta siempre quede para el día siguiente. ¿Será que me daré cuenta dentro de 2 años el daño que me estoy haciendo?

Yo siempre he tenido opción de escape para los problemas, pero prefiero dejarlos hasta que ya no hay nada qué hacer, hasta que todo se gasta tanto que queda totalmente destruído y sin posibilidades de acomodo. Necesito un cambio de vida pero ya, tengo 4 meses para solucionar la mayor parte de ellos, incluyendo el de la comida, si es que quiero hacer lo que se supone que debo hacer. Aunque quizás no sea necesario, después de todo, es suficiente tiempo como para que las cosas cambien bajo su propio ritmo.

martes, 8 de marzo de 2011

Confesión Nº53: Descubrí que a veces el amor no es suficiente y no sé qué hacer...

Hace varios meses mi segunda persona favorita en el mundo se fue demasiado lejos y desde entonces comenzamos a tener problemas realmente serios. Hoy, después de siete meses y algunos días, comprendí que amarlo muchísimo no me sirve de nada cuando mis planes van a la derecha y los de él a la izquierda, sobre todo cuando ninguno de los dos está dispuesto a renunciar a ellos.

Tuvimos una pelea, él me dio un discurso cursi, inútil y realmente innecesario. Yo pedí tiempo y lloré despidiéndome del pedazo de mí que se fue con él. Ambos dijimos cosas que sabemos que son mentiras, pero que nos hicieron sentir mejor en el momento. Lo que pasa es que no me apetece vivir en un país que odio y él decidió que este país le da miedo. Pasa que aunque decidiera vivir ahí no podría y si él decidiera hacerlo aquí no sería feliz. Pasa que en este caso no hay una tercera opción que nos complazca a ambos. Es por ello que no importa cuánto lo extrañe, no puedo regresar atrás para ser feliz de a ratos.

Si regreso será la misma cadena viciosa en la que he estado sumergida durante los últimos años. Y sí, extraño el tono que le daba al hola cada vez que me saludaba, la sonrisa tonta y sus intentos por hacerme reír, pero todo eso estaba siendo sustituido por peleas comenzadas inconscientemente. Tal vez después de todo lo mejor es que cada uno haga una vida alejado del otro. Y sí, es mejor que nos mantengamos así, pero eso no hace que se sienta bien. Presiento que lo seguiré extrañando por mucho tiempo.